HOLA, BUENAS MADRUGADAS.

JessVM: GRACIAS POR TU FELICITACIÓN. VEO QUE TE AGRADA COMO ESTÁ YENDO LA HISTORIA. ESO ME PARECE BIEN. ESPERO QUE ESTE CAPÍTULO NO SEA LA EXCEPCIÓN Y TAMBIÉN TE AGRADE.

fernanda.V: TAMBIÉN GRACIAS POR TU FELICITACIÓN. PUES YA VERÁS QUE TE IRÁ BIEN ESE DÍA. EL ÚNICO CONSEJO QUE PUEDO DARTE ES QUE NO TE GANEN LOS NERVIOS, YA QUE LO QUE VAS A DEFENDER SON COSAS QUE SABES, ES COMO SI ESTUVIERAS CONTANDO ALGO. BUENO, ASÍ FUE COMO ME SENTÍ ESA VEZ. PERO ESTOY SEGURA QUE PODRÁS. Y BUENO, PUES YO ESTUDIÉ ING. EN NANOTECNOLOGÍA :)

yenny . brito . 56: PERDÓN SI EN LA ANTERIOR RESPUESTA TU NICK NO SALIÓ COMPLETA, PERO NO ME HABÍA DADO CUENTA. SOLO QUIERO DECIRTE QUE ME PARECE BIEN QUE DE MIENTRAS VEAS CÓMO SIGUE LA HISTORIA. ESPERO QUE ESTE CAPÍTULO TE AGRADE Y SI QUIERES SEGUIR DANDO ALGUNAS OPINIONES, SON BIENVENIDAS.

GRACIAS A TODOS POR TOMARSE EL TIEMPO DE LEER Y DAR UNA OPORTUNIDAD A ESTA HISTORIA.

PERDÓN SI ACTUALIZO A ESTA HORA, PERO ES QUE SOY MÁS DE INSPIRARME EN LAS NOCHES.

ESPERO DISFRUTEN ESTE CAPÍTULO Y PUEDAN DARME SUS DIFERENTES PUNTOS DE VISTA.


2018

Ese lunes, Quinn se levantó a las 10 de la mañana a desayunar algo, ya que su estómago ya le estaba reclamando por algo de comida. Aunque últimamente procuraba no comer carnes, no porque se estuviera volviendo vegetariana, pero de alguna manera el haber vivido con Rachel por mucho tiempo le dejó esa costumbre en su alimentación, sin embargo, lo que nunca iba a dejar de consumir era el bacon, por lo que siempre estaba en el menú de sus desayunos.

Después de haber desayunado, se fue a la sala para sentarse y prender su laptop para seguir trabajando en una tarea que le habían encargado.

Cuando terminó de hacer sus respectivas tareas, decidió que saldría a caminar un rato por Central Park a despejarse y distraerse solo para hacer tiempo a que sus amigas llegaran de trabajar.

Por otro lado estaba Rachel, que se había levantado temprano a pesar de haberse desvelado un poco. Había desayunado después de haber acabado con su rutina de ejercicios.

Cuando estaba en la sala pasando los canales en la televisión, estaba pensando en lo que le había dicho Quinn de su mamá. No podía creer que después de tanto tiempo, llegaría a conocerla. A pesar de que la morena era una de las personas que no era muy paciente y le gustaba que las cosas se hicieran a su manera, sabía que tendría que esperar a que su madre tuviera la iniciativa de buscarla, así como se lo había mencionado la rubia.

Después de haber estado pensando en muchas cosas, decidió marcarle a su amigo Jesse.

RB: ¡Hola Jesse! - saludaba a su amigo.

JSt: ¡Hey estrella! - estaba contento de escucharla.

RB: ¿Cómo has estado?

JSt: Bien, con algo de trabajo pero pasándola bien con Elliot y extrañando a Quinn que fue a pasar unos días por allá.

RB: Si, ayer la vi y salí en la noche con San, Britt y Quinn.

JSt: ¿En serio? - preguntaba sorprendido - No lo puedo creer Rach.

RB: Pues créelo, aparte me contó de algo que se enteró.

Rachel le había contado con todos los detalles acerca del encuentro entre Quinn y su mamá.

JSt: Por una parte me alegro que vayas a tener la oportunidad de conocerla pero aún me intriga el que haya esperado tanto tiempo para querer buscarte.

RB: Lo sé y eso también me tiene un poco intrigada y preocupada porque no sé cuándo vaya a conocerla y no sé qué pueda decirme.

JSt: Tranquila estrellita, sé que te irá bien. Aunque cuando suceda eso, debería ir alguien contigo. Por ejemplo… tu novia. Cómo es que se llama… Ah, sí, Suzane o algo así. - Esto último lo decía sin importancia.

RB: Suzie - decía riendo - y ya no es mi novia. Terminamos hace tres días.

JSt: ¡Rachel Barbra Berry! ¿Por qué no me contaste antes eso? Sabes que en cuanto pasó debías haberme hablado. Bueno, ya que me has dado la mejor noticia, dime ¿qué harás ahora que estás soltera? - Preguntaba divertido.

RB: No lo sé, pero ten por seguro que ahora que estoy soltera aprovecharé alejarte de tu novio Elliot y que seas solamente mío, porque no te comparto con nadie. - Comentaba con diversión.

JSt: Sé que me amas Berry, pero puedo con los dos.

RB: Créeme que ya quiero conocer al desafortunado que está contigo.

JSt: Calla estrella. Acepta que me amas y estás celosa de él.

RB: No aceptaré que te amo, pero sí que estoy un poco sentida porque no vienes a verme y presentarme a tu nuevo galán.

JSt: Prometo ir pronto para que puedan conocerse.

RB: Te creeré.

JSt: Y volviendo al tema anterior, me refería a qué harás con la rubia. ¿Has decidido darle otra oportunidad o seguirás dándole alas para después cortárselas?

RB: ¡Jesse! - regañó a su amigo - En ningún momento le he dado alas, desde el principio le dejé claro que no me buscara y que no insistiera porque no iba a darle otra oportunidad. Aparte no soy así de dar alas y después cortarlas sin pudor.

JSt: Pero lo de dejarle claramente que no te buscara lo hiciste porque aplicaste la psicología inversa y sabías que ella no iba a darse por vencida y claro, a ti te gusta que esa rubia esté loca por ti. - decía divertido.

RB: Claro que no St. James.

JSt: Sabes que es cierto, pero bueno. Dado a que no quieres aceptar eso. Responde lo que más me interesa ¿habrá una segunda oportunidad? ¿Sí o no?

RB: Aun no lo sé, pero ya di el paso a animarme a hablar con ella. Así que por el momento solo te diré eso.

JSt: Ok, eso me tranquiliza. Que vayas poco a poco y no seas tan fácil.

RB: ¡Tonto! - reía - Sabes que no soy así.

JSt: Ya sé que no eres así… con otras personas, pero cuando se trata de esa rubia, es un tema aparte. Créeme, hasta yo no me puedo resistir a esa encantadora mujer, aparte ¿viste su nuevo corte? Podría decir que soy un heterosexual de closet y solo por ella saldría de allí.

RB: Realmente no sé qué pasa contigo St. James, sino fuera porque estás viviendo en Los Angeles diría que te afecta juntarte con Santana.

JSt: ¿Sabías que existen los celulares y las redes sociales para comunicarte, verdad?

RB: No me digas que has estado en contacto con ella porque…

JSt: De hecho, si hemos hablado seguido, pero porque tenemos dos amigas en común, pero una, o sea Quinn, es la que más nos tiene unidos, así que estrellita, que no te extrañe el caso de que se me pegue un poco el humor Lopez.

RB: Bien, ya entendí St. James.

JSt: Bueno, el punto es que desde que conociste a Quinn, ella ha sido tu debilidad pero al parecer ha sido tu mayor record de resistencia hacia ella.

RB: Claro que debía resistirme y no mostrarme débil ante ella, Jesse. Sabes que lo que pasó no es algo que se perdone fácilmente, pero…

JSt: Hay un peroooo - interrumpía a la morena algo emocionado.

RB: Deja de interrumpir. Como decía, no fue fácil y todavía no se la pondré fácil, aún con el corte sexy que tiene, pero sí realmente quiere que regresemos, tendrá que demostrarlo poco a poco, pero eso me toca hablarlo con ella y no contigo que eres un metiche. - decía riendo.

JSt: Tienes razón estrellita. Bueno, creo que tengo que dejarte porque aún tengo cosas que hacer. Cuídate mucho y me avisas de todo lo que pase con lo de tu mamá y con Quinn, aunque cuando esa rubia regrese, le haré un interrogatorio para ver si te conviene o no.

RB: Si, si St. James. Como tú digas. Igual cuídate y espero que vengas antes que se acabe la obra para que puedas verme. Salúdame a tu novio, aunque no nos conozcamos aún. Te amo Jesse y ya te extraño.

JSt: Ten por seguro que estaremos pronto por allá. Salúdame a tu rubia y a la familia Lopez-Pierce. Igual te amo estrellita.

Después de terminar la llamada con su amigo Jesse, Rachel terminó de arreglar su departamento y aprovechó a bañar a Charls y por último fue a arreglarse para ir a los ensayos de la obra.

Quinn estaba caminando gustosamente por Central Park, tomando fotografías y disfrutando de la naturaleza que le brindaba ese parque. Iba algo distraída que no se dio cuenta cuando chocó con una persona.

QF: Disculpa – decía recogiendo los papeles de persona con la que había tropezado – pero iba muy distraída y… - se detuvo al ver a la persona que tenía enfrente. - ¿Suzie? ¿Pe-pero qué haces aquí? – decía sorprendida entregándole sus papeles.

SH: Hola, Quinn. Igual me da gusto verte. – decía irónicamente. – Y gracias.

QF: Perdón, es que me sorprende verte aquí.

SH: De hecho, yo soy la que se sorprende al verte aquí. Al parecer te llegó muy rápido la noticia de mi separación con Rachel. – Se sentaba en una banca cerca para acomodar sus papeles.

QF: No vine porque tú y ella hayan terminado su relación. – Se sentaba a lado de Suzie. – De hecho fue una coincidencia que llegara al otro día, después que ustedes terminaran. Y por si te preguntabas, Rachel no fue la que me dio la noticia.

SH: No te preocupes, te creo, Quinn. Aparte no tienes por qué darme explicaciones. Si te lo dijo o no, es asunto de ella.

QF: Suzie, creo que tenemos que hablar de algunas cosas.

SH: ¿Qué cosas?

QF: No lo sé, probablemente quieras echarme en cara lo de no haberme alejado de Rach cuando estaban juntas o tu odio hacia mí, realmente no sé.

SH: Quinn, el que seas la ex de mi ex, no quiere decir que te odie. Pero creo que si vamos a hablar, ahora que tengo un poco de tiempo, debemos ir por un café.

QF: Me parece bien.

SH: Entonces vamos. Conozco un lugar donde hacen un excelente café.

Se dirigieron a un lugar cerca de donde Rachel iba a ensayar para la obra. Ahí era donde Suzie, cuando tenía tiempo libre y le tocaba llevar a la morena a los ensayos, siempre pasaban por un café, ya que eran los favoritos de Rachel.

Cuando llegaron, encontraron una mesa cerca de la barra.

SH: Bien, Quinn. ¿De qué quieres hablar? – Se acomodaba en su asiento.

QF: Primero que nada, quiero pedirte disculpas porque no me comporté de la mejor manera. No respeté la relación que tenían ambas y seguí insistiendo con Rachel para que pudiera darme una segunda oportunidad.

SH: No te preocupes, creo que lo hiciste primero por amor y segundo porque no soportaste ver a Rachel con alguien más que no fueras tú, y eso te llevó a tener miedo y actuar con desesperación.

QF: Pero aun así, no es una excusa para meterse en una relación.

SH: Tienes razón, no es excusa para hacer lo que hiciste.

QF: Aparte, si yo hubiera estado en tu lugar, tal vez hubiera actuado de una manera agresiva con la persona que se quisiera meter en mi relación.

En ese momento, llegaba el camarero para tomar la orden.

SH: Claro, si me hubiera enterado antes, Quinn, créeme, también habría sido agresiva contigo por lo que hiciste. – Decía después de que se había retirado el camarero – Pero a final de cuentas, yo sabía que Rachel no te había superado, porque muchas veces en Londres me di cuenta que miraba una foto de ustedes dos, y cuando llegamos a vivir aquí, estaba tan metida en sus pensamientos que yo sabía que eran por ti. Y las veces que coincidimos en celebrar en la casa de sus papás, también noté que estaba al pendiente de ti cuando tú estabas distraída.

QF: ¿En serio? – preguntaba un poco sorprendida y claro, alegre por esa información.

Llegaba el camarero con los pedidos.

SH: Claro, Quinn. Y terminé de convencerme que yo nunca iba a poder ocupar tu lugar en la vida de Rachel, después de que regresamos de Lima, cuando sus papás fallecieron. Ese día, cuando terminamos, le dije que prefería ser su amiga, que no quería que nuestra relación fuera monótona porque éramos muy diferentes y aparte yo sabía que si seguíamos así, ella nunca iba a ser feliz. Ella trataría de ''amarme'' para tratar de ''olvidarte'' y al final eso traería consecuencias.

QF: Entonces, lo que quieres decir es que terminaron por mi culpa.

SH: No precisamente, pero si tuviste algo que ver. No quiero decir que fueras la culpable, porque uno no puede culparse cuando una persona nos ama. Son cosas que pasan, rubia.

En ese momento, Rachel iba entrando a la cafetería donde se encontraban Quinn y Suzie. Esta última había elegido ese lugar porque sabía que se acercaba la hora para que la morena pasara por su café. Y lo había hecho por un propósito.

SH: Y bien, Quinn, sobre los vídeos que le mandaste al señor Miller, me imagino que fue con el propósito que le dieran el papel principal, pero lo que no entiendo es por qué no le dices a Rachel que fuiste tú. – Comentaba de modo distraída, para que Rachel, que estaba sentada en la barra, cerca de la mesa, pudiera escuchar.

La morena, como siempre entraba a por su café, nunca se percataba de la gente que estaba a su alrededor, pero cuando escuchó su nombre, volteó a donde estaban sus dos exnovias. Se sorprendió cuando las vio juntas, pero prefirió no decir nada y escuchar lo que la rubia decía.

QF: Si, principalmente lo hice por eso. Pero también para que la gente se dé cuenta del potencial que ella tiene, que ella está hecha para eso y más cosas, aparte que yo sabía que aún no encontraban a una protagonista y ella en ese entonces no quería ni verme, y como no tuve otra alternativa, tuve que mandar los vídeos que tenía guardados, de hecho mandé las copias. Y por otra parte, no le quiero decir, para que no piense que lo hago para aprovecharme de las circunstancias y así pueda darme una oportunidad.

SH: Pues creo que si le dices que lo hiciste por una buena causa, y no para aprovecharte para que pudiera darte una segunda oportunidad, ella lo entendería.

Después que le entregaron su café a Rachel, se acercó a la mesa donde estaban Quinn y Suzie.

RB: Claro, Quinn. Si me lo dijeras como se lo contaste a Suzie, lo entendería.

Suzie tenía una sonrisa orgullosa de haber logrado su cometido y Quinn miraba sorprendida a donde estaba parada Rachel.

SH: Bueno, creo que viene hora que me marche. – Miraba su reloj. – Un gusto verte, Rachel. Y Quinn, no te preocupes, yo pago esta vez. – Se levantaba de su asiento. – Por cierto, aprovecha esta oportunidad, Quinn. Hasta luego. – se despedía de ambas.

Quinn aún estaba sorprendida de que Rachel la había escuchado.

RB: Y bien, Quinn. ¿No me invitarás a tomar asiento? – Preguntaba divertida.

QF: Si, si. Claro, Rach. Toma asiento por favor.

RB: Veo que no esperabas verme por aquí, Quinn. – Tomaba asiento enfrente de la rubia.

QF: Ciertamente… no, no me lo esperaba. Pero veo que Suzie lo hizo a propósito. – Comentó divertida.

RB: Pues te diré que yo tampoco me esperaba verte aquí y menos con mi ex.

Quinn le contó cómo se habían encontrado y por qué estaban en esa cafetería.

RB: Al parecer Suzie aprovechó la ocasión, ya que ella sabe que siempre paso por aquí antes de ir a los ensayos. Agradécele, porque lo hizo por una buena causa, o eso es lo que creo.

QF: Entonces fui víctima de una emboscada ¿Eh? – La morena reía por lo que había dicho su rubia.

RB: Al parecer, creo que sí. Pero si no estoy equivocada, fue una emboscada para un bien.

QF: Tienes razón, no puedo quejarme. Creo que por ese favor, debo invitarla a comer o a cenar.

RB: Bueno, si la vas a invitar, creo que también deberías invitarme a mí para que pueda asegurarme que mis dos exnovias no tengan una cita romántica a mis espaldas. – Comentaba con un poco de humor y algo de celos.

QF: La señorita Berry tiene celos de que sus dos exnovias salgan en plan de cita romántica y no como una salida de eeemm ¿amigas?

RB: Claro que no, Q.

QF: Y lo mejor del caso, es que por quién te pondrías celosa ¿por ella o por mí?

RB: Deja de decir tonterías. – Decía sonrojándose.

QF: ¿Sabes? Me encanta cuando te sonrojas – agarraba su mano por encima de la mesa – porque pareciera que estuviera viendo a la Rachel que conocí en la secundaria, de la que me enamoré. Esa chica que no tenía miedo a nada, que aunque al principio me pareció solamente como la chica nueva, la que no paraba de hablar y era insistente en que fuéramos amigas y que no sabía que íbamos a ser más que eso, esa chica con grandes sueños y propósitos. La única chica que conquistó mi corazón en el primer instante, y tuve que darme cuenta después. – Tomaba su otra mano – Esa chica, que ahora quedó en el pasado porque se ha convertido en toda una mujer, y ahora es la misma que sigo amando, la misma que me enamora aunque no estemos juntas, esa mujer que amaré con toda mi alma hasta que muera.

RB: Quinn, no sé qué decirte por tus palabras. Pero creo que debemos ir despacio, aparte todavía tenemos una salida pendiente para hablar.

QF: No te preocupes, Rach. Tienes razón, aún falta esa salida. Así que ¿no te molestaría que te acompañara a tus ensayos?

RB: Claro que no, Quinn.

Salieron de la cafetería, rumbo a los ensayos. En todo el camino iban hablando de cómo llevaba la vida Rachel en el teatro y Quinn con la cinematografía. También salió el tema de la amistad que tenían la rubia y Jesse, y ahora este último con Santana.

Iban llegando al lugar, cuando por accidente se toparon a alguien saliendo del teatro.

RB: Perdón por el golpe. – Se disculpaba la morena.

Quinn volteó a ver a la persona con la que había chocado Rachel.

QF: ¿Qué hace usted aquí? – preguntaba un poco molesta.

SC: Perdón señorita, pero creo que eso no le incumbe nada a usted.

Rachel no entendía nada, pero cuando se puso a ver detenidamente a la señora con la que estaba discutiendo la rubia, se percató que esa señora no era más que su madre biológica.

RB: ¿Usted… usted es mi madre? – preguntaba un poco temerosa.

Shelby se quedó mirando por un momento a Rachel y no tenía otra alternativa más que decirle la verdad.

SC: Si, Rachel. Lo soy.


NOS LEEMOS LO MÁS PRONTO POSIBLE.

LOS QUIERO, BESOS.