ESTE CAPITULO ES UNA ADAPTACION YAOI DEL CAPITULO 27 DEL MANGA PANDORA HEARTS
Oz había desaparecido, en su lugar se encontraba el héroe de la tragedia de Sablier. Los recuerdos comenzaron a azotar la mente de la encapuchada, escuchando nuevamente esa melodía- Jack Vessalius, tiempo sin verte-
-Lo mismo digo Lotti-
La primera vez que se vieron Charlotte caminaba por los jardines cuando escucho un ruido detrás suyo, amenazo con una daga al cuello de quien estaba tras ella, el desconocido solo sonrió-no tienes de que preocuparte, aunque parezca sospechoso, no soy nadie en especial-
-una persona normal diría que no es nadie sospechoso-, el encapuchado solo volvió a reír a pesar de aún tener la daga en el cuello-¿acaso eso me haría ver menos sospechoso?- Glen apareció de detrás de un árbol y con su gruesa voz se dirigió al desconocido -Jack, deja de molestar a Charlotte-el otro se quitó la capucha mostrando su rubios cabellos a la dama y se presentó-un gusto conocerte Lotti, soy solo un insignificante creador de cajas musicales-.
El tiempo paso y Charlotte aprendió más sobre el conde, era un Vessalius, el más pobre de los cuatro ducados, era alguien despreocupado, que hacia lo que se le diera la gana acosta de los demás, no entendía como alguien así podía estar entrando y saliendo tan fácilmente del castillo, nadie podía andar de esa manera-Glen me dijo que podía usar el pasaje secreto- eso solo confundió más a la joven, alguien como su amo, tan inteligente, misterioso, galán, poderoso, oscuro, frio, una persona con la que no se podía hablar tan fácilmente, podía tener alguna relación con alguien tan molesto. Pero ese día, los vio en el jardín, debajo de un árbol, aquella persona tan llena de oscuridad, beso con delicadeza al rubio que se encontraba a su lado, sonriendo, como jamás lo había hecho. No podía negar que su corazón se desquebrajo en mil pedazos al ver tal escena, la persona que respetaba, que amaba, estaba con alguien más, todo lo que ella quiso alguna vez del pelinegro nunca seria suyo, aquellas miradas serian para la persona que más odiaba, pero eso no importaba en lo absoluto, Glen era feliz, no con ella ciertamente, pero había sonreído, nunca lo había visto hacer algo así, por lo que lo mejor era entonces dejarlos juntos, por la felicidad de su amo.
-¿Qué relación tienen Glen-sama y usted?- pregunto la dama a Jack una vez cuando ya no podía más con sus dudas-¿no lo entiendes Lotti?- respondió el rubio-No me importa su estatus o lo que haga, Glen es una persona que me alienta a salir a delante, y yo a él, en otras palabras...-el rubio sonrió, como recordando algo- le amo tanto como él me ama a mí-
Más tarde Glen y Jack le enseñarían el pequeño reloj, era también una caja musical, ese era trabajo de Vessalius sin duda, pero la melodía que tocaba, tan melancólica pero como si tuviera algún tipo de luz, la había compuesto el pelinegro, el fruto de su trabajo juntos-¿Cómo se llama la canción?-
"Lacie"
Charlotte estaba celosa, porque ella nunca podría entrar al mundo donde ese par vivía, sin embargo, al volver a ver la sonrisa de la persona que amaba era suficiente, por un instante, deseo con todo su espíritu: que esos días jamás terminaran.
Un día Glen convoco a sus tres sirvientes y dio una orden, la cual tenía que ser cumplida a toda costa "maten a todos los de esta ciudad", de esta manera las capas de los Baskerville dejaron de ser rojas y se volvieron negras de tanta sangre que salpicaban sobre ellas, y el pelinegro nunca más volvió a sonreír.
Cien años pasaron, y ahora se encontraban nuevamente frente a frente, la dama solo tenía una duda-¿Dónde está Glen-sama?- sin embargo el rubio no contesto
-No te confundas, no vine para hablar contigo, si no para sacarlos de aquí-eso hiso explotar a Charlotte
-¡¿Por qué actúas tan arrogante?!- ella le había dejado hacer lo que quisiera ya que se suponía que el mantendría feliz a su amado amo-¡Creí que lo amabas!- no entendía el motivo de aquella indiferencia, pensó que Jack era lo mejor par Glen, que jamás le haría daño-¡Seguro que todo fue planeado!¡Debes estar feliz por el estatus que gano tu familia gracias a su muerte!- el rubio sería un héroe, mientras que el nombre del pelinegro ya se había olvidado en el tiempo.
-¿piensas que yo haría eso?- el oji verde miro amenazadoramente a la chica-¡¿Estás diciendo que mate al hombre que amaba solo para ganar fama y fortuna?!-ya no podía más con eso, llevaba 100 años atormentándose de sus actos-Jamás podrán contra B-Rabbit, así que váyanse-
No importaba cuanto tiempo hubiera pasado, aquella cadena seguía siendo de temer, así que con amargura en su corazón, Lotti dirigió una mirada de odio a la persona que tenía enfrente -No importa cuántas veces mates a Glen-sama, nosotros lo encontraremos- . Jack sintió que una espada invisible, creada de sus culpas y sentimientos, atravesaba su pecho, los encapuchados lo dejaron y salió del cuerpo del pequeño que se parecía tanto a él. Oz pensó que todo había terminado.
"Los humanos somos criaturas débiles, incluso yo, incluso Glen"
Unos recuerdos ajenos asaltaron la mente de Oz, el oji verde y Glen agarrados de las manos, la voz desesperada del rubio pidiendo una explicación, el rostro del pelinegro sonriendo, el rostro del pelinegro cubierto de sangre, los recuerdos de Jack estaban difusos y Oz los veía como si fueran suyos, el rubio tomando una espada, un beso, y un pensamiento:
"No quiero hacerlo, te amo, no quiero matarte"
Cuando el rubio abrió los ojos, lo primero que vio fue el rostro de Leo preguntándole sobre cómo se sentía, Elliot llego indicando que había encontrado una salida, lo tres volvieron a entrar al pasadizo.
Oz caminaba pensando en todos los recuerdos de Jack, pudo sentir todo lo que el corazón de su antecesor tuvo que pasar, su inmenso amor por Glen, su profundo dolor por hacer lo que debía, y su odio desgarrador a sí mismo, no entendía, si él hubiera estado en su situación, habría escapado, no hubiera podido lograrlo, pero tampoco habría podido salvar a alguien. Su antecesor se había atrevido a hacer las cosas a pesar de saber que saldría lastimado, él no lo hacía, él era débil, ni siquiera era capaz de entenderse a sí mismo. Cayó al suelo con pesadez-Soy patético, siempre he estado sin moverme de mi comodidad-
Elliot lo escucho y comenzó a gritarle otra vez-¡!Si ya te diste cuenta, significa que al menos ya diste un paso!-el castaño odiaba esa actitud tan pesimista de su compañero- ¡TU PODRAS DECIDIR HACIA DONDE IR AHORA!-el más alto dejo de hablar y se dirigió junto a Leo a la salida, era una persona realmente amable. El rubio comprendió, que a pesar de sus debilidades, debía seguir adelante, a pesar de sus confusos pensamientos, llegaría a la luz.
Una vez fuera de los túneles Oz le dio las gracias a su compañero, este simplemente siguió caminando, pero en eso recordó el por qué había salido con el par en primer lugar-Quiero saber sobre la persona que compuso la melodía que estabas tocando-el rubio sabía que esa música era Lacie, pero Elliot solo lo miro sin entender la pregunta
-yo compuse esa melodía-
LES MENTIRIA SI DIJERA QUE NO QUERIA ESCRIBIR SOBRE GLEN Y JACK
