Bo resoplaba sobre su plato del desayuno. Por alguna razón no tenía hambre y es qué Lauren no había dado señales de vida en dos días...

Kenzi le observó mientras engullía el resto de su desayuno. Bo volvió a resoplar.

- El capitán nos verá antes de zarpar ...-mascullo entre bocados-...al parecer ha estado muy ocupada como para dar señales de vida...-continuó

- Oh ! Por supuesto! Debe estar muy ocupada con su buena "amiga" Crystal...-parloteó empujando su plato lejos.

Kenzi alzó una ceja levemente sorprendida por la explosividad de la morena, la cuál le duró sólo unos segundos hasta qué su atención fue atrapada por la comida olvidada por Bo.

- Planeas comer eso?-inquirió esperanzada, mirando hambrientamente la comida. Bo le observó. La pequeña chica le miraba casi como si se le fuera ha abalanzar.

- Adelante- acordó - mi apetito se ha ido.

En un santiamén Kenzi estaba devorando la comida.

Bo suspiró y se puso en pie decidida a dar un pequeño recorrido por la isla. Un paseo que Lauren le había prohibido dar, alegando que este no era un lugar donde nadie, ni los piratas más experimentados deberían andar solos.

Bo se burló - Si, claro...

La verdad era qué en sus tres días de estadía Bo no veía la diferencia de esta isla con cualquier otra, más allá de qué en sus callejuelas y caminos sus habitantes eran netamente criminales de cualquier tipo, llámese, piratas,asesinos,traficantes...y al menos más de la mitad de ellos tenían una recompensa fijada por sus cabezas. Sin embargo, a Bo le parecían muy normales.

Así que bajo el sol de la mañana se encaminó. Curioseando entre los puestos de mercaderes y comerciantes...

- Tremendo culo!

Bo se tensó ante la mano infractora en su trasero que lejos de ser un "toque ligero" era más bien un apretón duro.

Bo apretó la quijada y en tres movimientos tenía el rostro del tipo comiendo arena.

- Nunca te atrevas a hacerlo de nuevo! -enfatizó su punto dando una patada en las costillas del hombre.

Todos a su alrededor miraron por unos segundos lo sucedido antes de continuar con sus asuntos como si nada hubiese sucedido.

- Oh! La pequeña mascota de Lauren tiene agallas!

Bo llevó su atención a lo que sin duda era un pirata, ataviado todo de negro y un sin número de perforaciones y tatuajes en los enormes brazos, una gran masa de músculos.

- Soy la mascota de nadie- anunció Bo mirando a dos hombres más detrás del primero, igualmente enormes. Bo comenzó a lamentar el salir a despejar su mente.

- Cariño, Lauren siempre tiene bellas morenas para calentar su cama- le miró de arriba a abajo- y tu sin duda encajas en su tipo - se relamió los labios- Spike era un idiota

"Spike" resultó ser el hombre que atacó a Bo en un inicio y ahora se posó junto a los otros tres.

- Manjares como tu deben ser tratados con más...-chasqueo los dedos y un hombre tomó a Bo desde atrás y la cargó sobre su hombro-...delicadeza...-rió a carcajadas mientras veía a Bo intentando salir del agarre de su opresor, sin éxito.- vamos muchachos! Vamos a disfrutar de nuestra nueva presa!-vitoreó - anda Bruce llévale a nuestro barco!

- Bruce, si deseas conservar todas tus partes adheridas a tu cuerpo, será mejor que dejes a la chica en el suelo...

Bo conocía esa voz, haciendo lo mejor que pudo de enderezó y pudo ver a cierta rubia cortando el avance de los cuatro hombres tres de ella y frente a Bruce.

- Lauren!- exclamó Bo, realmente aliviada

Lauren ni siquiera le prestó atención, continuó mirando fijamente a el cuarteto frente a ella.

- Greg, pensé que la última vez te había dejado en claro que no tenías permitido tocar mis pertenencias...-siseó la rubia.- tal vez el quitarte una oreja fue una mala idea- Greg frunció el ceño, jugando con la empuñadura de su espada, inconscientemente llevó una mano a su lado izquierda donde debía estar el cartílago de su oreja y...ahora no había nada.- te ha hecho más idiota de lo que ya eras- escupió Lauren con desdén- ahora, por última vez, bajen a la dama y les dejaré marchar-ordenó

Greg rechinó sus dientes amarillentos . Luego se mostró impasible.

- Adelante...-dijo

Lauren sonrió victoriosa, sin embargo conocía demasiado bien a los piratas, así que dio media vuelta para encontrarse con Bruce y...

- No puedo negar que es un buen culo- confirmó teniendo a plena vista la retaguardia de Bo.

Fue ese momento en el que Greg hiciere su movimiento, desenvainando su espada y cargando hacia Lauren.

Tres segundos después, la cabeza de Greg yacía en la arena a medio metro del resto de su cuerpo.

Lauren resopló- Asi que, Bruce dejarás a la chica o...

Bruce no demoró en dejar a la morena con seguridad sobre sus pies en la arena. Lauren asintió contenta- te interesaría formar parte de mi tripulación? Alguien con tus características físicas me sería de gran ayuda en mi nave.- ofreció Lauren

Bo y Bruce le miraron desconcertados. La mujer tan sólo había decapitado a un hombre, que de paso era el capitán de Bruce y ahí estaba ella ofreciendo a el hombre un lugar en su tripulación. Los otros tres hombres habían desaparecido en cuanto la cabeza había rodado por la arena.

- Serás una gran ayuda para mi contramaestre-animó la rubia.

- Mmm...de acuerdo, capitán.- aceptó el grandote. Lauren sonrió

- Bien. Te veré en el puerto antes del atardecer

- Como ordene, capitán.

Bruce se perdió entre la multitud que ni se inmutaba ante el cadáver entre ellos.

Lauren reinicio su andar. Bo frunció el ceño y le siguió. Lauren les había llevado de vuelta a la posada y en su habitación. Cerrando la puerta tras de si, Lauren exclamo.

- Que demonios estabas pensando!? Te dije que no salieres por tu cuenta! No estamos de vacaciones. Estamos en una misión en busca de información en una isla repleta de piratas y asesinos. No entiendes que son peligrosos!?

- Tuve que salir porque estando aquí e estaba volviendo loca! Quería que al menos me mostrarás una parte de la isla, pero no te apareciste en dos días enteros y Kenzi no sabía donde estabas! Así que salí ha dar un paseo para despejar mi cabeza y si, me encontré con tipos malos, pero me he dado cuenta que el mayor peligro para mí eres tú!

Los ojos de Lauren se ampliaron ante tal afirmación, un minuto después rió sin humor- Supongo que no he cambiado entonces...-murmuro antes de salir por la puerta.