Hola a todos, sé que los tuve muy abandonados últimamente sin embargo fue por causas de fuerza mayor, en la universidad me han estado cambiando fechas de entregas de trabajos y por ende me pierdo por acá.
Espero disfruten este nuevo capítulo y me comprometo a ser más constante en mis actualizaciones, gracias por sus reviwes, no saben cuan feliz me siento de que la historia este siendo de su agrado.
Disclaimer: Los personajes no son de mi propiedad, esta historia es sin fines de lucro.
Las gotas de lluvia golpeaban suavemente contra los vidrios del departamento de Amy, el golpeteo era tan sutil que creaba una total atmósfera de tranquilidad y relajación, en la sala no entraba mucha luz ya que las nubes impedían el paso pleno de los rayos solares sin embargo la pareja que descansaba en el sillón poco pensaba en ello.
Sheldon comenzó a despertarse poco a poco, en primera instancia noto que no había dormido en su cama ya que era más pequeña el área en la que se encontraba acostado, enterró un poco más su rostro sobre lo que creyó era una almohada pero se sorprendió al sentir la suavidad y el fuerte aroma a vainilla que emanaba, también noto que sus brazos se encontraban rodeando algo de forma firme pero sin causar daño, sin mencionar que lo que estaba abrazando desprendía un calor agradable, finalmente abrió sus ojos para encontrarse entre los pechos de Amy, inmediatamente llegaron a él los recuerdos de anoche y sonrió cálidamente al saberse dormido entre los brazos de novia, al fin habían regresado. Consciente de tener todo su peso sobre Amy se levantó tratando de no ser brusco para despertarla, se sentó de lado dirigiendo su cuerpo hacia Amy acomodando las piernas de su novia sobre sus piernas y parte de la cadera, con una mano recargada en el borde del sillón sostenía su cabeza mientras que son su mano libre se dedicó a recorrer de forma delicada y casi sin tocar las piernas de su Amy, sus caricias no estaban cargados de erotismo sino más bien de admiración, subió suavemente desde las espinillas hasta la cadera, bordeo el contorno de la fémina hasta encontrar su hombro en vez de seguir sobre su camino se desvió delicadamente las yemas de sus dedos de derecha a izquierda sobre el hueso de su esternón, regreso al centro para subir a su cuello acaricio cada lado de este hasta llegar a su mejilla derecha, la acuno y se detuvo a acariciarla con su pulgar para seguir nuevamente el recorrido por su rostro, pasaba suavemente sus dedos sobre sus labios, la nariz, , rozo sus parpados aún cerrados, con tres dedos recorrió tiernamente el borde de sus cejas, toco su frente, llego hasta la raíz de sus cabello y sobre esta línea bajo hasta sus oídos, sus manos simulaban la forma en la que un ciego memoriza a una persona, con sus nudillos roso su delicada piel de las mejillas para acunar nuevamente su mejilla derecha mientras lentamente acercaba sus labios a su frente, luego beso la punta de su nariz y finalmente beso la comisura de sus labios, se debatía entre seguir admirando a su dormida novia o despertarla para perderse en su mirada, opto por esperar a que ella misma abriera los ojos, no tardó mucho en verse reflejado en el jade brillante de sus orbes.
Amy sintió como el peso que se encontraba cernido sobre ella era levantado, después su piel enviaba a su espina dorsal pequeñas descargas de electricidad cuando el leve calor de unos dedos le recorría el cuerpo a caricias, en un principio sintió que fue un sueño pero conforme los dedos persistían en el contacto con su piel supo que era verdad, de igual forma su nariz capto el olor a taco con una mezcla de maderas, sonrió al recordar el olor de Sheldon, en cuanto su cerebro termino de decir el nombre de su físico favorito recordó la noche anterior, quiso levantarse de un solo impulso pero unos delicados labios se acercaron a la comisura de sus labios, se quedó ahí brevemente perdida en las sensaciones que la despertaron, finalmente se armó de valor y abrió sus ojos para encontrarse con la más dulce mirada que alguna vez Sheldon le dio, percatándose de la mano de su novio su mejilla ella misma envolvió una de sus manos la de Sheldon, la acaricio brevemente para moverla y traerla cerca de sus labios, beso sus nudillos y volvió a colocar ambas manos en su mejilla, Sheldon se encontraba tan enfocado mirando con ojos brillantes sus acciones que no percibió el movimiento de la otra mano de Amy hasta su nuca, amaba como se sentía su caricia ahí, apenas anoche sintió esta caricia pero ya era una de sus favoritas, se sonrieron una vez más hasta que él quebró el silencio
–Buenos días Amy- y sonrió más
-Buenos días Sheldon- contesto con una voz dulce ella-
En cuanto el breve saludo acabo Sheldon acorto rápidamente la distancia entre sus rostros y la beso, suavemente al principio pero apenas su lengua rozo sus labios una ferocidad escondida le hizo reclamar su boca, el beso siguió hasta que el estómago de Sheldon gruño, de mala se separó de Amy y con un leve rubor en sus mejillas nuevamente hablo
-Fascinante beso de buenos días-, ella no hizo más que sonrojarse y reír
-Buenos y hambrientos días- dijo ella mientras se desenvolvía de los brazos de Sheldon y acomodaba en el sillón.
-Está lloviendo- menciono Sheldon mientras veía el perfil de Amy y tomaba su mano para entrelazar sus dedos.
-Sí- afirmo Amy, algo norteada por lo sucedido pregunto -¿qué hora es?
Sheldon miro su reloj- Las 9am-
-Con razón tienes hambre, ya ha pasado tu hora del desayuno- Amy le sonrió juguetonamente.
-Quizá fue porque cierta mujer me dejo dormir cómodamente contra ella- Sheldon le devolvió la sonrisa.
-Sé que es día de waffles pero sólo tengo huevos en la nevera, si quieres podemos ir a la cafetería de la esquina a desayunar- hablo rápidamente Amy
Sheldon lo medito brevemente, sabía que si no comía waffles su rutina se vería arruinada sin embargo destaco el hecho de que su rutina ya había sido quebrada al desayunar a estas horas, por otro lado no quería separarse de Amy –Huevos estaría bien, ¿quieres que te ayude?- pregunto amablemente
-No te preocupes, ¿por qué mejor no te das baño en lo que preparo el desayuno?- le sugirió
-Pero Amy no tengo ropa limpia aquí-
-En el primer cajón de mi closet hay ropa interior nueva, así como un pans y una playera blanca, puedes ponerte eso mientras lavo tu ropa, ¡ah! Y en el segundo cajón de las toallas hay un cepillo de dientes nuevo, tómalo-
La atención que Amy le daba le llenaba el cuerpo con una calidez única, nunca se sintió tan querido como con ella, habiéndose despojado de sus miedos la abrazo acercándola lo más que pudo a su cuerpo y hablo contra su oído –gracias, eres la mujer más increíble que he conocido- la beso dulcemente antes de salir dando pequeños brincos de felicidad.
Amy se tocó los labios mientras sonreía y con esa misma sonrisa se dedicó a cocinar.
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Sheldon admiraba la puesta de Tardis que su novia tenía en su cuarto, quizá más adelante podrían jugar a viajar en el tiempo y recrear las picarás escenas que Amy escribió en su historia de Amelia y Copper, al notar que sus regiones del sur apoyaban la moción decidió apurarse para tomar una ducha fría, entro a la recamara de Amy y saco la ropa de donde le indico, sin embargo noto que había un par de cajas llenas con su ropa así como varios de sus adornos, le pareció extraño pero no le dio mucho importancia por lo que se dirigió al baño.
Cuando él físico termino de darse su baño se miró detenidamente en el espejo, sus ojeras disminuyeron considerablemente, se sentía más relajado y tuvo que admitir que se veía sexy con el rastrojo sobre su mandíbula y los boxers negros, se preguntó ¿cómo reaccionaría su novia si saliera solamente en ropa interior?, su imaginación voló muy rápido a un escenario demasiado excitante, sacudió su cabeza reprendiéndose por su hiperactiva imaginación. Cuando llego a la sala se detuvo frente a la barra de la cocina para admirar el baile sin música de Amy, lentamente se acercó hasta ella, tomo con ambas manos su cadera y pego su pecho a su espalda y la acompaño en el imaginario baile, después de unos minutos le dio una vuelta para abrazarla mientras apoyaba su barbilla en su cabeza.
-¿Por qué no te vas a refrescar?, yo termino aquí-
-Está bien- acordó Amy para alejarse a través del pasillo.
-¡Dios, voy a perder la razón por esta mujer!.- resoplo en un alegre tono Sheldon.
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Amy estaba tentada a tomar un relajante baño en la tina, pero Sheldon la estaba esperando, inmediatamente paso por su mente la brillante idea de pedirle le hiciera compañía…mmm sí, definitivamente debía dejar de pensar en ello al menos mientras Sheldon estuviera aquí pues sería de mal gusto usar a Gerard con su novio preparando el desayuno. Mientras el agua tibia recorría su cuerpo no dejaba de reflexionar lo inverosímil de la situación, Sheldon estaba en su cocina preparando el desayuno después de haber pasado la noche en su departamento ¡y sobre ella!, sus hormonas no ayudaban mucho a controlarse pero debía hacerlo, pese a que amaba que hayan regresado también tenían mucho de qué hablar, y cuanto antes mejor.
Entro a su cuarto y busco entre sus cajones algo cómodo, pero gruño al recordar que mucha de su ropa ya estaba empacada, bueno si quería hacer cambios debía empezar con algo pequeño, se dio valor, tomo unos pantalones de yoga grises y una blusa te tirantes negra. Cuando entro a la sala Sheldon estaba terminando de poner la mesa, así que se acercó a ayudarle con las tazas.
-Sheldon ¿qué té quieres?- le pregunto mientras se estiraba en las puntas de sus pies para alcanzar las tazas de la alacena.
-¿Tendrás de manzana con canela?- le pregunto él mientras terminaba de acomodar los platos.
-Con que andas de humor para mezclar sabores, ¡eh!- dijo coquetamente Amy mientras seguía tratando de alcanzar las tazas.
Sheldon giro para enfrentarla pero se detuvo en seco al ver que una gran cantidad de piel lechosa de su abdomen y parte de su espalda ya que su blusa se levantó con el esfuerzo de estirarse, por inercia camino hacia ella, se paró justo detrás de su espalda mientras se estiraba sobre ella para alcanzar las tazas con una mano mientras que con la otra la abrazo sobre la piel desnuda de su vientre.
-En mi defensa quiero alegar que las circunstancias me ponen de un humor valiente- le susurró al oído para después pasar su nariz por su cuello hasta besar tiernamente su hombro, coloco las tazas a un lado de la estufa pero sin separase de Amy, por el contrario recargo su cabeza en su hombro y paso ambos brazos por su cintura abrazándola desde atrás y le pregunto - ¿también necesitas ayuda para servir el té?-
Amy soltó una carcajada limpia, ¿qué le había pasado a su tímido novio?, no se quejaba de su actitud, por el contrario lo encontró aún más atractivo pero en estos momentos no confiaba mantenerse quieta, sus caricias más el rastrojo en su sensible piel le pedían a gritos desnudarlo en su cocina, entonces sintió que Sheldon descaradamente apretó su creciente erección sobre su espalda baja, ella gimió levente y estuvo a punto de pasarlo por alto cuando pudo sentir que él sonrió contra su hombro ante su reacción, dos podían jugar este juego.
Se giró para quedar frente a frente - ¿en serio, tan valiente como para qué Dr. Copper?- prácticamente le ronroneo las palabras mientras cruzaba sus brazos por el cuello de él.
Con esas palabras Sheldon se incendió, olvido todo rastro cordura y la beso, bajo su grandes manos por sus hombros, la espalda, finalmente llego a su trasero, lo apretó y en un moviendo la levanto y giro para apoyarla sobre la barra, sus besos eran apasionados y feroces que olvidaron el desayuno y la tetera. Ambos sabían que debían hablar pero eso lo harían después, por el momento lo que importaba era recordar nuevamente la olvidada boca de su amante.
Espero sus comentarios.
