Capítulo 10.- Friends will be friends...


─¿Qué demonios? ─me sorprendió despertarme en mí propia cabaña. Estaba todo oscuro.

Ya ni siquiera llevaba la cuenta de los días que había dormido en la enfermería. Pero allá siempre había luz, como si los estúpidos hijos del dios del sol iluminaran el lugar.

─Buenos días Neeks ─me dijo Hazel.

Estaba sentada en su propia cama y tenía un libro entre las manos.

─Haz, juro por el Hades que si vuelvo escuchar a alguien más aparte de ti llamarme así, voy a enviar a quienquiera que sea directo al tártaro.

Ella se levanto de la cama y fue directo a la mía.

─Uh, sí claro Neeks. ─dijo dándome un beso en la mejilla.

Después me alboroto el cabello, como si fuera yo el hermano menor en lugar de ella.

─Hablo en serio Hazel ─le grité, mientras ella caminaba hacia el baño.

─Okay, ─gritó cerrando la puerta─ intenta no enviar a nadie al tártaro mientras me doy un baño Neeks.

Me levanté, según Jason, Hazel había llegado en cuanto supo que Leo había llegado montando a su dragón en llamas, amaba a mí hermana, pero ella podía ser una molestia si quería.

La cabaña estaba más limpia que nunca, yo no era desordenado. Pero siempre dejaba uno que otro libro en cualquier parte de la cabaña, alguno en el baño. También dejaba la ropa del día anterior en el piso la mayoría del tiempo. En cambio, al parecer Hazel había tomado todos mis libros y los había ordenado en el pequeño librero y había recogido cualquier ropa que hubiera tirada en el piso de la cabaña cuando llego.

Cuando me quité la camiseta, fui directo al cesto de la ropa sucia.

Quería bañarme, los dioses sabían que yo necesitaba un baño, pero iba a darle a Hazel su tiempo de chica.

Alguien toco la puerta, yo tomé una camiseta cualquiera de mi armario y fui hacia la puerta. Cuando abrí Will Solace me sonreía. Yo aún tenía descubierto medio abdomen, hice lo que cualquier persona normal habría hecho en mí posición... le cerré la puerta en la cara. Sin explicación alguna.

Después de sonrojarme, bajé la camiseta y abrí la puerta de nuevo.

─Hola a ti también. ─Me dijo sarcásticamente.

─Lo siento.

Él hizo un gesto con la mano, como diciendo: "no es nada".

─Nico, creo que acaban de tocar la pue... ─dijo Hazel saliendo del baño secándose el cabello con una toalla, después se percató de la presencia de Will.

Will la saludó con la mano.

─Hola Will ─le dijo ella con una gran sonrisa en la cara.

Will causaba eso en las personas, las hacía felices con el solo hecho de estar presente. Creo que yo era inmune a los encantos de Will Solace.

─Hola Hazel Levesque, buenos días. ─contestó él devolviendo el saludo a mí hermana.

─¿Qué haces aquí Will? ─le preguntó ella, e inmediatamente yo pasé a segundo plano.

Recordé un dicho de los humanos, "Dios los hace y ellos se juntan", Hazel y Will eran las personas más adorables que yo conocía y luego estaba Frank Zhang el novio de mí hermana.

─Bueno, venía a despertar a Nico, veo que te has encargado de eso.

─Sip ─contestó ella.

─Bueno, entonces, también venía a asegurarme de que él va a desayunar.

─Voy a bañarme ─les dije.

─Bien, entonces te espero. ─ofreció Will.

─Nope ─le dije automáticamente.

─Nico... ─me dijo Hazel en tono de advertencia.

Después le hizo una cara a Will, como pidiendo disculpas.

─No. ─repetí.

─De acuerdo, ─contestó ella, ─Will, yo me aseguraré de que vaya a desayunar, puedes ir.

La cara de Will tenía un gesto de molestia, no hacia mí hermana, sino hacia mí.

─Está bien ─le dijo sonriente a Hazel, después volteó conmigo y dijo: ─Te estaré esperando Di Angelo.

Después de eso se fue.

Hazel cerró la puerta.

─¿Qué fue eso? ─me preguntó Hazel.

─¿Qué cosa?

─Sé que no eres tonto Nico.

─Ni idea de que hablas Haz.

─¿Por qué tratas así a Will?

─No lo trato de ninguna manera.

─Nico, anda... ─me dijo.

─Will Solace es irritante. ─declaré.

─No, Leo Valdez es irritante, Will Solace es lindo. ─replicó.

─Como digas... ─le contesté.

─Nico... ─mí hermana era una completa molestia.

─¿Tú crees que es lindo? ─preguntó ella─¿es lindo, cierto?

─No lo sé Hazel ─le dije exasperado. ─¿Piper te lo dijo?

─¿Qué cosa tendría que haberme dicho Piper?

─Nada. ─le espeté.

─De acuerdo, no fue Piper. ─confesó ella.

─Jason... ese estúpido nerd rubio, me las va a pagar ─musité. ─Jason Grace es un bocazas.

─Nico, tienes que calmarte.

─¿Calmarme? yo estoy calmado.

─De acuerdo, ─dijo ella, ─ haz tu rabieta, eso no va a quitar el hecho de que te gusta Will Solace.

─No... no me gusta.

─Como digas.

─Voy a bañarme. ─le dije.

─Espero que eso te ayude un poco ─me contestó indignada.


─Te deje ropa encima de la cama ─me gritó Hazel cerrando la puerta de la cabaña.

Dirigí hacía mi cama. Y me puse la ropa que había sobre ella.

Hazel estaba molesta conmigo.

Yo sabía que Hazel estaba fuera de la cabaña, probablemente leyendo un libro.

─Hazel, ¿puedes venir un momento? ─le llamé.

Ella entro en la cabaña.

─¿Ya estás dispuesto a hablar de ello? ─me preguntó.

─Sí ─le dije resignado.

─Te gusta Will ─dijo ella, sabía que eso no era una pregunta.

─Sí. ─le confirmé.

─Eso está bien, ─Hazel suavizó su tono─Will es un buen chico.

─Sí, lo sé, ¿cómo está tu novio? ─ pregunté cambiando de tema.

Y como siempre, la conversación tomo justo el camino que yo no quería.

─Espera, ¿Will es tu novio? ─preguntó ella.

─¿Qué? ─me quedé estupefacto, ─no, escucha Hazel, Will no lo sabe, y me gustaría que el asunto se quedará así. ¿De acuerdo? Will, ni siquiera sabe que soy... tú sabes, no quiero que se enteré.

─¿Pero, como qué no lo sabe? ¿por qué no habrías de decirle Nico?

─¿Qué pensaría Will de mí...? ─dejé un montón de palabras en el aire.

─¿Estás bromeando cierto? ─preguntó con una mirada enigmática.

─¿Por qué habría de estar bromeando? ─cuestioné realmente confundido.

La cara de Hazel, se contrajo, después soltó una pequeña risita... ¿de qué se reía?

─De acuerdo, Will no sabe ─dijo con una expresión que decía: "Sé algo que tú no".

Ella me abrazó, le devolví el abrazo. Estaba feliz de que mí hermana aceptará todo esto.

─Vamos a desayunar Neeks ─me dijo ella.


Cuando Hazel y yo llegamos al comedor, todos los demás ya estaban en sus mesas, Will no estaba con sus hermano. Y después me di cuenta, era porque Will estaba sentado junto a los tripulantes del Argo II, «Y ahí vamos de nuevo» pensé.

─Chicos ─dijo Leo─, estaba pensando en que deberíamos celebrar mí regreso.

─Nadie va a celebrar tu regreso Valdez ─le dije.

Percy se rió.

─Sabes Leo, me gusta la idea ─le dijo él.

─Nadie va a hacer una fiesta ─repuso Annabeth.

─Oh, vamos Annie...

Repito, Leo Valdez era un estúpido, pero me gustaba la dirección que esto estaba tomando, me imaginé a Leo siendo golpeado por Annabeth, repetidas veces.

─Vuelves a llamarme Annie, y te juro Valdez... ─le amenazó.

─Tranquila chica lista, ─dijo Percy pasando un brazo por los hombros de Annabeth.

─Cierra el pico sesos de alga ─le espetó.

Todos reímos. Sí, incluyéndome.

─¿Saben? ─dijo Will, aún riendo ─me agradan, todos ustedes.

─Oh, no te pongas sentimental Solace ─le dijo Jason.

─Bien, señores, señoritas ─dijo él haciendo un reverencia─ sé que soy encantador, pero tengo cosas que hacer.

Él me señaló y dijo: ─Tú, vienes conmigo.

─Tú no me dices que hacer Solace. ─contesté.

─Oh, vete de aquí ─dijo Hazel apoyándolo.

─Sí, nadie soporta tu mal humor por las mañanas ─agregó Jason.

Ambos me guiñaron el ojo.

Yo me debatía internamente, asesinarlos a ambos, huir en un viaje sombra, o darme una palmada en la cara. Opté por la tercera.

Después me levanté y le dije a Will ─Vayámonos.

Antes de que ellos pudieran hacer algo más para avergonzarme.


─¿Vamos a la enfermería? ─pregunté a Will.

─Aja. ─me dijo.

─¿Siempre estás en la enfermería?

─Aja.

─¿Estás ignorándome?

─Aja.

─¿Por qué? ─quise saber de inmediato.

─Espero que no se te haga costumbre eso de cerrarme la puerta en la cara Di Angelo. ─me dijo.

─Así que es por eso ─musité.

─Aja.

─¿Vas a contestar de esa manera a cada pregunta que te haga? ─le pregunté.

Él negó con la cabeza y dijo: ─Vamos Di Angelo, tú y yo tenemos mucho que hacer el día de hoy.