Bienvenidos a otro capítulo más de mi fic, espero que el capítulo de navidad les haya gustado mucho y gracias por el review y por los buenos deseos. Espero que hayan tenido una buena cena y la hayan pasado bien que es lo que cuenta.
Este capítulo es el especial, ya saben ustedes que son dos capítulos y es que la verdad me salió bastante largo, este especial va a dedicado a un solo personaje de rosario + vampire, un personaje que a mí me agrada mucho por el tipo de persona que es, estoy seguro que ustedes saben de quién se trata.
¡Disfruten y a leer!
Su aliento era agitado; ella estaba algo asustada y precipitada pero aun no despertaba de su sueño. Su sueño era solo un recuerdo de lo que recientemente había presenciado: una confesión. La confesión de amor que tanto había esperado y que, para su mala suerte, le cuarteó el corazón.
—Es lo mismo para mí también, Moka-san. Quiero estar contigo por siempre y para siempre, porque siempre me has gustado, Moka-san.
—¿Tsukune?—. Cuando la pequeña Moka pronunció eso, Tsukune había sonreído y se había quedado inconsciente por tristeza. Kurumu lo había rescatado y ella estaba muy triste, eso es quedarse corto, estaba al borde del suicidio sino fuera porque Tsukune estaba ahí.
—¡Tsukune!—. Kurumu se despertó de golpe, gritando el nombre de su amado. Estaba en una cama dentro de un cuarto. —"creo que he estado durmiendo bastante, pero no recuerdo nada".
Kurumu tuvo que observar la puerta, alguien entró al cuarto. Tenía mucho que ella no veía esas ropas en él; la sudadera naranja y negra, guantes negros que no cubren los dedos con ese pedazo de metal en la parte superior de la mano, la bata de color rojo y negro del monte Myoboku, ese pantalón naranja con dos porta-shuriken en cada pierna, esas sandalias negras y esa banda en la cabeza eran inconfundibles. Esa banda solo se la ponía cuando sucedían dos cosas: estaba serio o haría su mejor esfuerzo.
—¡Kurumu-chan! Qué bueno que ya despertaste, te desmayaste ayer, en la noche.
—¿Ah sí? No recuerdo eso—. Dijo apenada y con una sonrisa nerviosa. —"¿Por qué creo que va a pasarme algo malo hoy? Esas ropas las usó cuando tuvimos ese entrenamiento infernal con Lee-san"
—Eso no importa, todos han venido para ayudarnos. Y todos se preocuparon por ti, incluso Gin-senpai estaba preocupado. Bueno, ¿segura que ya estás bien?
—Sí, así es. ¿Dónde están todos?—. Kurumu se levantó de la cama y acompañó a Naruto afuera. Estaban en una ciudad, pero era algo extraña.
—El viejo nos trajo a este lugar para que podamos entrenar todo lo que queramos—. Kurumu bajó la cabeza, el rubio se dio cuenta de eso.
—"Naruto… tú vas a entrenar también, ya lo habías dicho. Para salvar a Moka…"
—Te llevaré con los demás, vamos—. Kurumu siguió a Naruto, le dolía la cabeza pero lo siguió de forma lenta. Naruto caminaba con los brazos detrás de su nuca, como siempre solía hacer.
—Kurumu-chan, Tsukune se está esforzando bastante, entrenando con el viejo para volverse más fuerte.
—¿Qué? Para salvar a Moka…
—Sí, ella está en peligro ahora, pero no solo eso. Kurumu-chan—. Naruto se detuvo mientras que Kurumu seguía con la cabeza gacha, él la tomó de los hombros para que le viera. —Tsukune está desesperado por ser más fuerte, pero jamás lo logrará como está ahora, ni yo estoy seguro de qué hacer, ni cómo ayudarlo, es algo que tiene qué hacer solo. Por eso no debes de ir con él ahora.
—Naruto… tú tampoco puedes, ¿verdad? Ahora entrenarás cuando antes no lo necesitabas… ahora todo se trata de Moka… ¡Lo veo en ti y en Tsukune!—. Gritó con algunas lágrimas. Pero miró a Naruto cuando él apretó sus hombros, él estaba serio pero luego sonrío.
—Kurumu-chan, sé que ahora mismo no lo entiendes pero está bien, sé que lo lograrás muy pronto… ¡Porque eres tú!—. Kurumu no entendía mucho de lo que había dicho Naruto ahora, pero le hizo sentir mejor. —me aseguraré que te vuelvas muy fuerte, creo en ti y sé que cuando esto acabe, verás lo que en verdad puedes hacer, Kurumu-chan.
—¿Por qué… me estás diciendo esto?—. Ella no lo entendía del todo, pero decidió que por ahora debía de confiar en Naruto.
—Porque tienes que hacerte mucho más fuerte—. Naruto agarró su mano y ambos corrieron hacia donde los demás estarían. —"porque en ti veo algo y sé que es bueno, después de que Mizore-chan me lo dijera y después de verlo con mis ojos, lo puedo asegurar. Kurumu-chan, si lo logramos, ¡te volverás más fuerte que Moka vampira! Porque aunque ahora parece que todo está mal…"—. Naruto volteo a ver a Kurumu, ella seguía con dudas en su cara, Naruto regresó la mirada hacia el centro. —"porque necesito a alguien que sea como tú, aunque no lo veas, porque el mundo necesita a alguien como tú pero no como eres ahora"—. Naruto dobló una esquina y ahí vio a todo su grupo, a todos sus amigos y los vio con una sonrisa, sabía que ya eran fuertes pero que ahora tendrían que ser mucho más de lo que ya eran.
¡Especial de Naruto y Rosario + Vampire!
Capítulo 70 y 71: Por fuera no se ve, pero si miras dentro, ¡lo encontrarás!
—¡Ya llegamos!—. Anunció Naruto y los demás lo voltearon a ver, fueron hacia el rubio pero en una cortina de humo, Sasuke apareció con su ropa ninja y su espada. —¿Sasuke?
—Al fin llegan y tarde—. Sasuke frunció el ceño hacia los dos.
—Sasuke, cálmate. Kurumu estaba sintiéndose algo mal.
—¿Qué? Eso no importa, es hora de entrenar. Ahora que ya están todos, diré a quienes voy a entrenar. A los que llame, vendrán a mi lado. Solo Gin y Haiji quedaran fuera de esto ya que ellos están listos, a mi parecer.
—¡Yo elijo primero!
—¡Claro que no, Naruto! Yo elijo primero—. Naruto y Sasuke siguieron repitiendo eso por un par de veces y los demás vieron la situación con una gota en la cabeza.
—Bueno, digamos a quién queremos entrenar al mismo tiempo, dudo que pienses en lo mismo que yo.
—De acuerdo.
—¡Yo te elijo a ti!—. Los dos ninjas señalaron a alguien en específico, Kurumu se quedó estupefacta y los demás la miraron a ella. —¡Yo te entrenaré, Kurumu Kurono!—. Naruto y Sasuke se miraron mientras la seguían señalando.
—¿¡Qué?! ¿¡A mí?!—"¡¿Sasuke también?! ¡No! Esto debe ser un error".
—¡Yo quiero entrenarla!
—¡¿Pero por qué?!—. Naruto no entendía eso.
—Eso no te importa. Es solo que descubrí algo importante hace poco—. Naruto lo miró con sospecha.
—Está bien, la entrenaremos juntos. Entrenaré a Fong-fong, a Yukari-chan, a Mizore-chan y necesitaré la ayuda de Gin-senpai.
—Bien, yo entrenaré a Kokoa, a Ruby y necesitaré la ayuda de Haiji.
—¿Y con quién van a comenzar?—. Preguntó Kokoa, un poco temerosa. Todos sabían que los entrenamientos de Sasuke eran el infierno en la tierra, solo Ruby estaba un poco emocionada de que Sasuke la entrenara, puesto que ella jamás había sido entrenada por ninguno de los dos y confiaba en Sasuke, él era muy fuerte y confiable. Kurumu estaba un poco nerviosa, Naruto era una cosa pero entrenar con Sasuke era otra; él era un sádico en los entrenamientos.
—"solo espero que no empiecen conmigo"—. Pensó Kurumu.
—Empezaré yo, con Kurumu—. Ella dio un pequeño grito cuando eso pasó, todas negaron con la cabeza por eso y Sasuke se llevó a Kurumu en contra de su voluntad hacia el parque.
—Bueno—. Naruto hizo un clon y este se fue con Sasuke. —los que quedan, ¿qué les parece si pelean conmigo por ahora? Yo también necesito hacerme más fuerte.
—¡Sí!
Ya en el parque, vieron que Tsukune estaba descansando de una sesión de lucha con el viejo Fuhai, Tsukune no era para nada un debilucho después de tantos entrenamientos, él estaba muy serio con todo esto y más por lo del secuestro de Moka. Kurumu intentó ir con Tsukune pero Sasuke lo detuvo.
—Ni lo pienses, Kurumu. Ahora entrenarás conmigo y más te vale estar concentrada, si no me prestas atención, te dejaré en silla de ruedas—. Sasuke activó su Sharingan al pronunciar lo último, Kurumu tragó saliva al verlo así.
—Sí… entiendo, Sasuke.
—Hmp, entonces… ¡Comencemos!—. Kurumu fue directamente hacia Sasuke con su castigo divino, el cual fue fácilmente esquivado por Sasuke. Ella siguió con diversos cortes pero fueron fácilmente esquivados. —es inútil, Kurumu. Con estos ojos tendrás que hacerlo mucho mejor, cualquier enemigo te mataría ahora mismo
—¡Eso no es verdad! ¡Estoy haciendo lo que puedo!—. Kurumu cortó a Sasuke pero era solo un tronco, cuando vio detrás de ella, Sasuke le metió una patada en su mejilla y la hizo alejarse.
—¡Eso no es suficiente!—. Sasuke lanzó varias Shuriken pero Kurumu las cortó con sus uñas largas pero Sasuke fue hacia ella con su espada, ella se defendió muy bien con sus uñas.
—"Sasuke no es alguien a quien pueda derrotar, ¿cómo me puedo volver más fuerte? ¿Cómo puedo hacer para que Tsukune me vea?"—. Sasuke lanzó la espada hacia Kurumu, ella saltó hacia a un lado pero Sasuke desapareció y apareció dándole una patada a Kurumu en su quijada que la elevó bastante al cielo. —"¿Será la ráfaga de leones de Sasuke?"—. El ninja apareció a lado suyo y le dio un golpe en su cara con su antebrazo y luego la bajó al suelo con sus dos pies, ella escupió sangre de la boca.
—¿Cómo se supone que me derrotes?—. Sasuke la levantó con su mano en su cuello, la sangre se resbalaba por su boca, en la mano derecha apareció un Chidori. Naruto observó eso y no podía creerlo, Tsukune tampoco pudo evitarlo y corrió para verlo de cerca. —¿Cómo crees que Tsukune te va a ver si no puedes verte a ti misma?—. Kurumu lloró al ver que Sasuke podía saber lo que estaba pensando y le dio miedo porque él le recordó su situación actual. Sasuke no tuvo la reacción esperada y aunque los demás gritaron, Sasuke perforó a Kurumu en su estómago.
—¡Kurumu-chan!—. Gritó Tsukune con desesperación.
—Kai (Liberación)—. Sasuke desactivó la ilusión, no era con el Mangekyou sino una ilusión normal, una que ninguno de los demás, a excepción de Naruto, pudo notar. Cuando la ilusión se terminó, Kurumu solo tenía múltiples heridas en todo el cuerpo de pequeñas cortadas y su ropa tenía varios cortes también. Sasuke la lanzó al piso y ella quedó mirándolo con ganas de cerrar los ojos. Sasuke hizo las poses para su bola de fuego de forma lenta para darle oportunidad a Kurumu de reaccionar.
—"¡Sasuke! ¿Cómo puede hacerle eso a Kurumu-chan? ¿Está loco?"—. Tsukune no podía interrumpir, lo sabía pero estaba al borde de lanzarse a su rescate.
—"esa chica no durará más en su situación, desde que nos ayudó a salir de la mente de Moka, ella ha estado muy cansada, incluso se desmayó. Pero no es solo eso, sus heridas no son nada graves, es solo que ya no quiere luchar más"—. Pensó el viejo Fuhai al ver como Kurumu solo esperaba que Sasuke lanzará su bola de fuego, se sentía tan abrumada por lo de Moka que la muerte podría curar su dolor y su tristeza.
—Maldición… ¡Kurumu, levántate!—. Sasuke le gritó a la chica de cabello azul mientras el brillo se le escapaba de sus ojos. —de acuerdo, no me dejas opción.
—¡Basta!—. Gin apareció de la nada y tomó a Kurumu en sus brazos, ella también estaba tan sorprendida como Sasuke al verlo ahí. —ella no está en condiciones de pelear ahora, ¿cómo puedes hacer esto, Sasuke? Ella necesita descansar, hacerla pelear de esta manera es como dañar a un animal herido, ¡no voy a dejar que sigas haciendo esto!—. Sasuke dejó el sello del tigre pero miró a los ojos violetas de Ginei y decidió hablar.
—No te metas en esto, Ginei. Yo sé que Kurumu puede seguir peleando, ella puede más que esto, sus heridas no son nada grave—. Gin frunció el ceño ante las palabras duras de Sasuke; eran duras porque él le había dicho al ninja lo duro que era para Kurumu tener el corazón destrozado y aun así, estaba haciendo todo esto.
—Sasuke… ¡estás loco! No voy a dejarla aquí.
—¡No! ¡No detengas el encuentro!—. Dijo Naruto. —yo sé que Kurumu-chan se va a levantar, ¡no detengas esto, senpai!
—"Naruto… y Sasuke…"—. Kurumu oyó todo lo que sus amigos habían dicho de ella. Sabía que Tsukune estaba ahí pero que no había hecho nada, ella quería que lo rescatara de Sasuke. En cambio, su senpai estaba ahí, defendiéndola, portándose como senpai después de mucho. Naruto la seguía apoyando, ahora que lo veía bien, en su cara y en sus ojos estaba ella, ya no veía a Moka. —"ellos… me están apoyando y… incluso Sasuke…"—. El muchacho frío también estaba preocupado, no se notaba pero ella lo conocía muy bien y le bastaba al verlo para saberlo, quería que ella se levantara y luchara contra él. —"todos… están preocupados por mí. ¿Cómo pude ser tan egoísta? Si no fuera Moka, si fuera Mizore o Ruby, yo estaría igualmente preocupada, como lo están ellos… y aunque Moka es mi rival… ¡Solo he sido una carga cuando todo se están esforzando tanto para salvarla!"—. Las lágrimas se resbalaron por sus mejillas y recordó lo que Naruto le había dicho y también lo que dijo Sasuke.
—Yo sé que tú puedes hacerlo… ¡Porque eres tú!
—¿Cómo se supone que Tsukune va a verte si no puedes verte a ti misma?
La Súcubo se dio cuenta de que quería el amor de Tsukune, esperaba que él le correspondiera, siempre esperando que él fuera de ella, en sus ojos solo existía él y nadie más.
—Mi madre me había dicho que la Succubu no son fuertes sin amor, ello les da mucha fuerza—. Recordó Sasuke al ver a Kurumu y apuntó de nuevo hacia Gin y a ella.
—Kurumu no es igual que nosotras, Tsukune es todo para ella, no sé le que le haya pasado en los recuerdos de Moka ni que haya hecho Tsukune, pero si fue algo malo, Kurumu podría estar muy mal. El amor es su fuente de energía, si no lo tiene, ella podría morir—. Naruto recordó las palabras de Mizore y no dejó de apoyar a Kurumu. El muchacho de cabello castaño pensaba en lo locos que estaban esos dos pero parecía que Sasuke no se iba a detener, pero hasta Sasuke estaba apoyando a Kurumu, justo como lo hacía con él.
—"Kurumu… las Succubu son como… los Uchiha, por eso sé que te levantaras y pelearás conmigo aunque no tengas oportunidad. No puedes quedarte ahí, este no puede ser tu fin, y si lo es, todo se acabará ahora. No puedes dejar que eso suceda".
—"Kurumu-chan… todos estamos aquí, no te rindas, ¡tú puedes ser mucho más fuerte! Si vives de amor, entonces debes usarlo y pelear, úsalo y vuélvete más fuerte".
—"no puedo seguir aquí, no puedo seguir sin hacer nada, sin ni siquiera intentar las cosas cuando todos están haciendo lo que pueden y yo… no he hecho nada"—. Kurumu le puso la mano en la mejilla de Gin y él volteo a verla. Ella sonrío aun con sus lágrimas. —está bien, gracias por preocuparte por mí, Gin-senpai. Ahora ya estoy mejor, por favor, déjame pelear.
—¿Qué? ¡Vas a hacerte daño! Estás loca.
—¿Qué pasa, Kurumu? ¿Es todo lo que vas a hacer? ¿No te vas a levantar?—. Kurumu se soltó de los brazos de Gin y se levantó aunque no estaba del todo bien. Sasuke hizo una media sonrisa. —Hmp, oye, ahora te ves mucho mejor, Kurumu.
—"no sé por qué… pero me siento mucho mejor ahora, aunque estoy herida, es como si no lo sintiera"—. Kurumu elevó su Youki hasta lo más alto que podía, miró a Tsukune, él estaba sorprendido por ella, antes no podía sentirlo porque solo le importaba que Tsukune la amara, pero ahora podía ver bien a sus demás amigos y ver que ellos también la querían y se preocupaban por ella, aunque ellos no recibieran lo mismo a cambio. Ella seguía llorando pero solo por sus lágrimas. —"incluso si mi amor no es correspondido por ahora, hay cosas más importantes que él y yo"—Sasuke… gracias por darme… esta paliza
—Hmp, aún no se acaba—"sé a lo que te refieres"—. Kurumu alcanzó el límite de sus energías y la cinta de su cabello se soltó y su Youki era visible por todo su cuerpo, era de color violeta. —¡Katon: Hosenka no Jutsu (Flamas del Fénix)!—. Numerosas flamas fueron hacia Kurumu, ella ni siquiera tuvo que esquivar puesto que estas se movieron a sus lados, Sasuke jaló del hilo y atrapó a Kurumu en un árbol. —Katon: Ryuka no Jutsu (Flama de dragón)—. El fuego se extendió por el hilo conector pero no quemó a Kurumu gracias a que ella voló con sus alas, escapando de la trampa de Sasuke.
—"Con toda la energía que tengo, puedo darle desde aquí"—. Ella hizo crecer sus uñas.
—"no puede atacarme desde ahí, cuando venga, será su fin"—. Sasuke apareció una Kunai de uno de sus papeles especiales de armas.
—¡Filo divino!—. Kurumu cortó el aire y a Sasuke con ese ataque pero resultó en ser una roca que fue cortada en 10 pedazos de forma limpia, en menos del tiempo esperado, Sasuke, arriba de un halcón, apareció detrás de Kurumu pero ella sentía el Youki como cualquier otro Yokai, solo que no lo usaba tanto.
—¡Este es tu fin!—. Iba a cortarla con su espada pero fue detenido por unas ramas en pleno aire, provenientes de su halcón. —¿Qué diablos? ¡Tú!—. Kurumu le metió una patada en la cara a Sasuke que le hizo sacar sangre por la boca.
—¡Castigo divino!
—¡Chidori Nagashi!—. Teniendo electricidad en todo su cuerpo, su halcón desapareció y la ilusión también y Sasuke iba a caer pero ella fue tras él para por fin, derrotarlo por primera vez en su vida.
—"¡Increíble! ¿De dónde ha sacado esa fuerza?"—. Tsukune no podía creer lo que estaba viendo, ni siquiera él estuvo cerca de derrotar a Sasuke ni una vez cuando entrenaba con él y Kurumu estaba a punto de lograr lo impensable. —¡Tú puedes hacerlo, Kurumu-chan!
—¡Castigo divino!—. Pero antes de que pudiera llegar, Sasuke la perforó en su estómago con un Chidori Eizo, ella escupió sangre hacia la cara de Sasuke en ese momento. —"¡No!"—¡Estoy tan cerca!—. Ella siguió avanzando hacia Sasuke y logró agarrarlo y golpearlo en la cara como venganza por todo lo que le había hecho pasar, pero solo pudo darle un golpe ya que ambos cayeron al piso, recibiendo Sasuke todo el daño.
—¡Kurumu-chan, Sasuke!—. Tsukune y los demás fueron a ver a los dos después de que el humo se disipó. La chica logró levantarse, poca sangre salía de su estómago pero estaba bien, su aura seguía ahí. Sasuke se levantó, la sangre se resbaló por su frente y por su boca.
—¿Estás bien, Kurumu-chan?
—Tsukune…—. Ella sonrío con un sonrojo. —sí, lo estoy. —. Luego sintió una mano que le alborotó los cabellos azules de ella.
—Bien hecho, Kurumu. Lo has hecho muy bien—. Sasuke le alborotó sus cabellos a Kurumu un poco más y luego la soltó, Kurumu estaba sonrojada y feliz, era la primera vez que Sasuke se mostraba así con ella, siempre era frío, así que lo abrazó y luego él intentó alejarla pero ella era muy fuerte.
—¡Es la primera vez que me apoyas! Sabía que no eras un diablo después de todo.
—¡Oye! Suéltame, estás manchando mi ropa—. Los demás rieron por la escena y regresaron con los demás porque todos estaban hambrientos.
Kurumu se sentía feliz y centrada, ahora estaba con los pies en la tierra y lista para lo que pasara, ella podía ver claramente a los ojos de sus amigos y ver y sentirse cálida al verlos.
—"Eso que sientes es especial, es lo que hay en todos nosotros, pero que no todos pueden mostrar fácilmente"—. Pensó el muchacho mientras todos ya estaban sentados en la mesa, devorando su desayuno y como sus compañeros sonreían y se reían un poco, escuchando la pelea de él y Kurumu. —"por fuera no lo podemos ver, ni siquiera yo con el Sharingan, aun con el Rinnegan, nadie puede verlo por fuera porque está en lo profundo de nuestro ser, es indivisible, intangible, el más grande de todos los tesoros. Creo que lo has entendido, Kurumu. Creo…"
—¡Oye, teme! Deberías de desayunar, debemos de seguir entrenando muy duro—. Naruto bajó a Sasuke de su nube de pensamientos y comió.
Sasuke sabía que la única arma de Kurumu, así como la fuente de su fuerza y la de él, era algo que por alguna razón del destino, los Uchiha y las Succubu compartían, y eso estaba bien, porque era lo más importante, era lo que todos dicen conocer pero no entender. Era el amor.
Espero que les haya gustado y si quieren dejar un comentario, pueden hacerlo.
A mí me gusta mucho Kurumu por el buen corazón que tiene, porque a pesar de que elije a Tsukune por encima de todo, ella también atesora a todos por ser sus amigos, incluso si Moka es su amiga y rival, eso es muy difícil de hacer y hay pocas personas que harían eso por un amigo, por eso digo que ella tiene un gran corazón, solo que ella no se ha dado cuenta.
Bueno, nos vemos hasta el próximo capítulo.
Saludos.
