Capítulo 4.- Will Solace?, well, he glows...
─¿Cómo sigue Will? ─escuché que preguntaba Annabeth a una de las hermanas del chico rubio.
Me alarmé inmediatamente, ¿Will herido?, ni siquiera recordaba como había acabado en la enfermería, de nuevo... ¿qué hacía Annabeth Chase aquí?
─Supongo que sólo está cansado ─respondió Kayla.
Intenté incorporarme, aún sin poder abrir los ojos. Gemí, ¡dioses del Olimpo!, moverme dolía.
─¿Nico estás despierto? ─me preguntó Annabeth.
Pude sentirla acercándose a la camilla.
─¿Qué sucede con Will? ─pregunté desesperado por saber la condición de mí amigo.
Logré parpadear varias veces pero la luz era insoportable. Ellas no contestaron.
─Mierda...─susurré tapándome los ojos.
─¡Nico! ─exclamó, después se dio cuenta de lo que me molestaba:─¿te molesta la luz?
Yo asentí.
─Bueno, me voy, tengo que revisar a Will de cualquier forma ─dijo apresuradamente─ nos vemos Annabeth, Nico...
Annabeth cerró las cortinas de la habitación y apago la luz.
─Gracias ─musité a modo de respuesta.
Finalmente pude abrir los ojos.
─¿Will está bien? ─pregunté de nuevo.
─Sí, bueno, al menos eso suponemos─ dijo Annabeth.
─¿Eso que significa?
─¿Por qué te preocupa tanto Nico? ─cuestionó.
─Porqu... porque, bueno, él es mi amigo.
Annabeth asintió.
─Will, hizo algo arriesgado...
Parecía que nadie quería decir que había pasado con Will.
─¿Recuerdas algo de lo sucedido? ─me pregunto.
Intenté recordarlo, sólo había fuego, algo cayendo... luego, oscuridad, frío y oscuridad... luz, un agradable calor recorriendo mí cuerpo y de pronto, mí mente se apagó en una terrible oscuridad.
Dejé de respirar, no-n... no podía respirar.
Annabeth me tomó de la mano, quise apartarme pero era inútil.
─Escucha Nico ─decía ella suavemente, como temiendo asustarme, «como si fuera posible estar más asustado» ─, sólo tienes que respirar, lento Nico... eso fue sólo un recuerdo, no puedes dejar que te afecte de esa manera.
La escuché, ni siquiera intenté apartarla mientras ponía su otra mano en mi mejilla. Mis pulmones se abrieron, con resistencia, pero al menos podía respirar.
Pasaron cinco minutos.
─Gracias ─le dije avergonzado.
Avergonzado de que ella tuviera que verme tan... tan vulnerable.
─¿Qué fue lo que pasó? ─pregunté.
─Como dije, Will hizo un movimiento muy arriesgado, pero no voy a mentir, me alegro que lo halla hecho ─contesto ella.
─¿De qué hablas? ─ahora esta intrigado,y sí, un poco molesto.
¿Porqué habría estar feliz ella de que Will arriesgará su vida?
─Escucha Nico, eso que hiciste, atrapando el dragón en el aire, fue increíblemente valiente y completamente abnegado, pero no tienes que poner en riesgo tu vida, Will te había dicho lo que usar tus poderes causaría, probablemente salvaste la vida de varios de los campistas, sin embargo, no pensaste ni un segundo de lo que podría haberte hecho a ti, nos tenías a todos muy preocupados cuando desapareciste en las sombras, Leo y Hazel me han contado lo que sucedió cuando despertaste, Will, hizo exactamente lo mismo... él arriesgo su vida por ti. Ahora está descansando, no te preocupes, se recuperará, después de todo, sólo está agotado.
─¿Que fue lo que hizo ese idiota?, ¿poner su vida en riesgo? ¿por mí? ─era imposible, «¿por mi?» seguía pensando.
─Bueno, él...─Annabeth parecía tener problemas para responder mí pregunta ─él, hace mucho no se veía algo así...
─¿De qué demonios hablas Annabeth?
─Bueno, tú estabas, parecías un fantasma Nico, era casi imposible tocarte, está demás decir que curarte no era posible en ese estado y Will, Willempezóabrilllarytecuro ─Annabeth dijo todo tan apresurada, que ni siquiera entendí la última parte.
─¿Will qué? ─le pregunté.
─Willempezóabrilllarytecuro─dijo de nuevo, entonces soltó un suspiro y dijo: ─ Will, él, empezó a brillar y te curo Nico.
Y entonces una de esas respuestas super inteligentes que te vienen a la mente en las situaciones menos ideales salió de mí boca: ─Oh..
