BUENAS NOCHES, DEJO OTRO CAPÍTULO.
HE LEÍDO SUS REVIEWS, Y SINCERAMENTE LES AGRADEZCO SUS OPINIONES CON RESPECTO A LA HISTORIA. HAY PERSONAS QUE DICEN QUE QUINN NO DEBERÍA TENER EL PERDÓN DE RACHEL Y QUE NO LA AMA POR LO QUE HIZO, TAMBIÉN DICEN QUE QUINN QUEDA COMO ARRASTRADA Y QUE MEJOR CONSIGA OTRA PAREJA Y LA MAYORÍA QUIERE QUE RACHEL PERDONE A LA RUBIA.
SOLO QUIERO DAR MI OPINIÓN TAMBIÉN, PARA MI NO ES FÁCIL SEGUIR REDACTANDO CON EL POCO TIEMPO QUE TENGO DISPONIBLE Y DARME IDEAS PARA SEGUIR LA HISTORIA PERO AUN ASÍ LO HAGO, SÉ QUE NO A TODOS LES ESTÁ GUSTANDO EL RUMBO QUE ESTÁ TOMANDO Y RESPETO SUS OPINIONES, PERO SINCERAMENTE QUERÍA ESCRIBIR ALGO DIFERENTE A OTROS FICS, ENTIENDO EL PUNTO QUE LA INFIDELIDAD NO ES UN TEMA SENCILLO, AL CONTRARIO, ES DIFÍCIL Y CADA QUIEN TIENE SU PUNTO DE VISTA.
PERO BUENO, SOLO PUEDO DECIR QUE A LOS QUE QUIERAN SEGUIR LEYENDO SEGUIRÁN SIENDO BIENVENIDOS Y A LOS QUE YA NO QUIEREN SEGUIR LO ÚNICO QUE ME QUEDA ES AGRADECER HASTA DONDE SE QUIERAN QUEDAR.
PASANDO A OTRO TEMA, TRATARÉ DE SUBIR CADA QUE PUEDA OTRO CAPÍTULO, ESPERO SEPAN ENTENDER Y AGUANTAR OTRO POCO MÁS, SE LOS AGRADECERÍA BASTANTE.
AHORA SI DEJO QUE SIGAN CON EL CAPÍTULO.
2017
Después que Quinn había salido de la radio, se dirigió al edificio donde se encontraba el departamento de Rachel y dejó otro sobre con el recepcionista. Posteriormente, salió de allí, y como ya había anochecido, se quedó oculta en otro lugar para esperar a ver cuando la morena regresara.
Cuando se percató que Rachel había estacionado su auto, vio que ésta estaba apagando la radio y antes de bajar, agarró su bolso y tomó algo de allí, al principio no se había dado cuenta de qué era, pero se dio cuenta que era la foto que le había mandado. La morena se quedó unos segundos mirando la fotografía y después la volvió a colocar en el bolso y salió del auto.
Quinn quería ir hacia ella y preguntarle si había escuchado lo que le había dedicado hace un momento, pero decidió que no era buena idea y se marchó de allí.
…
Cuando Rachel iba a subir hacia su departamento, el recepcionista le dio otro sobre. Ella sabía que era de la rubia, y cuando le pregunto al recepcionista y le comentó que era la misma persona que el día anterior, confirmó su sospecha. Lo que no se esperaba era que tenía pocos minutos que esa persona se había ido.
Rachel subió por el elevador y se adentró al departamento. Allí estaba Suzie viendo la televisión aun. La morena fue a la cocina a preparar la cena que había comprado y se dirigió a la sala junto con la castaña para pasar un rato viendo películas juntas.
En ese momento, a Rachel le llegó las palabras que la rubia había dicho, y pensó que esos momentos con Quinn eran únicos, ya que con la castaña no veía Funny Girl mas que una vez, y Suzie se había quedado dormida. Mentiría que cuando eso pasó no le molestó, al contrario, la había hecho enojar y desde ahí decidieron ver películas que no tuvieran musicales.
Después que terminaron de cenar y ver una película, Suzie se iba al cuarto a descansar.
SH: Rach, iré a descansar – decía levantándose de su asiento – ¿no vienes?
RB: me quedaré otro rato – contestaba la morena.
SH: ok cariño, que pases buena noche – se despedía de ella con un beso.
Rachel al ver que Suzie ya estaba en el cuarto, espero otro rato para poder abrir el sobre y ver que contenía.
Había otra nota y esta vez había una fotografía donde se encontraban en la casa de Quinn celebrando su primer mes, ese día la rubia había hecho de comer comida vegetariana. Tenía algo escrito en la parte posterior.
Recuerdo que ese día estaba nerviosa porque era la primera vez que iba a cocinar comida vegetariana y cuando llegaste y probaste lo que había hecho, me dijiste que era lo mejor que habías probado.
Había otra fotografía, esa era de su segundo mes. Habían ido al concierto de Coldplay, una de las bandas favoritas de Rachel. La morena estaba abrazada de Quinn y atrás se veía al grupo cantando. Volteó la fotografía.
Este día fue increíble, cantabas como loca todas las canciones de ellos, y me di cuenta que realmente eres el amor de mi vida.
Cuando la morena sacó lo último que contenía el sobre, vio que era una carta.
Hola estrella que alumbra mi vida:
Espero hayas oído la radio, la verdad es que me encuentro nerviosa y solo falta una hora para salir al aire, pero si no lo hago, me lamentare para toda mi vida.
Todo lo que escuchaste es verdad, y la canción es lo que siento. Toda nuestra historia la tengo plasmada en fotografías donde las mantenemos para nosotras mismas. Espero las conserves una por una y puedas recordar todos esos momentos felices, los cuales nunca cambiaría por nada en el mundo.
Tal vez aun no sea tarde para que pueda empezar a recuperarte, porque así como el amor lástima, también puede reparar nuestra alma. Mi corazón dice que aún me amas, y lo puedo sentir, pero también puedo sentir tu dolor cuando te veo.
Aguantaré lo que sea por ti, no importa que tu indiferencia duela pero por ti seguiré luchando.
Nuestro primer beso no fue en una calle a lado de un poste, pero si recordaré siempre ese árbol que se encuentra en un parque en Lima donde comenzó nuestra historia y que espero pueda reanudarse.
También te dejo un collar con una estrella para que te acompañe a donde sea que vayas, porque yo ya tengo la mía, y esa estrella eres tú.
Espero seguir sorprendiéndote con lo demás que tengo preparado y puedas sentir que estoy muy arrepentida y que te sigo amando.
Te ama Q.F.
Después de terminar de leer la carta y ver las fotografías que le hacían recordar esos momentos, sentía que nunca iba a odiar a esa rubia hueca, como la llamaba Santana, porque a pesar de haberla lastimado, los mejores momentos los había pasado con su rubia.
Por un momento se quedó dormida en el sofá con la televisión encendida. Suzie se levantó por la madrugada y vio que Rachel se había quedado en el sofá, así que fue hacia ella y comenzó a hablar por lo bajo para que despertara.
SH: Rach, despierta, vamos a que descanses a la cama.
Pero se percató que tenía unos papeles y quiso agarrarlos y guardarlos pero en ese momento Rachel ya se estaba moviendo en su lugar y abriendo los ojos lentamente.
RB: perdón, me quedé dormida – vio que aún tenía la carta y las fotografías de Quinn – pero… ahorita voy cariño – decía un poco nerviosa y guardando las cosas en su bolso.
Posteriormente, Rachel se adentró a su habitación a descansar.
…
Al día siguiente, la pareja salió a pasear y después visitar a los Berry, ya que la castaña tenía descanso.
Llegaron a la casa de los papás de Rachel y pasaron un buen rato juntos, aunque Hiram y Leroy se percataron que su hija no se veía feliz, solo disimulaba, como buena actriz que es.
…
Quinn, por otra parte, estaba en su departamento arreglando el otro cuarto donde se quedarían sus padres porque llegarían al otro día para poder pasar las fiestas decembrinas en New York junto a ella.
…
Más tarde Rachel y Suzie se habían retirado de la casa de los Berry, pero como esa tarde le avisaron a la castaña que tenía que hacer guardia en la noche, lo único que se dispusieron a hacer fue ir a caminar por Central Park.
Cuando la pareja pasaba el tiempo juntas en esa primera semana que habían estado, lo único que hacían era ver películas o salir a caminar. Rachel no decía nada al respecto, pero esas actividades que se estaban haciendo constantes le aburrían, pero sabía que Suzie no tenía un trabajo donde pudiera tener mucho tiempo. Prefirió seguir así, porque si no podrían entrar en alguna discusión y lo que menos quería la morena era hacer sentir mal a su pareja.
…
Iba a anochecer, cuando tocaron a la puerta de Quinn. La rubia algo extrañada, fue a abrir y para su sorpresa, era Hiram quien se encontraba allí.
La rubia lo hizo pasar para que tomara asiento. Quinn se sentó enfrente de él para poder hablar.
HB: perdón por venir a esta hora Quinn, pero necesito hablar contigo. – Quinn se veía algo asustada – sé que lo que pasó con mi hija no lo debería tomar como algo personal, pero espero que entiendas que me duele verla sufrir, por lo mismo quiero que tú misma me cuentes la historia, ya que a Rach no puedo preguntarle porque no te ha dado el tiempo para que le expliques.
Quinn le contó todo a Hiram, como se lo había contado a Leroy y a Jesse.
QF: la verdad no era mi intención, pero espero sepas perdonar mi error Hiram, sabes que a ti y a Leroy les tengo un gran cariño y no quiero que me odies por eso.
HB: como te dije al principio Quinn, no me lo debo tomar personal porque ese asunto lo deben de solucionar tú y mi hija, así que no te preocupes, que no te odio. – se levantó de su lugar y se sentó a lado de Quinn – Pero si quieres recuperar a mi hija, no te des por vencida – depositaba su mano en la espalda de la rubia – por cierto, escuche ayer la radio, y fue hermoso lo que hiciste, espero Rach lo haya escuchado y pueda recapacitar para que hablen.
QF: es lo mismo que espero Hiram, pero créeme que no me daré por vencida con mi estrella.
Y así esa confianza que tenían ellos, se recuperó. Quinn quedó aliviada porque ahora solamente le faltaba una persona para poder estar feliz completamente.
…
En el aeropuerto ya se encontraba Quinn esperando a sus padres. La última vez que los había visto, fue en la boda de sus dos mejores amigas y también ese día ellos se habían enterado de lo que había pasado. Lo único que hicieron fue consolar a su hija, aunque después que la rubia se regresó a New York, cuando hablaron por teléfono le regañaron por su falta de consciencia.
Cuando Quinn vio a sus padres, se acercó a saludarlos y ayudarlos con el equipaje.
QF: hola mamá – le dejaba un beso en la mejilla – hola papá – hizo la misma acción.
JF: hola Quinnie – decía alegremente – estás hermosa como siempre – se abrazaba al brazo de su hija.
RF: ¿cómo has estado? – preguntaba Russell un poco preocupado por su hija.
QF: bien, ya saben, con trabajo y arreglando los papeles para irme a Los Ángeles.
JF: ¿y has visto a Rachel? – como siempre su mamá no podía quedarse con la duda.
RF: Judy, por favor, deja a Quinn – rodaba los ojos.
QF: no te preocupes papá – decía tiernamente – y sí, he visto a Rachel, pero mejor les cuento en el camino.
Quinn les contó todo lo sucedido desde que había estado en Londres.
Cuando llegaron, la rubia ayudó a sus papás a acomodar sus cosas en el cuarto de invitados. Pasaron la tarde juntos, paseando por las calles de New York, y a petición de Judy, fueron a centros comerciales a ver que podían comprar.
…
Después de la llegada de los Fabray, Quinn, Judy y Russell fueron a visitar a Hiram y Leroy. Por suerte, no se encontraba Rachel ni Suzie, solo Jesse. Los Fabray se quedaron a comer con los Berry y tuvieron una agradable convivencia.
Ya cuando estaban de nuevo en la sala, Hiram se dirigió a ellos.
HB: ¿por qué no vienen a celebrar estas fechas aquí?
Quinn se quedó sorprendida.
JF: claro, sería un placer pasar estas fechas con ustedes, como una familia – se adelantó a decir.
RF: Judy – le regaño por lo bajo.
JF: ¿qué?, aunque nuestras hijas ya no estén juntas, aún somos como una familia – comentaba tranquilamente.
RF: perdón, pero creo que no sería conveniente, aparte no queremos incomodar a Rachel y su… pareja – decía esto último como un susurro.
LB: créeme, no incomodarán a nadie, aparte entre más gente, mejor.
Finalmente los Fabray decidieron aceptar la invitación que les ofrecieron los Berry.
Quinn pensaba que en mal momento, Santana y Brittany habían decidido pasar esas fechas en Lima y regresar antes que la rubia se fuera a Los Ángeles.
…
Hiram y Leroy decidieron no decirle a Rachel que habían invitado a los Fabray, porque probablemente la morena pondría una excusa para no ir o enojarse con ellos por esa decisión sin consultárselo.
…
Llego el día que Quinn, Judy y Russell iban a ir a cenar con los Berry para pasar la navidad con ellos.
Cuando llegaron a la casa, Quinn se dio cuenta que allí se encontraba el auto de Rachel. La rubia se estaba poniendo nerviosa porque no sabía cómo iba a reaccionar la morena.
…
Rachel portaba un vestido largo dorado con escote y brillantes y su cabello lo tenía suelto y bien peinado, zapatillas del mismo color. Ella se encontraba en la sala con Suzie y Jesse, Hiram también en la sala esperando a que sus invitados especiales llegaran, mientras que Leroy estaba en la cocina ultimando detalles para la cena.
Escucharon que llamaban a la puerta, Rachel se extrañó, Hiram rápidamente fue a abrir la puerta.
La morena se encontraba inmersa platicando con St. James y Howard y al mismo tiempo estaba acariciando a Charls, no se percató de quienes estaban a la puerta de la casa de sus padres, hasta que escuchó la voz de Russell Fabray, Rachel posó su mirada hacia la entrada y vio que allí estaban los Fabray. No pudo evitar mirar a Quinn, quien tenía puesto un vestido blanco algo largo, sin escote y zapatillas blancas, igual su cabello suelto.
RF: buenas noches – saludaba el mayor de los Fabray.
Leroy llegaba a la sala a saludar, Russell saludó a cada uno al igual que Judy y Quinn, pero cuando a la rubia le tocó saludar a la morena, ésta última solo le brindo una sonrisa cálida. Después Charls se encontraba con la rubia, recibiendo el cariño por parte de ella.
Rachel pensó que no era momento de crear un drama con sus padres por haber invitado a los Fabray, y más por Quinn, ya que con sus ex-suegros aún tenía contacto porque a pesar de lo sucedido, la morena les tenía una gran estima y cariño, aunque Quinn no sabía de la constante comunicación que tenían sus padres, más Judy, con la morena.
…
Todo pasó tranquilamente, cenaron juntos, después cuando pasaron a la sala, los señores Berry y los Fabray mantenían una agradable plática, Quinn y Jesse conversaban acerca de lugares agradables en Los Ángeles y por último la pareja hablaban de realizar un viaje, probablemente a Canadá, pero al parecer Suzie no iba a poder por su trabajo. Mientras estas dos platicaban, la morena cada vez que podía lanzaba miradas fugaces hacia donde se encontraba Quinn con su amigo.
Después Leroy tuvo la idea de pasar al piano a tocar algunas canciones. Quien comenzó fue Hiram junto con Rachel, lo típico que cantaron fueron villancicos, posteriormente, Jesse tocó alguna que otra canción de algún musical, y Rachel se le unió. La última en pasar fue Quinn, a petición de sus padres, los señores Berry y Jesse. La rubia no tuvo otra opción más que pasar, y le vino a la mente una para dedicársela a la morena sin necesidad de decirlo en voz alta, aunque allí se encontrara la pareja de Rachel, eso no le impedía no realizar dicho acto.
Quinn comenzó lentamente.
When I look into your eyes
It's like watching the night sky
Or a beautiful sunrise
There's so much they hold
And just like them old stars
I see that you've come so far
To be right where you are
How old is your soul?
I won't give up on us
Even if the skies get rough
I'm giving you all my love
I'm still looking up
Todos estaban atentos a la rubia hasta Charls, quien estaba echado atento a la canción. Rachel al comenzar esa canción, no pudo evitar mirar a Quinn embelesadamente y Suzie solo miraba de reojo a la morena.
And when you're needing your space
To do some navigating
I'll be here patiently waiting
To see what you find
'Cause even the stars they burn
Some even fall to the earth
We've got a lot to learn
God knows we're worth it
No, I won't give up
Aunque Quinn estaba centrada tocando el piano y cantando, volteaba a ver a Rachel.
I don't wanna be someone who walks away so easily
I'm here to stay and make the difference that I can make
Our differences they do a lot
to teach us how to use
The tools and gifts we got yes,
we got a lot at stake
And in the end, you're still my friend
at least we did intend
For us to work we didn't break, we didn't burn
We had to learn how to bend
without the world caving in
I had to learn what I've got, and what I'm not
And who I am
Aunque Suzie sabía que esa canción se la estaban dedicando a su novia, no dudó ni un segundo en abrazar a Rachel y darle un beso en los labios. A Quinn casi se le cierra la garganta por las ganas que tenía de llorar, pero aunque se le resbalaron unas lágrimas, siguió cantando.
I won't give up on us
Even if the skies get rough
I'm giving you all my love
I'm still looking up
Still looking up.
I won't give up on us
God knows I'm tough enough
We've got a lot to learn
God knows we're worth it
I won't give up on us
Even if the skies get rough
I'm giving you all my love
I'm still looking up
Cuando Quinn terminó de tocar, se reincorporó del asiento, dio las gracias y se retiró al baño. Jesse la siguió, y la retuvo.
JSt: Quinn, espera – dijo tomándola del brazo – sé que es difícil para ti verla con alguien más y que quien la bese no seas tú, pero no te des por vencida – consolaba a una rubia que no lo pudo evitar y comenzó a llorar.
…
Suzie salía al patio trasero, a pesar del frío que se sentía y Rachel iba detrás de ella.
RB: cariño, por favor no estés enojada – decía llegando a ella.
SH: Rachel, como no quieres que me enoje, si ella la cantó para ti sin respetar que yo me encontraba presente – contestaba enojada sin mirar a los ojos de la morena.
RB: entiendo, pero no te enojes, ya no hay nada entre las dos – agarraba la mano de la castaña.
SH: ¿estás segura? – preguntaba esta vez mirándola a los ojos.
RB: segura – respondía sin ella misma saber si era cierto o no.
Después de hablar por lo sucedido hace un momento, se adentraron a la casa para seguir conviviendo.
Aunque seguían platicando entre todos, excepto Quinn con Rachel y Suzie, la rubia decidió marcharse con sus padres porque ya era algo tarde y porque ya no quería seguir viendo como la pareja se regalaba cariño.
A pesar de todo esa noche terminó bien en la casa de los Berry.
…
Rachel ya no le reclamó a sus padres de la invitación que le habían hecho a los Fabray, ya que era la casa de ellos y ella no tenía por qué decirles a quienes invitar o no.
Hiram le comentó a su hija que en la cena de año nuevo, iban a llegar de nuevo los Fabray, así que ella decidió llevarse a Charls a vivir a su departamento, aunque primero lo había platicado con Suzie y ella aceptó a pesar que no estaba del todo de acuerdo, porque, primero sabía que se lo había regalado Quinn y segundo porque no era tan amigable con los animales.
…
Quinn a lo largo de los días, ella pasaba después que anochecía, al edificio donde vivía Rachel a dejarle sobres con notas y fotografías de lo que habían vivido a principio de su relación. Cada vez que las dejaba, esperaba a que la morena llegara y ver que si recibía el sobre y cuando corroboraba que ya estaba en las manos de su estrella, se retiraba, siempre teniendo la sensación de querer hablar con ella pero prefería verla de lejos, y así quedar tranquila porque su morena se encontraba bien.
ESPERO LEERNOS PRONTO.
