POR FAVOR, LEAN LA NOTA DE AUTOR.

¡Hola, chavos! ¿Cómo están? Espero que estén listos para esto, aquí está lo que les dije hace ya unos capítulos. Espero que les guste mucho, pues hay una parte que es personal y está escrito como flashback pero todo lo que diga es cierto y también es parte de mi opinión.

Gracias por los reviews que me han dejado, este capítulo quería hacerlo divertido y con una reflexión como siempre, en este capítulo de navidad justo como los otros que he hecho, yo siempre intento escribir algo que les guste, que se identifiquen, que los haga reflexionar pero sobre todo que les llegue al corazón, así como la comida les llega al estómago. He hecho dos especiales de navidad, pero de todos creo que en este me salí un poco de lo común y en vez de poner cosas bonitas, que de hecho sí hay, me fuí más por el lado del humor que hace mucho que no aparece en la historia.

Quiero decirles que hay unas palabras en negrita que les servirán para entender parte de lo que dice en el último párrafo de este capítulo. Esto lo escribí en unas 3 horas del día de hoy, 18 de Dic. Espero que les guste y si quieren dejar su opinión, eso me gustaría mucho, no solo del capítulo sino de lo que le hayan entendido, si se puede, claro está.


Ha pasado tanto tiempo, tantas anécdotas, tantas peleas, tantas tonterías que decirlas ahora sería demasiado, tanto que podríamos hacer un libro y es que tanto como Naruto y Sasuke, los ninjas, como Tsukune Aono, el primer humano en entrar a la academia Yokai, se han llevado varias sorpresas en este tercer semestre; desde el inicio con la hermanita aferrada de Kokoa y la cosa no acabó con esa hermana, luego salió la otra, Kahlua, sí, así es, como el licor y aun cuando llegaron las vacaciones de verano, nuestros protagonistas apenas y pudieron pasar un poco de tiempo en paz y tranquilidad, puesto que se les presentó una batalla mucho más larga contra Fairy Tale, sí, otra vez.

Pero bueno, no todo fue malo, hubo cosas buenas y aunque en su mayoría hubo malas, ¿Qué se le va a hacer? La vida es la vida y debemos de afrontar lo que nos venga encima, incluso si no nos gusta.

La Navidad se aproxima al mundo y con eso, al mundo Yokai que, a pesar que la Navidad tiene un significado religioso, toda la gente sabe que es "Navidad" y es una época de paz, incluso las guerras han parado durante ese día, porque es el único día, como si fuera magia, en el que se puede estar en paz y sí, incluso Fairy Tale no trabaja esos días pero dejaremos eso para después, porque de hecho, el presente de Fairy Tale ya no es igual a su pasado; todo ha cambiado. y todo gracias a ese chico que hizo la diferencia y que marcó un antes y después en el mundo Yokai de cómo es la vida: totalmente impredecible.

Todos a los que ha conocido los ha llegado a sorprender, ya sea por su ingenuidad, su amabilidad o por su buen corazón o por sus estupideces, sea lo que sea, Tsukune ha conocido a mucha gente y llegado a impresionar hasta la más inteligente, al más serio, a la más sexy, a la más masoquista, al más pervertido, a los más malvados, a la chica de su sueños, a la más orgullosa e incluso, al número uno en sorprender a la gente: Naruto Uzumaki.

Tal vez esto suena más como el inicio de una despedida o conclusión, que como una introducción y aunque tal vez eso sea cierto, debo parar ahora y decir que… esto es como la vida misma.

Escribió el escritor en su computadora aunque él mismo no se consideraba un escritor profesional, sabía que lo era de cierta manera. Aún estaba tarareando una canción de su lista de reproducción para poner ambiente de "inspiración", tal vez así le llegaría una buena idea para estas fechas navideñas. La canción se oía en sus oídos, directamente, pero solo movía los dedos y no tecleaba nada. Parecía que no podría hacer nada más, había llegado al punto de encerrona; no hay otro modo.

No queriendo romper con la tradición, ni decepcionarse él mismo, algo tendría que sacarse de la manga para escribir y tendría que hacerlo pronto, navidad está casi a la vuelta de la esquina, faltando pocos días. Está apurado, sabe que después no tendrá tiempo; quiere ayudar a hacer la comida y aunque no quiera, tendrá que hacerlo, tiene que descargar música apropiada para la ocasión pues perdió la memoria en donde la tenía, tiene que limpiar la casa para que todo esté impecable para esas fechas, debe de ayudar a su madre con los preparativos y debe dejar la computadora para estar con su familia que de eso se trata esta época, aunque hayan pasado muchas cosas alrededor de su país, aunque ha visto que el mundo ya no es lo que él pensaba, aunque presiente que luego todo estará peor y aun con todo eso, entiende y cree que debe vivir y tratar de disfrutar la vida que tiene ahora.

La lista se quedó atascada en una canción, el muchacho escritor la había detenido y se había decidido a volver a empezar, dejando de lado a la historia original y pensando en otra de sus locuras que, de alguna manera, agrada a sus lectores, cuando llega con un extra que ellos no habían leído antes, de ese extra que uno quiere volver a leer. Se frotó las manos, estaba preparándose y calentando sus manos, no porque hubiera frío, sino porque estaba a punto de iniciar su plan "maestro" o eso es lo que quería pensar. Pero no lo era, de hecho, era una locura que tal vez no tendría nada que ver con todo lo que había armado en estas dos temporadas, ¿De dónde diablos se le ocurriría algo que concordará con esta fecha y con su historia?

La respuesta era algo muy simple y difícil a la vez, solo tendría que "darle con Tokio (todo) a la escritura", como dicen en su país y más específico, unos amigos suyos.


¡Capítulo navideño de Naruto y Rosario + Vampire!

Capítulo Extra: Lo más valioso del mundo.

Diciembre. Un mes más del calendario del mundo, un mes en el que hace frío pero en el que no llueve, un mes en el que hay vacaciones, un mes que si no tuviera la "noche buena" no fuera tan importante. La ciudad en la que vive Tsukune y en la que sucede todo pero, y lo repito, todo lo que sucede la sorprendente historia de Rosario + Vampire, combinada con Naruto, también está inmersa en la navidad. Los humanos están tanto en su onda, en su oficio que no se dan cuenta que hay todo un mundo frente a sus narices, por lo que no saben que ese mundo está poblado de monstruos y tiene solo a Tsukune como, y hasta ahora medio humano, invitado del mundo humano. Gracias al destino y tal vez algún dios que allá arriba o en otra dimensión, lo ama, ha tenido suerte y no es el único humano ahí; hay otros dos que son ninjas que están con él y juntos han llegado lejos, bastante, es decir, está ya sería la segunda navidad que pasan juntos y lo mejor de todo, enteros y con vida, pero bueno.

Dejando claro que todos ahí están de acuerdo en que la navidad se aproxima, ellos no están seguros si deben de celebrarla puesto que tienen ciertos problemas de "trabajo", cuando de hecho no les pagan ni un cacahuate por lo que hacen y no, no hay efectos especiales, todo es verídico dentro de ese lugar.

Campo de batalla #? Mansión destruida de Touhou Fuhai.

—Tsukune…—. Naruto se acercó a Tsukune, quién aun miraba al cielo, donde el dirigible se había ido con Moka en posesión y él no había podido hacer nada. —Sé que después de lo que sabemos… estás deprimido, pero yo sé lo que Moka es—. Tsukune abre los ojos con sorpresa. —pero no importa lo que yo sepa, sino lo que tú sepas, ¿qué significa Moka para ti? Si no lo sabes, entonces ya no luches más.

—¿¡Qué diablos?! ¡Sabes que la amo, Naruto!—. Tsukune se enojó por lo que había escuchado y se alejó de Naruto. —¿¡Cómo que no me vas a ayudar?! Y sabes que no me importa lo que me pase, ¡aun así la amo!

—¡Ya, ya, tranquilo!—. Naruto se cubrió con las manos y luego empezó a reírse. Sasuke se golpeó en la cabeza con disgusto.

—Este idiota… Tsukune, ¡Haz bien la maldita escena, idiota!—. Tsukune saltó de miedo por la regañada de Sasuke.

—Lo siento… es solo que… no puedo actuar de esta forma, ¿Qué no está claro que amo a Moka-san?

—Escucha, niño. A mí sí me pagan por esto—. Dijo el joven Fuhai, encendiendo su Youki al máximo. —¡Así que haz la maldita escena que todo es actuado!

—¡Oye!—. Exclamaron todos hacia el viejo y lo rodearon, incluso las que se suponía que deberían estar dormidas y Moka, quién apareció de la nada. —¿¡Por qué a ti sí te pagan?! ¿¡Cuánto estás ganando, cabrón?!—. Lo último lo dijo Sasuke, totalmente enojado.

—Eh… pues… verán… yo voy a hacer muchas escenas peligrosas con Tsukune dentro de poco tiempo y… hacer eso cuesta y…—. Sasuke tenía al Susano apuntándole con una flecha y a los demás con sus auras hasta el límite. —no me dan dinero, me dan algo mucho mejor

—Te apuesto $20 a que es una colección de chicas en 2D—. Dijo Naruto a Ura-Moka.

—Acepto la apuesta, no creo que sea tan idiota—. Afirmó Moka y ella sonrío con arrogancia, pensando en que buen negocio había hecho ahí pero…

—¡Me dieron una colección de chicas en 2D! ¡ELLAS SON LO MÁXIMO!—. Gritó a todo pulmón, los demás presentes se fueron de espaldas al estilo anime.

—¿Saben qué?—. Dijo Tsukune. —no sé porque nos enojamos, de todas formas, era de esperarse—. Moka le dio los $20 a Naruto y solo negó con la cabeza al ver al sorprendente señor oscuro, reírse con orgullo de su "paga".

—Hay que seguir con el capítulo, entre más rápido acabemos, más rápido tendremos nuestro regalo y nos iremos de vacaciones—. Dijo Moka, los demás se entusiasmaron por eso y se pusieron a trabajar. Se aprendieron lo del guion, que solo eran palabras clave ya que lo demás lo hacían ellos; pura improvisación.


Acabaron el capítulo 69 con una actuación impecable para el gusto de todos. Ya era de noche cuando empezaron y ahora cada quién se iba a su sitio. Al día siguiente irían a la academia Yokai donde estaría su respectivo regalo sorpresa de parte del jefe y serían libres de hacer lo que quisieran. Así que fueron al auditorio de la academia y cada quién pasó con el director para recibir su regalo. Omote fue la primera en pasar con el director.

—Hola, Moka. Tu regalo está justo aquí—. El director lo sacó de una bolsa navideña y le dio una bolsita de dulces a Moka. Ella sonrío.

¿¡Es una broma!? ¿¡Después de todo lo que hemos hecho?!

—"Ura-chan, no digas eso, es un buen regalo… no es mucho pero, es algo"—. Moka casi se iba pero el director la detuvo para darle otra bolsa de dulces para Ura, la antes mencionada logró mover el rosario de un lado a otro en seña de disgusto pero ni modo, así fue.

Kurumu, Kokoa, Ruby, Gin, Haiji, Sun, Marín, Yukari y los villanos menores recibieron lo mismo que Moka, a excepción de que los hombres recibieron galletas. Lo aceptaron gustosamente pero sabían que era algo diminuto comparado con todo lo que han tenido que trabajar. Naruto recibió un montón de ramen de Ichiraku y Sasuke recibió dulces amargos. Todos seguían presentes y algunos más que ya habían aparecido en la serie, recibieron de lo mismo. Hasta que las puertas se abrieron y entraron Kahlua y Akua. Naruto era un curioso así que decidió observarlas bien, quería saber la reacción de Akua al recibir tan poco por tanto trabajo.

—Bien—. Mikogami le extendió un sobre lleno, casi a reventar, a Akua. —Shuzen Akua, de acuerdo a las indicaciones, aquí está, ya sabes qué.

—Sí, lo sé—. Akua lo tomó con una sonrisa, el rubio no era idiota, sabía que eso era dinero y que no era justo que solo a ella le dieran. Pero no podía gritarlo ahora ya que aún no podía creerlo. Cuando Kahlua también recibió dinero de a montones como el de Akua, no se lo pudo aguantar.

—¡Akua y Kahlua tienen dinero!—. Eso quebró más de una conversación amigable entre los diferentes personajes y todos vieron hacia Akua y Kahlua.

—¡¿Qué?! ¿¡Por qué tienen dinero?!

—¿Tienen algún problema con eso?—. Akua les mostró la mira del diablo que hacía siempre con esa inmensa aura oscura alrededor suyo. La mayoría de los presentes le tuvo miedo, en las escenas en las que había participado, la mayoría había experimentado el terror al verla en persona.

—¡Yo sí!—. Dijeron los dos ninjas. —explícate.

—¿Qué? ¿Creían que iba a hacer todas esas escenas, dejaría que me hicieran todas esas heridas y aprenderme todos esos malditos guiones sin recibir nada?

—De hecho, sí—. Dijo Mikogami, con una carta en la mano y Akua se quedó inmóvil por eso. —de acuerdo a esta carta, todo el dinero que fue repartido a alguno de los que tengan contrato, dígase los que están aquí presentes, podrán gastarlo egoístamente siempre y cuando no sea fecha de convivencia y que los demás empleados estén de acuerdo—. El silencio reinó en la sala y poco a poco, solo se escucharon pasos que se acercaron a las dos mujeres que poseían dinero. El diablo negro suspiró.

—"maldito autor"—. Pensó la joven vampira, sin tener opción pues había firmado y ahora ya no podía hacer nada. Sin muchas ideas y con la fecha en camino, se le ocurrió preguntar una cosa: —Aiya, entonces… ¿Qué vamos a hacer?

—Yo digo que lo repartamos con todos—. Dijo Kahlua.

—¡Sí!—. Apoyaron todos los villanos menores que hasta ahora habían salido.

—Yo digo que deberíamos hacer una fiesta por todo lo duro que hemos trabajado—. Kurumu sugirió con una sonrisa, los villanos solo bufaron.

—¡Kurumu-chan, es una buena idea!—. Naruto la apoyó y la mayoría de los chicos buenos gritó: "¡Sí!".

Pero los villanos gritaron por su dinero y los demás por una fiesta, Akua como mediadora, no sabía qué hacer. Ella nunca había tenido una fiesta en un buen rato, no en la que lo pasará bien. Siempre estaba matando gente y después de lo ocurrido en el manga original, realmente no había festejado nada en bastante tiempo.

De hecho, la mayoría de los personajes implicados en esta historia con la participación de Naruto y demás ninjas, no habían tenido buenas experiencias con lo que sucedió en el manga original. Fue hasta que fueron contactados por el autor y contratados para recrear esos momentos que ya habían sucedido, se tuvieron que mover seres vivos y muertos desde donde estaban, lo cual no fue fácil y se tuvo que hacer mucho trabajo para lograr lo que se quería lograr. Algunos, como Akua, tuvieron que hacerles promesas y rogarles para que aparecieran después de las malas experiencias que tenían, algunas eran muy dolorosas, pero el autor les prometió que lo disfrutarían y que, de cierta forma, era como volver a nacer, puesto que varios personajes tenían varios contratos con él en otras historias alternativas, pero en fin, eso es lo que tuvo que pasar.

—¡Está bien!—. Akua partió el suelo en dos y separó a los dos grupos que se estaban peleando entre ellos por lo que se haría con el dinero. —¡Ustedes!—. Y señaló a los villanos. —tendrán su paga y los demás, la fiesta. ¿Están de acuerdo?

—¡Sí!—. Asintieron todos, el dinero fue repartido entre los villanos de forma equitativa y estos se fueron felizmente del lugar. Ahora solo quedaban todos los demás para planear la fiesta.

—Bien, ahora hay que decidir en donde se hará la fiesta.

Las chicas del harem de Tsukune mencionaron su casa pero el negó hasta con las manos, así que eso se deshecho. Naruto sugirió rentar un lugar para la fiesta pero entonces Kahlua ofreció el castillo Shuzen y todos se mostraron felices por ello. Ruby dividió a todos en lo que deberían de llevar o hacer para el 24 de Diciembre, a estas alturas, eran pocas las celebraciones que se hacían en el castillo Shuzen, obviamente se tendría que limpiar y eso sí sería una joda para quienes lo hicieran, porque dejárselo a una persona sería un acto cruel.

Lo peor es que lo fue. Pero los dueños tuvieron que arreglarla, al menos los que aun vivían, dígase Kokoa, Kahlua, Moka y Akua, además de los sirvientes del castillo.

Cada quién hizo sus planes y aunque algunos no estaban acostumbrados, todos compraron regalos y cumplieron con los requisitos que se les fueron asignados.

La esperada noche del 24 llegó y todos vestían ropas elegantes de acuerdo a la ocasión, pero como son tantos, describirlos a todos sería demasiado largo y es que no nos importa cómo se vistieron sino lo que hicieron.

Ginei se sentó en una de las mesas redonda, porque se rentaron unas para que se dividieran las personas y se administrará mejor la comida sin llegar a causar más problemas. Así que Ginei llegó a sentarse con el joven Fuhai, pues por alguna razón no estaba con su forma vieja pero Gin sabía la razón, Mikogami también estaba ahí, junto con Haiji.

—Gin, dime, ¿lo conseguiste?—. Dijo el karateka en voz baja.

—Sí, necesitamos saberlo ya—. Dijo el amante del cosplay. Los tres se acercaron un poco, pues todos estaban sentados uno a lado del otro.

—Sí, salió caro pero solo espero que ese alcohol que se compró funcione. Las chicas se enojaran.

—¿De qué estás hablando?—. Mikogami se interesó un poco en la conversación, era obvio que él no tenía idea de lo que habían planeado esos pervertidos.

—¿Qué no es obvio, Mikogami?—. El joven Fuhai se acomodó los lentes. Se acercó a su oído y después de decirle lo que tenía que decirle, los dos se empezaron a reír de forma macabra. —no digas nada, tendremos que poner a todos muy "alegres"

—Sí, entiendo pero no creo que las chicas beban alcohol, su plan va a fallar y no debieron de contratar a mujeres de dudosa procedencia.

—¡Calla, no dudes de mis conocimientos!—. Dijo Gin con flamas en los ojos. —ni que fuera un depravado, sé lo que hago.

Mikogami no dijo nada más pero jamás dijo que no estaría de acuerdo con apoyar en el plan, así que el director también era parte del grupo de pervertidos. Los demás invitados fueron llegando y dejando los regalos en el árbol de navidad, apenas y encontraron uno natural ya que la gente los había comprado casi todos en menos de una semana.

Los que eran mayores, bebieron lo suficiente para aun quedar sobrios, los menores de edad no bebieron pero sí probaron, lo que no sabían es que todas las bebidas tenían una pastilla para dormir y la noche es larga, así que llegó un momento en el que todos se quedaron dormidos después de beber bastante. Ya eran las 12:00 cuando eso pasó y sucedieron "cosas" en las habitaciones, cosas que no puedo decir.

Pasaron horas y cuando se despertaron, decidieron que era hora de abrir los regalos. Cada quién agarró los suyos y se lo entregarían a sola una persona porque después de todo, no tenían tanto dinero ni las ganas para gastar en toda la gente.

—Akua-neesan—. Omote la abrazó con fuerza, ella no devolvió el abrazo pero eso no le importó a Omote. —Tengo un regalo para ti pero no te lo puedo dar yo, aunque gracias a mí lo tendrás—. Una corriente de aire pasó, fue Tsukune quién había pasado a esa velocidad y tenía el rosario de Moka en sus manos. Ura-Moka abrazó a Akua y ella sonrío con un sonrojo. —Te amo, hermana. Me alegro de haberte hecho sonreír hoy, aunque tal vez después tenga que intentar que romperte el cuello—. Akua dio una carcajada por eso, conociendo al autor, tal vez eso sería cierto. Ella abrazó a Moka con cariño, pues era su amada hermana, Moka era la hermana que más amaba en ese momento. Naruto entendía a la perfección que aunque gastó todo el dinero en todos, todo había valido la pena porque aunque el regalo de Moka era solo un abrazo y unas palabras bonitas, eso valía más que todo el dinero, que los manjares más deliciosos, más que el diamante más único y precioso de todo el mundo, valía más que la vida eterna y que la espada más poderosa del mundo. Ese gesto tan simple a simple vista era de lo que la mayoría no se fija, pero que esa noche fue más visible que nunca al ser visto por todos los presentes.

Los demás regalos fueron buenos pero ese, sin duda, fue el mejor de todos. Porque la navidad no es navidad porque no hayan guerras o porque todo está tranquilo o por tener un árbol y hacer una fiesta, sino porque es una época en la que das, sin importar que diablos sea, y se trata de estar juntos en convivencia…

—"Justo como la carta del autor decía…"—. El muchacho de cabellos castaños sonrío al ver como todos estaban conviviendo juntos; felices y sonrientes. —"así es como lo hicimos".


¡Feliz navidad, lectores!

Sé que es dificil y hasta suena tonto si lo piensan bien pero, les envió un abrazo y quiero que decirles que se rían, quiero que estén bien, cuiden su salud, que disfruten del tiempo que todavía es nuestro y que, aunque las vueltas de la vida son cabronas, quiero que se esfuercen por lo que quieran hacer. Piensen que hay cosas muy cabronas y que tal vez nunca puedan lograr, pero recuerden que ese "tal vez" es un "quizá" y es por eso que deben de seguir con lo que quieran hacer.

Nos vemos después de las fiestas navideñas y que la suerte les sonría.

Hasta pronto.