BUENAS MADRUGADAS, ESPERO SE ENCUENTREN BIEN.

BUENO PUES AQUÍ LES DEJO OTRO CAPÍTULO.

QUIERO AGRADECER A TODOS AQUELLOS QUE SE TOMAN EL TIEMPO DE LEER, TAMBIÉN A LOS QUE DEJAN REVIEWS, NO IMPORTA QUE SEAN POSITIVOS O NEGATIVOS, AÚN ASÍ GRACIAS.

AHORA SI DEJO QUE SIGAN LEYENDO.


2018

Habían recibido muy bien el año, la cena la hicieron amena, platicaron y convivieron más entre copa y copa. Afortunadamente nadie salió ebrio.

Quinn antes de irse, tomó desprevenida a Rachel y le entregó un sobre, el cual contenía una fotografía y esta vez incluía un disco y no una nota. La morena sorprendida, sostuvo el sobre y cuando se retiró la rubia, lo guardó en su bolso.

Los Fabray tuvieron que irse al otro día de la cena, ya que Russell tenía asuntos pendientes que atender, y entre más pronto, mejor.

A Rachel todavía le quedaba una semana de descanso, antes de entrar de lleno a los ensayos con la nueva obra, entonces decidió abrir el sobre y ver lo que contenía. Cuando sacó el disco, decidió escucharlo y se dio cuenta que la rubia le estaba dedicando unas palabras.

Antes que me vaya a Los Ángeles, quería dejarte esto y quería que escucharas lo que tengo que decirte.

Perdóname por haber cometido ese grandísimo error, sé que no es algo fácil de perdonar y olvidar. He cambiado, créeme que lo he hecho, fue muy difícil para mí cuando te fuiste a Londres y más cuando te vi con tu pareja.

Admito que me dan celos, porque ella puede abrazarte, besarte, protegerte, no te pido que la dejes, solo te pido que podamos hablar, que puedas ver que soy una persona diferente, alguien en quien puedes confiar.

La morena escuchó que Quinn comenzó a tocar suavemente las cuerdas de su guitarra.

Yes, I do, I believe
That one day I will be where I was
Right there, right next to you
And it's hard, the days just seem so dark
The moon, the stars are nothing without you

Your touch, your skin,
Where do I begin?
No words can explain the way I'm missing you
Deny this emptiness, this hole that I'm inside
These tears, they tell their own story

You told me not to cry when you were gone
But the feeling's overwhelming, it's much too strong

Can I lay by your side, next to you, you
And make sure you're alright?
I'll take care of you,
And I don't want to be here if I can't be with you tonight

I'm reaching out to you
Can you hear my call?
This hurt that I've been through
I'm missing you, missing you like crazy

You told me not to cry when you were gone
But the feeling's overwhelming, they're much too strong

Can I lay by your side, next to you, you
And make sure you're alright?
I'll take care of you
And I don't wanna be here if I can't be with you tonight

Lay me down tonight, lay me by your side
Lay me down tonight, lay me by your side

Can I lay by your side, next to you, you.

Cuando Quinn terminó de cantar, prosiguió hablando.

Es así como me siento, pero sé que me lo merezco por hacerte daño, y espero algún día volver estar a tu lado, porque realmente te extraño.

Después de haber escuchado, Rachel guardo las cosas con lo demás que anteriormente Quinn le había enviado, no lo hacía porque no le interesaba pero por el momento no quería que Suzie pudiera verlo y aparte para no dejarlo al alcance de Charls.

Aún no tenía claro sí podía hablar con la rubia después de todo, aunque sabía que no tenía mucho tiempo para decidirse porque en menos de 5 cinco días, para ser exactos, Quinn se iba a ir a Los Ángeles en 4 días.

Se acercaba el día para que Quinn se fuera a Los Ángeles, y aún no había hablado con Rachel y se estaba resignando a que pudiera haber alguna posibilidad de no hacerlo antes de marcharse, solo le quedaban 4 días.

Quinn seguía empacando, y guardando cosas que iba a dejar en su departamento. No iba a venderlo porque pensaba regresar, aunque fuera de vacaciones, por eso les iba a dejar encargado a Santana y Brittany su departamento.

Dos días antes que Quinn tuviera que marcharse, recibió una llamada.

¿?: Buenas tardes señorita Fabray.

QF: Buenas tardes señor Miller ¿en qué puedo ayudarlo?

SrM: Hablé a donde trabajabas y me comentaron que en dos días te irás a Los Ángeles, así que solo quería agradecerte por haber traído un video de las dos obras donde participó la señorita Berry, este lunes comenzaremos con los ensayos y estoy seguro que ha sido una gran elección, espero que antes que termine la obra pueda venir a verla, de todos modos yo hablaré con la señorita Berry para que la anime a venir.

QF: Gracias señor Miller, pero no tiene nada que agradecer, la verdad es que la gente merece ver la gran actuación de Rachel… y solo un favor, no le comente nada a ella de los videos ni que me conoce.

SrM: No sé por qué me pide eso, pero está bien, será un secreto señorita Fabray. Espero le vaya bien y como le había comentado, pueda venir a ver la obra.

QF: Muchas gracias señor Miller, hasta luego.

SrM: Hasta luego.

Si, Quinn se había enterado de una gran obra que iba a ser puesta en escena, todo porque en la empresa de la revista donde trabajaba, siempre se enteraban de las obras en Broadway y las películas en Hollywood, y como sabía que su jefe era amigo del director, le preguntó dónde podía localizarlo y cuando le dieron los datos, no lo dudó y fue a entregar esos videos al director para que pudiera ver el gran talento de Rachel.

A Rachel le había hablado el director de la obra para ponerse de acuerdo de algunas cosas para los ensayos. Esa vez su pareja la iba a acompañar para después poder salir de compras.

Cuando llegaron a ver al director, Rachel se dirigía a los sanitarios y Suzie iba hacia la oficina del señor Miller, pero se detuvo cuando lo escuchó hablando. La verdad es que no podía creer de lo que hacía Quinn por Rachel. Cuando se percató que la llamada había terminado, vio que Rachel regresaba, y lo que decidió fue que era mejor no comentarle lo que había escuchado.

Quinn se encontraba en su departamento, cuando escuchó que tocaban a la puerta.

Cuando abrió, allí se encontraba Suzie.

QF: Hola Suzie, pasa. – decía haciendo pasar a la castaña – Puedes sentarte sí gustas.

SH: Hola, Quinn, gracias pero solo vengo a decirte algo rápido. – se acercaba a la rubia – Ya no intentes volver con Rachel, sé que tu dejaste los videos con el señor Miller – le decía a una Quinn sorprendida.

La rubia aún estaba pensando en lo que le había dicho Suzie.

SH: ¿No tienes nada qué decir al respecto?

QF: ¿Rachel lo sabe?

SH: ¿Crees que le diría? – preguntaba enojada – No, no lo sabe y no le diré nada. Así que por favor, deja de insistir en que hable contigo y deja de hacer cosas por ella. Por favor respeta la relación que tenemos – decía dirigiéndose a la puerta.

QF: Dejaré de insistir, pero no dejaré de hacer cosas por ella – volteaba hacia la puerta – y si quieres que tu relación con ella siga, enamórala y no la dejes ir, sí es que tienes miedo a perderla.

Después Suzie se retiró.

La castaña iba hacia su trabajo, pensando en lo que había dicho Quinn. La verdad es que si tenía miedo de perder a Rachel, no podía hacer nada con respecto a los sentimientos que la morena aún tenía hacia Quinn, por eso es que fue a encarar a la rubia, porque sabía que no se iba a dar por vencida.

Era el día que Quinn tenía que irse, así que Santana y Britt pasaron por ella para llevarla al aeropuerto.

Mientras que Santana iba manejando, iba hablando con Quinn.

SL: ¿Y bien rubia? ¿qué piensas hacer con Rachel estando allá?

QF: No lo sé, San. Pensé que tal vez antes de irme podría hablar con ella, pero al parecer aún no quiere, así que no la presionaré. Esperaré y sí cuando ella quiera hablar, no me importará estar lejos, tomaré el primer vuelo para estar donde ella esté. – Santana rodaba los ojos.

BP: Que romántico Quinnie. – decía una Britt a su amiga.

SL: En serio, Quinn, me da diabetes siempre que hablas así. – como siempre Santana haciéndole burla a su amiga.

QF: San, tu deberías de entenderme. Estás casada con Britt quien ha sido el amor de tu vida y no dudo que no hayas hecho cosas por ella. – comentaba bromeándole a su amiga.

BP: Es cierto, Santy me enamoraba haciendo muchas cosas por mí. – recordaba – Una vez que estaba triste, llegó a mi casa y después se vistió de pato – reían ambas rubias.

SL: Por favor, Britt, no le cuentes a esta rubia hueca nuestros momentos – se sonrojaba la latina.

BP: Pero amor, quiero que Quinnie vea que tú también eres romántica y que aún me sigues enamorando, pero obvio no le diré los demás.

QF: ¡Wow! En serio, nunca pensé que serías capaz de eso San – aún se reía de su amiga.

SL: Bueno, volviendo al tema, Fabray. Espero que la enana pueda darte una última oportunidad, porque si no la aprovechas, ahora si no podrás hacer nada después. – aconsejaba la latina.

QF: Lo sé, pero créeme que sí llega haber otra oportunidad para mí, no la dejaría ir por nada del mundo, ahora no tengo miedo y haría cualquier cosa por ella porque amo todo de ella, amo su sonrisa, sus ojos, su voz, todo – decía una Quinn muy enamorada.

SL: Pues eso espero rubia, porque aunque no lo creas y nunca se lo digas – advirtió mirándola rápido – pero creo que Rachel merece ser feliz. No sé si su pareja sea la adecuada y no te voy a mentir, pero también dudo de ti – bromeaba a la rubia – pero he visto muchas cosas en ti, que tal vez antes no te habías dado cuenta tú misma, pero confío en que cambiarías para bien, aparte que siempre me ayudaste con mi Britt – miraba por el retrovisor a su esposa – así que ve a Los Ángeles, que estoy segura que Rachel aunque no lo creas, quiere ver que hagas tus sueños realidad y te aseguro que tendrás la oportunidad de tener de nuevo a tu morena. – animaba la latina.

QF: Gracias Santana. – miraba hacia el camino.

Llegaron al aeropuerto, fueron a documentar el equipaje, después estaban en la sala donde Quinn tenía que abordar y esperaron para que anunciaran su vuelo. Cuando ya lo estaban anunciando, se despidió de sus amigas.

QF: Gracias San – decía abrazando a su amiga – te extrañaré pero prometo hablar contigo todos los días. – decía alejándose de la latina.

SL: Eso espero Fabgay, porque también te extrañaré – volvía a abrazar a la rubia.

QF: Adiós Britt-Britt – abrazaba a su amiga rubia – sigue cuidando de esa latina, que está enormemente enamorada de ti – le empezaban a resbalar lágrimas.

BP: Adiós Quinnie – decía triste – y no te preocupes que no solo cuidaré de Santy, sino también cuidaré de Rach para que no estés preocupada por ella.

Quinn tomó su bolso y se dirigió a la puerta donde tenía que abordar. Le dolía irse lejos de sus amigas, eran unas hermanas para ella y se había acostumbrado a tenerlas siempre cerca, pero tenía que cumplir sus metas. También le dolía no poder estar cerca de Rachel, aunque no le hablara, pero sabía que estando en la misma ciudad podía apoyarla de alguna manera, siempre que ella lo necesitara.

La rubia ya se encontraba en Los Ángeles, vivía cerca del departamento de Jesse. Ella también había optado por seguir en un departamento, no quería una casa extravagante, solo lo necesario para mantenerse habitando esa ciudad.

Le estaba yendo bien con las clases de cinematografía, el tener una carrera profesional en fotografía le ayudó, ya que no se le complicaba nada aprender este arte.

En sus tiempos libres, salía a caminar y tomaba fotografías a todo lo que se encontrara a su alrededor. Como paisajes con un resplandor increíble, personas que se veían felices, mascotas haciendo cosas que les hacían sentir libres, entre otras.

Quinn siempre pensaba que la fotografía era lo mejor que existía, porque cuando la veías plasmada, ya sea en papel o en tu computadora, por ejemplo, en una persona podías ver su verdadero sentimiento, en los paisajes, podías detenerte a admirar lo que la naturaleza puede regalarnos día con día.

También le gustaba dirigir una cámara de video, poder realizar cortos, donde puedas enviar algún mensaje positivo, admirar los movimientos y tal vez identificarte.

Le encantaba estar aprendiendo cosas nuevas, conocer gente y escuchar diferentes puntos de vista.

Había conocido a Elliot Gilbert, un chico que vivía en el mismo piso que ella, él estaba estudiando actuación pero también estaba en una banda. Comenzaron a hacerse amigos porque él era pareja de Jesse y una vez éste ultimo los presentó, se dieron cuenta que eran vecinos.

Los tres salían juntos, y normalmente, Quinn y Elliot se turnaban para cenar en el departamento de cada uno.

Rachel había comenzado con sus ensayos en la obra, y todo iba muy bien. Ya había pasado un mes desde que había comenzado.

La morena extrañaba que Quinn ya no dejara sobres con una fotografía o alguna nota, aunque sabía que se encontraba lejos de New York. Ella ya estaba preparada para hablar con la rubia, pero no sabía cómo contactarla, así que había decidido a ir a la empresa donde trabajaba para proporcionarle algún número, aunque podía haber preguntado con Santana o Britt.

También sabía que su amigo Jesse podría tener esa información, porque le contaba que a veces salía con Quinn y Elliot, la pareja del chico.

Rachel se encontraba bien con Suzie, aunque ya no tenían mucho tiempo para pasar juntas. A veces solo iban a comer los domingos con sus papás, ya que Leroy siempre les llamaba para que pudieran pasar un rato como familia.

La segunda semana de febrero era el estreno de la obra en la que era participe Rachel como la protagonista. Tanto como sus papás, Suzie, Santana y Britt habían ido al estreno. Esa noche, después de la función, todos habían ido a cenar para festejar.

SL: Enana, la verdad es que estuviste increíble. – comentaba para hacer plática con Rachel.

RB: Gracias Santana. – agradecía la morena.

BP: ¿Y cómo te va Suzie? – preguntaba Britt para conocer un poco a la novia de Rachel.

SH: Muy bien, Britt, con mucho trabajo pero tuve que pedir que esta noche no me pusieran de guardia para estar con Rach – agarraba la mano de su chica – gracias por preguntar – le regalaba una sonrisa cálida a Britt.

Esa noche todo marchaba muy bien.

LB: Hija, mañana tenemos que ir a Lima tu papá y yo – informaba a Rachel – iremos a visitar a los Fabray porque nos invitaron a un evento de la empresa de Russell.

RB: Que bien, me los saludas, por favor.

Después de terminar de convivir, todos se fueron a sus hogares.

Ese día los padres de Rachel iban a viajar a Lima pero la morena no podía ir a dejarlos por los ensayos, igual Suzie tenía que viajar a Londres para arreglar unos asuntos.

Quinn se encontraba aún en clases, cuando sus papás le llamaron.

JF: ¿Quinnie? Necesito que por favor vengas urgentemente a Lima – decía Judy muy preocupada.

QF: ¿Qué pasa mamá? – preguntaba preocupada.

JF: El avión donde venían Hiram y Leroy – estaba a punto de llorar – se derrumbó antes de llegar a Lima.

Había silencio, Quinn no podía creerlo.

QF: Salgo para allá – le decía a su madre - ¿le han avisado a Rachel?

JF: Aún no, no sé cómo decirle – decía esta vez llorando.

QF: Ok, no te preocupes mamá, yo veré cómo pero le avisaré.

Cuando Quinn terminó de hablar con su mamá, le marcó al señor Miller para preguntarle el número de Rachel.

Después que se lo proporcionaron, le marcó a la morena.

En ese momento Rachel se encontraba en los ensayos, cuando escuchó que le marcaban.

Se sorprendió cuando vio que era Quinn. Ya tenía registrado el número de la rubia porque tenía pensado marcarle en algún momento para poder ponerse de acuerdo para poder hablar.

No le había contestado en la primera, segunda y tercera llamada, así que decidió contestarle en la cuarta.

RB: ¿Hola? – contestó dudosa.

QF: ¿Rachel?

RB: ¿Quinn? ¿Por qué me llamas?

QF: Rachel, necesito algo que decirte…

RB: Quinn, por favor, no vayas a decir que me amas y que lo sientes porque…

QF: escúchame por favor, es algo urgente e importante que debo decirte – comentaba con tristeza.

RB: ¿Quinn estás bien? ¿Qué pasa? Me estás preocupando.

QF: Por favor, necesito que te sientes.

RB: Por favor Quinn, ya dime qué está pasando – decía tomando asiento.

QF: Tus papás… tus papás tuvieron un accidente – decía con lágrimas.

RB: ¿Qué? No, no puede ser – estaba llorando por la noticia.

QF: Al parecer los llevaron a un hospital en Lima, yo llegaré en la noche.

RB: Gracias Quinn – decía cortando la llamada.

Quinn ya se encontraba en Lima junto con sus papás, cuando una Rachel llegó apresurada por saber de sus padres.

RB: Hola, buenas noches ¿saben algo de ellos? – preguntaba preocupada.

JF: Aún no pequeña – abrazaba a Rachel.

Rachel solo había abrazado a Russell y Judy, a Quinn le brindó una mirada de agradecimiento rápida.

Después de un largo tiempo, al fin salía un médico para dar aviso del estado de los Berry.

Dr: Buenas noches – eran casi las 3 am. – ¿familia de los señores Berry? – se acercaban todos para tener noticias – Siento decirles que los señores Berry… han fallecido.

Rachel estaba destrozada, no podía creer que sus padres ya no estaban con vida. Cuando Quinn escuchó las palabras del médico, lo único que pudo hacer fue ir a abrazar a Rachel, sabía que su morena necesitaba a alguien fuerte que pudiera consolarla.

QF: Rach – decía abrazándola – lo siento mucho – también estaba a punto de llorar – sé que es algo difícil – tomaba su rostro para verla – pero mantente fuerte, que ellos están orgullosos de ti. – la abrazaba de nuevo.

Se encontraban en el funeral Rachel, Quinn, Judy, Russell, Jesse, Elliot, Santana, Britt y algunos conocidos de la familia Berry.

Rachel le había llamado a Suzie para informarle lo que había pasado, pero la castaña no podía llegar, así que la morena le dijo que no se preocupara.

Los padres de Quinn querían ocuparse de los gastos del funeral pero Rachel no quería que gastaran, pero no sabían que Quinn ya se había encargado de eso. Cuando Rachel se enteró, le dijo a la rubia que cuánto le debía, pero ésta solamente le dijo que no era nada, que no se preocupara. Así que la morena ya no siguió insistiendo.

Al momento de enterrar a los padres de Rachel, Quinn dudó un poco en acercarse a la morena, pero se decidió y la abrazó. En ese momento la rubia le susurraba unas palabras de una canción.

You're not alone

Together we stand

I'll be by your side, you know I'll take your hand

When it gets cold

And it feels like the end

There's no place to go

You know I won't give in

No I won't give in

Keep holding on

'Cause you know we'll make it through, we'll make it through

Just stay strong

'Cause you know I'm here for you, I'm here for you

There's nothing you could say

Nothing you could do

There's no other way when it comes to the truth

So keep holding on

'Cause you know we'll make it through, we'll make it through

Quinn aún se quedó unos días en Lima al igual que Rachel y los demás. La rubia quería estar cerca de Rachel, pero ésta última se encontraba en la casa donde había pasado unos años de su adolescencia.

La rubia no la quería presionar para que pudieran hablar, no solo de lo que había pasado entre ellas, sino del acontecimiento de sus padres. Pero como vio que después del funeral no le dirigió la palabra, decidió irse a Los Ángeles, era mejor darle su espacio a la morena, aparte que ya había llegado Suzie para estar con Rach.

Antes que Quinn tomara su vuelo para irse, había llegado Suzie para estar con Rachel. La verdad es que la castaña no sabía cómo darle ánimos a su novia. Pero aun así a Rachel no le importó y lo único que hicieron es estar abrazadas en la sala de la casa de los papás de Rachel.

La morena sentía que los abrazos de Suzie no se sentían tan bien como los de Quinn, pero no quería caer de nuevo con la rubia. Así que se conformó con estar abrazada a su pareja.


ESPERO LEERNOS PRONTO, HASTA LUEGO.