BUENAS MADRUGADAS. FELIZ AÑO 2016, LES DESEO LO MEJOR PARA ESTE AÑO, GRACIAS A TODOS POR TOMARSE EL TIEMPO DE LEER MIS HISTORIAS Y POR SUS REVIEWS.

BUENO, PUES LES DEJO OTRO CAPÍTULO. GRACIAS A LOS QUE AUN LA SIGUEN, Y TAMBIÉN GRACIAS POR SUS COMENTARIOS, LA VERDAD ES QUE YA ME HE DADO UNA IDEA DE CÓMO SEGUIRLA.


2017

Después de lo sucedido con Quinn, Suzie y Rachel se retiraron y fueron directamente al departamento de esta última.

Cuando llegaron Suzie decidió hablar con Rachel acerca de lo que había dicho Quinn en el bar.

SH: Rachel, sé que ha sido algo raro lo que pasó esta noche, pero necesito que seas sincera conmigo – comentó sentándose en el sofá mediano - ¿aun amas a Quinn o tienes sentimientos? ¿debo preocuparme por eso?

RB: cariño – se sentó en el sofá individual mirando a Suzie de frente – es algo complicado lo que me pasó cuando vi a Quinn pero entiende, con ella estuve cinco años y la amaba… - bajó la mirada.

SH: ¿pero? Porque siempre hay un pero.

RB: creo que aún siento algo por ella – se levantó y se sentó a lado de Suzie – pero estoy segura que esos sentimientos se irán porque tú me ayudarás a olvidarla por completo – sostuvo sus manos y la miró a los ojos.

SH: es lo que me da miedo, que no sea suficiente para ti y aún la ames porque sé que la amas – resbalaban unas lágrimas por sus mejillas – como dijo Quinn, en tu mirada se nota aparte que estuviste distraída y estoy segura que fue por ella – desvió su mirada.

RB: no digas eso, sé que esto pasará y estaremos bien, ni ella ni nadie va a hacer que no seamos felices – limpió sus lágrimas y sostuvo su cara para que la mirara – aleja esos pensamientos cariño, por favor – dejó un beso en sus labios.

Al otro día, Quinn no tenía nada que hacer así que decidió recorrer un poco más de Londres. Cuando iba pasando por el teatro, pasó a preguntar sí aún quedaban boletos para la última función de la obra donde estaba Rachel. Decidió comprarlo ya que aunque ella hubiera querido ver la primera no se iba a perder la última.

Rachel había ido a recoger a sus papás al aeropuerto sola y los iba a llevar al hotel donde se iban a quedar ya que no quisieron molestarla para quedarse en su departamento.

Después de instalarse en el cuarto, iban a ir a un restaurant para conocer a la nueva novia de su hija.

Cuando ellos se enteraron de lo que había hecho Quinn, se enojaron, sobre todo Hiram que quería darle su merecido personalmente pero Leroy lo convenció de que era un problema de ellas y que no tenían que meterse en los problemas personales de su hija, después Leroy decidió dejar aparte eso porque a pesar de todo Quinn era una buena chica.

Ellos veían de repente a Quinn, pero Hiram nunca le hablaba, solo Leroy. A pesar que entablaban platica, ella nunca le preguntaba por Rachel, solo hablaban de cómo estaban los dos y del trabajo de la rubia.

Después que los señores Berry llegaron a Londres, fueron a comer con Rachel y Suzie, posteriormente decidieron pasear un rato. Después de un rato que estuvieron caminando, Leroy visualizó a una rubia que se le hizo conocida.

LB: hija, ¿es Quinn la que está por allá? – preguntó a Rachel señalando al otro lado de la calle.

Rachel volteó para ver si se trataba de la rubia, y efectivamente era Quinn la que se encontraba al otro lado.

RB: si papi – respondió cansada de haberla visto – sinceramente no sé qué hace por aquí.

LB: bueno, yo diría que quiere recuperarte y está siguiéndote – dijo en forma de broma a su hija y guiñándole el ojo.

HB: qué tonterías dices Leroy – respondió un poco enojado hacia su marido – ella no merece regresar con mi hija después de lo que hizo.

LB: tonterías, iré a saludarla – emprendió camino hacia la rubia.

Realmente, Leroy a pesar de lo que había sucedido, sabía que Quinn era la única que hacía feliz a su hija y aunque cuando hablaban por teléfono con Rachel, ella no hacía ninguna referencia de la rubia ni preguntaba por ella, sabía que estaba intrigada porque quería saber de Quinn.

Leroy corroboró que su hija no estaba completamente feliz ese mismo día que llegaron y la vieron con su nueva pareja, no tenía esa misma chispa a cuando estaba con Quinn. Él tuvo la oportunidad de hablar con Quinn después de todo lo sucedido una vez que fue a visitarla a su nuevo departamento y aclararon muchas cosas, más tarde Leroy vio el cambio que había hecho Quinn cuando Rachel decidió irse.

LB: hola Quinn – dijo sorprendiendo a una rubia un poco distraída.

QF: hola señor Berry, que gusto encontrarlo por aquí – dijo estrechándole la mano.

LB: el gusto es mío Quinn, pero por favor llámame Leroy – dijo abrazando a una Quinn sorprendida.

QF: me imagino que vino a ver la última función de Rachel en el teatro.

LB: claro, no iba a perderme algo importante para ella pero veo que tú no andas tan perdida con esa información – comentó divertido.

QF: si, bueno es que… - estaba un poco nerviosa – vine por cosas del trabajo y quise aprovechar a ver la obra y…

LB: Quinn, sé que no solo quisiste ver la obra, aceptaste esa oferta solo para verla – dijo tranquilo.

QF: es cierto, todo lo estoy haciendo por ella lo único que me preocupa es que pueda dificultarse más de lo que ya está para poder reconquistarla – comentó un poco triste – aun no le he dicho a nadie pero después que comience el año iré a Los Ángeles por un trabajo y más adelante tomar clases de cinematografía y llevar a cabo un proyecto.

LB: estoy seguro que Rachel y tu estarán juntas pero ten paciencia, sé que mi hija puede ser algo difícil al principio pero ella te ama y te dará una oportunidad más – dijo consolándola – no te voy a mentir, Suzie me cae bien pero sé que ella no provoca lo que tu provocas en Rachel y aparte tu rubia, eres increíble, y por lo que puedo deducir es que Suzie y Rachel no podrán llevar el mismo ritmo por sus trabajos, en cualquier momento Suzie podría cansarse de eso y dejarla.

QF: puede que tengas razón Leroy, pero creo que Suzie nunca haría lo que yo le hice a Rachel, que fue engañarla en el primer instante que me desesperé por lo que pasaba en nuestras vidas y es algo de lo que realmente estoy muy arrepentida.

LB: Quinn, ya no te mortifiques por eso, ya quedó en el pasado, ahora vive el presente y reconquista a mi hija – comentó casi despidiéndose – hazlo rubia encantadora, que si yo fuera heterosexual y un poco más joven, créeme que tu serías mi chica ideal pero como ninguna de las dos cosas es verdad, me conformo con tenerte a lado de mi hija – dijo guiñándole el ojo – solo ten paciencia que todo estará a favor de las dos – abrazó a Quinn – me despido porque esa chica que te vuelve loca y que es mi hija y ese señor que me vuelve loco y que es mi esposo están esperándome y ya están desesperados.

Leroy se fue alejando de donde estaba Quinn, llegando a lado de Rachel, Hiram y Suzie.

Quinn se quedó aun parada viendo hacia donde se encontraba el amor de su vida, reflexionando lo que le había comentado Leroy. Sabía que reconquistar a Rachel sería una tarea difícil pero no imposible, y como Leroy le dijo que tuviera paciencia, es lo que iba a hacer. Después siguió caminando, conociendo más las calles de Londres y haciendo tiempo para poder ir a ver la última actuación de Rachel en esa obra.

RB: es increíble – le decía a Leroy – no puede ser que nos tengas aquí esperándote cuando tu hablabas pacientemente con Quinn, que sinceramente no sé por qué a pesar de lo que hizo aun cruzas palabras con ella – comentaba enojada.

HB: estoy de acuerdo con nuestra hija, Leroy – también lo regañaba – de hecho ella ni siquiera debería de estar en el mismo lugar que mi pequeña – Leroy solo ponía los ojos en blanco.

LB: le diré una cosa – se defendía – lo que haya pasado entre Rachel y Quinn no es nuestro asunto…

RB: pero papi, me engañó, es razón suficiente para ya no hablarle – interrumpía molesta.

LB: Rachel, déjame terminar de hablar, es de mala educación interrumpir – regañaba a Rachel – como decía, no es nuestro asunto, es algo que ustedes dos deben arreglar, aparte Quinn es una buena chica hija, sé que no debería de meterme pero te aconsejaré algo, dale una oportunidad de hablar contigo y aclarar muchas dudas que tengas – le aconsejaba dulcemente – aparte creo que si tu estuvieras en el lugar de Quinn quisieras que te dieran una oportunidad de explicarte.

RB: no, sí yo estuviera en el lugar de Quinn, nunca engañaría a mi pareja por más molesta que hubiese estado – dijo enojada – aparte ella y yo ya no tenemos nada de qué hablar, yo estoy bien con Suzie – abrazó a esta última.

Así siguieron caminando y platicando de otras cosas, mientras que Leroy prefirió ya no sacar de nuevo el tema, lo único que pensaba era que en cuanto volviera Rachel a New York hablaría con ella tranquilamente.


NOS LEEMOS PRONTO.