Cuando Lauren se disponía a deshacerse de sus ropas, un escalofrío recorrió su columna, he hizo que se detuviera. Mirando alrededor de su camarote , escudriño lo que le rodeaba , las velas que iluminaban la zona llena de bitácoras , libros, manuscritos y tesoros, no tenía nada fuera de lo normal. Pero Lauren sabía mejor, que sus sentidos no le engañarían.
- Muestra te! No tengo toda la noche! Algunos tenemos que dormir.- exclamo en la soledad de su camarote.
Una risa rompió el silencio.
- Tan impaciente como siempre, Lauren...
Las sobras a su alrededor comenzaron a unirse para formar la silueta de un cuerpo femenino. Lauren frunció el ceño.
- No se necesita de mucho tiempo para hablar de negocios- respondió- así que, di lo que has venido a decir, Iris...
La sombra se convirtió en un relieve , pero sin mostrar nada más que la oscuridad.
- Los dioses saben que Bagdad a perdido el regalo que les han dado- comenzó - no están felices.
Lauren resopló
- No veo eso que tiene que ver conmigo?
Iris se rió de nuevo.
- Mi querida Lauren...-su voz bajó una octava con un efecto amenazador- tu de entré los millones de humanos que existen sobre la tierra, sabes muy bien que los dioses no podemos simplemente intervenir en estos asuntos, es por ello que tenemos a ...personas como tu para trabajar bajo nuestras órdenes...
Iris se movió más cerca de Lauren.
- Quieren el elixir ?
- Asi es, debe ser recuperado y entregado a su legítimo lugar.
Lauren fingió pensar en ello por un momento.
- Lo siento, ya tengo un trato con alguien más.- afirmó sonriente.
El silencio envolvió el lugar y la oscuridad total rodeaba a Lauren. Iris no era feliz.
- Recuerdas cuando estabas agonizando y yo te salve la vida!? Lo hice...lo hicimos a cambio de tres favores , tres favores que deberás cumplir hacia nosotros sin preguntas. No hay excusas. Tu alma ha sido marcada!
En ese momento dos marcas brillaron en el lado derecho del cuello de Lauren, causando ardor. Lauren siseo al sentir la quema de la piel.
- Y para que no lo olvides, esas marcas ahora estarán en tu cuerpo hasta que hayas cumplido con tu misión, al menos que sea tu deseo que me lleve tu alma en este momento. El tártaro es bajo en este tiempo en el año...- anuncio Iris , su voz llenando la oscuridad en la que Lauren se encontraba.
- Lo haré, devolveré el elixir a su legítimo lugar.- acordó el pirata.
En un parpadeo la luz volvió a el camarote. Sin rastro de Iris.
- Te estaré vigilando...- la voz de la diosa un quedo susurro.
Lauren se movió hacia el espejo más cercano. Dos marcas en forma de cruz al rojo vivo le devolvían la mirada.
- Pudo ser peor...-suspiró frotando la zona- al menos se puede pensar en ellos como un piquete de mosco...- se dijo así misma, volviendo a su rutina nocturna y entrando bajo las telas calientes de su cama.
Bo no sabía cuanto tiempo había estado en el oscuro calabozo , pero se sentía como días, quizás semanas.
Ella había permanecido en el rincón más "limpio" que encontró , sus piernas recogidas y la cabeza gacha.
- Hora de salir a la cubierta, no queremos que enfermes y el capitán se ponga de mal humor!
Ante el sonido de la voz. Bo levantó la cabeza y miró a la pequeña chica.
- Como puedes ser un pirata?- inquirió obviamente refiriéndose a su físico más pequeño que el promedio.
Kenzi miró a Bo- Y tu como puedes ser una princesa?
Bo ponderó el punto. Una risa escapó de sus labios u se puso en pie, saliendo de la celda.
- Buen punto...- ambas rieron de camino a la luz radiante.
En cuanto salieron, era visible el hecho de que el barco se estaba preparando para algo.
- Princesa, quédate lejos de la acción y no perderse ninguna de tus uñas!- anunció Kenzi antes de subir timón.
- Vamos holgazanes! El capitán quiere tocar tierra antes del anochecer!- ordenó el contramaestre . Todos corrieron a sus posiciones.
Bo se maravilló del trabajo en equipo que sus ojos veían , Lauren tenía una buena tripulación.
Bo buscó a la rubia con la mirada, no había señales de ella. Suspirando decidió que ya que estaba fuera bien podía conocer el barco.
Y mientras Bo exploraba el barco y la cubierta estaba llena de movimiento, Lauren ponía más de un pensamiento en averiguar quien se había hecho con el elixir y donde podía estar ahora.
Fue al anochecer que el barco vio tierra. Habían bajado el ancla. Su primera parada a la vista.
- Buen trabajo! Ahora descansen! Mañana a primera hora estaremos descendiendo a la isla!- ordenó Kenzi
Después de su expedición, Bo había pasado la mayor parte del tiempo con Kenzi.
- A donde llegamos?- inquirió Bo desde su lugar sentada en la baranda.
Kenzi rió - Será mejor que no lo sepas hasta que estemos ahí, no vaya a ser que prefieras huir en el medio de noche...
Bo frunció el ceño- No soy cobarde!
Kenzi le dio una media sonrisa - Lo descubriremos mañana, BoBo!- dijo mientras se alejaba - vuelve a tu camarote antes de que mueras de frío aquí fuera!
