Información General:
Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus creadores Kyōko Mizuki y Yumiko Igarashi respectivamente. Los dibujos fueron dibujados por mí, pero los creadores de estos personajes son Kyōko Mizuki y Yumiko Igarashi respectivamente. La historia que se presenta, está basada en algunos eventos de los primeros 25 capítulos de la historia original, y lo que sigue es simplemente ideas o locuras de una servidora. Todo se ha escrito sin fines de lucro, solo para entretenimiento.
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Bajo La Luz De La Luna
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Capítulo VI: Picnic a Medianoche – Parte Uno
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— Candy
Un jovencito de mirada cristalina y de un azul celeste claro suspiraba enamorado al recordar la cara de la chiquilla rubia que lo traía de cabeza dentro de una rustica cabaña. Por fin hoy después de tres largos meses la vería. Hoy dejaría esta cabaña en unos momentos y partiría a la mansión.
Estaba feliz por verla, pero al mismo tiempo sabía que sus conflictos con Elroy apenas comenzaban. Patrick le había dado a entender que Elroy ya no se haría cargo de su educación después de la presentación de Candy que ocurriría este fin de semana. Unos días más y estaría libre del yugo de ella. Se sentía libre, pero una parte de él sentía nostalgia por el pasado.
A pesar de que Elroy nunca demostró ternura y amor hacia él o sus primos, ellos si la querían; era la única figura materna que tenían a su lado. Sin embargo, los últimos meses esa figura materna se había desfigurado y tal pareciera que ella era su enemiga y carcelera. Miró a través de las ventanas, apenas amanecía. Dirigió su mirada al cielo mientras a su memoria venía la imagen de su amada madre, a pesar del tiempo la seguía extrañado como el primer día.
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— Mamá, cuánta razón tenías en tus cartas. Me pregunto, ¿qué sabías tú de la tía abuela?, que me pediste tener cuidado. Algo está raro. Se que no soporta a mi princesa, pero…todo está es tan extraño. Tengo que hablar más seriamente con Patrick, y mi padre… bueno a él ya le escribí mis temores en una carta. No quisiera irme por Candy y mis primos, pero sé que los cuatro tenemos que irnos de su lado. Algo muy serio está pasando
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Terminó de acomodar sus pocas pertenencias y salió de la que había sido su casa. Un criado lo llevaría a la mansión. Patrick le había informado que estaría en Chicago, pero regresaría hoy por la noche. Sonrió traviesamente.
— Que lastima que regresa hoy, jajajajaja. Con lo que me hubiera gustado que se tardara un día más para poder estar a solas con Candy…mmmm…Candy. Ni modo, tendremos chaperón — volvió a reír para si mismo por su mala suerte de tener un chaperón como Patrick.
—Les gustará la sorpresa que les tengo preparada a ambos. Es hora de irme, tengo muchas cosas que hacer.
La verdad que Anthony había madrugado ese día era apenas las cinco de la mañana, pero el criado le informaría a Elroy que lo recogería a las diez de la mañana, ya que antes de llegar a la mansión tenía muchísimas cosas que hacer.
Patrick había dado las ordenes que lo obedecieran sin chistar, Patrick no le había dicho nada a Anthony, pero los sirvientes estaban advertidos desde el incidente con Elroy, que Anthony sus primos y Candy eran unos Andrews y sus palabras eran ley, inclusive arriba de Elroy; esto la orgullosa mujer lo ignoraba. Todo había sido ordenado por William en una carta a los sirvientes mostrada por Patrick.
Sin darse cuenta, Elroy había perdido el control de la mansión, y todo pasó en sus propias narices, y fue fácil hacerlo porque Elroy solo vivía para los intereses de los Legan, así que ignoraba o no le importaba todo lo que ocurría a su alrededor, especialmente lo que le ocurría a sus sobrinos.
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Anthony sentía que su joven corazón reventaría de emoción por verla este día, moría por besarla, por tenerla junto a su cuerpo. No había habido noche que no soñara con ella. Se veía cabalgando hacia su lugar secreto en frente del lago. Bailando bajo la luz de la luna con su joven musa o bailando solos en los pasadizos secretos; lo único que quería era tenerla en sus brazos y besarla sin descanso. Era tanta sus ganas de estar con ella, que tuvo que auto regañarse.
— Cálmate Anthony, ya falta poco para verla, tienes que calmarte sino echarás todo a perder.
Suspiró profundamente al recordar su bello rostro, sus verdes esmeraldas que reflejaban pureza y amor, y esa boca, por Dios lo volvía loco.
—Necesito decirte cuanto te amo…Princesa, te he extrañado tanto que necesito estar más tiempo contigo y quiero que sea especial esta noche, aunque tengamos chaperón, jajajajaja. No creo que Patrick nos eche perder mi fiesta de cumpleaños. Sera un picnic perfecto, te voy a mostrar lo importante que eres para mí...
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Esta vez no solo planeaba una salida a medianoche con ella y su chaperón, Patrick. La había extrañado tanto y había pasado su cumpleaños tan solo que quería algo diferente. Esta vez, Anthony planeaba tener un picnic a medianoche bajo la brillante luna llena que abría esta noche. Todo sería planeado sin que Candy se diera cuenta. Es más, ni Patrick sabia de esta sorpresa. Anthony se estaría celebrando su propia fiesta sorpresa de cumpleaños y su regalo especial, era ella, su amada Candy.
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El día anterior, Anthony se había despedido de Tom y de sus palomas mensajeras. Tom se había llevado a Bella, la hermosa paloma mensajera que habían usado para comunicarse con Candy. Anthony había prometido llevar a Candy a visitarlos la próxima semana. Quería llevar a Candy para que conviviera con quien ella consideraba su hermano. Tom le simpatizaba mucho, y sentía que sería muy bueno para ambos "hermanos" que convivieran más.
Lo primero que hizo cuando se despidió del lugar que fue su hogar por tres largos y solitarios meses, fue ir al pueblo a comprar varias cosas que llevaría de nuevo a esta cabaña ya que necesitaba guardarlos para que nadie descubriera lo que estaba preparando para esa noche; después de cenar en la tarde las llevaría a la cabaña de sus abuelos sin que nadie se diera cuenta.
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Candy estaba distraída en su balcón mirando el paisaje, era un día espléndido, bastante caluroso para estar a finales de octubre; algo raro en esta época del año. Ese día se había despertado contenta y cantando. Por fin lo vería después de tres largos tres meses sin verse reflejada en sus azules ojos y sin escuchar su voz. Esa voz que la derretía como mantequilla, y esos abrazos fuertes que extrañaba tanto. Suspiraba recordando como la sostenía esos brazos en sus cabalgatas…pero tal vez lo que su cuerpo pedía a gritos, aunque se moría de vergüenza admitirlo…eran sus besos.
— Anthony…te necesito
Un suspiro profundo se escuchó, mientras cerraba sus ojos y recordaba su último beso que se habían dado. De repente el ruido de un automóvil la despertó de su ensueño. Abrió sus verdes esmeraldas y sonrió. Era el automóvil que traía a su amado príncipe. Por fin, Anthony estaba en casa. Rápidamente entró a su cuarto y peinó con cuidado su cabello nuevamente, y se volvió a perfumar de nuevo.
Era probablemente la quinta vez que lo había hecho ese día desde que madrugara ese día a las cinco de la mañana. Parecía un milagro, la dormilona de Candy había madrugado para esperar la llegada de su amado Anthony. Estuvo esperando desde esa hora a su amado Anthony, pero nunca apareció, así que cansada y desesperada por verlo, había salido al balcón a esperarlo. Después de verse en el espejo por enésima vez esa temprana mañana, y de asegurarse que se veía hermosa, salió corriendo para encontrarse con él.
Se imaginaba abrazarlo con todo su amor. Sí, él la cargaría en sus fuertes brazos y daría vueltas con ella ambos riendo de felicidad por estar nuevamente juntos.
Bajó las escaleras rápidamente, casi se caía, afortunadamente su agilidad le ayudó a no medio matarse por andar corriendo como una loca por toda la mansión. Le dio risa al imaginarse la cara de la momia de Elroy si la viera. Que bueno que ya no estaba a cargo de ella. Gracias a Dios Patrick no era estricto e injusto como esa mujer. Se recargó en la pared, por el susto vivido.
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— Fiuu, Candy…por poco y no lo cuentas —, hizo un gracioso un mohín y siguió su carrera desenfrenada hasta que frenó su camino cuando llegó al cuarto de estudios. Entró con su corazón latiéndole a mil por hora medio despeinada, pero cuando llegó al cuarto de estudios, solo se encontró a Stear a Archie. Después de mirar a todos lados y de casi poner a los chicos de cabeza para ver donde lo tenía escondido, finalmente se atrevió a preguntarles.
— Y Anthony… ¿Dónde está Anthony?
Ambos hermanos, estaban sorprendidos por verla con sus mejillas rojas por la carrera, con los cabellos totalmente desordenados y por estar esculcando sus cosas sin su permiso; se rieron un poco al imaginarla corriendo por toda la casa como un rayo.
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— Salió un momento Candy —, le dice un sonriente Stear quien aún no terminaba de reír por imaginarse a Candy de esa manera.
— Si Gatita, nos dijo que tenía que comprar fertilizantes para sus rosales; al parecer se están muriendo por la falta de su atención personal. Aunque si te soy sincero Gatita, yo creo que La Dulce Candy están hermosas como siempre pero ya vez como…—, se cayó cuando Stear le dio un codazo al ver la cara de tristeza de Candy. Ambos se preocuparon y trataron de corregir la situación a su manera.
— Candy, Anthony nos dijo que regresaría pronto, que te saludáramos por él
— Ven Gatita siéntate con nosotros, es hora de estudiar. Patrick nos dejó mucha tarea.
Candy con una cara de tristeza profunda como un autómata, se sentó cerca de los hermanos. Quería ponerse a llorar, se sentía fatal en ese momento. Mirando a la nada, la triste rubia, sostenía una pluma con una mano y con la otra un papel sin hacer absolutamente nada. Ellos solo la miraban sin pestañear.
— ¿Por qué no estás aquí Anthony? Yo pensé que tú…que tú querías verme como que yo…pero te fuiste a comprar… ¿Fertilizante? —, pensaba con tanta tristeza.
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Los hermanos se preocuparon al verla triste y mirándose entre si, trataron de entretenerla para sacarla de ese pozo de silencio.
— Mira Candy lo que dibujé esta vez —, ella volteó en dirección de Stear y miró un hermoso dibujo de ellos cuatro sobre unos caballos hermosos.
— ¿Verdad que mi hermano tiene talento Candy? Le digo que si no puede hacerse millonario como científico, por lo menos no se va a morir de hambre. Puede hacer mucho dinero dibujando.
— Ja-ja-ja, muy gracioso Archie —, le dice un sarcástico Stear quien no deja de mirar a su hermano menor con una mirada inquisidora, mientras se acomodaba sus gafas.
— No te enojes hermano. Es broma; eres muy talentoso —, le dice su hermano menor muerto de la risa.
Candy los miro con cariño a sus queridos paladines y tratando de distraerse de su dolor por la aparente indiferencia de Anthony, les sonrió a ambos.
— Stear, Archie tiene razón, eres muy talentoso. Son hermosos.
Se quedó mirando con atención la cara de su amado. Como amaba a ese malvado.
— ¿Por qué Anthony? ¿Por qué no estás aquí?
Pensaba tristemente mientras tocaba el rostro de su amado. Los hermanos la miraban atentos esperando alguna palabra de la chica, pero ella seguía absorta mirando al dueño absoluto de su corazón, a su Anthony.
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Unos discretos tosidos sacaron a Candy de su ensueño, había sido ambos hermanos quienes habían simulado una pequeña tos para sacarla de su tristeza y ensueño. Ella roja de la vergüenza les sonrió.
— Stear, ¿podría quedarme con este dibujo? Me gusta mucho, por favor.
Ambos hermanos sonrieron entre si, por lo menos habían sacado una sonrisa de la hermosa chica de sus sueños.
— Claro que si Candy, mira este tonto tiene un cuadro que puedes ponerle al dibujo. ¿Verdad Archie?
— Si Gatita, déjame traértelo para que lo pongas y nos tengas contigo todo el tiempo. ¿Te gusta la idea?
Ella asintió sonriente a lo ofrecido. El chico de mirada ambarina rápidamente se paró para buscar el famoso cuadro que su hermano le prometió a la querida Gatita.
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Las horas pasaron rápidamente, y los hermanos se la ingeniaron para distraer a su amada Gatita de su dolor. No entendían a su primo, pero sabían que por alguna razón él se había ausentado. No lo juzgaban porque sabían que Anthony amaba a Candy; así que su trabajo consistió en alegrar la vida de esa chiquilla mientras él no estuviera. Ya ajustarían cuentas con su primo en caso de que las cosas siguieran igual, o se dejaban de llamar Archie y Stear Cornwell Andrew.
Después de terminar sus tareas asignadas para el día, Candy se retiró con el dibujo que Stear le había regalado ya puesto en un bello cuadro que Archie había encontrado para ella. Se sentía un poco menos triste, pero aun así se sentía sola y completamente confundida.
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Unos fríos ojos la observaron a lo lejos. Era Elroy que iba en dirección a la biblioteca. Odiaba con todo su corazón a esa chiquilla del demonio; ella era la causante de todas sus desgracias. Maldecía el momento en que William se había encaprichado en adoptar a esa huérfana del Hogar de Pony.
Anthony ni siquiera se había dignado a verla, y esta mocosa hasta un cuadro llevaba en sus manos. De seguro había sido un regalo de Anthony. Esa huérfana miserable le había ganado el cariño de esos jovenzuelos…pero pronto se le acabaría su suerte. Tal vez, solo tal vez la idea que se le ocurrió a Sara tendría éxito. Era muy arriesgado, un error y terminarían todos en la cárcel. Pero si funcionaba todo se solucionaría. Aun así, no estaba tranquila, era un plan sumamente arriesgado. Tenía que pensarlo. Con esa idea se encerró en su biblioteca.
No prendió ninguna luz en el obscuro lugar, con calma se fue acercando a las ventanas. Estaba muy nerviosa. Esa idea era descabellada. Con lentitud tomó una de las cortinas y comenzó a retirarla para mirar hacia el jardín mientras seguía pensando en el plan propuesto por su hijastra.
— Sara…Sara, no sé si funcione —, pensaba mientras se ponía una mano en la frente. Suspiró resignada mientras se alejaba de la ventana.
— ¿Y si pasa una desgracia? ¿Y si muere en vez de desmayarse o quebrarse un brazo, o peor la cabeza? No se…no se esto es peligroso. En fin, es tarde para arrepentirse. Todo está planeado —, dijo mientras volvía de nuevo hacia las ventanas y miraba de nuevo el jardín de Anthony atreves de los amplios ventanales. De pronto sonrió maliciosamente.
— Pero si funciona, Sara…Sara será todo un éxito, tus problemas serán resueltos, y lo mios tambien. William no sospechara nada, ni Patrick. Patrick…Patrick me estas causando muchos dolores de cabeza. Sara más vale que funcione tu plan.
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Finalmente, Candy llego a su recamara; llevaba el dibujo abrazado, sujeto a su pecho. Así hubiera querido estar con Anthony, abrazada a él, o de perdida de la mano con él. Cuando cerró la puerta de su cuarto, por fin se pudo liberar y quitar su careta. Puso con cuidado el dibujo que Stear le regalara, y se echó a llorar sobre su cama como una magdalena.
— ¿Será que Anthony ya no quiere verme? …A lo mejor ya se acostumbró a no verme. Anthony, ¿por qué…si yo te extraño tanto.
Lloró con tanto dolor por haber sido ignorada pon el jovencito de ojos celestes. No entendía que había podido pasar. Tenían tres meses, tres largos meses sin verse y a la primera oportunidad de hacerlo, él prefiere irse a comprar fertilizante.
— Se fue a comprar fertilizante, y a mí que me parta un rayo —, decía con la voz entrecortada por el llanto y la tristeza.
Sin que se diera cuenta pasaron los minutos y quedó dormida de tanto llorar. Despertó cuando Dorothy la fue a buscar para que se cambiara de ropa para la cena. Sin muchas ganas y con los ojos un poco hinchados se dejó arreglar por ella.
Al final cuando Dorothy terminó, la dejo bellísima, pero con una mirada llena de tristeza. Cuando terminó de arreglarla, un pequeño toque a la puerta les indicó que alguien está esperando por ella; sin embargo, Candy ni por enterada se dio del llamado ya que seguía perdida en su mundo, sin su adorado Anthony. Dorothy abrió la puerta y miró quien tocaba.
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— ¡Ah! …Señorito Anthony, la señorita Candy esta lista…un momento —, la chica cerró la puerta con cuidado mientras se dirigió a la despistada Candy quien seguía sumida en su mundo de tristeza.
— Candy…Candy. Al ver que Candy seguía sin contestar, Dorothy se quedó sorprendida. Ella no entendía que pasaba con la atolondrada de Candy ese día. Debería de estar feliz porque el señorito Anthony había regresado este día. Entendía que los últimos tres meses habían sido muy duros para la parlanchina Candy, pero hoy debería ser un día feliz para ella; sin embargo, la rubia atolondrada estaba completamente muda. Dorothy la movió suavemente diciéndole…
— Señorita Candy, señorita Candy…el señorito Anthony está esperándola afuera —, esto pareció ser la palabra mágica para romper el hechizo que tenía cautiva a la despistada rubia porque Candy inmediatamente volteó a verla y sus bellos ojos esmeraldas se alegraron inmediatamente.
— ¿De verdad?
Dorothy sonriendo interiormente, se alegró al ver el alegre semblante de la chiquilla, y con un leve inclinación, le indicó que sí. Candy al principio quiso pararse como una loca y abrir la puerta ella misma, pero de pronto recordó todo, y su ceño se frunció. Candy respiró, y meditó lentamente.
— Candy respira…que no note que te mueres por verlo. Pórtate indiferente, si eso es Candy, fría; tal como él lo hizo conmigo en la mañana. Recuerda fue a comprar fertilizante en vez de venir a verte.
Lentamente se puso de pie y esperó a que Dorothy abriera la puerta, la chica estaba sorprendida por la extraña conducta de la rubia.
Al parecer Candy en la puerta, Anthony se quedó impactado por la bella jovencita que tenía enfrente de él; ella lucía fabulosa. Candy lucía un hermoso vestido negro con pequeños adornos dorados sobre el cuello, las manga y la pequeña cintura. Traía su cabello suelto con una hermosa diadema dorada. El joven embobado hizo una graciosa reverencia y le ofreció su brazo para llevarla a la cena. Candy solo se dejó llevar sin decir nada.
Ambos iban temblando por estar juntos. Anthony tenía unas enormes ganas de raptarla; meterla a su cuarto y escaparse por los pasadizos secretos antes de que Patrick llegará para tenerla solo para él por un rato. Moría por besarla, por tocar ese cabello. Quería llevarla al lago en ese instante y bailar con ella toda la noche bajo la luna, teniendo su cuerpo cerca muy cerca de él. Se sintió extraño y un poco avergonzado por su comportamiento, respiró profundamente tratando de calmarse.
Ella por su parte no la estaba pasando bien tampoco. Quería estar en sus brazos, solo los dos y quería besarlo, si besarlo hasta el amanecer.
Ambos de repente se miraron y se ruborizaron al mismo tiempo, una risita cómplice se escuchó en ambos; pareciera que se habían leído el pensamiento.
Cuando bajaron y llegaron al comedor, les esperaba una desagradable noticia. Había unos invitados inesperados: los Legan.
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Continuará…
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Les invito a leer mis otras historias:
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"Stear: Reflexión Al Amor Perdido." Es una mini historia de dos capítulos.
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"Una Nueva Oportunidad." Esta es una historia del Príncipe de la Colina, en un Albertfic.
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A todas las personas que han dejado mensajes, y a las que solo me hacen el favor de leer la historia de forma anónima. Muchísimas gracias por apoyar estas historias, se los agradezco infinitamente.
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Agradecimientos
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Nuevamente disculpen la tardanza, espero disfruten este capítulo que nuevamente fue dividido en dos partes.
Gracias a cada una de ustedes que me han dado consejos para mejorar, de verdad se los agradezco infinitamente. También, le doy la bienvenida a las nuevas chicas que han comenzado a leer esta historia. Es un honor contar con su apoyo, y me ha causado una alegría inmensa que esté gustando esta historia. Gracias a todas por leer, por dejar comentarios, y por hacer de esta humilde historia una de sus favoritas. Cada capítulo para mí es un reto porque nunca había hecho nada parecido, y me da muchísimo gusto que continúen conmigo en esta nueva aventura.
Gracias especialmente a las personas que me regalaron comentarios y a todas aquellas que me han leído en forma anónima en el pasado capítulo. Si alguien se me pasó, de antemano les pido una disculpa:
Este capítulo se lo dedico en especial a mi amiga Val Rod por el éxito de su tesis. Suerte Val.
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Val Rod: Val como siempre echándote porras desde mi computadora para que todo salga perfecto en tu reporte. Nuevamente felicidades por tu tesis.
Lucero Santoskoy: Jajajajaja, me hiciste imaginar a la pobre paloma toda mojada y a Candy desesperada tratando de agarrarla, y después tratar de descifrar un pedazo de papel mojado, buenísimo. Genial amiga mía, jajajajaja. Tienes toda la razón amiga Elroy se pasa de malvada…esperemos que pague, aunque sea poquito sus maldades.
Gissa A. Graham: Al parecer la presencia de Patrick está influenciando a los jovencitos positivamente y eso a Elroy no le gusta. Gracias amiga, esta vez no hay, pero la segunda parte si tendrá datos históricos. A mí también me gustan.
TamyWhiteRose: Así es amiga, yo también recordé el capítulo cuando mandan castigado a Anthony a una cabaña cuando encerraron a Candy en el colegio. En la serie no se vio las condiciones, pero por lo que pudimos ver cuando ella estuvo con Albert, la cabaña no estaba en buenas condiciones, así que yo exagere, pero al final, creo que Anthony no la paso muy bien que digamos en la serie original.
Maravilla 121: Amiga mía como siempre gracias por ayudarme, darme sugerencias y el visto bueno. Tu apoyo como siempre te lo he dicho me ayuda muchísimo.
Adoradandrew: Como se dice, se le iba el tren y por eso esta tan agradecida que sigue protegiendo a la hija del que le hizo el favor. Lo que hace el amor.
Karina: Me parece que ni dormida deja de pensar en maldades amiga, Elroy es de cuidado.
Flor: Agradezco tu mensaje, yo concuerdo contigo. Sabes cuándo encontré Fanfiction sentí que fue como encontrar un cofre de tesoros porque a diario nos regalan nuevos capítulos de historias de Candy con argumentos diferentes al original y es maravilloso.
Serenitymoon20: Y lo que le falta a esta mujer amiga. Esperemos que pague algún día sus maldades.
NayrAdg21: Concuerdo contigo amiga, dicen que cuando la gente está desesperada comenten errores. Veremos si son buenos o malos.
Grey: Tienes toda la razón amiga, eres observadora, dos capítulos más y pasará.
Rosas y Gardenias: Bendiciones para ti amiga, DIOS te bendiga a ti y a tu familia. Tu como Grey eres muy observadora, y ya no falta nada para ese encuentro, y si vienen lágrimas, pero también esperanzas con el bebé.
Kamanance: Bienvenida y me da gusto tenerte aquí. Mira mi idea era hacerlo una vez por semana, pero como son capítulos largos es más o menos cada dos semanas o un poquito más. Soy medio lenta porque esto es nuevo para mí, y es tardado esto de editar. Eso si tarde, pero seguro.
Nana: Concuerdo contigo, su correo del amor los unió más.
OHHCartist: Thanks for your words.
Daide luct: Gracias por agregar esta historia en tu lista de favoritos.
Lizbeth Haruka: Bienvenida, me da gusto tenerte de nuevo aquí.
Lis69: Gracias por tener esta historia en tu lista de alerta.
Lizvet Ardray-Kuran: Lizvet que gusto tenerte aquí de nuevo y saber que estas disfrutando de la historia.
Lacus Sheryl Nome: Si amiga, Elroy es de temer, lo bueno es que Patrick lo protegió, es un tipazo.
Nerckka Andrew: Tienes toda la razón amiga mía, Anthony está madurando rápidamente y se debe mucho a las advertencias que encontró en las cartas de su madre y la presencia de Patrick. Como que todo tiene más sentido para él. Gracias por el mensaje que me mandaste.
AlexaPQ: Gracias amiga por seguir la historia.
Malinalli Coy: Amiga aquí tratando de seguir tus consejos, espero que lo esté haciendo bien.
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Muchas gracias a todas y cada una de ustedes, por leer este fic: Val Rod, Lucero Santoskoy, lachicapoderosa, Lizbeth Haruka, Becky 10000, YAGUI, Rosas y Gardenias, TamyWhiteRose, Maravilla121 ,Clint Andrew, Feliz64, Mitsuki Leafa, Sheryl Clyne, Sakura-chan, Kikyo Sachi-sama, AlexaPQ, Nelly, jacky Andrew, JENNY, Locadeamor, tutypineapple, Ross, Lizita, adrinag1, Nerckka Andrew, chidamami, Mary silenciosa, Cagalli Yula, sayuri 1707, Yanyce, Mizusu Annie, MaiiraHuiir, BetzyC, Penny Charlotte Brown, divette56, Naday, Serena Candy Andrew Graham, Lizita, divette56, Luci Andrew, OHHCartist, Little angel pink, Rosima, Eydie Chong, RORE, , Little angel pink, Rosima, Adoradaandrew, NayrAdg21, Miriam, Gissa A. Graham, Tania Lizbeth, Lizvet Ardray, Eliza-Sq, Lacus Sheryl Nome, Mary Andrew, aday, Fandcya, Malinalli Coy, Maluzaa, CeShlrE, Serenitymoon20, Serenitymoon20, Grey, Carolina Macias, Carolina Macias, Alexas90, Moonlightgirl86, Ranka lee, sweetpea81572, Raven, Gray, Leihej, Lizetholveda, NataliaGG, Flakitamtz, Arleniferrreyrapacaya, IQS, Karina, Nana, Kamanance, Lis69 a todas las Guest que han dejado mensajes, y a las chicas que solo me hacen el favor de leer la historia de forma anónima. Gracias.
