HOLA, QUÉ TAL QUERIDOS LECTORES.
PIDO DISCULPAS SI ANTERIORMENTE, POR LO QUE DIJE SE HAYAN OFENDIDO Y LO HAYAN TOMADO A MAL. PERO ASÍ COMO USTEDES COMENTAN LO QUE NO LES PARECE JUSTO, TAMBIÉN TENGO DERECHO A COMENTAR LO QUE PIENSO. TAL VEZ PIENSEN QUE ESTOY A FAVOR DE UN ENGAÑO, COMO ES EL TEMA DE LA HISTORIA, PERO NO, NO LO ESTOY. AL PRINCIPIO, CUANDO COMENCÉ A ESCRIBIR LOVE HURTS, LO ÚNICO QUE QUERÍA ERA DARLES UNA HISTORIA UN POCO DIFERENTE A OTRAS Y VER CÓMO REACCIONABAN Y SABÍA QUE MUCHOS IBAN A ESTAR EN CONTRA, PERO LAMENTABLEMENTE NO PUEDO CAMBIAR LO ANTERIOR Y LO ÚNICO QUE ME QUEDA ES SEGUIRLA COMO REALMENTE SIENTO QUE TIENE QUE IR, OBVIAMENTE, SI TOMO EN CUENTA LO QUE USTEDES PIENSAN. CRÉANME QUE AUN ASÍ ME CAEN BIEN Y LOS QUIERO.
DE TODOS MODOS, GRACIAS A TODOS POR TOMARSE EL TIEMPO DE LEER Y COMENTAR.
A LOS QUE ME PREGUNTARON SI VAN A TERMINAR JUNTAS PARA SEGUIR LEYENDO, AUN NO TENGO UNA IDEA CONCRETA PARA EL FINAL, SIMPLEMENTE CUANDO ESTOY ESCRIBIENDO MIS IDEAS FLUYEN PARA PLASMARLO AL MOMENTO, ASÍ QUE SIENTO NO TENERLES UNA RESPUESTA SEGURA, SOLO PUEDO DECIR QUE TENGO EL DESEO QUE QUEDEN JUNTAS, PERO COMO LES DIJE, TODO DEPENDE DE MIS IDEAS AL MOMENTO. ESPERO LES SIRVA DE ALGO PARA QUE TOMEN LA DECISIÓN DE SEGUIR O DEJAR DE LEER ESTA HISTORIA.
BUENO DESPUÉS DE TODAS ESTAS ACLARACIONES, YA DEJO QUE SIGAN LEYENDO EL OTRO CAPÍTULO. ESPERO LES AGRADE.
GRACIAS POR SU TIEMPO.
2018
Todos en la oficina del señor Miller estaban sin decir una palabra. Quinn todavía no podía creer que la mujer que estaba frente a ella era la madre de Rachel, aunque si la miraba bien, se parecían mucho.
Sh: Y bien Quinn ¿conoces a mi hija? – preguntaba dudosa.
QF: Claro que la conozco y no la llame hija, porque desde el momento que usted decidió darla en adopción dejó de serlo – estaba enojada.
Sh: Mira Quinn – se acercaba a la rubia – no sé qué parentesco tengas con Rachel, pero no tienes derecho a juzgarme sin ninguna razón, no conoces mi historia y tú no eres alguien a quien tenga que darle explicaciones. – Volteaba a ver al señor Miller – Tengo que irme John, vendré a hablar contigo después, cuando no haya personas sin importancia. – Se despedía.
Cuando Shelby ya se había retirado, Quinn tomó asiento.
SrM: Siento lo de hace un momento, pero…
QF: No se preocupe señor, soy yo la que debe pedirle disculpas por haber escuchado pero no pude evitarlo, no volverá a pasar.
SrM: No te preocupes Quinn, sé lo importante que es Rachel para ti, pero creo que es algo que deben de solucionar ellas, es mejor que mantengas distancia en esta situación.
QF: Lo sé, pero me preocupa cómo se lo vaya a tomar Rachel cuando se entere.
SrM: Créeme, a mí también me preocupa y más porque Shelby es mi amiga desde hace años y a Rachel le he tomado un cariño y respeto, la quiero como a una hija – decía dulcemente.
QF: Puedo notar eso – bromeaba – y quiero agradecerle por cuidar de ella. Usted es una persona a quien, a pesar del poco tiempo, he llegado a admirar y tener un cariño.
SrM: Gracias Quinn. El sentimiento es mutuo.
QF: Quiero pedirle un favor.
SrM: Claro Quinn, lo que pidas.
QF: No le diga a Rachel que estaré para ver la obra.
SrM: No entiendo porqué no quieres que se entere, pero no le diré nada.
QF: Solo creo que es mejor, no quiero causarle problemas a ella, probablemente no quiera verme, la última vez que nos vimos fue en el funeral de los señores Berry y sinceramente no fue mucha la interacción que tuvimos. Solo fue un momento en que ella estaba débil y sensible por lo sucedido, así que tuve que aprovechar el poco tiempo de pasar tiempo con ella. – decía tristemente.
SrM: Entiendo, cuando uno está enamorado, aprovechamos cualquier oportunidad por estar al lado de esa persona aunque no sea mucho tiempo. Pero dale tiempo, Quinn, ella está pasando por muchas cosas ahora y la obra está por terminar y por lo poco que la conozco, es alguien que se centra en concluir perfectamente un trabajo.
QF: Créame, no conocerá a nadie como a ella, una persona que se compromete al cien, muy trabajadora y que no le fallará por más cosas que tenga encima, siempre ha sido alguien que no se rinde fácilmente – decía fascinada y orgullosa.
SrM: Lo he visto, y al parecer a ti te brillan los ojos al hablar de ella. No había conocido a alguien que se expresara de esa forma – comentaba sonriente.
QF: Siento tener que despedirme, pero mis amigas están esperándome. Me había olvidado de ellas.
SrM: No te preocupes, espera, deja darte los boletos.
QF: ¿Los boletos? – decía extrañada – si solo es uno.
SrM: Los otros son para tus amigas ¿Cuántas son?
QF: Oh señor Miller, no debe molestarse…
SrM: No es molestia, dime ¿Cuántos?
QF: Ok, creo que usted no acepta un no por respuesta – decía jugando – en total somos tres.
SrM: Pues entonces toma – le entregaba los boletos a Quinn – espero que disfruten la obra para mañana.
QF: Gracias – decía incorporándose del asiento.
SrM: Espero que antes de irte, me visites – se despedía de la rubia.
QF: Tenga por hecho que lo haré – abrazaba al señor – hasta luego, y de nuevo gracias por los boletos.
La rubia salía en busca de sus amigas.
…
Afuera de la oficina del señor Miller se encontraban Santana y Brittany que se habían encontrado a Rachel.
RB: ¿San? ¿Britt? – Decía acercándose a la camioneta de sus amigas – ¿Qué hacen aquí?
SL: Enana, pensé que estarías en tu departamento pasando un increíble día con tu castaña – decía con sarcasmo.
RB: Tuve que venir para hablar con el señor Miller de la obra, ya que se termina en dos semanas.
BP: ¡Hola Rach! – saludaba alegremente a la morena.
RB: ¡Hola Britt!
SL: Entonces prefieres venir a hablar con John Miller que estar en la cama con tu sexy cirujana y…
BP: San, por favor no molestes a Rach. – regañaba la bailarina.
RB: Gracias, Britt. Y sobre lo de Suzie… hemos terminado. – decía un poco triste.
SL: ¿Han terminado? – Decía realmente sorprendida.
BP: Rach, como lo siento, debes estar mal por eso.
RB: Si, al principio cuando me lo dijo me sentí mal, pero hemos quedado como amigas, aunque admito que aun siento algo de tristeza.
SL: O sea que ¿tendrán sexo como amigas con derecho y esas cosas?
RB: ¡Claro que no Santana! Quedamos como buenas amigas, así como ustedes lo son para mí.
SL: Entonces, eso quiere decir que nuestra querida Rachel se quedó solamente con una mascota – decía para hacer enojar a la morena.
RB: ¡Santana! Deja de decir tonterías y dime ¿qué están haciendo aquí? – se estaba desesperando por la actitud de su amiga.
SL: Pues qué te digo mi querida enana, estamos esperando a una rubia sin cerebro que vino a hablar con el señor Miller.
RB: ¿Quinn? – Decía sorprendida – Pero… ¿ella qué tiene que hablar con él?
SL: ¡Wow! Me sorprende que sepas quien es la rubia sin cerebro.
RB: Santana, deja tu sarcasmo y dime para qué vino a hablar Quinn con el director.
SL: Ok, ok, te lo diré. Al parecer él le regalará un boleto a Quinn para que venga a ver tu obra. Creo que ese señor le insistió tanto para regalarle uno que no pudo decirle que no.
RB: ¿Crees que al señor Miller le guste Quinn? – preguntaba un poco sorprendida.
SL: Mira, Britt, al parecer a uno de los 7 enanitos le da miedo perder a su Blanca Nieves – decía sin aguantar las risas.
RB: Será mejor que me vaya si vas a seguir con tus bromas. – decía enojada.
SL: Espera enana, solo es una broma. Creo que eso de que apenas te hayan dejado no fue nada bueno. Lo que necesitas es sexo para alegrarte. Hay que aprovechar ahora que estás soltera y salir las cuatro. – decía insinuando.
RB: Santana, no tendré sexo con Quinn. – decía cansada.
SL: Yo nunca dije que con Quinn – trataba de jugar con la morena.
RB: Oh… bueno, decía que no tendré sexo con nadie – estaba nerviosa.
SL: Ok, enana, lo que digas.
Mientras la morena y la latina discutían, Britt se percataba que iba saliendo una señora muy parecida a Rachel. No dijo nada en ese momento, pero ya cuando estuviera a solas con Santana, le comentaría.
RB: Y ¿Quinn se quedará con ustedes o en su departamento? – preguntaba una curiosa Rachel.
SL: Le propuse a que se quedara con nosotras para hacer un trio pero no aceptó, así que la semana que se quedará, va a ser en su departamento.
RB: Oh, pues espero que esté bien. – trataba de sonar indiferente.
SL: Hoy saldremos a cenar, por si quieres ir.
RB: Gracias, San, pero quedaron ustedes tres en salir y creo que por algo Quinn solo les avisó a ustedes que vendría, no quiero incomodarlas en esa cena. – estaba algo celosa porque la rubia no le había avisado que llegaría.
Era ilógico que tuviera celos, cuando no tenían contacto, pero Rachel siempre era así cuando se trataba de la rubia.
SL: Enana, deja el drama para la actuación, sabes que eres bienvenida a cenar con nosotras. Y no deberías ponerte celosa solo porque la rubia nos haya avisado a nosotras, y si mal no recuerdo, tú no quieres hablar con ella, así que creo que no tiene por qué avisarte si viene o no. – regañaba un poco a su amiga – No sé realmente qué quieres Rach, y dudo que tu sepas lo que quieres, así que espero que tengas claro si vas a querer estar o no con ella, también es mi amiga. Sé que lo que hizo estuvo mal y hasta yo estuve a punto de mandarla lejos de este planeta, pero las dos tienen muchas cosas que aclarar.
RB: Lo entiendo, San, pero créeme que estoy dispuesta a hablar con ella, quiero escucharla, que me explique muchas cosas y que responda a muchas dudas que tengo.
Santana veía como Quinn se iba acercando a ellas.
SL: Entonces díselo, está atrás de ti.
Rachel volteaba en ese instante y veía a una rubia vestida informal con unos jeans muy bien ajustados, botas negras y una camisa a cuadros color roja con negro, el cabello corto, algo revuelto que la hacía ver más sexy.
QF: Hola Rachel. – Decía tímidamente.
RB: Ho…hola Quinn. – Saludaba con nervios.
Al parecer Rachel aún no estaba preparada para enfrentar a la rubia, aunque le hubiera dicho a Santana que estaba dispuesta, pero el estar cerca de Quinn aún le causaba nervios.
RB: Debo de ir a hablar con el señor Miller, nos vemos San y Britt. – se despedía de sus amigas y volteaba para irse y de paso, despedirse de la rubia. – Hasta luego Quinn. – decía sin mirarla.
Después que se marchara la morena, Quinn se subió al auto de su amiga y comenzó a platicarles lo sucedido en la oficina del señor Miller.
QF: Chicas, necesito contarles algo. – decía un poco intrigada.
SL: ¿Qué pasa Quinn? Habla rápido, porque tenemos que apurarnos, es domingo y yo mañana trabajo.
Santana tenía en puerta un proyecto, abrir su propia escuela de baile y actuación, donde ella y Britt serían las que darían las clases, de hecho también le iba a pedir a Rachel si se unía a ellas, pero hasta no tener en marcha su proyecto, no le iba a decir nada. De hecho, tampoco le había contado a Quinn acerca de eso. Pero por el momento la latina apoyaba en la universidad de donde se había graduado y Britt apoyaba en la obra donde trabajaba la morena.
QF: Es importante que me aseguren que no dirán nada a nadie, y lo más importante, no le dirán a Rachel lo que les voy a contar.
SL: Rubia hueca, si es alguna de tus sorpresas de reconquista, te aseguro que no te ayudaré, estoy ocupada y no tengo tiempo para cursilerías.
QF: San, no es nada de eso, es algo más importante, pero necesito confiar en ustedes.
BP: Q, claro que puedes contar con nosotras, somos tus amigas y sabes que cualquier cosa, te apoyaremos. – decía tiernamente Britt.
QF: Gracias B. Bueno, iré directo al grano. Vi a la madre de Rachel.
San y Britt voltearon a verse, sorprendidas por lo que les había dicho su amiga.
SL: ¿Estás segura rubia? Porque sabes que con eso no se juega, y más por la situación que está pasando la enana de sus padres y aparte el rompimiento con la sexy cirujana.
QF: Si, ya sé San, pero… - se detenía la rubia a pensar un momento lo que había dicho la latina - ¿acabas de decir que Rachel y Suzie ya no están juntas? – decía sorprendida y claro, alegre por la información.
BP: Si Q, Rach ya no está con Suzie, nos lo dijo antes de que llegarás y se fuera.
SL: Bueno, eso después lo hablamos, ahora Quinn, porqué dices lo de la madre de Rachel, tienes alguna evidencia o es que ya lo sabías.
Quinn les contó a sus amigas lo que había escuchado anteriormente antes de entrar a la oficina del señor Miller.
BP: Bueno chicas, creo que yo también la vi, cuando Rachel estaba peleando con San, y le noté mucho parecido con ella, pero no pensé que pudiese ser su mamá.
QF: Pues yo tampoco daba crédito a lo que había escuchado, pero cuando la vi de frente me sorprendió el parecido de ambas.
SL: ¿Y qué piensas hacer? ¿Se lo dirás?
QF: No lo sé San, creo que lo mejor es que por el momento no le diga nada, aparte necesito más información de esa señora, no quiero que le haga daño a Rach. – decía un poco pensativa.
SL: Pero estás consciente que no debes de meterte en eso, aparte podrías atraer más problemas con ella. Sé que la quieres proteger de todo y de todos, pero creo que es algo que ella debe de saber y si deja que la ayudes, está bien, pero por el momento no tomes decisiones precipitadas que te pueden generar consecuencias. – le decía a su amiga un tanto preocupada por ella.
QF: Lo sé San, pero no sé cómo contárselo.
SL: No te preocupes rubia, que para eso te vamos a ayudar mi mujer – tomaba la mano de Britt – y yo. – su mujer asentía.
QF: Muchas gracias a las dos. Me hace feliz que ustedes dos estén juntas, y lo mejor, es que sean mis mejores amigas.
SL: Rubia hueca – decía pegándole a Quinn.
QF: ¡Auch! ¿Ahora por qué me pegas? – decía quejándose.
SL: Porque somos más que tus mejores amigas… somos tus hermanas, a pesar de todas las tonterías que haz cometido. – sonreía.
BP: Q, sabes que te amamos.
QF: Y yo las amo a ustedes. – decía abrazándolas.
ESPERO LEERNOS PRONTO, CUALQUIER COMENTARIO, SUGERENCIA O QUEJA, LO TOMO EN CUENTA.
