Capítulo 9: ¡¿Qué hacen aquí?!
—¡Kagome!
Esa voz les era conocida a todos los que vivían en la época feudal; para los nuevos acompañantes, era totalmente desconocida.
—Ese olor es de…—la expresión de Inuyasha tenía una mezcla de sorpresa y de fastidio— ¡El lobo sarnoso!
—Mi amada Kagome, ¿cómo estás? Espero que esta bestia no haya dejado que te pasar algo malo.
—Hola joven Koga…
—¡Apártate de ella sarnoso!
—¡Quita tus garras de mí, bestia!
Así, comenzó una típica pelea entre Inuyasha y Koga, quedando todos los demás como simple espectadores.
—Oye Ranma, ese chico me parece conocido…
—A mí también, pero no sé dónde lo hemos visto antes… ¡Ah, ya sé!
Ranma fue interrumpido por Kagome, que estaba fastidiada por la tonta pelea de Inuyasha y Koga:
—Inuyasha… ¡Abajo!
—¡Oye Kagome!, ¡¿Por qué hiciste eso?!
—¡Porque no dejabas de pelear!
—¡Pero fue ese tonto el que empezó!... Espera, ¿no me digas que lo estás defendiendo Kagome?
—¿Celoso, bestia?
—¡Cállate torpe!
—¡Basta por favor!... Joven Koga, lo mejor sería que se retire de aquí.
—Kagome…—Koga parecía un poco impresionado, ella nunca hacía eso— Está bien, me iré. Pero ya verán que regresaré por Kagome, y no me detendrá nadie, ¡ni siquiera tú tonto bestia!
—Ñañaña, ¡ya vete!
Koga estaba a punto de irse, pero recibió un ataque sorpresa (y no fue por parte de Inuyasha).
—¿Quién me atacó? ¿fuiste tú, pulgoso?
—¡No torpe, mis ataques no son tan lentos! **En realidad no fue lento, al contrario, fue rápido y hábil… Pero es extraño, nunca había visto ese tipo de ataque…**
—Ranma, ese ataque me es familiar…
—Lo sé Akane, se parece demasiado a los ataques de…
—¡Ryoga! —Akane y Ranma dijeron ese nombre al unísono, mientras el joven con una sombrilla pesada en la mano saltaba hacia ellos.
—¡Prepárate Ranma! — Ryoga comenzó a luchar contra Ranma.
Ambos cuerpos se movían a una gran velocidad, con demasiada fuerza y agilidad. Para la mayoría de los espectadores, era imposible seguir todos esos movimientos, sólo cuatro podían distinguir la mayoría de patadas, saltos y puñetazos que se realizaban, sólo Akane, Inuyasha, Shaoran y Koga lograban verlo casi todo.
La pelea llegó al final con la técnica de las castañas calientes, utilizada por el joven de trenza y ropas chinas.
Koga decidió irse, ya que se dio cuenta de que ese no era su asunto.
Ryoga quedó inconsciente en el suelo, así que todos decidieron regresar a la aldea de la anciana Kaede, ya que llevaban poco camino recorrido, y Ryoga necesitaba reposar.
Pasaron algunas horas y Ryoga finalmente despertó.
—¿Q-Qué? ¡¿Dónde estoy?!
—Estás en… Bueno, estamos en la época feudal. Sé que es difícil de creer Ryoga, pero es real. —Akane estaba sentada cerca de Ryoga, y por supuesto, su celoso prometido no se alejaba de su lado.
—¡¿Época feudal?!
—Sí Ryoga, escuchaste bien. Oye, sabía que no tenías sentido de la orientación, ¡pero no creí que llegaras hasta aquí!
—Guarda silencio Ranma, en este momento no me interesan tus burlas, solamente quiero saber qué hacen aquí, y quiénes son esas personas.
Fueron todos a conversar cerca del río, bajo la copa de un gran y hermoso árbol. Se apresuraron a darle una buena y breve explicación a Ryoga, y todos se presentaron.
—Entiendo… ¡Ahora sé cómo llegué aquí!
—Creo que yo también lo sé, ¡P-chan!
—¡Ranma! —Ryoga tomó a Ranma de las ropas, y lo lanzó al río.
Del agua salió una lindísima chica pelirroja, se acercó rápidamente y de forma agresiva a Ryoga.
—Oye oye, Ryoga, ¡¿Por qué hiciste eso?! — Ranma le soltó un golpazo en la cara al chico de cabellos negros y pequeños colmillos.
—¡Ranma! —Akane sacó volando a Ranma de vuelta al río, y otra vez la pequeña pelirroja salió echando maldiciones de ahí.
—¡Akane!, ¡¿Por qué hiciste eso?!... ¿Acaso estás defendiendo a Ryoga?
—¡Déjala en paz Ranma!
—Por favor, ya no peleen…
—Oigan— el pequeño zorrito se acercó a la cazadora y al monje— ¿No creen que esto es demasiado familiar?
—Me parece que sí pequeño Shippo…
—Sí, yo también creo que ya lo he visto antes, incluso a ese chico llamado Ryoga.
Los tres recordaron la pelea que había sucedido hace unas horas (Inuyasha vs. Koga), y la manera en que Kagome separó a esos dos, se parecía a cómo lo hacía Akane.
—También debo decir que ese Ranma es muy atractiva como mujer…
—Su excelencia…— Sango estaba realmente furiosa, ¡celosa!
—Jeje, Sanguito, era una broma, ya sabemos que Ranma es hombre y yo no podría fijarme en él…
—Ese Miroku, nunca cambiará— Shippo cruzó sus brazos, y parecía indignado por la actitud de su amigo.
Inuyasha y Kagome solamente asintieron con la cabeza.
—No se queden tan callados pequeños— Akane había recobrado su buen humor y su tranquilidad—. Dígannos, ¿tienen hambre?
—Yo… Bueno…— se escucharon unos gruñidos provenientes del estómago de la pequeña Sakura— Sí, tenemos hambre Akane… ¿Podrían prepararnos algo, porfavor?
—Pues, yo no soy muy buena cocinera, pero Sango y Kagome se pueden hacer cargo de eso— Akane estaba un poco triste, debido a su poca habilidad para cocinar; y ella sabía que eso provocaba burlas por parte de su prometido.
—¿Y les puedo ayudar? — Tomoyo estaba emocionada, aunque notó un poco la tristeza de Akane. Se acercó a ella y le preguntó discretamente— Señorita Akane, ¿se encuentra bien?
—Sí, bueno… Lo que pasa es que yo no soy muy buena cocinando y…
—¡Oh!, y le gustaría preparar cosas deliciosas para ese chico llamado Ranma, ¿verdad?
Akane no hizo más que sonrojarse por el comentario que hizo Tomoyo.
—S-Sí…— Fue la única respuesta que provino de los labios de Akane.
Sakura escuchó la conversación, y a ella le gustaba hablar mucho de esos temas.
—Disculpen por meterme en su conversación— Sakura se acercó más a ellas—. Escuché todo y, creo que deberías decirle a Ranma lo que sientes Akane.
—¿De qué hablas? Es verdad, somos prometidos, pero eso no significa que nos queramos o algo así…
—Señorita Akane— Tomoyo tomó una mano de Akane, mientras le hablaba—, en ustedes se ve que hay cosas en común, y se ve que hay cariño, mucho cariño. Deberían ser honestos los dos y dejar de engañarse ustedes mismos: los dos se quieren.
Akane no hizo más que dar un suspiro y encogerse de hombros.
—¡Akane!
Ryoga corría hacia Akane.
—Bueno, me preguntaba si… Querías… Dar un paseo conmigo.
Sakura y Tomoyo intervinieron rápidamente, al saber que el pobre Ryoga no era correspondido.
—¡Sí, vamos a dar un paseo! —Sakura daba saltitos y reía.
—Me parece excelente—Tomoyo sólo dibujó una sonrisa en su rostro— Hay que avisarles a los demás.
—Gracias Ryoga, pero ahora no hay momento para pasear. Debemos comer algo y emprender nuevamente la búsqueda de esos extraños fragmentos; también sería bueno que entrenáramos más, porque los enemigos aquí son muy poderosos…
—Entiendo Akane… ¿Puedo acompañarlos?
—Supongo que sí, mientras más seamos, mejor. Bueno, Tomoyo, vamos con Sango y Kagome a preparar todo, ¿te parece?
—Sí Akane. Sakura, ¿vienes?
—No Tomoyo, gracias. Creo que iré a caminar un poco…
—Pero es peligroso que vayas sola Sakura.
—Yo te puedo acompañar… Sólo si quieres.
—¡Por supuesto Shaoran, vamos!
Sakura tomo del brazo a Shaoran y se alejaron rápidamente hacia el bosque. Finalmente, decidieron sentarse cerca de una pequeña laguna rodeada de árboles.
—Shaoran— La pequeña Sakura fue la primera en romper el silencio— ¿Cuándo crees que podamos regresar a nuestra época? Papá debe estar preocupado… Y también Touya y Yukito.
—Realmente no lo sé Sakura— El jovencito notó que su amiga estaba preocupada y triste, así que decidió cambiar de tema—. Oye, ¿alcanzaste a atrapar esa carta?
—¿Te refieres a la carta niebla?
—Sí, ¿la conseguiste?
—Sí. Un poco antes de caer al pozo, la sellé demasiado rápido— Sakura sacó la carta de su mochila para enseñársela a Shaoran. La guardó nuevamente, para que no se le fuera de las manos y se perdiera. — Creo que es momento de regresar.
—Sí, regresemos.
Los chiquillos caminaron tomados de la mano en el regreso a la aldea; fue por iniciativa de Sakura, y Shaoran no se negó.
—¡Ahí están! —Ranma bajaba de un árbol—. Akane me mandó a buscarlos, y dijo que ya todo estaba preparado. Honestamente, yo no comería nada de lo que Akane prepara, es por su propio bien.
—Ranma— Sakura lo miró seriamente a los ojos— No debes decir eso, ella se esfuerza demasiado preparando los alimentos, en especial cuando se trata de ti. Trata de valorar más las cosas que hace Akane.
Ranma y Shaoran quedaron perplejos ante la actitud de Sakura. Nadie le había hablado tan seriamente a Ranma, mucho menos una niña. Pero él lo sabía todo, solamente le gustaba molestar a su prometida, aunque a veces eso llevaba a otros problemas.
—Está bien Sakura, te prometo que lo intentaré.
Así, los tres personajes se dirigieron a la aldea.
Ya todos estaban reunidos. Al llegar los faltantes, comenzaron a comer.
—¡Estuvo deliciosa la comida, señorita Kagome!
—Gracias Miroku, las chicas me ayudaron a prepararla.
—Sí, estuvo muy bueno todo, ¿verdad Ranma? — Sakura miró a Ranma, esperando su respuesta.
—Sí, todo supo demasiado bien… ¿Akane les ayudó?
—Así es Ranma— Kagome presentía que algo malo sucedería, aunque, para su sorpresa, no fue así.
—Genial, va progresando en esto de la cocina.
Kagome, Inuyasha y Akane se soprendieron con las palabras del chico de la trenza; es decir, ellos lo conocían, y pensaron que diría algún insulto, como tantas veces lo hacía.
—Ranma…— Akane casi lloraba de la emoción, una gran y luminosa sonrisa apareció en su apacible semblante. Ella abrazó sorpresivamente a Ranma, y el de ropas chinas sólo se sonrojó.
—Mirenlos, ¡qué lindos! — Tomoyo estaba filmando eso.
Cuando Akane se dio cuenta de que todos los observaban, incluyendo a Ryoga, también se sonrojó y se separó inmediatamente de Ranma.
—Akane, debo ir a otro lugar, pero tengan por seguro que nos encontraremos muy pronto. Gracias por todo.
—Pero, ¿por qué Ryoga?
—No puedo darte explicaciones por ahora, perdón Akane, hasta pronto.
Ryoga desapareció entre los árboles.
—Ese tonto, se perderá como siempre… Aunque yo también estoy seguro de que pronto nos encontraremos nuevamente.
—Bueno, ya no podemos perder más el tiempo, arriba todos y vámonos de una vez— Inuyasha estaba impaciente.
Todos tomaron sus mochilas y se comenzaron a caminar.
Ya casi anochecía. Todos estaban cansados, así que comenzaron a preparar el campamento para pasar la noche. De repente, Kagome de puso de pie, y miró al cielo.
—¿Qué sucede Kagome, estás bien?
—Sí Akane, pero… ¿Podrías hablarle a Inuyasha, porfavor?
Akane corrió al lugar en el que se encontraba Inuyasha. Estaba con Ranma, discutiendo de técnicas de ataque.
—¡Inuyasha! — Los dos chicos voltearon— Kagome me pidió que viniera a hablarte, está por allá.
Los tres regersaron al lugar en el que estaba Kagome.
—¿Qué pasa?
—Siento la presencia de un fragmento. No está muy lejos de aquí.
—¡Pues vamos por él!
—No, el fragmento no se mueve, así que no hay de qué preocuparse. Descansemos esta noche, y mañana temprano iremos, ¿sí?
Inuyasha asintió con la cabeza.
Estaban todos reunidos alrededor de una fogata, la noche apenas iba cayendo.
—Oigan— Ranma se puso de pie— ¿Alguien sabe dónde está Inuyasha?
Kagome se sorprendió al ver que no estaba Inuyasha, ella no se había percatado de eso. Miró al cielo estrellado, algo hacía falta.
—Creo que sé lo que pasó, pero no tengo idea de dónde puede estar…
Sólo vengo rápido a subir el capítulo :) ¡Espero que les gusteeeeee!
Gracias por leer n.n Y una vez más, disculpen la demora. 3 Actualizo pronto. Muy pronto :D
