Notas de la autora: Esta historia está tomando unos rumbos insospechados xd ni siquiera tenía planeado que tuviese más de un capítulo pero aquí estamos! La verdad es que no sé cuán larga será la historia, (sabía que iba a ser larga pero ya no estoy segura de nada, lo que sí sé es que no tardaré en actualizar)
Así que después de que Leo haya dejado quererse un poquito, vuelve el drama òwó
Disclaimers: Ni los personajes ni la idea original del fic me pertencen (la idea es de BrightBennu, id todos a alabarla (yo iré a lincharla por meterme en este fandom! Has visto lo que has creado? XC )
Capítulo 2: El muñeco de madera
Ezio se despertó desorientado. No tenía ni idea de dónde estaba, sin embargo, un cuerpo al lado suyo le recordó rápidamente que se encontraba en "La Rosa de la Virtud". Se estiró perezosamente, se había pasado toda la noche en pie así que todavía se notaba cansado. Miró por la ventana, era tarde para la hora a la que solía despertarse, pero no demasiado para el resto de gente. Se sentó en la cama y se vistió. Al final ayer se lo pasó bien; el rato que pasó con Leonardo fue muy agradable y volvió al burdel tan cansado que se quedó dormido nada más llegar a la cama. Miró a la joven que todavía dormía. La verdad es que no tenía pensado hacer nada durante todo el día así que podría aprovechar la mañana con ella… Para su sorpresa desechó esos pensamientos, la verdad es que no le apetecía… lo que era raro puesto que él siempre estaba más que dispuesto a echar un polvo. Se levantó y salió a tomar algo. Después paseó por los tejados, iba tan despreocupadamente que tuvo que salir huyendo e incluso matar a un par de arqueros que se percataron de su presencia. Cuando ya se cansó de caminar sin ir a ningún lugar, pensó en visitar a su amigo, había estado tan raro…
Era ya la hora de comer cuando llamó a la puerta, al no recibir ninguna contestación se coló por la ventana del dormitorio, la primera que pilló, pero se quedó quieto en cuanto vio que seguía dormido. Sacudió la cabeza y sonrió antes de volver a marcharse, sería mejor no molestarle.
Volvió bien entrada la tarde y esta vez, tras tocar a la puerta, escuchó un "Avanti". Entró y se encontró a Leonardo removiendo su escritorio.
—Buona sera, Leonardo. —Dijo Ezio. — ¿Cómo te encuentras hoy?
El susodicho se giró hacia él y le dedicó una sonrisa nerviosa.
—Bien, bien. ¿Cómo estás tú, Ezio? ¿Pasaste una buena noche?
A Ezio le extrañó la pregunta pero respondió
—Bueno, me quedé dormido nada más tumbarme en la cama—rio. — Pero he dormido bien.
Si no fuese tan bueno leyendo expresiones y no conociese a Leonardo, no se hubiese percatado del alivio en su sonrisa.
—Pues yo me he quedado dormido.
—Ya veo, ¿y qué es lo que buscas?
—Mi cuaderno. Ahí apunto todos los encargos que tengo que hacer. Me han llamado a pintar un cuadro pero no lo encuentro.
—¿Así que tu actitud de ayer era…?
—Tengo demasiado tiempo libre, y mi mente necesita estar ocupada—la sonrisa de Leonardo volvía a ser nerviosa y falsa, pero Ezio solo asintió.
—¿Quieres que te ayude a buscarla?
—No, gracias, no puede andar muy lejos, ya me ocupo yo.
—Va bene.
A Ezio no le apetecía irse pero su amigo parecía volver poco a poco a ser el de antes y tampoco tenía nada que hacer allí dentro, así que simplemente se despidió y salió.
Durante la semana estuvo intercalando pequeños viajes hacia su villa ya que tenía un par de asuntos pendientes todavía por arreglar, explorar Venecia y los alrededores e intentar sacar de casa a Leonardo. Este había dejado de comportarse tan raro como la noche de carnaval, sin embargo, seguía sumergido en sus trabajos y Ezio podría jurar que le evitaba. Él intentaba que diese paseos o simplemente mantener una conversación, pero el artista apenas se esforzaba en responderle, simplemente volvía al trabajo o se ponía tan nervioso que Ezio desistía. Esa actitud no era sana, desde luego, pero el castaño tampoco sabía qué hacer. Había intentado que su amigo visitase un médico por si se encontraba enfermo pero ni modo.
Era ya tarde y Ezio se dirigía a casa de Leonardo, esa vez no tendría excusa, se había pasado todo el día intentado recuperar otro código y ahora solo faltaba que Leonardo se lo descifrase y, de paso, intentar de nuevo mantener una conversación que durase más de medio minuto.
Llamó a la puerta y entró. El artista se encontraba delante de un gran lienzo, pensativo.
—¡Ah, Leonardo! —Exclamó acercándose a él, quien se giró a mirarle, interrogante—Mira lo que te he traído. —Dijo agitando el códice. Al instante, la cara del artista se iluminó; su humor podría haber cambiado pero seguía entusiasmándose por los pequeños retos de ingenio. Lo cogió y en seguida se puso a descifrarlo.
Ezio aprovechó para mirar la obra casi completa, era una mujer semidesnuda y tumbada.
—¡Ya lo tengo! —Exclamó Leonardo, volviéndose a su amigo. Al ver que este estaba observando el cuadro, le preguntó.
—¿Te gusta? —Ezio asintió.
—¿Te lo han encargado? —Ahora Leonardo asintió.
—No suelo hacer cuadros de este estilo pero me pareció buena idea cambiar un poco, ¿no crees? —Ezio se giró para mirarle pero entonces notó que estaba completamente lleno de pintura, no pudo reprimir una risa. Leonardo, por el contrario, se asustó
—¿Qué pasa?
—Jajajaja estás lleno de pintura, ¿cómo lo consigues? —Las mejillas de Leonardo se empezaron a colorear de un rojo intenso.
—No lo sé… no me doy cuenta. —Al ver que su compañero seguía riéndose le entregó el códice, empezando a enfadarse—Bueno, aquí tienes, ya te puedes ir.
Ezio dejó de reírse y lo cogió.
—Lo siento…
Leonardo suspiró
—Está bien…—Y volvió al trabajo. Al guardar el códice Ezio se percató de que tenía guardado en un bolsito el muñeco de madera que fascinó a su amigo cuando llegaron a Venecia. No se podía creer que aún no se lo hubiese dado. Le había parecido muy buena idea comprárselo, ya que sentía que le debía algo por todo lo que le ayudaba pero seguía teniéndolo él… Con una idea tomando forma en su cabeza, se despidió de su amigo y salió a la calle.
Al día siguiente se dirigía de nuevo muy animado a casa de su amigo; estaba impaciente por ver si su idea había tenido efecto. Llamó alegremente y entró pero se extrañó al no ver al pintor en su estudio. Miró un momento el cuaderno. La fecha de entrega del cuadro estaba concertada para mañana y, aunque le quedase muy poco para terminar, aún tenía que hacerlo. Extrañado, se asomó al resto de habitaciones hasta que le encontró en su cuarto. Entró e iba a decir algo cuando se dio cuenta de que sujetaba fuertemente el maniquí de madera. ¿No le había gustado?
Intentó decir algo pero no sabía muy bien el qué, así que tan solo se acercó al rubio.
No había hecho nada malo, ¿verdad? Solo había colocado el muñeco en la cómoda, junto con una nota en la que le agradecía toda la ayuda y le recordaba que Ezio también estaba ahí para ayudarle en lo que fuera.
—Te has estado esforzando todo este tiempo… y has estado muy pendiente de mí para que luego yo te trate fatal. —Empezó a decir Leonardo, con la voz rota. Ezio se asombró por la repentina confesión. Puede que regalarle el muñeco hubiese sido buena idea, al fin y al cabo. Leonardo se giró y le miró a los ojos—Lo siento. Y agradezco mucho el regalo, de verdad, pero no lo merezco; no después de haber sido tan antipático contigo. —Ezio sonrió.
—No te preocupes. Y te vas a quedar con el maniquí quieras o no, si no, ¿qué voy a hacer yo con eso?
Leonardo asintió lentamente con una tímida sonrisa
—Al menos te mereces una explicación.
Los ojos de Ezio se agrandaron, ¿por fin hablaría?
—He estado tan raro últimamente porque…—tomó aire—porque creo que me he enamorado. — Soltó apesadumbrado. Ezio estuvo a punto de exclamar que eso era genial, que no tenía por qué entristecerse pero el otro le cortó. —De un hombre. Y no hay manera que me corresponda. —La emoción de Ezio se estrelló. Ouch.
Notas de la autora: òvó Lo iba a continuar pero me ha gustado cómo ha quedado así que el resto lo dejaré para el próximo capítulo
Por cierto, el cuadro que está pintando Leonardo no está basado en ninguno real, me lo he inventado xd y espero que no me estén saliendo demasiado ooc!
Anyways, capítulo corto (ya digo que en teoría iba a ser más largo pero bueno) y preparaos que en seguida viene el siguiente capítulo con crisis existenciales ;)
