Hola a todos, muchas gracias por estar aquí, sé que me tardé, pero las cosas se pusieron algo complicadas y en la nota especial se explica todo muy bien.
Espero este capítulo les guste mucho, me salté unas explicaciones que luego ya verán en el siguiente capítulo, todo esto para que la emoción no se perdiera ya que este capítulo, para mí, fue muy emocionante, espero lo disfruten.
Capítulo 83: El arte las ilusiones, ¡Genjutsu!
Una potente onda de energía levantó la falda de Kurumu, ella se tapó de inmediato aunque estuviera a lado de Mizore, quien no dijo nada y levantó una ceja, sin saber por qué se sonrojaba.
—¿Qué fue eso?
—Esos dos monstruos están peleando, nunca esperé que Miyabi estuviera de acuerdo con todo eso, y que nos ayudara…
—Eso solo nos dice que está planeando algo, de seguro quiere a Moka para su beneficio —dijo con mucha seguridad, la súcubo, Mizore asintió con la cabeza—. Pero Tsukune y Ruby-san…
Ella agachó la cabeza, pero su amiga le tomó de la mano con fuerza, sus ojos mostraban seriedad y valor.
—Ya hemos llegado hasta aquí, además, no olvides que Tsukune tiene una carta triunfal por si las cosas se ponen feas, no podemos rendirnos ahora, ¡sigamos, Kurumu!
—¡Tienes razón!
Entonces, la chica de cabello atado le apretó la mano y corrieron juntas hacia adelante, dejando atrás a Kiria y Miyabi quienes seguían peleando, al saber en qué condiciones.
Aceleraron el paso, corriendo por el pasillo, viendo hasta el final la luz de sus objetivos, la emoción les ganó y entraron corriendo, no sin antes avisar que habían llegado al final del camino, donde estaba Moka.
Ella estaba de rodillas, con un vestido blanco, sudada y cansada, incluso la esperanza se le estaba yendo, hasta que alzó la mirada, entonces, se encontraron. Y ella sonrió.
—¡Moka!
—¡Kurumu-chan, Mizore-chan! —gritó aliviada.
—¡Esa cosa es enorme!
—Es Alucard, se ve diferente que en el sueño de Moka —susurró Kurumu al ver esa…, cosa; era tan extraña y grotesca que no se podía describir bien, pero era un verdadero monstruo gigante.
—¡Ahhhh!
—¡Moka, te sacaremos de ahí! —Las dos fueron corriendo hacia ella, pero fueron electrificadas y rechazadas por una fuerza invisible—. ¡Ah! ¿¡Qué pasa con esta barrera?! No la puedo ver…
—No… No creo que pueda retenerlo… Por más tiempo, chicas. No se acerquen, es muy fuerte… —Tosió sangre y respiraba con dificultad.
—¡La romperé en un momento, es hora de irnos a casa! —Kurumu concentró parte de su energía, Moka negó con la cabeza, pensando en qué sería inútil, pues ella había perdido tiempo en intentarlo también.
—Lo siento por ustedes, pero no toleraré esos problemas. —Kurumu palideció y se volteó con toda la intención de atacarla—. Mataré a cualquiera que se interponga en mi camino.
—¡Ah, Shuzen Akua! —Pero en un parpadeo, Akua cortó la mitad del torso de Kurumu, o eso creyó, pues en lugar de un cuerpo, cayeron dos trozos de hielo.
—¡Ahg! —Moka ahogó un grito, estaba en shock por la situación. Akua se encargó de Mizore, pero ella se volvió tinta.
—Aiya… ¿Qué está pasando? —preguntó con interés y una pequeña sonrisa.
—¿Kurumu-chan? —preguntó la chica de ojos verdes, muy impresionada de verla entera junto con Mizore, detrás de Akua, a una distancia sana.
—No te lo esperaste, ¿Shuzen Akua? —Kurumu sonrió, por alguna razón, no estaba asustada, durante mucho tiempo, había pensado en volver a estar asustada contra un enemigo muy poderoso, como lo fueron muchos de los que Naruto y Sasuke habían derrotado solos. Ahora ellos dos no estaban y Moka, quien siempre les ayudaba, necesitaba de su ayuda—. Ahora que tengo tu atención, quiero que sepas que no voy a rendirme, ¡y nos llevaremos a Moka con nosotros!
—Je, esas son palabras muy fuertes, y promesas imposibles. Yo construí esa barrera y me tomó años hacerla, perfeccionarla. Además, no tienen que perder ya nada, es solo para destruir su sello, para regresar a mi hermana.
—¿¡Qué?! —Mizore entendió eso como el aniquilamiento de Omote, lo cual, era verdad—. ¿¡Vas a matar a Moka?!
—No, ¿cómo podría hacer eso? —dijo, agarrándose el pecho con un leve sonrojo, las demás la vieron raro—. La Moka que ustedes ven, es solo una personalidad artificial para proteger el sello, Akasha la creó para eso, ¿qué sentido tiene salvarla? ¡Adelante, díganmelo! ¡Su lucha no tiene sentido!
—¡CÁLLATE! —Akua se detuvo al escuchar eso de Kurumu, mientras Moka lloraba porque todo lo que había dicho su hermana era la verdad, dura y realista. Pero no era la única, sus dos amigas también derramaron lágrimas—. No digas esas cosas… ¡No digas esas cosas de mi amiga como si no significara nada en frente de mí!
«Kurumu-chan». Moka estaba llena de lágrimas, pero conmovida por lo que había dicho su amiga.
Kurumu se lanzó al ataque, junto con montones de réplicas que aparecieron de la nada. Akua hizo un corte enorme para matarlas a todas, creando una lluvia de sangre, pero eso fue aprovechado por Mizore quien la congeló en menos de un segundo y formó una lluvia de estacas hacia el Diablo Negro.
«¿¡Cómo es posible?! Esa sangre no es real, ¿cómo pudo?» De todas formas, se movió rápido para esquivarlo, hasta que todo el piso se congeló, atrapándola. —¿Qué?
—Te estás olvidando de mí. —Mizore tenía las manos en el piso, había congelado todo y ni señales de Kurumu.
—Hmp, por lo visto son un buen equipo, pero… —Volteó a ver a su querida hermana, para sonreírle—. Lo siento, Moka, pero voy a matar a tus amigas.
—¡No, Akua-neesan, por favor!
—Eso está por verse.
—¡Kyaaaaa! —Todo fue muy rápido y Akua quedó manchada de sangre, la cabeza de Kurumu había salido de su hombro y ella la había matado al instante, pero se había descuidado enormemente porque su hombro había sido perforado, por su propia mano, ella estaba en shock.
Kurumu bajó del techo, lo más cerca de Moka y giró su cabeza hacia ella, para sonreírle.
—Kurumu-chan… —Ella también sonrió.
—No eres falsa, Moka, eres mi amiga, y nadie podrá cambiar eso, ni siquiera tu Nee-san.
—Esto… No puede estar pasándome… —Akua retiró la mano de su hombro, temblando ligeramente al ver como estaba sangrando, frunció el ceño ante sus enemigas—. ¿Cómo es posible? ¿Cómo es posible que me hayas engañado de esa manera? Nadie me había hecho esto antes…
—Algunos ataques eran ilusiones, otros no, pero estaban tan bien hechos que no pudiste notar que era verdad y que no lo era, al menos, para ti ese fue el resultado, todavía estoy muy lejos de crear un "infierno ilusorio" como lo haría Sasuke, mi maestro…
—¿Sasuke? —Ella recordó a ese chico de cabello negro que hacía extrañas poses de mano, también usaba ilusiones que incluso, anularon su Jigen-Tou—. Maldito sea…
Pero Kurumu escupió sangre por la boca y perdió el equilibrio, Mizore la agarró.
—Te doy la razón, parece que a diferencia de él, tú has llegado a tu límite.
—Sí… Sasuke ya debería estar regañándome…
—Kurumu, ya está bien, si sigues así…
—No, Mizore, ¡esto no se ha acabado! ¡Ahora!
—¡Ah! —Akua no se esperó que todo fuera un teatro de la chica de hielo, pues arriba venía cayendo a gran velocidad una masa de hielo gigante.
—¡Dueto negro y blanco #13!
La explosión fue abrumadora y la velocidad del suceso, en parte, ellas ya lo sabían, Akua estaba a otro nivel, pero no podían darse por vencidas después de que prometieron no retroceder, como Naruto les había enseñado y como habían aprendido en todo este tiempo.
Fueron atacadas en menos de un parpadeo, sangre escapó de sus cuerpos y Moka, la chica que tanto intentaron salvar, se quedó horrorizada y gritó, así como su sello se hizo pedazos, revelando a la Moka interna.
—Al final… No pudieron hacer nada.
—No… —Kurumu estaba arrodillada pero con una sonrisa—. Aunque entrenara mil años, nunca podría vencerte… Pero conozco a alguien que sí, te ha estado esperando… Todo este tiempo… Y él va a derrotarte, porque lo prometió…
Akua levantó la mano para cortarla con su Jigen-Tou, pero sintió una energía tan grande que la hizo temblar ligeramente, intentó cortarla en dos pero no pudo, algo había salvado a la chica de perecer frente suyo.
—Kurumu… Escuché su voz… —Moka estaba mareada y un poco adormecida, cuando vio a su hermana, estupefacta.
«Ni siquiera lo… vi». Akua se volteó para ver que Tsukune y Ruby habían llegado, así como una nube de humo provenía de dos pergaminos; los pergaminos de la tierra y el cielo, los que permiten una invocación especial de una persona.
—¡Tú!
—Justo a tiempo, Tsukune. —El humo se disipó para mostrar a Naruto, en modo sabio, cargando a las dos chicas en sus brazos—. Lo hicieron muy bien, ustedes dos, Sasuke estaría orgulloso.
—Uzumaki Naruto… —Él dejó en el suelo a sus amigas, para que Ruby les atendiera, Moka estaba impactada, había despertado completamente cuando se dijo ese nombre.
—Shuzen Akua, las derribaste de un solo movimiento, ahora… ¡Intenta hacer eso conmigo, yo seré tú oponente y salvaré a Moka de ustedes!
¡Rugido! ¡Tsukune ha llegado al final del camino y trajo a Naruto consigo! Por fin, frente a frente, ¿qué pasará en esta pelea? ¡Descúbranlo en el siguiente capítulo!
Bueno, el capítulo no fue tan largo pero sí fue emocionante a mi parecer, espero que les haya gustado mucho, ¡aquí es donde empieza lo bueno!
Si quieren dejar un review, estaría muy feliz de leerlo y saber si les gustó o no.
