IMPORTANTE LEER COMPLETO:

Hola a todos, sé que ha pasado mucho tiempo desde el último capítulo. Entiendo si están molestos o si piensan que ya he abandonado. Pero lo cierto es que estuve escribiendo para acabar dos historias que ya necesitaba quitarme de encima.

Como saben, todos cambiamos y puede ser para bien o para mal. Espero que el cambio que he hecho sea para bien, porque esta vez las cosas serán distintas en cuanto a la simbología del fic, que es para que se vea más acorde al estilo formal y para que sea de calidad, por lo que sí, todo esto es para ustedes y porque he querido escribir mejor.

Primero habrá veces en las que en algunos diálogos no haya punto y uso de mayúsculas en la narración, como aquí, para que no piensen que es un error:

—Me siento mal —dijo convencido.

—Personaje habla.

«Personaje piensa».

Cuando hay narración en pasado o dialogo.

"Cuando cito lo que dijo algún personaje o para hacer énfasis en una palabra".

Creo que no es muy bueno que lo cambié después de más de 77 capítulos de historia, pero tenía que incluirlo ya en este fic que después de todo, también lo merece.

Gracias por los reviews, habrá capítulos de mis fics en los fines de semana, recuerden que ya estoy en la universidad y tengo menos tiempo. Hoy es una ocasión especial, no tuve mucha tarea y es por eso que hay nuevo capítulo con cosas nuevas.

Espero les guste.


Capítulo 77: Usando la cabeza.

Amigo, esa palabra que usamos muy a menudo para referirnos a alguien especial, con quién pasas varios momentos de tu vida; sean tristes o felices, fortunas o desdichas. Es alguien especial, la confianza puede llegar a ser absoluta, incluso más que la que tienes con tu familia. Amigo es el que, infantilmente se piensa, pudo haber sido tu hermano, pero por alguna razón te dio a otra persona o simplemente no tienes a nadie más, pero que agradeces su compañía, su cariño, su confianza y muchas cosas más.

Ruby Tojo, había sido una enemiga de Tsukune y sus amigos durante su estadía en la colina de las brujas. Había perdido a sus padres por un accidente automovilístico y una persona le dio cobijo, a quién reconoció como su "maestra", al menos durante su época de vida.

«Me gustaría tener a alguien con quién jugar, con quién hablar… quisiera tener un amigo». Ese era el deseo más grande que tenía Ruby en su infancia y por mucho tiempo se dedicó a crear a un amigo con magia.

Se esforzó, por supuesto, al principio solo obtuvo cosas sin valor como rocas y tierra, incluso después de mejorar con su magia, su evolución resultó en crear bichos y plantas, y aunque eran seres vivos, no podía hablar con ellos, no podía entenderlos.

—Dime, Raika-san… ¿Disfrutas creando cosas? —preguntó Ruby con una leve sonrisa en sus labios levemente abiertos, intentando dialogar con su enemigo. Él mantuvo una mirada seria con los brazos cruzados, sin comprender bien la pregunta, pues él nunca se había detenido a pensar en eso.

—¿Qué quieres decir?

—Yo lo disfruto. Hay cosas que no puedes conseguir, así que no te queda de otra más que crearlas… —Ruby bajó un poco la mirada hacia su libro abierto justo por la mitad con cierta melancolía; muchos recuerdos llegaron a su mente—. Siempre quise crear amigos con mi magia, fallé muchas veces y guardé mis intentos en un libro mágico que una bruja muy especial los compiló por mí. —Sacó un talismán y usando su magia, después de unos segundos, el talismán se volvió un cuervo—. Esto es lo que uso para invocar a mis amigos, mi libro de recetas.

—Vaya, es interesante. —Le elogió en un buen tono de voz, pero luego dio una leve risa—. Pero es solo un cuervo. No es más que un truco de magia.

—¿Estás seguro que es solo uno? —Ruby sacó de la manga, como un mago saca una baraja en un acto, muchos talismanes y los repartió alrededor suyo, segundos después los talismanes se volvieron cuervos—. Puedo invocar cuantas veces quiera a mis amigos, gracias a mi habilidad: ¡libro hablador! —La parvada de cuervos fue en dirección hacia Raika, pero con solo un movimiento de mano, la electricidad perforó a los cuervos y electrificó a Ruby a una velocidad imposible de ver, ella no pudo reaccionar. Su cuerpo hasta fue levantado por la constante fluidez de corriente eléctrica que lo atravesaba, rebotaba en donde fuera y regresaba a una velocidad imposible de registrar, lo que Tsukune y sus amigos veían eran rayos que se conectaban al piso y techo y que atravesaban a Ruby mientras ella solo gritaba de dolor.

—Eso es inútil, esa forma tímida de pelear no funcionará contra mí. La fuerza es poder, ¡esos trucos baratos no podrán hacerme ni un rasguño! —Raika dejó de electrificarla para golpearla con los puños de forma directa, pero Ruby sonrió ante ese acto y en segundos, los cuervos se volvieron polvo. Pero no era cualquier polvo, Ruby se agachó y evitó el golpe directo.

«¿Qué es esto? Los cuervos se han transformado en otra cosa». Sin tomarle tanta importancia, decidió volver a pasarle corriente al cuerpo de Ruby, pero en cuanto su electricidad apareció, una explosión de polvo inundó el lugar. Ruby logró alejarse de un salto hacia atrás.

—El polvo de aluminio es un incentivo ante la electricidad, solo con un poco es suficiente para crear una explosión en cadena. La fuerza es poder, cierto —dijo y se acomodó el cabello—. Pero el conocimiento también lo es.

—¡Bien hecho, Ruby-san! —Sus amigos se acercaron a ella y sonrió sin ningún esfuerzo. Raika estaba tirado en el piso con humo emanando de sus ropas.

—¿Estás bien? Fuiste atacada múltiples veces. —Tsukune estaba preocupado pero Ruby sonrió con un sonrojo, se podría interpretar como lujuria si esto fuera otro tipo de escena.

—Eso realmente se sintió bien.

—¿¡Qué?! —gritaron todos los presentes.

—Normalmente alguien moriría por eso, ¡no te tomes esto a la ligera!

—No me regañes, Tsukune. Todo está bien.

«Eso dice, pero en verdad no creo que Ruby esté del todo bien. Fueron demasiadas descargas». Pensó Mizore al ver que Ruby sudaba de la frente, por supuesto que se había esforzado. Kurumu y Yukari se rieron por el leve regaño que Tsukune le hizo a Ruby.

Ella sonreía al ver la preocupación de su amigo, las sonrisas de la brujita y de la súcubo, el rostro normal de Mizore, como diciendo: "no pasa nada aquí". Sí, esos eran sus amigos, lo que había deseado desde que había perdido a sus padres, desde que había estado sola. Gracias a ellos, ahora veía al mundo mucho más bonito, la vida valía la pena, después de todo, tenía con quién compartirla y no podía sentirse más realizada por ello.

Por ellos lucharía, los seguiría hasta las profundidades del infierno y haría lo que sea para ayudarlos. Porque ellos eran lo más importante en su vida.

Y por ellos daría la vida.

Para su suerte, la amistad era algo ligado a la reciprocidad.

—¡Ruby-san! —Tsukune se movió rápido para alejar a Ruby de una mano anormalmente grande que iba hacia ella. Donde había estado el cuerpo de Raika, ahora residía una bestia del triple de su tamaño, su cabeza casi llegaba al techo. Tenía cuernos de toro, marcas oscuras por todo el cuerpo, grandes colmillos, su cabeza parecía la de un lobo enfurecido y su cabello blanco y cuerpo amarillo lo delataron, esta criatura no era nadie más que Raika.

—¡Basta de juegos y de charlas! ¡Me han hecho enojar! —La bestia rugió y los relámpagos, como si de una tela de araña se tratara, se puso alrededor de su cuerpo—. ¡Soy Raijuu! La encarnación de los rayos que parte la tierra y vive en los cielos.

—¡Se ha vuelto más fuerte! —advirtió Yukari con terror en toda la oración. Ella junto con las demás, retrocedieron. Raika fijó sus ojos en Tsukune quién tenía en sus brazos a Ruby.

—Buen trabajo en salvar a tu amiga, mocoso. Sin embargo, te puedo apostar que eso no volverá a suceder, ¿sabes la razón?

—No. Pero tengo una idea, ¡lo averiguaré de esta manera! —Tsukune saltó y se dirigió hacia él con una patada que impactó en el piso y le hizo un cráter.

—¡No puede ser, desapareció!

Todos empezaron a buscar a Raika con la vista, a excepción de Tsukune, quién logró dar un codazo antes de que Raika pudiera atacarlo y lo alejó de él. El rostro animal de Raika se arrugó aún más al ver como ese "mocoso" había logrado un contraataque; no había sido muy efectivo pero él no había logrado golpearlo por sorpresa.

—Je… —Raika cambió su rostro a uno sarcástico—. Me impresionas, chico. Muy interesante tu reacción, veo que eres diferente, tal vez me equivoqué. Pero es hora de que te enseñe… que la electricidad, mi poder, ¡es inalcanzable! —Nada más al terminar la oración, la electricidad recorrió el cuerpo de todos los presentes, ellos gritaron con todas sus fuerzas.

«¡No! Esto debió de haber acabado antes… la sangre empezará a derramarse, Tsukune-san y los demás… no podrán soportar esas descargas». Ruby estiró su mano hacia su libro mágico y buscó una página en concreto. Luego observó como Tsukune, aun siendo electrificado, luchaba por levantar su pie.

«¿Se mueve? Debería de estar sufriendo un dolor insoportable, sin poder moverse. Esto no puede estar pasando». Raika se movió hacia Tsukune y entonces, todos dejaron de ser electrificados, antes de que Raika llegara hacia el joven, su pierna se estiró casi al instante y Raika fue golpeado en la quijada. Al interrumpirse la electricidad, le dio el impulso a la pierna de Tsukune como si de un resorte se hubiera tratado.

—¡Agght! —Sangre salió del espíritu del rayo y siguió suspendido en el aire, Tsukune se movió rápido para golpearlo.

«¡Toma esto!». Tsukune logró conectar el puñetazo en el estómago, pero a costa de ser tomado por las dos manos de Raika, electrificándolo directamente en el cerebro, como si estuviera en una silla eléctrica. «Ruby-san… ¿Cómo soportó esto? Ruby-san… Moka-san…».

El cuerpo de Tsukune cayó al piso, inconsciente. Raika sonrió ante el rostro estupefacto de Ruby, todos sus demás amigos estaban tratando de recuperarse de tanta descarga que no notaron lo que había sucedido.

—Tsu… Tsukune-san…

—Jajaja. Dudo que se levante de eso, le he dado una descarga de la que, bueno, se podría decir que he freído sus neuronas. Ahí está tu amigo, Ruby Tojo. —Pateó el cuerpo de Tsukune para que quedara justo a los pies de Ruby. Ella derramó lágrimas y desplegó sus seis alas de cuervo de su cuerpo, con sus ojos inyectados de rabia y con un aura morada alrededor suyo.

—Tú… espíritu que solo destruye, que no crea ni da forma a nada. Un espíritu así… no lo necesito, no lo necesita nadie, ¡te llevaré conmigo, Raika!


Y esta pelea continua en el siguiente capítulo.

No puedo asegurar que este fic será el elegido para ser actualizado este fin de semana, pero tengan por seguro que si no es esta, será la siguiente, pero así pueden estar tranquilos, porque ya saben que días hay continuación de algún fic y eso, creo yo, ya es bastante reconfortante.

Por favor, lean las notas de autor completas, la de inicio y final, porque sé que tendrán información de lo que sucederá a continuación, sería escribir mucho si lo dijera aquí, así que en mi perfil habrá una parte que diga: "situación actual", para que sepan lo que quiero dar a entender. Por favor, léanla.

Sin más rollo que dar, si tienen algo que opinar, los reviews son bienvenidos con una sonrisa.

Saludos.

Nota: Sin errores ortográficos.