Hola a todos, chicos y las chicas también, espero ya estén en vacaciones como yo. Creo que no lo he dicho, pero ya estoy dentro de la universidad, ¡por fin! Ahora solo debo de preocuparme... pues de mí, como siempre, no hay más escuela, por ahora.
Las peleas inician en este capítulo, se verán varios flashback a lo largo de las peleas, serán cortos y no serán aburridos sino emotivos, es lo que intento lograr, para que ustedes sientan lo que el personaje esta sintiendo en la pelea, es lo que voy a intentar.
Espero este capítulo les guste y creo que ya hable mucho, pero en fin.
Gracias a todos por seguir leyendo mis historias ya que no es pecado, si a alguien en la audiencia le gusta Evangelion y si les gusta lo que hago, pasen a mi perfil que tengo dos historias que creo que les podrá gustar.
Capítulo 76: Sin pestañear.
Con pasos acelerados, el grupo de Tsukune reanuda su camino hacia los pisos inferiores del jardín flotante para rescatar a Moka. Mientras más avanzan, nuevas trampas y emboscadas de enemigos aparecen, para Tsukune y los demás no es ningún problema, pues están listos para pelear cuando sea.
Kurumu aprendió algo esencial después del entrenamiento infernal con Sasuke: el enemigo puede atacarte cuando sea y en donde sea. Por eso, aun sin tener ese sexto sentido de los vampiros para sentir la presencia de los enemigos y que tan poderoso son, ella puede reaccionar fácilmente ante cualquier ataque.
Los enemigos atacan por igual y con toda su fuerza y artillería, pero así como aparecen, de igual forma son acabados por una fuerza superior a ellos. A pesar de que los enemigos caen deprisa, Hokuto no está tan seguro de continuar con el plan, por lo que decide detener todo.
—Los enemigos están cada vez más cerca, saben dónde estamos. Hemos caído en el radio sensorial de Gyoukuro—. Hokuto detiene su silla de ruedas y los demás dejan de correr para verlo. —Ella sabe cada movimiento que hacemos, no podemos seguir así.
— ¿Te estás echando para atrás?—. Kurumu apretó los puños. — ¡Sabía que no podíamos confiar en ti!
— ¿¡Qué no entiendes?! Yo abandono este plan, Gyoukuro nos tiene en sus manos. Solo avanzaríamos con los pasos contados.
—"Después de haber llegado tan lejos, ¿renunciar?"—. Tsukune cerró los ojos para pensar un momento. —"Si algo les pasa a los demás… no sé si podré vivir con ello".
Tsukune se encontraba tomando una botella de agua, tenía heridas por todas partes y otra playera más, como muchas otras, había quedado manchada y rota por todos lados. Veía como Naruto entrenaba al chino mafioso y a Yukari, ambos al mismo tiempo. Aun con todas las trampas de magia de la brujita, el ninja era cauteloso y estaba respondiendo los ataques de forma eficaz.
— ¿Pensando?
—Sasuke—. El mencionado se sentó a lado de Tsukune. —Sí. Me preguntaba si seremos lo suficientemente fuertes como para salvar a Moka-san.
—Hmp, deberías de dejar de pensar en los demás. Preocúpate por llegar a ser tan fuerte como para salvarla.
—No puedo evitarlo.
—Tsukune, cuando vayamos a salvar a Moka… habrá un momento en que perderás la fe. Y puede que quieras abandonar por pensar en los demás, si eso pasa, debes recordar por qué estamos aquí.
—No abandonaremos—. Dijo Tsukune con firmeza absoluta. —Si tú quieres abandonar, está bien, Hokuto-san. Suficiente es que nos hayas traído hasta aquí.
—Tsukune… los líderes de las subdivisiones estarán esperándote, si nos retiramos, podríamos salir vivos de aquí—. Tsukune sonrío hacia Hokuto pero luego le dio la espalda.
—Sí, eso es una posibilidad. Lo tengo muy presente. Por eso, quién no quiera seguir, puede irse ahora.
Hokuto observó a los amigos de Tsukune, ninguno de ellos dudó. Y se alejaron de Hokuto y para hacer aún más clara la diferencia, dijeron que seguirían hasta el final.
—Está bien, hagan lo que quieran—. Hokuto le dio la espalda a Tsukune y sus amigos y se alejó de ellos. Gyoukuro también notó eso con sus habilidades ultra sensoriales, este acontecimiento le hizo sonreír, ahora solo tenía que preocuparse de los seis restantes.
—"Hokuto-san, tú no lo sabes pero… nadie está aquí solo porque yo quiera, todo esto fue voluntario desde que esos entrenamientos infernales sucedieran. No puedo simplemente dejar a Moka-san y tirar todo el esfuerzo de mis amigos a la basura por miedo o por las probabilidades"—. Tsukune y sus demás amigos corrieron hacia adelante, sin vacilar. —"Hokuto-san… ya no tengo miedo".
El grupo dejó de correr al momento en que Tsukune sintió una sensación extraña. De hecho, Kurumu y Ruby también lo sintieron. Era algo muy extraño.
— ¡El enemigo ya está aquí!—. Electricidad que salió del piso y de las paredes se reunió en un ser, hasta que después de unas explosión de chispas, el enemigo por fin apareció. Su larga cabellera blanca le cubría un poco los ojos y le llegaba más allá de los hombros, también tenía algunas cicatrices en su cara y una gran estatura.
—Tienes buenos sentidos, pero ustedes ratas, morirán en mis manos. ¡Siéntanse afortunados! Soy el líder de la quinta subdivisión: Raika.
—"Este tipo no es como los demás, es muy fuerte y solo es uno de los líderes, entonces…"—. Tsukune dio unos pasos hacia el enemigo pero Ruby se interpuso en su camino. — ¿Ruby-san?
—Solo era cuestión de tiempo para que uno de ellos llegará. Déjame pelear contra él, Tsukune-san.
—Ruby-san… ¿estás segura?
—Sí.
— ¿Quién eres tú?
—Soy Tojo Ruby, tu oponente, Raika-san. Un placer conocerte—. Raika dio una fuerte carcajada.
— ¿Es una broma? ¡Mi oponente es una mujer!
—No estoy bromeando, en verdad vamos a pelear.
—"Ella también entrenó con Sasuke… aun así, ella siempre quedaba herida y quemada, gracias a las medicinas Yokai no tiene cicatrices, ¿podrás hacerlo, Ruby-san?"—. Pensó Kurumu mientras veía como su enemigo se reía de ellos. Tsukune no despegaba la mirada de Raika. —"No importa, todos estaremos alerta, Ruby-san".
—No tienen reparo, le demostraré a tu cuerpo…—. Raika creó una esfera de electricidad en sus manos y en todo su cuerpo, hilos de electricidad se desdoblaban a su alrededor. — ¡Cuan equivocado está! ¡Golpe eléctrico!—. La esfera impactó en Ruby y la hizo volar por los aires hasta que cayó en el suelo. —Mi habilidad es el rayo, simple pero mortal. Nunca podrás ver mis ataques, por eso, nunca podrás derrotarme.
—"Esto es… ya lo he sentido…"—. Ruby fue levantada por su cabeza y Raika la electrocutó de nuevo mientras ella gritaba. —"Sasuke-san…"
—Sasuke-san, por favor, necesito tu ayuda con mi entrenamiento.
— ¿Qué quieres?
—Quiero que me ataques con todas tus fuerzas—. En Sasuke aparecó una gota de sudor ante la seriedad de Ruby, luego le dio la espalda.
—No soy un animal, Ruby.
— ¡Oye! Como mi sensei deberías ayudarme, ¿no es esa tu labor?
— ¡No apoyo el masoquismo!—. Sasuke se alejó pero Ruby lo abrazó por la espalda. —¡Suéltame!
— ¡No es por masoquismo! Bueno, en parte sí, ¡pero escúchame! Quiero ser más resistente ante el dolor, solo podré lograrlo de esta forma—. Sasuke activó su Mangekyou Sharingan y con la mano del Susano, aplastó a Ruby contra el suelo.
—Cuando resistas eso, me hablas—. Pero Ruby empezó a mover los dedos y se levantó con una sonrisa, Sasuke cambió de color ante eso.
—Sí… así está bien, continúa así, por favor.
— ¡Ahora morirás por tu estupidez!—. Raika dio más carcajadas pero Ruby sonrío y ella también empezó a reírse en su cara. — ¿¡Qué?! ¿Te ríes ante tu propia destrucción?
— ¿Esta es toda tu fuerza? No lo puedo creer, Raika-san—. Raika se alejó de ella varios pasos y Ruby sacó su libro del bolsillo del uniforme de Fairy Tale.
—"¿Qué le pasa a esta mujer? Sentí algo extraño en ella".
—Realmente no odio ser electrocutada—. Dijo con una sonrisa y un leve sonrojo en sus mejillas. A los demás se les cayó la mandíbula a los suelos.
—"¡La masoquista está aquí!"—. Pensó la brujita al ver a Ruby abrir su libro.
—Raika-san, esta vez será mi turno de tomar la iniciativa.
Ruby se viene con todo en estos capítulos y los demás chicos también, como dije, cada uno de ellos tendrá su momento y espero les guste cada pelea que se viene.
Cualquier review es bienvenido y será agradecido... pues quién sabe con qué, jajaja.
Saludos.
