Gracias por todos sus comentarios, me alegra saber que les está gustando la historia.

¡Al fin esta semana acaba el hiautus y conoceremos a Meemaw!, no sé ustedes pero espero con ansías este episodio.

Este capítulo tendrá momentos aún más tensos, algo de angustia y una confesión inesperada, no se preocupen aunque ambos tienen un largo camino por recorrer lo harán juntos, sin más por decir aquí les dejo otro capítulo nuevo.

Disclaimer: Los personajes que aparecen en esta historia no son míos y su uso es para fines recreativos.


La pareja seguía fundida en su beso, Amy estaba semi recostada sobre la barra de la cocina, sus piernas estaban apoyadas en los de femorales de su novio, sus manos se aferraban a la nuca y su espalda, Sheldon por su parte tenía su torso recostado sobre el pecho de su novia, una de sus manos sostenía la nuca y la otra se paseaba por el costado de su cadera, el físico abandono los labios de Amy para bajar hasta su cuello, ella no pudo más y gimió mientras dejaba caer su cabeza hacia atrás, el sonido sólo sirvió para que Sheldon dejará una huella en el suave cuello de ella mientras bajaba hacia terrenos más peligrosos, se detuvo a besar el lunar de su novia justo arriba de su pecho derecho cuando la tetera sonó avisando de la alta temperatura que había alcanzado el agua, él físico gimió de frustración mientras la tomaba por sus caderas y con firmeza la acerco hacia su pelvis para darle una embestida, al sentir su dureza Amy sólo pudo pronunciar un -hoo-, en cuanto Sheldon escuchó el sonido que hizo ella supo que debía parar, apretó sus caderas de forma más cariñosa que lujuriosa, le ayudó a levantarse y se abrazaron mientras recuperaban el aliento.

La tetera seguía sonando por lo que Sheldon se separó de Amy para apagar el fuego, se acercó a la alacena por los sobres de té y sirvió el agua. Desde el mostrador la neurobióloga apoyaba sus manos a la altura de sus caderas y movía los pies como niña pequeña, era la viva imagen de una adolescente enamorada, veía atentamente a tu novio moverse con seguridad por toda su cocina, estaba gratamente sorprendida por los besos iniciados por él, lo que provoca una gran curiosidad en ella ¿qué había pasado con su novio tímido y renuente al tacto?; sin duda alguna debían hablar.

Sheldon iba y venía por toda la cocina, llevando las tazas de té a la mesa, los waffles acompañados de una porción de frutos rojos, la miel de maple y el chocolate líquido, las servilletas, y los cubiertos, era tan metódico pero para el físico era una forma de distraerse de las recientes actividades sobre todo para permitir que su región de la pelvis tomara una apariencia menos tensa. En cuanto termino de servir se detuvo a contemplar brevemente como se veía la mesa puesta por él, después regreso hasta donde estaba Amy y en sus labios se formó una sonrisa al contemplar a su novia como una colegiala, su pecho se regodeo en emoción al saberse poseedor de tan tremendo poder sobre ella, ella le correspondió el gesto, cuando él se posiciono nuevamente frente a Amy la cargo por las caderas y la bajo suavemente.

-El desayuno está listo- le susurró al oído, le tomo la mano y la guío hasta la mesa.

Anteriormente durante sus cenas en este mismo apartamento Sheldon se sentaría en un extremo de la mesa y Amy en el extremo opuesto, sin embargo esta vez Sheldon estaba en el extremo de siempre pero Amy estaba sentada a un lado, lo justo para de vez en cuando tomar su mano. No era necesario que hablaran, simplemente disfrutaban del alimento y la compañía del otro, de antemano sabían que después del desayuno las palabras serían muchas.

-Iré a poner tu ropa en la lavadora- le informo Amy a su novio

-Está bien, gracias, mientras tanto yo limpio la cocina- dijo Sheldon mientras recogía los platos de la mesa.

-Gracias- respondió ella mientras le daba un suave beso en la mejilla provocando un tierno sonrojo en él.

El físico ojiazul acomodaba el último plato cuando su novia entro a la sala, ambos se miraron y de forma tácita sabían que era lo que venía, decidieron no posponer más su plática por lo que se sentaron uno frente al otro, Sheldon pasaba nerviosamente sus manos sobre sus muslos mientras miraba hacia abajo, Amy también estaba nerviosa sólo que ella miraba hacia el tren de juguete en su estante de enfrente. Los minutos pasaban con un silencio cada vez más incómodo, ninguno sabía cómo empezar, Amy se debatía entre dejar salir el caudal de emociones o preguntarle cómo se sentía, Sheldon quería decirle sobre todo, pero a la vez no quería llegar tan pronto a ese punto, entonces recordó las cajas de ropa y otros accesorios en su cuarto y preguntó:

-Amy no pude evitar notar que en tu cuarto hay cajas llenas de ropa y otros objetos, ahora mientras veo con detenimiento tu sala encuentro faltantes otros adornos, ¿vas a remodelar?- quería escucharla afirmar eso, pero dentro de él había un miedo a la otra posibilidad.

-No- la voz de Amy fue quebrada

-¿Entonces qué pensabas hacer con ellas?- por favor, que no sea lo que estoy pensando, por favor que no sea eso, rogaba al aire el físico.

-Iba a mudarme- su respuesta fue corta pero contundente

-¡Oh!- Sheldon contuvo por segundos la respiración al escuchar su respuesta, necesitaba saber el porqué, aunque de antemano se imaginaba él porque - ¿por qué?, tu departamento está perfectamente ubicado, es ascensor nunca ha fallado, tus vecinos son tan tranquilos que podría jurar a veces pensar que nadie más habita aquí, ¿por qué tomar esa decisión?, ¿a dónde irías?

Amy tardo en responder aumentando el suspendo, Sheldon tuvo que mirar lo que robaba la concentración de su novia, giro hacia donde estaba mirando y sintió que el aire lo abandonaba cuando sus ojos contemplaron la réplica a escala del tren donde por primera vez la beso, trago duro, sabía que escuchar la verdad le dolería.

-Después de la ruptura pensé en mudarme, me dolía estar cerca de ti, pese a que ya no pasaba más por ti o que ya no dábamos más paseos juntos las calles de Pasadena se habían vuelto un recordatorio constante de nuestra relación fallida, pensé en cambiarme a un lugar más cercano a Caltech y más lejos de ti, entonces me puse a buscar nuevos departamentos, encontré uno encantador un poco más pequeño que este pero con una vista asombrosa de la ciudad, estuve a punto de firmar el contrato cuando recibí un correo que me hizo reflexionar mi decisión-

En cuanto Sheldon escucho que fue por él que se iba el nudo de su estómago subió hasta su garganta, por si fuera poco aún había más cosas que escuchar, con la voz tensa y casi quebrada volvió a preguntar -¿qué paso Amy?-

-Berkeley, eso paso, la Universidad de Berkeley me pidió me uniera a su nuevo equipo de investigación sobre el Alzheimer…. Y acepte- mientras Amy hablaba sentía que estaba dándole la noticia sobre su sentencia a un condenado, trago duro y cerró los ojos esperando los gritos de su novio.

Sheldon se queso pasmado, no podía creerlo, ella se iba, lo dejaba, así como él lo hizo cuando se fue en su viaje de tres meses, sólo que ella tenía la delicadeza de notificarlo, ella se alejaba de él, se iba no sólo de la universidad donde ambos trabajaban, dejaba, casa, trabajo y a él, todos sus miedos y culpas lo atacaron, no supo siquiera que sus ojos ya lloraban, simplemente se quedó mirándola esperando le dijera que era una broma, una muy cruel broma, pero nada, en cambio noto que ella cerro los ojos, ese gesto le confirmo todo, ella no quería estar cerca de él.

-¡No!- grito él- ¿es una venganza por mi viaje hace dos años verdad?, ¿tanto daño te hice?, ¿cuándo ibas a decírmelo?, ¿cuándo te vas?, ¿por qué?, ¿por qué ahora?, ¿¡por qué Amy!?, maldita sea por qué- mientras le preguntaba casi en gritos, caminaba en círculos por su sala, sus manos recorrieron su cara hasta llegar a su nuca y juntar sus codos en forma de protección mientras se mecía levemente, no podía, simplemente no era justo, no ahora que finalmente aceptaba su necesidad por ella, con la última pregunta golpeo fuertemente sus manos sobre el respaldo del sillón, con los ojos inyectados de miedo, ira y desesperanza –Me vas a dejar- dijo finalmente para desplomarse hasta el suelo y abrazar sus rodillas, "ella me va a dejar" repetía una y otra vez en su mente, "y esta vez es definitivo", no podía, el aire le faltaba y sentía que estaba temblando, no sabía si del miedo ante el inminente abandono o por la desesperación, sólo tenía presente que ella se iba.

Estaba teniendo un ataque de pánico que sólo empeoraba mientras su mente le mostraba una angustiante escena, claramente podía verse asimismo besando y abrazando a Amy, se sentía tan feliz, ambos sonreían, de pronto ella dejaba de sonreír y se alejaba de él, no le daba importancia y comenzó a caminar pero al estirar la mano para tomar la de ella no había nada, Amy se había quedado atrás parada, con la mirada clavada en el suelo, estaba llorando, rápidamente corrió hasta ella para consolarla pero ella se negaba a su tacto ni siquiera le miraba a los ojos, él le suplicaba le dijera algo, cayo de rodillas cuando escucho "adiós Sheldon" entonces ella caminaba lejos de él, mientras más se alejaba más oscuro quedaba el lugar de Sheldon.

-No, no, no es cierto, ella me dijo que me amaba, ella me beso, ella me ama, no es cierto- repetía una y otra vez Sheldon mientras se mecía en posición fetal.

Cuando Amy no escucho represalia alguna abrió los ojos pero lo que vio la petrifico de miedo, su novio estaba hecho un manojo de nervios hablando con él mismo, se estaba derrumbando poco a poco y no sabía qué hacer, nunca lo había visto así, nunca lo vio pasar de una emoción a otra de forma tan rápida y abrupta, pero sobre todo, nunca lo había visto llorar en forma fetal, sabía por Leonard y Penny que había hecho esto unas cuantas veces pero sólo cuando tuvo una perdida inaceptable la más reciente fue cuando su ídolo de la infancia, el Dr. Protón murió, Amy temía de como reaccionaria si se acercaba pero estaba aún más preocupada cuando comenzó a notar signos de un ataque de pánico. Se acercó cautelosamente a él, acaricio suavemente su cabello mientras lo levantaba hacia su regazo, así como las madres acunan a sus hijos para consolarlos, ambos se mecían mientras ella seguía acariciando su cabello, su boca sólo pronunció la única verdad que sentía en ese momento.

-Lo siento Sheldon, nunca quise decirte de esta forma, lo siento- y lo siguió acunando mientras ella lloraba también.


No se ustedes pero al menos yo esperaba algo más de tensión entre estos dos antes de que dieran el paso final al coito, así que quiero reflejar un poco esto en la historia, después de todo sin obstáculos que pasar jamás sabrían lo fuerte que es su relación, sólo daré un spoiler: es una historia con un final Shamy feliz.