Capítulo 2: Conociéndonos.
—¡Nuestros muchachos viajarán juntos Saotome, qué emocióoon!, quizás en este viaje se unan más, y regresando…
—¡No diga más Tendo! Sería increíble, pero conocemos a nuestros hijos y sabemos que son unos necios.
—Ya van a empezar—, le decía Akane a Ranma discretamente.
—Bah, ya los conoces…
—¡Mira Ranma, creo que no seremos la única escuela que viajará a China! —Akane comentaba esto, debido a que había varios estudiantes pero con diferentes uniformes, ella sólo veía dos uniformes diferentes a los de ellos…—Así que viajaremos tres escuelas en total, si mis suposiciones son correctas.
—Qué bien Akane, así tendrás oportunidad de hacer más amigos y aprender más cosas.
—Sí Kasumi, a mí también me pone felIz esa idea.
—¡Estudiantes de la escuela Furinkan, acérquense por favor!
—Vamos Ranma, la señorita Hinako nos está hablando.
—Sí sí, ya escuché Akane…
—Bueno, —comenzó la profesora Hinako— como ya algunos se dieron cuenta, hay alumnos de otras escuelas aquí, y todos ellos también son de primer grado; resulta que nos pusimos de acuerdo con sus profesores, y decidimos hacer este viaje juntos, tres escuelas en total: Nuestra escuela, una de Tokyo, y otra de Tomoeda. Queremos que se conozcan, que socialicen y lo más importante, ¡que convivan sanamente! Ya saben que es importante y es bueno crear lazos con otras instituciones, con otras personas… Sólo me queda decirles, ¡Cuídense, y a divertirse!, daré unos minutos más para que lleguen los compañeros faltantes, y se despidan se sus familias.
—¡Nuestros niños, ya casi se vaaaan! Buaaaa…
—Tranquilo Tendo, todo estará bien, ellos se saben cuidar y… Y… Buaaaa.
—Ay, ya van a empezar con su drama esos dos. Bueno, por algo son amigos… Oigan, Ranma y Akane, si ven algo lindo, no duden en comprarlo y traérmelo.
—Está bien Nabiki, pero danos el dinero. —Decía Ranma, mientras estiraba una mano hacia Nabiki, con la intención de que ella le diera el dinero.
—¿Bromeas? Ustedes dos me deben muchas, y con esto pueden salir de deudas.
Los jóvenes prometidos se miraron por un momento, y luego desviaron la mirada a otro lugar, conteniendo las emociones y expresándolas solamente en sus rojas mejillas. Era verdad, Nabiki los ayudó en varias ocasiones, pero también es verdad que era una aprovechada…
—¡Estudiantes de Furinkan, prepárense para ingresar al avión!
—Cuídense mucho, y nos veremos pronto por aquí—, les decía la amable y sonriente Kasumi.
—Sí Kasumi, no te preocupes, yo me puedo cuidar bien por mi cuenta, y Ranma por la suya… Pero estaremos juntos, tranquila—, le contestó Akane con una dulce sonrisa, tratando de tranquilizar a Kasumi y a los demás ahí presentes. —Bueno Ranma, vámonos. Cuídense todos, ¡Hasta pronto!
—Está bien… Nos vemos pronto—, decía el muchacho de ojos azules a su familia.
—¡Cuídense, hasta pronto! — Exclamaron todos al unísono.
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—Hija, debemos regresar a la casa, pero no me iré sin despedirme de mi niña— Kagome abrazó fuerte a su mamá. —Inuyasha, por favor cuida mucho de mi Kagome, y diviértanse demasiado.
—Sí mamá de Kagome, cuidaré muy bien de ella—, al decir esas palabras, Kagome se sonrojó un poco.
—Kagome, te doy este amuleto para que te proteja a ti y a tu amigo. Que les vaya muy bien. —También Kagome abrazó a su abuelo.
Sota se acercó a Inuyasha para decirle unas palabras "secretas":
—Amigo orejas de perro, yo sé que no debo preocuparme por mi hermana, porque tú la cuidarás muy bien, y también ella cuidará de ti. Sabes, esta es una buena oportunidad para que le digas lo que sientes por ella…
—¡¿Q-Qué, de qué hablas?! No tengo nada que decirle a Kagome…
—Ya, no lo niegues… Bueno, ¡mucha suerte en eso amigo orejas de perro!
Inuyasha, Kagome y sus compañeros subieron al avión.
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Mezclaron a la escuela de Nerima, a la de Tomoeda y a la de Tokyo en el avión; también había algunas personas exteriores a las escuelas, incluyendo a Sakura, familia y amigos.
—¡Mira hermano, son personas de nuestra escuela!... ¿Por qué tu no vas con ellos?
—Lo que pasa Sakura, es que nosotros somos estudiantes de segundo grado, y los que saldrían por parte de la escuela, son de primero. —Contestó Yukito.
—Así es monstruo…—, agregó Touya al comentario de Yukito, solamente para enfadar a su hermana.
—Ya veo… Pero aun así, ¡viajaremos juntos a China!
—¡Sakura!, Siéntate junto a mí por favor… O si gustas, mejor siéntate entre nosotros (Shaoran y Tomoyo). —, dijo con una pequeña sonrisa la chiquilla de cabellos negros, haciendo que Shaoran se sonrojara con esas palabras.
Sakura tomó asiento entre Tomoyo y Shaoran, mientras que Touya, Yukito y el señor Fujitaka, se acomodaron en la fila de asientos detrás de los niños.
—¡Miren, se acercan los estudiantes de nuestra escuela!... Esperen, creo que vienen dos escuelas más con ellos, pero no son de Tomoeda…
—Así es Sakura, —comentó Yukito— nos informaron que nuestra escuela no sería la única en viajar. Habría dos escuelas más, pero también serían estudiantes solamente de primer grado.
—¡Miren, sus uniformes son muy lindos!, Sakura, puedo hacerte un traje similar a alguno de esos uniformes, ¡pero con diferentes colores y mucho máaas bonito!
—Heh, bueno, está bien, gracias Tomoyo…
De un momento a otro, la expresión de Sakura y de Shaoran cambió, habían sentido un poder extraño en el avión.
—Sakura, ¿sentiste eso?, supongo que debe ser algún estudiante, pero no es de Tomoeda, debe ser de las otras escuelas…
—Sí, lo percibí Shaoran.
Los estudiantes comenzaban a entrar al avión.
—Sakura, se está acercando…
Sakura y Shaoran voltearon al pasillo, tratando de encontrar a la persona que portaba tal poder, y se asombraron al saber quién podría ser: una joven de rostro tranquilo y amable, cabellos negro azabache y piel blanca.
Kagome también sintió una extraña presencia, y justo en el momento en que pasó juntos a los card captors, se detuvo; sus miradas se cruzaron. Kagome les ofreció una bellísima sonrisa, y Sakura le contestó de igual manera.
Lo joven se alejaba más, hasta que la perdieron de vista.
—¿Sentiste su poder Sakura? Es increíble… Es algo parecido a…
—A la profesora Mizuki…
—Sí, pero el poder de ésta muchacha es mucho mayor que el de la profesora Mizuki…
—Es verdad, también pude sentir eso… Espera, hay otro poder, es más pequeño que el de esa joven del cabello largo, pero lo siento…
Nuevamente, miraron hacia el estrecho pasillo. A Tomoyo se le resbaló su cámara y cayó al piso. Una muchacha, con diferente uniforme a la anterior, cabello azulado y corto, pero también con un rostro lleno de pureza, amabilidad y tranquilidad, levantó la cámara de la pequeña Tomoyo y se la devolvió.
—Es tuya, ¿verdad? —, dijo la muchacha de cabello azul.
—Sí, muchas gracias señorita—, Tomoyo le sonrió y la joven hizo el mismo gesto—. ¿Me podría decir su nombre?, Yo soy Tomoyo Daidouji.
—Claro, —contestó la joven aún con la sonrisa en su rostro— yo soy Akane Tendo, mucho gusto.
Sakura y Shaoran no hablaban, pero parecían inspeccionar a Akane. Sí, era ella la portadora del otro poder que sintieron, aunque era menor que el de Kagome.
