CAPITULO BASADO EN LOS CAPITULO DEL 15 AL 18 DEL MANGA DE PANDORA HEARTS
En una habitación oscura, los juguetes bailaban entra si y hablaban con risas, un gato negro dormitaba, hasta que escucho unos pasos venir, alguien importante se acercaba, las personas más importantes para él, venían de visita.
Mientras, en otro lugar, un peli morado se miraba a si mismo al espejo, pero no era el realmente, era el él de hace tantos años, un él que apenas comenzaba a entender las cosas, su reflejo inclusive tenia todavía el parche del ojo que perdió, Break quiso golpearlo, pero el reflejo lo jalo a su interior.
Oz y Gil llegaron a ese mundo distorsionado donde las ranas cuelgan de cabeza, las puertas no llevan a ninguna parte, los espejos son ventanas y los muñecos cantan como en ningún lugar en la tierra. Se escuchó un tintineo, el enemigo estaba cerca, el pelinegro protegió al más pequeño con su cuerpo, sacando rápidamente su arma disparando a la mancha negra que se movió ante ellos. El rubio miro con curiosidad a su oponente, era igual de burlesco y extraño como el resto de ese mundo, realmente parecía un gato, pero su mirada, era como la de Break.
Cheshire no sabía quién era uno de los dos curiosos muchachos, ni como habían logrado entrar a su morada, lo más seguro es que vinieran a llevarse a las personas que quería y que tanto le había costado atrapar, no importara lo que pasara, no se permitiría volver a estar en la soledad, tendría que matar a los intrusos.
El rubio quería tener un motivo, un porque, alguna razón la persecución hacia Alice y Break-Ella es una enemiga de la voluntad del abismo- Cheshire enseño sus garras y se abalanzo en contra de los dos extraños.
Oz le pregunto que debían hacer al pelinegro, pero este no respondió, Vessalius se voltio para encontrarse con la visión de su amigo petrificado, no podía creerlo, tan grande ahora y le seguía temiendo a los gatos, el rubio pensó, que sin duda Gil seguía siendo el niño que conoció hace ya tantos años, pero no era momento de sentimentalismos. El más pequeño tomo al pelinegro y lo jalo hacia abajo provocando que el cuerpo del gato pasara a centímetros de su rostro, el más alto reacciono y disparo contra la cadena dando en el blanco, pero el espacio por el que entro la bala se cerró en una nube de vapor, muchas balas le siguieron, todas desparecieron.
La cadena de Sharon apareció en ese instante, un cabellos negro creado a partir de sombras, solo una cadena podía acabar con otra, la voz de la dama retumbo en el cuarto a través del equino, preguntándole a Cheshire sobre la tragedia de Sablier, los chicos aprovecharon esa oportunidad para escapar, mientras corrían, Gil observo a Oz, este no quería acabar con su vida por el payaso ni por la coneja, pero ellos, por alguna razón que no comprendía, eran importantes para su antiguo amo, eso le hizo sentir desplazado, pensó que tal vez el rubio quería más a la chica que a él, eso le destrozo el corazón.
Cuando iban a mitad de camino una Alice se presentó ante ellos, pero esta estaba conformada por los recuerdos de Cheshire, la ilusión los ataco transformándose en el gato, el del sombrero se interpuso entre el enemigo y su amigo, perdiendo su arma en el proceso, ahora estaban desprotegidos, Cheshire ataco con sus garras, el pelinegro no se movió, había jurado estar siempre al lado del rubio, si fuera necesario moriría por él; las garras se incrustaron en su pecho, desgarrando su piel como hace diez años. Oz lo miro fijamente, su amigo cayo hacia al vacío por el barandal de la escalera detrás suyo.
"eres un mentiroso"
Cheshire se dirigía al rubio con una expresión de furia en el rostro, confeso que él sabía la verdad, que Alice no quería recuperar sus recuerdos, que ella misma los había roto y expulsado de su mente, y que justo en ese mundo tan absurdo como su mismo creador, se encontraban las memorias más dolorosas de la chica. Un recuerdo ajeno asalto la mente de Oz nuevamente, Alice estaba en una torre y Jack la observaba desde las raíces del árbol donde había caído.
El golpe en la actualidad lo sorprendió, el gato había aprovechado la distracción para atacar, el rubio comenzó a reír, ante sus ojos Cheshire sí que parecía un gato, a pesar de sus rasgos humanos, su actitud de primero jugar y después matar era de un felino. El ojirojo miro con interrogación al menor-siempre he sido un gato-
-en ese caso…- Oz vio una oportunidad-déjame hablar con tu amo-
En minino se le quedo viendo aún más extrañado- eres un humano raro- tenía que ir a salvar a Gil y Alice
Y esta vez fue el turno del rubio de extrañarse-Aunque estés aquí parado- continuo el gato-tú no estás en ningún lugar- el menor se sintió descubierto, sabía que aquello era cierto, se había prometido así mismo no dejarse morir para poder estar con sus amigos, pero en el fondo, aun se sentía inseguro con la situación, no sabía qué hacer ni que decir, era un tema que llevaba evitando desde que se encontró con los Barskellvilles, por eso nunca le contesto a Elliot, todavía tenía miedo al rechazo.
Cheshire se aventó al ataque, pero una mano salió de la pared atrayendo a Oz a su lado, revelando el rostro de Jack Vessalius, el gato se detuvo, sabía perfectamente bien quien era esa persona,-No seas tonto gatito-dijo el de ojos esmeralda- ¿Qué crees que pasaría si asesinas a este chico?- el minino bajo su mirada al suelo, no lo había pensado, si se dedicaba a matar a una persona tan importante para su Alice, este le odiaría. Jack vio que ya no había peligro-mejor vete a ocupar de la persona que te vino a visitar-y se sumió con el otro rubio dentro de la pared.
Gil despertó de su letargo, se encontraba en un lugar diferente al que había caído, se tocó el pecho, la herida no era tan profunda, se levantó despacio con lentitud, tenía que regresar con su amo, pero no importara cuanto caminara, el paisaje seguía siendo el mismo, un recuerdo de Alice se apareció enfrente suyo, la empezó a seguir, el pelinegro odiaba con todo sus ser a la chica, seguía sin comprender como el rubio podía tenerle algún tipo de afecto, era un persona poco agraciada, mal educada, sin razón de una existencia por la falta de memoria, es más, ni siquiera era una persona, era una cadena, un monstruo, un demonio que consumía el alma de Oz con cada segundo que transcurría. El del sombrero deseaba matarla, pero no podía, la coneja podría ser su clave para descubrir todo lo que había sucedido cien años atrás, ella tenía la verdad que el llevaba buscando, además, su amo se pondría muy triste si ella desapareciera, no podría hacerle eso.
Un destello en el cielo deslumbró al pelinegro, era Oz que bajaba del cielo en manos de Jack, el rubio parecía un ángel ante los ojos de su amigo, este se acercó lo más pronto posible a Gil, cuando estuvo cerca comenzó a zarandearlo preguntándole por su herida, si estaba bien y sobre si realmente estaba vivo, después de todo, en ese mundo de lunáticos, cabía la posibilidad que la persona enfrente de él fuera solo otro recuerdo, el del sombrero solo le respondió con una tierna sonrisa, ante la preocupación de la persona que más quería-estoy bien-
Oz se volvió al rostro de su antepasado, pidiéndole su ayuda para encontrar a Alice, el pelinegro se enfadó, el rubio y él acababan de reencontrarse y lo único que hacia su amigo era preocuparse por esa estúpida coneja, el rubio cerro sus ojos y empezó a llamar a su amiga tal como Jack le había indicado, eso solo desespero más a Gil, aquello no daba resultados, el más bajo estaba preocupado en que el felino lastimara a su amiga, el rubio le tranquilizo haciéndole saber que el minino solo buscaba ser algo más, probablemente, un caballero para la voluntad de abyss- tu eres igual que Cheshire ¿no Oz?-
El menor miro al más alto-no lo soy-contesto con firmeza-entonces, ¿por qué es tan importante para ti Alice?- pregunto nuevamente Jack.
Oz no lo pensó y dijo aquello que salía de su pecho- Pera mí, ella es tan importante como el sol- Gil miro a su amo, acaso el rubio estaba diciendo que sin aquella estúpida coneja, ¿no era capaz de vivir?-ella siempre es honesta con su sentimientos- continuo el de ojos esmeralda-ella es deslumbrante para mí- el pelinegro sintió ganas de llorar, no podía ser posible, no podía estar escuchando una declaración de amor sincera por parte de la persona más importante para él- aunque a veces me hace sentir amargo- era cierto, aquella personalidad tan demoledora de la chica lo dejaba perturbado en ocasiones, debido a que el quería lograr poder ser de ese modo- ella es cálida- el del sombrero quería que se callara- no creo que alguien como yo pueda ser su caballero- el de ojos amarillos pensó que por favor se detuviera-pero..- Oz estaba tan sumido en sus pensamientos que no notaba las acciones, ni las lágrimas que estaban próximas a salir de su amigo-quiero permanecer a su lado hasta el final- Gill, en un acto desesperado, se cubrió los oídos en un intento de suprimir aquellas palabras de su mente, él, que le había jurado lealtad, fidelidad y el nunca abandonarlo al rubio, estaba siendo desplazado por una chica que jamás llegaría al nivel de su amo-es por eso que yo quiero encontrarla-
Después de esas palabras, Oz encontró a Alice, Jack sonrió y lo envió con ella en la misma luz que había llegado, el menor todavía no aclaraba del todo sus sentimientos, pero estaba seguro que jamás dejaría sola a la coneja.
Gilbert se acercó al Vessalius exigiéndole saber el paradero del rubio, no creía que lo hubiera dejado ir solo, Jack le indico que era por su herida y el hecho que no podía moverse libremente en esa dimensión tan distorsionada, el que no los enviara juntos, pero el peligro estaba preocupado, todavía se encontraban en territorios del gato, él podría ir búsqueda de su amo, pero el Vessalius mayor le dijo que eso no iba a ser posible ya que el minino estaba ocupado con alguien más, el pelinegro lo observo extrañado.
-tú no sabes ¿Por qué el gato Cheshire no mato a Break en cuanto lo vio?-
