Hola a todos, espero que se encuentren muy bien :D Bueno, es el primer capítulo donde dejo mi pequeña nota al inicio, ya que acabo de aprender a hacerlo, con ayuda de una gran escritora de este sitio :D jaja... Ommm, quiero agradecer a Aide y a Euridice por dejarme sus comentarios en los capítulos pasados :) Y gracias a todos los demás por sus visitas... En fin, les dejo el capítulo 3 ;)
Los personajes de Inuyasha, Ranma 1/2 y Sakura Card Captor no me pertenecen; son creación de Rumiko Takahashi y CLAMP :) La historia que se desarrolla, sí es mi creación.
Capítulo 3: Pasajeros.
—Akane, ¡Qué bonito nombre!, y tú también eres muy linda.
—Ay, muchas gracias—, se le notó a Akane aún más contenta que hace unos segundos—, tú también eres muy linda pequeña… ¿Daidouji?
—Puedes decirme Tomoyo.
Detrás de Akane, venía otro muchacho, con ropas chinas y una trenza.
—Akane, ¿puedes apresurarte?
—Ranma, no comiences…— El semblante de Akane cambió al contestarle a Ranma, pero recuperó ese semblante tranquilo al dirigirse nuevamente a Tomoyo— Bueno Tomoyo, gusto en conocerte, puede ser que luego hablemos más… ¡Hasta pronto! —, esto último lo dijo dirigiéndose a los tres niños.
—¿Quiénes eran ellos Akane, los conoces?
—Son unos pequeñines que acabo de conocer Ranma, un poco antes de que llegaras e interrumpieras.
—Yo sólo intentaba salvar a esos niños de alguien como tú.
—¡Ranma! — Akane tenía los puños cerrados, lista para atacarlo, pero la señorita Hinako comenzó a darles indicaciones dentro del avión.
—Muy bien chicos, ya estamos aquí. Debo decirles que los profesores de las otras escuelas y yo, hemos decidido cambiarles de lugar a todos, irán mezclados.
Así que, reacomodaron lugares. A Akane le tocó sentarse cerca de la pequeña Tomoyo, fue la primera en asignarse a esa fila. Junto a ella se sentó Ranma, y después llegaron otros dos jóvenes: Kagome e Inuyasha. Se sentaron junto a ellos, y las chicas cambiaron de lugar para quedar en el medio juntas, y conversar (aunque también era para evitar posibles peleas entre Ranma e Inuyasha, conociendo que ellos son poco tolerantes).
—¡Hola! Mucho gusto, mi nombre es Kagome Higurashi y vengo de una escuela de Tokyo. Espero que nos llevemos bien durante el viaje.
—Es un placer Kagome, yo soy Akane Tendo y también espero que nos llevemos muy bien— Akane estaba contenta de hacer nuevas amistades, y más con aquella muchacha, Kagome, se veía realmente simpática y linda. Ranma interrumpió los pensamientos de Akane aclarándose la garganta—. Ah, es verdad… Bueno, él es Ranma Saotome, es uno de mis compañeros y… Amigo. Venimos una escuela de Nerima, la escuela Furinkan.
—Ya veo… ¿Él es de china?, ¿O por qué lleva esas ropas puestas? —, decía una Kagome intrigada. Inuyasha no había prestado mucha atención en la conversación de Akane y Kagome, hasta que escuchó el nombre del muchacho.
—No, él es de Japón pero…
—Lo que pasa es que fui hace algunos meses con mi padre a entrenar a China, y pasamos ahí mucho tiempo.
—Qué bien… ¿Y qué entrenabas?, si se puede saber—, Mientras Kagome le hacía una serie de preguntas a los artistas marciales, Inuyasha fruncía un poco el ceño, y cruzó sus brazos.
—Pues, yo soy un artista marcial, de categoría libre, y tengo el deber de mantener en pie la escuela todo vale…
—¡¿Y harás eso tú solo?!
—N-No…—Contestó Ranma—, me haré cargo del dojo de la familia Tendo…
—Nuestros padres nos comprometieron desde hace muchos años, para seguir practicando las artes marciales, y mantener en pie el dojo.
—¿Ustedes comprometidos?, Vaya, son muy jóvenes, pero se nota que se quieren de verdad—. Los dos artistas marciales se sonrojaron demasiado con esas palabras de Kagome, pero ninguno lo negó.
—Feh—, la primera palabra (o sonido) de Inuyasha en la conversación.
—¿Y quién es él Kagome?, No me digas que ustedes también están comprometidos…
—¡¿Qué?!, ¡No! Lo que pasa es que, bueno, nosotros…—Fue la reacción de Inuyasha.
—… No Akane, es que nosotros somos recolectores de… Estamos en busca de… Bueno, es una historia un poco complicada, pero si después tenemos tiempo, te la contaré.
—Está bien, no te apures. Oye, ¿Y por qué lleva esas ropas extrañas? Y tiene un cabello muuuy largo y muy lindo… ¿Y esa cachucha?
—Bueno, él no es estudiante, pero decidió acompañarme en este viaje para cuidar de mí… Y por lo demás pues…
—Akane, ya deja de hacerles tantas preguntas, los vas a enfadar y querrán irse de aquí.
—Cállate Ranma, no me hagas traer agua fría…—decía Akane con una expresión furiosa en su cara.
—**¿Agua fría?** —Pensó Kagome, tratando de descifrar por qué Akane amenazaba a Ranma con agua fría.
—Continuemos con nuestra conversación Kagome… Bueno, sólo si quieres…—, Dijo Akane, pensando en las palabras que Ranma había pronunciado hace unos momentos.
—¡Por supuesto que quiero Akane! Hace mucho que no platico con alguien de mi época… Es decir, de mi edad hehem…
—Te entiendo, yo no platico muy seguido así con alguien, me es difícil por mis ocupaciones o por otros problemas que surgen. — Cuando Akane acabó de decir esas últimas palabras, observó de reojo a Ranma, ya que con "otros problemas" se refería a sus enfrentamientos con las diferentes "prometidas" que aparecían… O bien, con los pretendientes de Akane. Ranma pareció captar la indirecta de Akane, pero no demostró ninguna reacción a las acostumbradas.
La conversación de las jovencitas fue nuevamente interrumpida, pero ésta vez, por dos niñas lindísimas.
—¡Señorita Akane!
—¡Hola Tomoyo!
—Hola nuevamente. Vine porque quiero que conozca a mi gran y linda amiga Sakura. Ella es una heroína, aunque pocas personas saben eso.
—¿De verdad?, ¿Qué clase de heroína?
Mientras Tomoyo y Akane sostenían una conversación, Sakura y Kagome se miraban fijamente, con un semblante tranquilo como siempre. Ambas se preguntaban lo mismo: ¿Quién es?, ¿De dónde viene realmente?, ¿Cuál será su objetivo?... Ambas tenían conocimiento del poder de cada una.
Inuyasha y Ranma sólo eran espectadores en esa ocasión, y para no interrumpir, cerraron los ojos y descansaron un poco.
—Por cierto Tomoyo, yo también quiero presentarte a mi nueva amiga: ella es Kagome Higurashi.
—Tomoyo Daidouji, mucho gusto—, decía la pequeña, dirigiéndole un gesto amable a Kagome, y extendiendo su mano para estrechar gentilmente la de Kagome.
—Igualmente. Vaya, ustedes son unas niñas muy lindas… ¿De dónde vienen?
—Venimos de Tomoeda, a tomar unas pequeñas vacaciones en compañía de familia y amigos—, Sakura le arrebató la respuesta de la boca a Tomoyo. —Y usted señorita, ¿de dónde es?
—Akane viene de Nerima, y yo soy de Tokyo.
—¿De verdad? Pues las ropas de este chico no parecen de Tokyo, y tiene un aspecto extraño…
—Bueno, él es otra historia hehe—, decía Kagome un poco nerviosa por lo atenta que era Sakura.
—Nos debemos retirar, ya que el avión no tarda en aterrizar. Quizás nos encontremos nuevamente en China, o en nuestro viaje de regreso… Y si no es así, yo las buscaré, se los prometo— Tomoyo estaba muy emocionada.
—Nos veremos pronto Tomoyo, y mucho gusto en conocerlas, a las dos. Cuídense— Akane también estaba emocionada y contenta.
Sakura y Kagome permanecieron en silencio, pero sus miradas lo decían todo; en realidad, ellas también estaban contentas de haberse conocido, y de haber conocido a las otras chicas.
Las pequeñas se retiraron a sus asientos, y las jovencitas continuaban con su conversación.
—"Prepárense para aterrizar" —. Fueron las palabras que se escucharon en todo el avión.
Una vez en tierra firme, los profesores pasaron lista. Al ver que todos estaban presentes, estaban dispuestos a comenzar con el itinerario. Lo primero, sería encontrar un lugar en dónde dormir, y después comenzarían con sus paseos.
La señorita Hinako fue la encargada de anunciar a todos los alumnos lo siguiente:
—Los profesores Masuno (profesor de la escuela en Tomoeda), Jukodo (prof. de la esc. en Tokyo) y yo (profesora Hinako, Nerima), hemos decidido pasar la primer noche aquí, en Pekín. Les asignamos las habitaciones de manera similar a sus asientos en el avión, cuando estemos ya en la casa que nos rentarán, les diremos en qué habitación tendrán que dormir, y quién o quiénes serán sus acompañantes, ¿De acuerdo? Muy bien, mañana, a las 10 a.m. aproximadamente, nos iremos al primer lugar en nuestro itinerario: las pozas encantadas de Jusenkyo…
La suerte le sonrió a Ranma.
Nos leemos en el próximo capítulo ;) Saludos n.n
