¡HOLA!
PERDÓN POR TARDARME EN SUBIR NUEVO CAPÍTULO, PERO AHORA ESTARÉ MÁS OCUPADA POR CUESTIONES QUE ESTARÉ EMPEZANDO MI TESIS, PERO HARÉ LO POSIBLE PARA TENER TIEMPO DE SEGUIR ESCRIBIENDO Y SUBIRLOS.
Dj J-16: PERDÓN PORQUE SI HAN SIDO CAPÍTULOS CORTOS, PERO A VECES PREFIERO SUBIRLOS ASÍ PARA QUE NO PASEN MUCHOS DÍAS SIN ACTUALIZAR, Y CON RESPECTO A UN FLASHBACK, ESTA HISTORIA ES LA CONTINUACIÓN DE LOVE HURTS PERO TRATÉ DE RESUMIR LO QUE HABÍA HECHO QUINN.
PATI: TRATARÉ DE NO HACER TAN LARGO EL DRAMA, PORQUE TIENES RAZÓN HAY PERSONAS QUE SE ABURREN DE ESO Y YA NO SIGUEN LA HISTORIA.
GRACIAS POR SUS COMENTARIOS Y QUE BUENO QUE LES GUSTE LA HISTORIA.
2017
Días después que Leroy había visitado a Quinn de sorpresa, ésta se encontraba nerviosa, ya que había decidido ir a la casa de los señores Berry, como le había sugerido Leroy en ir a visitar a Charls, el perro Beagle que le había regalado a Rachel en su cumpleaños. Tenía mucho tiempo que no lo visitaba, ya que él le hacía recordar a su morena.
Al estar frente a la puerta de la casa, Quinn estaba indecisa en si quedarse y tocar el timbre o irse y no volver. Pero antes de decidir de alguna de sus opciones, la puerta se abrió y allí se encontraba Jesse St. James, el mejor amigo de Rachel Berry. Cuando la rubia lo vio, se quedó totalmente congelada, nunca pensó en que él fuera a estar frente a ella. Sabía que lo más probable era que la odiara por lo que le había hecho a su mejor amiga.
Cuando Jesse vio a Quinn afuera de la casa de los Berry, también quedó sorprendido, era a la última que podría esperar a ver allí. Tal vez en un momento él quería matar a esa rubia por haber dañado a su estrella, pero eso no quitaba que quisiera hablar con Quinn y que no fuera educado con ella.
JSt: hola Quinn – saludó cortésmente – los señores Berry no están – informó – pero…
QF: no te preocupes Jesse, puedo venir otro día – interrumpió la rubia – mucho gusto en verte, hasta luego – iba a marcharse, cuando Jesse habló.
JSt: Quinn, espera – estaba pensando si sería bueno hablar en ese momento con ella – pasa por favor – dijo amablemente – necesito hablar contigo de muchas cosas.
La rubia no creía que Jesse fuera a pedirle eso, en ese momento. La verdad es que tenía miedo a que pudiera decirle tantas cosas horribles, que a decir verdad, pensaba que si las merecía. Pero para su sorpresa no fue tal y como lo pensó, así que aceptó la invitación y se adentró a la casa.
Cuando estaban en la sala, salió un Charls muy contento de volver a ver a su otra madre, a pesar de que había pasado algo de tiempo desde la última vez que la había visto, aun se acordaba de ella.
Quinn se alegró de verlo y comenzó a acariciarlo y mimarlo. Extrañaba todo eso, extrañaba esos momentos en que era domingo y la pasaba con Rachel y Charls en el departamento viendo alguna película. Realmente Charls se la pasaba echado en su cama jugando con alguna pelota o juguete que la rubia le compraba.
Jesse veía cómo la rubia tenía una mirada de tristeza, se veía diferente a la última vez que él las había visitado. Aunque al principio, cuando la morena le había contado que se había encontrado a Quinn en Londres y que había sido dura con ella al momento de enfrentarla, él pensó que la rubia se lo merecía, pero ahora que estaba con ella en la sala y mirándola, algo le hizo entrar en razón y que se le estrujara el corazón.
JSt: Quinn perdón por interrumpir tu momento con Charls, pero necesito hablar contigo acerca de Rachel – dijo sentándose a lado de la rubia.
Quinn posó su mirada en aquel chico, y vio compasión en la mirada de Jesse. Compuso su postura y quedaron de frente para hablar.
QF: bien Jesse, ¿de qué quieres que hablemos? – preguntó aun sabiendo qué tema quería abordar aquel chico.
JSt: sabes de qué quiero hablar – silencio – de Rachel – finalizó.
Realmente Quinn estaba pensando en las palabras que iba a decir, no sabía cómo empezar aquella plática acerca de lo que quería saber St. James.
QF: bien, creo que ya sabes lo que sucedió – comentó cabizbaja – y no dudo que quieras matarme después de eso.
JSt: al principio quería hacerlo – comentó algo enojado – porque heriste a mi estrella y sabes lo que ella significa para mí – Quinn alzó la mirada.
QF: lo sé, por eso no creía conveniente hablarte, sabía que tanto Rachel, como sus papás y tu estarían enojados conmigo, aunque Rach aún lo sigue – desvió su mirada.
JSt: Quinn, solo quiero que me expliques qué pasó realmente, sé que no deberías decírmelo a mí, pero le pregunté a Rachel si había hablado contigo al respecto y me dijo que no y que no sabía si algún día iba a poder hacerlo, así que estoy dispuesto a que tú me expliques.
QF: sé que Rach no está dispuesta a hablar conmigo, porque me lo ha dejado claro, pero cuando amas realmente a alguien no te das por vencido – volvía a fijar su mirada en Jesse – lo que hice fue un error totalmente, sabes que yo sería incapaz de querer hacerle daño a Rachel, pero ese día discutimos y pasó tan rápido – Jesse escuchaba atento a lo que Quinn relataba – comencé a tomar un poco y estaba una chica que trabajaba en la misma empresa donde aún trabajo, así que comenzamos a platicar y yo seguía tomando, al principio pensé que ella solo quería crear una buena amistad pero después de unas copas de más, ella simplemente coqueteaba conmigo y no perdía tiempo de rozar mí piel – se detuvo por un momento – tal vez pienses que por qué no la detuve en ese momento pero la verdad es que estaba tan ebria que ya no podía controlarme, aún sentía ese estrés y cuando vi al otro día, estaba en un lugar donde no era mi cuarto y no estaba Rachel, si no otra persona. – terminó de contar, esperando qué opinaba Jesse.
Él, simplemente se quedó analizando todo lo que le había contado la rubia que tenía enfrente. Tal vez Quinn no tenía la culpa, pero él se había enterado que no había sido la única vez que había tenido sexo con esa misma chica, así que decidió preguntar.
JSt: entiendo que esa vez estabas ebria, y esa chica se haya aprovechado de eso, pero ¿y las otras veces? – preguntó seriamente – porque esa no fue la única vez que estuviste con esa chica.
QF: tienes razón, esa no fue la única vez, las otras veces fueron en mi oficina y la última fue en una cena, pero créeme que estoy completamente arrepentida de eso y sí pudiera regresar el tiempo, cambiaría eso. – dijo arrepentida.
JSt: pero Quinn, no puedes hacerlo, lo hecho, hecho está y lo único que te queda es resignarte a perderla o difícilmente recuperarla.
QF: créeme, que estoy dispuesta a recuperarla, ya me resignaré cuando realmente vea que no hay ninguna oportunidad, pero no quiero perder al amor de mi vida.
JSt: entonces tienes mucho trabajo Fabray – comentó divertido.
Quinn estaba algo extrañada con Jesse, porque no pensó que con él pudiera hablar tranquilamente, así como la había hecho con Leroy.
QF: Jesse, ¿por qué me tratas amablemente después de lo que le hice a Rachel?
JSt: sé que te parece extraño, pero lo hago primeramente porque sé que no eres una mala persona, y segundo porque sé lo que se siente cometer un error y que esa persona no pueda perdonarte – agachó la mirada.
QF: tú… ¿tú igual engañaste a tu pareja? – preguntó sorprendida.
JSt: no exactamente como tú, pero si oculté algo por un tiempo y cuando se lo comenté, simplemente me dijo que por qué se lo había ocultado tanto tiempo – alzó la mirada – así que Quinn, creo que lo que le dolió más a Rachel fue que se lo ocultaste por mucho tiempo, y ella pensaba que era ELLA – recalcó – quien estaba haciendo algo mal y que por eso su relación estaba siendo diferente y no de una manera positiva, sino al contrario, así que creo que puedes tener una oportunidad con esa morena ya que no creo que pueda llegar a estar mucho tiempo con su pareja. – comentó dándole esperanzas a Quinn.
Así siguieron platicando, de lo que había pasado después de la graduación de Jesse, ya que él se había graduado junto con Rachel, pero él tomó la decisión de irse a Los Ángeles. Quinn le comentó que en las primeras semanas del siguiente año iba a irse a donde él se encontraba actualmente radicando, ya que quería aprender de cinematografía.
Estaban platicando tan plácidamente, que no se percataron que habían llegado Hiram y Leroy. Ese día había llegado Hiram de Lima.
Cuando Hiram vio a la rubia, su enojo no pasó desapercibido. Así que Quinn tuvo que pararse de su asiento.
QF: perdón – decía apenadamente – vine a ver a Charls y sin darme cuenta me quedé platicando con Jesse.
Lo decía más por la reacción de Hiram.
LB: no te preocupes Quinn, ya sabes que eres bienvenida y… - Hiram no lo dejó terminar.
HB: aquí no eres bienvenida Quinn – dijo enojado – así que será mejor que te vayas.
Leroy estaba cansado de que su esposo aun le tuviera rencor a Quinn.
LB: Hiram, será mejor que dejes de actuar así, no trates mal a Quinn, que ella no te ha hecho nada.
HB: a mí no, pero a nuestra hija si, así que no sé porque la defiendes, pero será mejor que ni se le ocurra venir de nuevo porque no será bien recibida de mí parte. – decía dirigiéndose a la cocina.
Leroy se acercaba a saludar a Quinn.
LB: perdón por la alteración de Hiram, pero aún sigue dolido porque él te consideraba como a una hija y cuando se enteró del asunto, se decepcionó y es una persona que sí la decepcionas, realmente le duele y le cuesta trabajo, pero no te preocupes – colocaba una mano en el hombro de la rubia – hablaré con él – le daba una cálida sonrisa.
QF: Leroy, no te preocupes, perdóname a mí por no avisarte y haber presenciado esta escena. – decía apenada – realmente me gustaría aclarar las cosas con él y con Rachel, pero al parecer se parecen mucho en carácter – comentaba jugando.
LB: tranquila, que trataré de convencerlo para que puedas hablar con él pero de Rachel no creo que pueda hacer mucho, ya sabes, a veces es realmente terca – bromeaba.
QF: no convenzas a Rachel, no quiero involucrarte y que salgan peleados porque me quieras ayudar, así que a ella déjamelo a mí – comentaba con una sonrisa.
Después Quinn se despidió de Jesse y Leroy, y antes de irse estaba jugando con Charls.
…
Por otra parte, Rachel estaba en su departamento, arreglando unas cosas que faltaban por acomodar. Después que había llegado de Londres, la contactaron para poder realizar una obra nueva, aunque nunca supo cómo habían conseguido su dirección. Los ensayos comenzarían a principio del siguiente año, por eso estaba disfrutando de sus días de vacaciones, aunque Suzie ya estaba trabajando y estaba todo el día en el hospital.
Después que habían llegado de Londres y al otro día había llegado su amigo Jesse, se pasó el fin de semana con su amigo y Suzie. Pero era miércoles y los últimos días no había ido a visitar a sus padres ni a su amigo, así que decidió ir a visitarlos.
Cuando llegó, vio que una rubia iba saliendo de la casa de sus papás y despidiéndose de Jesse y Leroy y que después jugaba con su perro, Charls. Sabía perfectamente quién era ella.
No podía estar pasando, cuando por un momento ya no pensaba en Quinn, tenía que encontrársela. No es que ya no sintiera nada por ella o que la odiara, simplemente le fastidiaba intentar olvidarla y que no le saliera bien.
Rachel se mantenía en su auto, esperando que ella no la viera, pero era inevitable que no reconociera su auto. Quinn sabía que allí estaba la morena ocultándose de ella pero prefirió no acercarse. Tenía un asunto pendiente para que al día siguiente pudiera darle una sorpresa a Rachel.
…
Cuando la morena por fin había salido de su auto, entró a la casa de sus padres, y les reclamó a Jesse y su papi Leroy que por qué habían dejado entrar a Quinn y que viera a Charls.
LB: te recuerdo, que Quinn te regaló a Charls, así que tiene todo el derecho de verlo – comentaba para que dejará de actuar como tonta con respecto a la rubia.
JSt: aparte yo quería platicar con ella – decía Jesse con calma – no creo que haya algo malo con eso Rach.
RB: no me digas así – gritaba – has traicionado nuestra amistad – comentaba con dramatismo.
Hiram tampoco se iba a quedar callado con respecto al tema.
HB: solo les pido que no la vuelvan a dejar pasar, también es mi casa – puntualizaba – no les digo que no tengan contacto con ella, solo no quiero verla aquí.
LB: Hiram, necesito hablar contigo – caminaba rumbo a su cuarto. Hiram lo seguía cansado.
HB: bien, ya estamos a solas – se sentaba en la orilla de la cama - ¿de qué quieres que hablemos?
LB: sé que estás dolido con Quinn por lo que hizo, pero debes darle una oportunidad de explicarte – comentaba dulcemente.
HB: no tengo nada que hablar con ella, simplemente lo que hizo no tiene perdón y ha herido a mí hija… a nuestra hija, también deberías estar dolido con Quinn – echaba en cara.
LB: yo estaba dolido con ella, pero después me di cuenta que no la habíamos dejado que nos explicara qué había pasado, así que decidí hablar con ella una vez que fui a su trabajo y realmente está arrepentida.
Hiram estaba pensando las cosas. No quería que Rachel pensará que la estaba traicionando pero también él sabía que su hija amaba tanto a esa rubia, que cometió un error, pero somos humanos, no podemos ser perfectos y tal vez su hija debería de darle otra oportunidad.
HB: creo que tienes razón – dijo por lo bajo – debería hablar con Quinn – miró a los ojos a su esposo – todos cometemos errores y merecemos una oportunidad de explicarnos, aunque es algo que Rachel debería de hacer – dijo más calmado.
LB: exacto, pero Quinn me pidió que no nos involucremos en eso, que no insistamos a nuestra hija a que hable con ella. Solo te diré que Quinn hará lo imposible para recuperar a nuestra estrellita – se miraron con una gran sonrisa.
…
En la sala estaban Rachel y Jesse. La morena aún estaba enojada con su amigo pero Jesse no iba a dejarse manipular por su amiga.
JSt: Rachel, sé que no quieres hablar con Quinn pero eso no involucra que tus papás o yo no lo hagamos – decía con firmeza – soy tu amigo y lo sabes pero no puedes decirme con quien hablar o no.
RB: pero deberías apoyarme a mí no a ella, yo soy tu mejor amiga y no ella Jesse – le recalcaba con tristeza.
JSt: te apoyo, pero no quieras manipularme así Rachel, creo que estás algo grande como para querer hacer ese tipo de cosas – decía enojado.
Cuando su amigo se iba a retirar, Rachel le habló.
RB: Jesse, espera, perdóname, tienes razón, es algo que no debo de hacer – decía abrazándolo – solo que aún me cuesta trabajo olvidarla y no quiero lastimar a Suzie – estaba llorando.
JSt: lo sé pequeña… no te diré que vuelvas con Quinn, pero solo habla con ella al respecto de lo que pasó porque aún no le has dado la oportunidad de explicarte – se separó para mirarla a los ojos – solo piensa lo que te digo Rach.
…
Quinn había ido a ver a su prima Kitty, quería pedirle un favor para poder realizar lo que tenía pensado hacer al otro día.
Kitty cuando se enteró de lo que había pasado, regañó a Quinn y prefirió ponerse en contacto con la morena. Sabía que era asunto de ellas dos, así que la amistad que tenía con Rachel no tenía por qué verse afectada.
…
Ya iba a anochecer, estaba haciendo bastante frío, así que Quinn decidió ir al departamento de Rachel y dejar una nota con el recepcionista de aquel edificio.
¿Cómo Quinn sabía dónde vivía Rachel? Fácil, el día que la morena llegó, fue a dejar a Leroy al aeropuerto, así que decidió esperar a que se dirigieran al departamento para así seguir al taxi al que se habían subido.
Cuando realmente amas a alguien, llegas a hacer muchas locuras, pero quien puede decir que eso no puede traer cosas buenas.
Quinn sabía que si no se arriesgaba, entonces si la perdería, y eso no estaba en los planes de la rubia. Por eso Quinn estaba decidida a lo que iba a hacer al siguiente día.
NOS LEEMOS PRONTO QUERIDOS LECTORES.
