Información General:

Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus creadores Kyōko Mizuki y Yumiko Igarashi respectivamente. Los dibujos fueron dibujados por mí, pero los creadores de estos personajes son Kyōko Mizuki y Yumiko Igarashi respectivamente. La historia que se presenta, está basada en algunos eventos de los primeros 25 capítulos de la historia original, y lo que sigue es simplemente ideas o locuras de una servidora. Todo se ha escrito sin fines de lucro, solo para entretenimiento.


oOo

.

.

Bajo La Luz De La Luna

.

oOo

.

Capítulo VIII: Las Culpas – Parte 2

.

oOo

.

.

Los jovencitos siguieron cabalgando en silencio, solo sus respiraciones se escuchaban. Al llegar al establo, la ayudó a bajar con cuidado como si fuera de cristal; si antes la amaba, después de esa entrega, Candy era para Antony lo más importante del mundo.

— Ven preciosa ya casi llegamos, tenemos que tener cuidado, pronto amanecerá y nos podrían ver los guardias —, le acaricio su cara con cariño. — Aunque en este momento no me importaría si nos descubrieran.

— ¡Anthony! —, le gritó escandalizada.

El besó con pasión esos labios amados por un largo rato, todo a su alrededor desapareció, detuvieron su beso cuando les faltó el aire para respirar, el apuesto muchacho le dijo con la voz cargada de pasión mientras la tenía pegada a su cuerpo.

— Es verdad amor, tendrían que casarnos de inmediato para evitar un escándalo, y eso es lo que quisiera hacer en este instante, casarme contigo.

Ella lo abrazó mortificada y ocultó su rostro en su pecho; estaba tan asustada, eso era lo que ella quisiera que se pudiera hacer en ese momento, para que así nadie los pudiera separar; la cara de Elroy y Sara Legan vinieron como un torbellino a su mente, desgraciadamente sabía que esa no era la manera.

Él la separo de su pecho para darle un beso en sus manos; ambos se miraron con amor. Después de eso, continuaron su camino de la mano en absoluto silencio, ocultándose tras los arbustos y las sombras de esa madrugada. fue así como llegaron a la puerta de su pasadizo secreto. Cuidando que nadie los miraba, Anthony la ayudó a entrar con cuidado mientras vigilaba a su alrededor; era la primera vez que estaban tan tarde fuera de casa; el miedo a ser descubiertos los tenía con la adrenalina elevada.

Sus nervios se relajaron hasta que se sintieron seguros en el interior del pasadizo; fue cuando por fin pudieron respirar aliviados y sin miedo de que los descubrieran juntos a esas horas de la madrugada fuera de sus dormitorios. De la mano siguieron su camino en el viejo pasadizo.

Las lamparas continuaban iluminando el interior del túnel haciéndoles a ambo visible su camino, fue hasta ese momento que la abrazó y la pegó a su cuerpo mientras recorrían un poco taciturnos aquellos pasadizos secretos que tanto habían extrañado esos tres largos meses que estuvieron separados; era extraño para ellos caminar en absoluto silencio. Normalmente se comían a besos dentro de los inmensos y largos pasadizos mientras corrían felices entre ellos después de dejar a Patrick, su chaperón, en su casa; sin embargo, esta madrugada todo era distinto, ambos estaban preocupados por lo ocurrido.

Ninguno de los dos imaginó que esa escapada nocturna traería tantos cambios en su vida. El amor era intenso entre ellos y la entrega lo demostró; sin embargo, había tantas cosas que atormentaba a ambos jóvenes. La joven rubia seguía nerviosa y temerosa por lo vivido; en todo el camino dentro del pasadizo se fue mordiendo las uñas de los nervios. De pronto no pudo más y ella detuvo su lento andar, temerosa volteó a ver a su guapo amante; necesitaba desahogar su pena con su amado porque si no lo hacía, se pondría a llorar como una Magdalena. Con los ojos cristalinos por las lágrimas que amenazaban con brotar en cualquier momento, le habló mirándole a los ojos.

— Anthony…tengo miedo —, él la miró con ternura y le acarició su cara, mientras le ponía uno de sus rebeldes rizos tras de su oído. Anthony no quería preocuparla, pero el mismo estaba preocupado por lo que habían hecho, pero no por él sino por su amada rubia. Necesitaba protegerla de todos; aparentó una calma que estaba muy lejos de sentir para tranquilizarla.

— Candy no tienes que preocuparte, yo te protegeré de todos, así me tenga que enfrentar contra el mundo entero, eres mi mujer, mía solo mía.

A pesar de escuchar emocionada las palabras de su joven amante, Candy seguía sintiendo angustias, algo dentro de ella le decía que no se separa ningún ínstate de él…presentía que algo grave pasaría. Ahora más que nunca sentía la imperiosa necesidad de estar a su lado, temía que alguien o algo los separará.

.

— ¿Y Patrick Anthony? —, preguntó temerosa.

— Patrick? No entiendo preciosa

— ¿Qué le voy a decir cuando me pregunté donde estuvimos? ¿Qué le voy a decir si me pregunta que hicimos? ¿Qué voy hacer amor?

.

Anthony sonrió, la abrazó con todo su amor, su amada era una niña encantadora, pero tenía razón, lo más probable era que Patrick preguntaría que habían hecho esa madrugada. Candy no sabía mentir, y él tampoco quería que ella lo hiciera, ni él lo haría. No sería de caballeros, pero también si hablaba antes de arreglar la boda, pondría entre dicho el honor de su amada. Tenía que pensar en la mejor manera de tranquilizar a su amada sin obligarla a mentir, ni mentir el mismo.

.

— Candy…creo que tenemos que ser honestos, pero no tenemos que dar tanta información, no quiero que mientas, ni yo quiero mentir.

.

Sus ojos verdes se veían brillantes ante la luz de los candelabros que iluminaban el interior del pasadizo secreto, en ese momento brillaron aún más; estaba confundida.

.

— No te entiendo Anthony, ¿decir la verdad sin decirla, mentir sin mentir?, ¿Cómo?

El suspiró profundamente y la acarició su cabellera rubia

— Lo que quiero decir preciosa es que si Patrick pregunta que hicimos esta madrugada, simplemente digamos la verdad; que fuimos al lago a celebrar mi cumpleaños. Le decimos que preparé un picnic a media noche para mi cumpleaños; que yo no sabía que él no estaría y la comida se echaría a perder. Yo te obligué a ir, eso es verdad, ¿no?

— Bueno sí, pero…—, él la besó brevemente, y mirándola a los ojos continuó.

— Lo demás es nuestra intimidad Candy, no tenemos por qué contarle lo que hicimos cada instante que estuvimos afuera, ni tenemos que decirle a qué hora regresamos. Sólo diremos que regresamos y ya.

— ¿Y si pregunta…si nos besamos o…?

Él le dio un beso en su nariz,

— No preciosa, no preguntará eso, Patrick es un hombre prudente. Lo más probable es que se enojé mucho conmigo, me regañará a mí, pero a ti no. Tu eres una chica inocente Candy, yo no debí…perdóname Candy por…

Ella no lo dejo hablar y lo besó tiernamente.

— Anthony te amo y tú no me forzaste…fuimos los dos.

— Sí Candy, pero el adulto soy yo.

— Así es amor, pero…ya no podemos hacer nada para remediarlo.

.

Anthony la miró enternecido por su reacción y a la vez embelesado, amaba tanto a Candy. De pronto un miedo intenso lo invadió, la abrazó como si no hubiera un mañana.

Candy se sorprendió, pero ella también necesitaba de su calor, permanecieron un rato así dentro del pasadizo secreto, sus respiraciones eran más calmadas; ambos aspiraban el perfume del ser amado. Él le levantó su barbilla y mirándola a los ojos tratándole de infundir valor, comenzó a decirle...

.

— Candy le escribiré a mi padre tan pronto llegue a mi cuarto y le diré que queremos casarnos inmediatamente...—, calló un momento, antes de continuar; él sabía que lo que le diría la pondría nerviosa, pero tenía que hacerlo para asegurarse de tener el apoyo de su padre. — Preciosa tendré que decirle parte de nuestra verdad…de lo que tenemos entre nosotros, ¿me entiendes?

— ¡Anthony! —, ella se puso las manos en la cara horrorizada al saber que el padre de su amado se daría cuenta de lo que ellos dos habían hecho esa madrugada. Temerosa balbuceó. — Pero no Anthony, no, ¿cómo le vas a decir a él? No Dios que vergüenza, él va...

.

— Ella se abrazó a él, y comenzó a llorar en su pecho. Anthony se sintió fatal, odiaba verla así, pero tenía que ser sincero con ella; ambos tenían que estar juntos en esto. Inmediatamente trató de calmarla mientras la abrazaba, dejó que se desahogara y luego le volvió a levantar su barbilla mientras le plantaba un beso tierno. Después le comenzó a hablar de una mantera pausada y tranquila tratando de que ella lo mirara para infundirle valor.

.

— Mírame Candy, por favor; él sabe que te amo. Nada ni nadie nos separa, pero quiero que venga lo más pronto posible y debo decirlo lo urgente que es nuestra necesidad de casarnos. Además, Candy, si algo me pasará y yo…

Inmediatamente Candy lo interrumpe.

— Por favor, no digas eso, nada te va a pasar, me asustas cuando dices eso —, Anthony entendía sus miedos, pero él también tenía que ser realista y tenía que protegerla.

— Candy entiendo lo que dices, pero entiéndeme tú a mí, yo debo protégete, tu eres mi mujer. Si algo me pasara, tú serás la única dueña de todo lo que yo poseo y he heredado de mis padres. Mi padre, él te protegerá, si yo faltara; por favor confía en él y en mi —, ella ya no dijo nada, solo lo abrazó llorando. El la envolvió en sus brazos y continuó hablándole mientras le acariciaba el cabello para calmarla.

—Mira Candy, pensando lo mejor …creo que debo hablar con Patrick de hombre a hombre, sé que me querrá matar —, una nerviosa sonrisa apareció en su cara, ella asustada lo miró a los ojos, él simplemente la acarició. — y Patrick está en todo su derecho de querer matarme, pero debo cuidarte y protegerte…

— No eso no Anthony, todo menos eso, prométemelo, por favor —, gritó aterrorizada.

— Candy, por Dios amor; tengo que hablar con Patrick.

Ella comenzó a llorar y a gritar.

— Prométeme que no lo harás, sino me marcho y nunca me veras.

— Candy, entiende.

— No, he dicho que no, me moriría de la vergüenza. Acepto que le digas a tu padre, Dios que vergüenza, pero no a Patrick, por favor, prométeme que no lo harás.

Anthony la miró preocupado; tampoco quería espantarla más.

— Esta bien Candy, ya veré que le invento para que me ayude a convencer al tío abuelo que me urge hablar con él; eso sí Candy le mandaré una carta al tío abuelo.

— Anthony, no por favor.

Anthony la observó fijamente, no quería mentirle, pero tampoco quería preocuparla.

Si que se diera cuenta cruzo los dedos y le dijo

— Candy…calmante, no le diré lo que paso, te lo juro, pero le diré que quiero casarme cuanto antes, ya veré como me las ingenio para hacerlo, por favor cálmate. Pero prométeme que si —algo me pasara, confiaras en mi padre y también en Patrick, mi madre me pidió que lo hiciera en caso de que mi padre no estuviera, hoy más que nunca debemos hacerlo, ¿lo harás Candy? Por favor prométemelo.

Candy lo miro angustiada.

— Pero Anthony y si... ¿si quiere separarnos?

— No preciosa ya no podrán, así que por favor confía en mi —, él la abrazó para calmarla.

— Solo diré lo que crea que es necesario para protegerte por si algo me pasará —, pensó tristemente. Por alguna razón, Anthony tenía miedo; miedo a que él no pudiera está ahí para protegerla.

— Entonces Candy, me lo prometes.

Ella lo miró angustiada, no había nada que pudiera hacer.

— Sí Anthony, te prometo que confiaré en tu padre y en Patrick.

Poco a poco Anthony pudo calmar a Candy, y siguieron su camino hasta llegar a la recámara del apuesto joven. Antes de abrir la puerta para llevarla a su habitación, Anthony no resistió más, y la acorraló en la pared para besarla largamente por todas partes. La necesitaba, necesitaba sus besos, su aroma, hubiera querido entrar en ese camino encantado nuevamente, pero se contuvo haciendo un esfuerzo sobre humano.

Sudorosos y agitados, se separaron, y ambos se acomodaron las ropas sonrojados. No se podían ver el rubor marcado en sus caras, pero no sólo ardían de vergüenza por el desenfreno pasional que tuvieron en ese momento, sino por el deseo de continuar con su danza amorosa.

Respirando hondo para apaciguar el acelerado camino de su joven corazón, Anthony abrió con sumo cuidado la puerta. Aún no amanecía, por lo mismo sabía que no tendrían problemas ya que todos los sirvientes seguían durmiendo; sin embargo, era mejor estar preparados y tener cuidado.

.

Tal vez hubiera sido bueno que Patrick les hubiera dicho que había una puerta secreta para cada habitación de la mansión y se podía comunicar o entrar a ellos usando el pasadizo secreto principal. Sí eso hubiera sido ideal, así ambos adolescentes no habrían tenido que estar arriesgándose a ser descubiertos. Sin embargo, el astuto Patrick, el tutor y chaperón de Candy, no quiso darles la llave a la gloria a ese par porque quiso evitar tentaciones, y él buen hombre estaba en lo cierto. Ese par de jovencitos sin esa información se las habían arreglado para rebasar los límites establecidos de la sociedad de aquellos tiempos.

.

La jaló consigo al asegurarse que no había nadie y en absoluto silencio y de puntitas caminaron hasta la recamara de Candy, la obscuridad era su mejor aliado; al llegar a la habitación de Candy, abrió la puerta de la recámara de ella con cuidado, la chica entró rápidamente a su habitación, pero se volteó para regalarle un beso fugaz como despedida que les supo a gloria en la puerta. El tierno beso fue subiendo de intensidad. Se separaron con dificultad cuando les falto el aire, el joven tragó en seco cuando la dejó de besar; quería darse la vuelta y marcharse rápidamente antes de seguir cometiendo indiscreciones, pero las tiernas palabras de Candy diciéndole que lo amaba con toda su alma, fue para él apuesto joven, como una invitación a seguir besándola.

En vez de darse la vuelta y marcharse, él joven no pudo evitarlo y entró con ella a su habitación para seguir devorándola a besos; hábilmente cerró con llave la puerta ante la mirada de una sorprendida Candy. La pobre rubia no pudo protestar al audaz movimiento porque antes de que abriera la boca y protestará, Anthony ya estaba encima de ella besándola con toda su pasión por todas partes, las caricias fueron subiendo de intensidad.

Poco a poco en la penumbra de esa recámara, el jovencito la fue llevando entre beso y beso a la amplia cama, la cordura había vuelto a desaparecer en ambos por tercera vez esa madrugada, en ese momento sólo quedaba el desenfreno juvenil de sus íntimos deseos.

.

Un desvelado jovencito comenzó a despertar tiempo más tarde, un poco desorientado por el cansancio no alcanzaba a reconocer el lugar donde estaba, hasta que sintió el cuerpo tibio de su amada rubia entre sus brazos, en ese momento recordó todo; sonrió al verla a su lado. Se incorporó un poco y la observó embelesado, ella estaba profundamente dormida a su lado. Con cuidado para no despertarla, Anthony se paró del lecho compartido con su joven amante, no sin antes darle un beso tierno en su mejilla, arropó el cuerpo desnudo de la jovencita con cariño.

La observó con cuidado, nuevamente había cometido una locura de amor, era inconcebible lo que le había hecho a su amada, estaba irreconocible. El quien juró siempre proteger a su amada de todos los peligros, la había puesto en el peor de los peligros. Había robado su virtud, y además estaba arriesgándola, ¡al haber hecho el amor con ella en su recamara!

De nada valía arrepentirse, toda la madrugada lo había hecho una y otra vez, y lo había vuelto hacer de nuevo. La verdad es que se sentía como un miserable canalla. En silencio comenzó a vestirse rápidamente mientras miraba el reloj que marcaba las 5:30 de la madrugada, sin darse cuenta había dormido un poco después de haber tocado el paraíso con su amada Candy dentro de las paredes de la habitación de la guapa jovencita.

Sus ojos celestes recorrieron con agrado la hermosa chica rubia que dormía sobre la mullida cama; sus cabellos esparcidos sobre la cama, bella sensual, lo atraían como una abeja a un panal, sólo una delgada sabana cubría ese cuerpo que había adorado toda esa madrugada.

Anthony meneó la cabeza con coraje hacia el mismo por no haberse podido contener, Candy se había convertido en una droga para él. Se había jurado a si mismo que no volvería hacer el amor con ella hasta que se casaran porque no quería exponerla a un escándalo mientras venían caminando dentro del pasadizo; sin embargo, todas sus buenas intenciones salieron nuevamente volando por el balcón al probar sus besos mientras se despedían

.

— Anthony eres un estúpido, juraste que la respetarías...Dios es tan difícil resistirme Candy, perdóname, pero te amo tanto y ahora te deseo de la misma manera. Tengo que hablar con mi padre cuanto antes —. Se recriminó a él mismo mientras seguía mirándola embelesado.

.

Al terminar de vestirse, se acercó a la puerta de puntitas, su corazón latía a mil por hora; tragó en seco antes de abrir con mucho cuidado la puerta, con sigilo inspeccionó el pasadizo del segundo piso antes de salir del cuarto. Rogaba al cielo para qué no lo viera, no por él sino por ella, no quería meterla en más problemas. Con alegría observó que no había "Moros en la costa," y caminó con absoluto silencio de puntitas descalzo hacia su recamara.

.

Que lejos estaba de imaginar que unos ojos grandes lo habían visto, del susto había dejado caer lo que llevaba.

Anthony había escuchado un pequeño ruido y detuvo un momento su andar, nervioso espero para ver quién o qué había provocado ese ruido, pero al no escuchar más ruidos, él audaz jovencito llegó rápidamente a su cuarto, pero antes de entrar miró a todas partes para asegurarse que no hubiera nadie, con cuidado entró y cerró su puerta.

La dueña de esos aterrados ojos estaba oculta detrás de una pared y de una enorme planta.

.

— Dios es el joven Anthony, no puede ser —, repetía una y otra vez la fiel Dorothy en su cabeza.

Su corazón latía aprisa por lo que había sido testigo, no sabía qué hacer. Aterrada se quedó temblando pegada a la pared como sanguijuela, con las toallas que ella llevaba a la recamara de Candy, regadas en el suelo.

.

Esa madrugada, una desvelada y medio mal humorado Dorothy venía con un manojo de toallas en sus brazos caminando sin hacer el menor ruido, lo menos que quería era ser descubierta por un empleado o peor por uno de los dueños; podría perder su trabajo si descubrían que había olvidado hacer parte de la limpieza en el cuarto de la hija del patriarca. El día anterior había pedido permiso para salir a ver a un pariente que la había venido a ver de emergencia, uno de sus pequeños hermanitos estaba enfermito, por las prisas había olvidado poner toallas limpias en el cuarto de Candy, no era cosa del otro mundo, así que no le dio importancia cuando a mitad del camino rumbo a la casa de sus parientes descubrió su olvido.

Con una risa socarrona recordó lo dormilona que era Candy, esa chica ni porque el cuarto callera se podía despertar sin su ayuda. De pronto se preocupó, pero ¿qué pasaría si aquella atolondra chica necesitaba toallas a mitad de la noche, y no tenía? No quería ni pensar en esa posibilidad, además ya no tenía tiempo para regresar. Sabía que Candy era noble pero no quería tener problemas, así que decidió hacerlo a primeras horas del día.

Nunca imaginó que al pararse de madrugada esa mañana sería testigo de…eso. ¿Pero qué demonios hacia el señorito Anthony en el cuarto de Candy a estas horas?

Dorothy se dio mentalmente una cachetada.

— No seas tonta Dorothy, obvio no estaban rezando ni estudiando a esta hora —-, se recriminó mentalmente. De pronto la gravedad del asunto la golpeó y comenzó a temblar.

— Candy en que lío te metiste está vez...Dios mío, esto no es un lio, es la hecatombe. Virgencita mía que no sea lo que estoy pensando. No por favor, pero sí fue, por favor Virgen mía, que no haya quedado no —, se llevó ambas manos a la boca, estaba aterrada al imaginarse las terribles consecuencias. — Por Dios no, no, embarazada, no por favor—, de solo imaginarse esa posibilidad una palidez profunda cubrió su bello rostro, sólo meneó con tristeza y zozobra su cabeza; estaba aterrada por su pequeña amiga y por ella porque ahora sin querer se había convertido en su cómplice al ser testigo de…eso. En que lio se había metido y todo por haber olvidado unas toallas.

.

Que lejos estaba de imaginar Dorothy que lo que había presenciado era solo el resultado del encuentro amoroso que había sucedido entre su pequeña amiga y el guapo señorito Anthony bajo la luz de la luna. Mucho menos imaginaba, que fue en ese primer encuentro intimo a medianoche en la naturaleza, que el producto de ese amor tan profundo se había creado.

.

Aun temblando por lo presenciado, levantó las toallas, y regresó de inmediato al cuarto de lavados; de forma mecánica dejó las toallas que habían caído en el suelo. Sólo atinó a agarrar unas limpias del cuarto, parecía ausente.

Caminó despacio y en silencio con su nueva carga de vuelta a la habitación de la rubia, tenía muchas cosas que hacer ese día por su retraso del día anterior. Con cuidado abrió el cuarto de la jovencita, tenía razón, Candy no la escuchó; era una dormilona, aunque explorará un puñado de cohetes no despertaría con su presencia. Con cuidado entró al cuarto de baño de la chica, los primeros rayos solares entraban por las ventanas, eran apenas las seis de la mañana. Aun temblaba por lo que había visto al entrar al cuarto.

Sus bellos ojos cafés se habían acostumbrado a la semi obscuridad del cuarto casi de inmediato, al entrar por poco cae, ya que su pie se enredó con una prenda que estaba tirada en el suelo. Tragó seco del susto, no solo miró ropa de Candy en el suelo, entre sus ropas estaba…demonios estaba una corbata del joven Anthony, esto no pintaba nada bien. Después de dejar las toallas, con cuidado se acercó a la cama y con la luz que se filtraba por las cortinas pudo observar a la joven que dormía plácidamente sobre su cama; la chica solo estaba envuelta con una ligera sabana, volvió a tragar seco. ¡Candy no traía pijama!, Dios, se llevó las manos a la boca del susto, y giró lentamente su cabeza hacia el vestidor que estaba abierto y con terror miró sus batas, todas estaba dobladas o colgadas donde siempre las ponía, otra pista más.

Estaba helada, con cuidado comenzó a levantar la ropa regada en el suelo, tragó seco al ver esa pieza de ropa, nuevamente más pruebas...ahora sí estaba segura, su pequeña amiga había...sí se había entregado a su amado novio. Ella llevaba cuenta de sus visitas mensuales por ser su dama de compañía y por llevar la misma fecha, y esta prueba…no tenía que estar ahí. Dios Candy estaba en un lío, su ciclo menstrual comenzaría en dos semanas más. Su madre era comadrona y sabía mucho de eso por ella. Tragó seco nuevamente, rogaba al cielo que estuviera equivocada, pero sólo el tiempo le daría la razón o no.

Con sumo cuidado guardo la corbata del joven Anthony en su mandil, por nada del mundo podían darse cuenta de que venía del cuarto de la señorita Candy. Meneó su cabeza y siguió en silencio recogiendo todo lo que encontró regado, cuando terminó se acercó y miró con tristeza y cariño a su pequeña amiga, quien respiraba tranquila y sonreía en sus sueños. Ella la estimaba y la quería como si fuera una pequeña hermana por todo lo que aquella chiquilla rubia había sufrido. Le dolía en el alma verla metida en semejante lío. En ese momento, se juró ayudarla en lo que necesitará porque presentía que algo negro venía en el futuro de esa chiquilla tierna.

Candy ignoraba que era observada por su amiga, ella seguía perdida en los brazos de su amado Anthony en sus sueños repitiendo con detalle cada una de sus entregas de esa madrugada.

.

Cuando entró en su habitación, Anthony recargó su espalda sobre la puerta, cerró los ojos mirando al techo, se llevó su mano a su cara. Su cuerpo temblaba ligeramente, aún no salía de su sorpresa, había hecho suya nuevamente a su amada Candy a pesar de que se había jurado respetarla hasta que se casaran cuando ambos iban caminaban dentro del pasadizo. Fue un bruto, no pudo resistirse a sus encantos; su sangre hervía por ella, era como una droga para él.

Sabía que al llegar Patrick todo acabaría, tal vez, fue eso que lo motivó a esa nueva locura en la habitación de la rubia. ¿Qué hubiera pasado si los hubieran encontrado? De verdad que no se reconocía, él quien siempre había sido precavido y metódico en su comportamiento había puesto de cabeza la vida de Candy. Él no importaba, pero ella sí, ella era lo más importante en su vida.

Se sentía molestó con él mismo por haber sido tan débil y haber puesto a Candy en esos predicamentos…ella ahora podría estar, Dios, si embarazada, se llevó la mano a la frente. Fue hasta ese momento en su recamara que la verdad lo golpeó de frente; sus irresponsabilidades podían tener consecuencias y la única víctima aparte de la criatura seria Candy, era un idiota. Tenía que hacer algo y pronto,

.

Se quitó el saco y lo aventó a su cama, se llevó su mano a su cabello y llegó hasta su escritorio, se sentó y buscó varias hojas de papel y tinta. Era alrededor de las seis de la mañana, la luz de astro rey comenzaba a filtrarse en las cortinas, pero el prefirió prender una lámpara para comenzar a escribir. Estaba tan preocupado por el bienestar de Candy que el sueño había escapado de su cuerpo.

Su cuerpo aún guardaba el aroma amado de su chica, si antes la adoraba, ahora si moría de amor por ella. Introdujo la pluma en la negra tinta, y con una débil sonrisa comenzó a escribir, tenía que ser cauto con su padre, pero eficiente para convencerlo de ayudarlo; esta sería la primera vez en su vida que le pidiera algo. Antes de escribir miró al techo elevó una plegaria, y cerró los ojos, la imagen de su adorada madre vino a su mente en esos momentos.

.

— Mamá…ayúdame a convencerlo. Que encuentre las palabras correctas para poder hacer que me ayude. Es mi padre, pero en ocasiones lo siento como si fuera un extrañó, casi no lo conozco, donde quiera que estés mamá ayúdame, por favor.

Un profundo suspiro se escuchó en el amplio cuarto, la luz del astro rey continuaba filtrándose libremente por las delgadas telas…

.

.

. .°:·.¤.·:°. .

.

./

28 de octubre 1912

.

.

Querido papá:

.

Necesito tu ayuda, hoy más que nunca te necesito padre.

No sé ni como empezar a decirte lo que me pasa…pero lo primero quiero que sepas de mí, es que soy el hombre más feliz del mundo.

Estoy enamorado de Candy White Andrew, la hija adoptiva del tío abuelo William. Tú ya la conoces por mis cartas, sabes que es mi novia y sabes que la amé desde el primer instante que la miré. Sus hermosos ojos verdes me cautivaron en ese mismo instante, su bondad y ternura me robaron el corazón de inmediato.

Sí papá, estoy enamorado del ángel más bello que haya pisado la tierra...mi corazón ya no me pertenece, le pertenece ella, sólo a ella.

Papá necesito tu ayuda, he cometido...una locura de amor de la cual no estoy arrepentido y volvería hacerlo una y otra vez, pero tengo que poner un remedio a mi insensatez de inmediato. Padre yo tengo que proteger a Candy.

Lo siento padre...sé que esto que esto que cometí no es de caballeros y no han sido los principios que tú y mamá me enseñaron, pero...ustedes me enseñaron amar, y eso ha sido lo que he hecho, amar profundamente.

Amar a Candy padre es lo único que he hecho desde que la conozco y ese amor profundo…me ha hecho hacer una locura de amor.

Quiero casarme con ella cuanto antes papá, yo tengo que casarme cuanto antes con Candy.

Cometí una locura de amor, del cual no estoy arrepentido, pero estoy preocupado por el bienestar de ella. Papá Candy no tiene por qué pagar mis locuras y mis arrebatos de amor.

Perdóname papá, soy un canalla…seduje a Candy; ella es mi mujer, mi señora. Sé que no debía padre, pero no pude evitarlo, y me dejé guiar por mis sentimientos...la convertí en mi mujer, en un arrebato pasional. No miento padre, no fue arrebato, fue un acto de amor, un acto de amor profundo por la mujer más maravillosa del mundo. La mujer que robó mi corazón desde el primer instante que la miré por primera vez en el Jardín de las Rosas, fue como si mamá misma, la hubiera llevado a ese lugar para que yo la conociera.

Papá puedes decirme todo lo que tú quieras, merezco todos los insultos y regaños del mundo, pero lo importante en este momento es hacer lo correcto papá. Yo quiero y tengo que casarme inmediatamente con Candy.

Es lo que quiero y es lo que debo de hacer cuanto antes.

Papá, yo nunca te he pedido nada...ni cuando me abandonaste con la tía abuela. Nunca cuestioné tu abandono, callé mi dolor y soledad y soporté todo en silencio. Así como tú sufrías la muerte de mi madre, yo sufría por su perdida, pero a la vez sufría también por haberme quedado solo, fue como si los hubiera perdido a ambos. Papá te necesito.

Hoy por primera vez en mi vida te estoy pidiendo ayuda, por favor papá, ayúdame a ser feliz con el amor de mi vida, ayúdame hacer lo correcto y a casarme con ella cuanto antes.

Sabes que la amo con todo mi corazón porque te lo he dicho en cartas y no necesito ser más grande de edad ni de estatura para amarla más; además, papá yo ya no puedo esperar más tiempo.

Quiero y debo casarme con Candy.

Papá si tú no me ayudas, yo raptaré a Candy y nos iremos de aquí, como la pareja que somos, y nunca volverás a saber de mí, eso te lo juro papá.

Ella es mi única responsabilidad, es lo único que yo tengo en la vida.

Por favor papá te necesito, nunca te he pedido nada, ayúdame.

Necesito que convenza al tío abuelo que autorice su permiso para que nos casemos cuanto antes.

Papá...Candy puede haber quedado...embarazada. Sí papá, ella puede estar esperando un hijo mío, tu primer nieto, el heredero de los Brown Andrew.

Te imaginas papá, ¿lo contenta que estaría mi madre con un nieto.?

Sé que no tengo disculpa, no lo pensé, fue una locura de amor, pero no estoy arrepentido, lo único que estoy es preocupado por el bienestar de Candy; yo he alterado la vida de Candy para siempre. Por favor papá ayúdame.

.

Papá, Candy es lo más importante en mi vida. Todo lo que me pertenece por herencia de mi madre, le pertenece a ella también.

Quiero pedirte otro favor papá, si algo me pasará, por favor protégela y cuídala sobre todo de Elroy Andrew, ella la aborrece, también por eso quiero llevársela lejos de ella y de la familia Legan, aunque Patrick la protege, yo no la quiero ya cerca de esa gente; ellos han provocado mucho dolor en mi princesa. Recuerda, ella puede estar esperando tu primer nieto.

Estaré esperando tu respuesta, no tardes por favor.

.

Se despide tu hijo,

.

Anthony Brown Andrew

. .°:·.¤.·:°. .

.

.

Anthony leyó una y otra vez la carta, se sentía satisfecho con lo que había escrito. Era verdad, era la primera vez en su corta vida, que le pedía algo a su padre, solo esperaba que él reaccionara y lo ayudará. El guapo joven miró con detenimiento la carta después de haberla leído, era imperativo que la información de esa carta fuera solamente leída por su padre, no podía darse el lujo de ninguna indiscreción con la información tan privada que había contado a su padre.

Debía de proteger esa información a como diera lugar, respiró profundamente y se levantó de su asiento para dirigirse a su vestidor. Dentro de su inmenso vestidor, se acercó a una de las paredes y presionó una pequeña figura de adorno que permitió abrir una pared falsa, detrás de esa pared falsa, se encontraba una caja fuerte oculta. Inmediatamente, el joven la abrió con cuidado, y de la caja fuerte, el joven extrajo una caja de caoba que fue abierta con una pequeña llave que traía en uno de sus bolsillos, dentro de ella, se encontraban dos sellos, uno era del de la familia Andrew y otro de la familia de su padre. Tomó la de su madre y puso de nuevo la pequeña caja en su lugar. Antes de cerrar la caja fuerte, sacó una pequeña caja de terciopelo color negro, sonrió con nostalgia, era un hermoso anillo de diamantes y esmeraldas de su madre; esa era una joya valiosísima que había sido usada por varios de sus antepasados. Por un momento se distrajo recordando a su madre con el anillo; con cuidado cerró todo, y regresó a su escritorio llevando en sus manos el sello y el anillo.

Con el sello familiar a un lado, de uno de los cajones de su escritorio, sacó una larga cera de un color rojo intenso y comenzó a quemarla con cuidado para usarla sobre el sobre. Finalmente había llegado la hora de usar el sello familiar de su madre; había optado por el de su familia materna porque siempre había visto a su madre usarlo; tal vez su padre apreciaría eso y a la vez con el sello se aseguraba que solamente su padre conociera la información tan privada que llevaba el sobre.

Después de haber puesto la carta con cuidado dentro del sobre, el apuesto rubio, comenzó a usar la cera roja sobre el blanco papel, y con mucho cuidado presionó el emblema de su ilustre apellido Andrew sobre la cera derretida sobre el sobre; sonrió complacido y nostálgico al ver el trabajo terminado. Cuando era niño adoraba ver a su madre hacer esa curiosa actividad con todas las cartas dirigidas a su padre, se escribían tanto; suspiró profundamente, sólo esperaba que aquel emblema le trajera suerte a su carta.

De pronto tuvo una idea...decidió escribir otra carta igual, sólo que está la mandaría a Australia y la otra a Francia. Tenía que mandarlas de inmediato, no sabía dónde estaba su padre, así que también mandaría un telegrama indicándole su necesidad de verlo a las dos direcciones que le conocía. Desgraciadamente en el telegrama no podía decirle nada de Candy y de la boda, pero le indicaría de la urgencia de verlo y de la carta.

Aunque ya había cerrado la carta, su mente privilegiada le dictaría la carta. Con un poco de cansancio miró a la pared, el elegante reloj anunciaba que era alrededor de las siete de la mañana cuando terminó de redactar ambas cartas. Ahora venía lo más difícil de su misión, tenía que empezar a escribirle a "su suegro," una risa traviesa iluminó su guapo y desvelado rostro. Esta carta era aún más delicada que la que había escrito a su padre, porque no podía decirle la verdad. Respiró profundamente antes de comenzar. Tomó más papel y comenzó su difícil tarea.

.

.

. .°:·.¤.·:°. .

.

28 de octubre 1912

.

.

Querido tío abuelo William

.

Tal vez te sorprenda mi carta, la última vez que te escribí fue para darte las gracias por haber adoptado a Candy. Me hiciste el hombre más feliz del mundo tío abuelo, Candy es un ángel y yo tío abuelo estoy enamorado de este ángel terrenal.

Mi carta es para pedirte formalmente la mano de Candy...sí tío abuelo estas leyendo bien, quiero casarme con Candy, nosotros queremos casarnos y te suplico con el corazón en la mano que me conceda la mano de Candy. Por favor tío abuelo quiero ser feliz con el amor de mi vida.

Estoy seguro de que en estos momentos pondrás el grito en el cielo por nuestras edades, pero tío abuelo no necesitamos más tiempo para saber que nos amamos. Los meses que estuvimos separados nos sirvieron para mostrarnos que tan profundo es nuestro amor.

Tío abuelo tú sabes que la vida es frágil, mi hermosa madre es el claro ejemplo de ella, y en nombre de mi madre, te suplico me conceda la mano de, Candy para casarnos.

Por favor permíteme una audiencia contigo para exponerse todas nuestras razones y también para decidir mi futuro con los negocios de la familia. Estoy listo para hacerme cargo de mis obligaciones con la familia pero teniendo a mi lado a Candy como mi esposa.

También te aviso que le he informado a mi padre de mi deseo de casarme con Candy. Espero tío abuelo que aceptes mi petición.

Estaré esperando tu respuesta.

Gracias.

.

Atentamente.

.

.

Anthony Brown Andrew

.

.

. .°:·.¤.·:°. .

.

.

Con el mismo cuidado que tuvo con las cartas para su padre, el joven puso el selló de la familia en la carta para el patriarca. Se llevó las manos a la cabeza. Tomó su saco y salió. Necesitaba cabalgar, tomaría un baño después. En este momento tenía que sacar todo el nerviosismo que contenía su cuerpo, al mismo tiempo guardo las cartas. El mismo las llevaría al pueblo después de tomar un baño. No confiaba en nadie en ese momento.

El joven abrió la puerta y miró hacia la alcoba de su amada, con que gusto iría y volvería hacerle el amor una y otra vez, pero ya había cometido muchas locuras y debía tener los pies en la tierra a partir de ese momento. Por lo que recordaba, Patrick llegaría ese día en la noche; su joven novia se lo había comunicado.

Eso si sería todo un lio, haberle hablado a su padre y a su tío abuelo había sido fácil ya que había sido solo por carta, pero hablar con Patrick en personal, eso sí sería extremadamente difícil. Patrick parecía que leía el pensamiento, y no sabía cómo le iba poder guardar el secreto a Candy. Patrick era un hueso muy duro de roer.

Meneó su cabeza preocupado y se retiró, necesitaba cabalgar.

.

.

.

Continuará

.

.

.

. .°:·.¤.·:°. .

.

Les invito a leer mis otras historias:

.

.

"Stear: Reflexión Al Amor Perdido." Es una mini historia de dos capítulos escrita para celebrar su cumpleaños.

.

"Bajo La Luz De La Luna." Mi primera historia en fancfiction.

.

"La Carta." En un Archiefic escrita para celebrar su cumpleaños.

.

A todas las personas que han dejado mensajes, y a las que solo me hacen el favor de leer estas historias de forma anónima. Muchísimas gracias por apoyar estas historias, se los agradezco infinitamente.

.

. .°:·.¤.·:°. .

.

.

Notas 1: Los primeros sellos cilíndricos se usaron en Mesopotamia aproximadamente en 4000 a. C. Eran impresos en arcilla fresca.; también en el Antiguo Egipto se usaban los sellos sobre arcilla sobre papiros o en las tumbas. En los tiempos de la Edad Media usar el sello no solo garantizaba la confidencialidad de una carta, sino que era una manera de darle autenticidad al mensaje enviado. El sello era impreso usando cera. En el siglo XIX, los sellos se utilizaron para asegurarse las cargas y mercancías usando como sellos alambres de hierro. El material empleado para la fabricación de sellos dependía de quienes lo usaban, podía ser de oro, plata, bronce, o de plomo, y se usaba cera, de maltha, de creta asiática, lacre o cera hispánica. El color de la cera también variaba dependiendo de la persona o lugar de donde su usaba. Por ejemplo, los reyes de España usaban cera roja o blanca, los reyes de Francia desde el siglo XIII usaban cera verde, los emperadores del Oriente y algunos de Alemania usaban cera roja.

Para mi historia decidí usar esta idea debido a una película que me inspiró se me hizo interesante porque da un toque de privacidad y elegancia al mensaje enviado.

.

.

Agradecimientos

.

Nuevamente disculpen la tardanza; la única excusa que tengo esta vez las musas continuó en huelga, fue un capitulo difícil, espero que lo hayan disfrutado. Espero que el tamaño del capítulo dispense un poco mi tardanza.

Nuevamente disculpas por el romance intenso de los jovencitos, pero como les expliqué en el capítulo anterior, desgraciadamente en la vida real ese tipo de relaciones existen a esas edades. Espero no haber ofendido a ninguna persona, y sigan disfrutando de la historia como lo han hecho hasta este momento.

.

Le dedico este capítulo en especial a todas las personas que hacen el enorme favor de leer esta humilde historia. También quiero dedicárselo a todas aquellas personas que continúan siendo sido víctimas de estas desgracias naturales, como huracanes, incendios y terremotos, y a las compañeras que están enfermas y se están recuperando de una enfermedad, Nerckka, y Serenity Usagi. Animo amigas, mis oraciones están con ustedes. También a todas las compañeras que están estudiando, Val suerte en tus estudios universitarios, y Maravilla 121 gracias por leer mi borrador, es un apoyo enorme. Gracias a todas las personas por su apoyo, mensajes y tiempo.

.

Gracias a cada una de ustedes que me han dado consejos para mejorar, de verdad se los agradezco infinitamente. También, le doy la bienvenida a las nuevas chicas que han comenzado a leer esta historia. Es un honor contar con su apoyo, y me ha causado una alegría inmensa que este gustando esta historia. Gracias a todas por leer, por dejar comentarios, y por hacer de esta humilde historia una de sus favoritas.

Gracias especialmente a las personas que me regalaron comentarios y a todas aquellas que me han leído en forma anónima en el pasado capítulo. Si alguien se me paso, de antemano les pido una disculpa. A cada una de ustedes, gracias por su apoyo, tiempo y mensajes de verdad les agradezco que sigan apoyando esta humilde historia. Gracias.

.

.

maravilla121: Amiga mía como siempre muchísimas gracias leer el borrador de mi capitulo y darme tu punto de vista; eso me ayuda muchísimo, te lo agradezco.

Nerckka: Amiga espero que te estés recuperando de salud todo este bien para ti.

Val rod: Como siempre mis mejores deseos para ti, espero que todo este saliendo perfecto con tu tesis y tu posgrado.

Serenity Usagi: Espero que sigas recuperándote, animo.

TamyWhiteRose: Espero que hayas disfrutado este capítulo, aún seguimos con las consecuencias, pero pronto se vendrá lo más difícil en la vida de los jovencitos todo por avaricia y envidias. Muchas gracias por tu apoyo.

Pinwy Love: Gracias amiga por tu mensaje. Así es, la parejita con todos y sus problemas y remordimientos siguen derramando miel y amor.

Sandy Sanchez: Como siempre genial amiga, jajajajaja. Tienes toda la razón, mucho miedo y remordimientos, pero puede más su amor y pasión; siguen metiendo la pata. Gracias por tu mensaje.

JENNY: Muchísimas gracias por tu bello mensaje, espero y hayas disfrutado de este.

Mary silenciosa: Así es amiga, cuando se está preparado, aunque haya problemas las cosas son menos duras si ambos están mentalmente y físicamente preparados para afrontar la vida, pero a esta edad, ni mentalmente ni físicamente y aparte con los Legan y Elroy, la cosa no pinta nada bien para los enamorados. Muchísimas gracias por tu apoyo.

Grey: Si amiga, ya está embarazada; todo fue desde la primera vez. Lo pensé un poco en poner más romance entre ellos por eso de sus edades, pero por sus edades creo que es más difícil que se detengan, todo está a favor de que sigan haciéndolo, sus hormonas revueltas a mil por hora, sus edades, la falta de atención, y a escondidas en la madrugada…difícil para los chiquillos. Por muchas culpas que Candy tenga, el amor que siente por Anthony es más fuerte que sus prejuicios y remordimientos y por lo mismo cae fácilmente a sus peticiones. Ni las manos mete la chica. Gracias Grey por tu apoyo.

Rosas y Gardenias: Como siempre amiga gracias por tus bendiciones, de verdad que te lo agradezco. DIOS te bendiga a ti y a tu hermosa familia. Parte de tu teoría es muy cercana a lo que pasara; ella ya está embarazada. Estoy un poco lenta en llevar la trama a esa parte porque creo que existen muchas cosas que debo de poner primero. Un capítulo más y pasara lo de la cacería. Gracias por tu apoyo amiga.

Adoradandrew: No tardara en arder Troya amiga, por lo pronto se mandarán dos cartas, una lleva una bomba llena de noticias, y la otra una petición. El próximo capítulo traerá la "platica" entre Patrick, aunque Candy le rogó que no dijera nada, así que veremos que pasara. Muchas gracias por tus mensajes.

AlexaPQ: Así es mi querida Alexa, nosotras las mujeres somos culpables de todo según la sociedad, hasta del primer pecado que hubo en el mundo, jajajajaja, y lo más triste es que en ocasiones somos nosotras las peores verdugos o jueces de nosotras mismas. La pobre Candy por más culpabilidad y remordimientos que sienta, sigue cayendo de amor con Anthony, se nos ha convertido en un seductor el chico. Gracias amiga por todo tu apoyo.

Serenitymoon20: Quería amiga muchas gracias por tu bello mensaje, de verdad que te agradezco todo tu apoyo. Por cierto, estoy esperando más capítulos de tus historias, me tienes comiéndome las uñas. Gracias.

Penny Charlotte Brown: Hi Penny, thanks for your beautiful message. Don't worry I understand, you need to focus in your studies, education is the most important thing. I am very happy you are enjoying the story. Thank you, and good luck with your studies.

Gissa A. Graham: Tienes toda la razón mi querida Gissa, muchas jóvenes son usadas y después abandonadas a su suerte, y lo peor es que también sufren las criaturas que nacen de estas relaciones. Así es amiga, lo de Candy es por una desgracia, y ella sigue sin imaginar lo de un embarazo, a diferencia de él quien ya le cayó por fin el veinte; aunque esto no le ha impedido seguir haciendo de las suyas, estos chiquillos están jugando con fuego. Gracias amiga por todo tu apoyo.

Charlotte: Muchísimas gracias por dejarme un mensaje, saber que las personas disfrutan de la historia es para mí lo máximo, y cada uno de sus mensajes son como si recibiera un regalo, de verdad que te agradezco que lo hayas hecho. Gracias por tu apoyo.

Lucy Brower: Gracias Lucy por tu mensaje, si, amiga esta parejita esta explosiva con todo y sus culpas que tienen. La tragedia ronda desgraciadamente alrededor de ellos por causa de personas perversas, lo bueno es que existe gente que también los quiere a ambos.

Lilium: Un poco tarde, bueno bastante tarde, así que una disculpa, pero escrito con mucho cariño, espero lo hayas disfrutado. Gracias por todo tu apoyo.

Sakura-cha: Gracias amiga por tu mensaje. No te apures, en caso de que sea algo grave, les diré, pero no creo que escriba algo que sea más explícito de lo que ya pasó. Traté de ser lo más delicada que pude en el asunto, de verdad que espero lo haya logrado. Sabes mi nena me regañó por no haber advertido esa escena que hubo en el bosque, pero traté de que fuera muy simbólico y un poco poético porque me gusta mucho el romanticismo. Ojalá haya logrado presentarlo de esa forma, y por supuesto que la próxima vez les avisaré. Gracias.

Meer Campbell: Disculpa amiga por la tardanza; este capítulo fue un poco lento porque no sabía cómo presentarlo y decidí al final hacerlo en tres partes. En este capítulo fueron las cartas y el próximo será la plática con Anthony. Así que una disculpa enorme por el retraso, y aparte no estaba nada inspirada, las musas andaban de vacaciones. Gracias por tu apoyo.

Kikyo-sama: Muchísimas gracias por tu bello mensaje, te lo agradezco.

Angelise: Así es amiga, es un Anthonyfic, yo como tú adoro esta parejita, que bueno que estas disfrutando la historia. Muchísimas gracias por tu apoyo.

Lizetholveda: Muchas Gracias por agregar mi historia la lista de alerta de historias.

Cagalli Yula: De verdad te pido una disculpa por la tardanza, estaba trabada porque las musas de plano no ayudaban, y además no sabía cómo presentar este capítulo por eso lo presente en tres partes, la próxima es la plática con Patrick. Se ve lento porque era necesario desarrollar lo que pasara en el futuro por la importancia de los eventos que vienen. Muchísimas gracias por tu apoyo.

Luna Maria: Hi, yes you are right, this lovely couple are playing with fire even though they know is not correct what they are doing. Also, you are right, Elroy is responsible of many of the bad things that will happen in the story. Sorry for the delay. I really hope you have enjoyed this episode. Thanks for your support.

Ster Star: Muchísimas gracias por tu bello mensaje, espero hayas disfrutado este capítulo.

Meer Campbell: Wow, me quede impresionada con lo que me platicas. Es triste lo que le pasó a esa chica o mejor dicho niña a esa edad, 12 años, wow. Si la verdad que cuando escribí el argumento, lo medité por las edades, pero desgraciadamente eso sigue pasando en nuestra época. Mi nena quien tenía catorce años cuando la escribí, me decía que estaba mal por la edad, pero eso fue lo que me impulsó a escribirlo, las edades y la frecuencia con que los embarazos a esas edades siguen sucediendo a pesar de existir pláticas con las adolescentes y métodos anticonceptivos, eso sigue ocurriendo en nuestra época. En la prepa donde estudia mi nena, había dos chiquillas de catorce años una embarazadas y la otra con un niño. Son niñas teniendo niños, pero estas lo hicieron por gusto. Lo que le paso a la hermanita de tu amiga fue horrible, pobrecita, Dios quiera y algún día se recupere, muchas gracias por tu mensaje y apoyo, de verdad que me quedé impactada.

Korin Wilson: Que bello mensaje, de verdad que agradezco infinitamente tu apoyo, y me da muchísimo gusto que estés disfrutando la historia. Gracias.

Esteban Carrasco: Los antagonistas de la historia por lo pronto son Elroy, Sara y Eliza Legan. Muchísimas gracias por tu bello mensaje, es muy lindo saber que disfrutan mi historia. Si mira, la historia será larga. Yo ya tengo el argumento terminado, lo que pasa es que lo he dividido en capítulos, y me emocionó tanto porque me encanta esta parejita que cuando escribo cada capítulo, duro bastante tiempo escribiéndolo por eso voy lenta. Además, también he dedicado tiempo a la época de noviazgo de ellos porque creo que es bonito presentar esa etapa de noviazgo de esta pareja que nunca se pudo mirar en la serie original. Ojalá y te siga gustando y sigas dejando mensajes, muchas gracias por tu apoyo.

Lyn Minmei: Que linda, me encantó tu mensaje. Espero que hayas disfrutado este capítulo. Muchas gracias por tu apoyo.

OHHCartist: Thanks my friend for your comment, support and time.

Malinalli Coy: Me dio un enorme gusto que todo esté bien contigo. Gracias por el apoyo.

AHOME SACERDOTISA DE SHIKON: Muchas Gracias por agregar mi historia a tu lista de favoritas y a la lista de alerta de historias.

.

.

Muchas gracias a todas y cada una de ustedes, por leer este fic: Val Rod, Lucero Santoskoy, lachicapoderosa, Lizbeth Haruka, Becky 10000, YAGUI, Rosas y Gardenias, TamyWhiteRose, Maravilla121 ,Clint Andrew, Feliz64, Mitsuki Leafa, Sheryl Clyne, Sakura-chan, Kikyo Sachi-sama, AlexaPQ, Nelly, jacky Andrew, JENNY, Locadeamor, tutypineapple, Ross, Lizita, adrinag1, Nerckka Andrew, chidamami, Mary silenciosa, Cagalli Yula, sayuri 1707, Yanyce, Mizusu Annie, MaiiraHuiir, BetzyC, Penny Charlotte Brown, divette56, Naday, Serena Candy Andrew Graham, Lizita, divette56, Luci Andrew, OHHCartist, Little angel pink, Rosima, Eydie Chong, RORE, , Little angel pink, Rosima, Adoradaandrew, NayrAdg21, Miriam, Gissa A. Graham, Tania Lizbeth, Lizvet Ardray, Eliza-Sq, Lacus Sheryl Nome, Mary Andrew, aday, Fandcya, Malinalli Coy, Maluzaa, CeShlrE, Serenitymoon20, Grey, Carolina Macias, Carolina Macias, Alexas90, Moonlightgirl86, Ranka lee, sweetpea81572, Raven, Gray, Leihej, Lizetholveda, NataliaGG, Flakitamtz, Arleniferrreyrapacaya, IQS, Karina, Nana, Kamanance, Lis69 Meer Campbell, Ranka lee, Grey, Chibiely, Saori Atena, Angdt, Lyn Minmei, Kanade Tachibana, Sakura-chan, Amuletodragon, Annette celesttle, Shaoran-li, Lucy Brower, Charlotte, Lilium, Kikyo-sama, Angelise, Luna Maria, Ster Star, Korin Wilson, Esteban Carrasco, AHOME SACERDOTISA DE SHIKON, a todas las Guest que han dejado mensajes, y a las chicas que solo me hacen el favor de leer la historia de forma anónima. Gracias.

.

.

A todas muchas gracias. Cuídense