LAMENTO LA DEMORA... A VER SI ME PERDONAN CON ESTE CAPITULO XD

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.. y el tigre se dio cuenta que de un segundo a otro, todo se había complicado...

Taiga había planeado toda la noche anterior el escenario que crearía para hablar con Kuroko y su hijo... algo totalmente distinto a lo que estaba ocurriendo actualmente...

Pensó...Llegaría a aquel lugar, observaría el encuentro entre Kuroko y su hijo, luego les seguiría a su hogar y ya estando ahí, se presentaría y haría su gran entrada triunfal... pero...

No todo lo que uno planifica termina siendo realidad... y Kagami lo comprendió muy tarde a manos (o patas ) de aquel pequeño cachorro de hermosos ojos celestes.

- Kagami-kun? - volvió a llamar el peliceleste a sus espaldas - Eres tu, Kagami-kun? - la voz de Tetsuya pareció temblar...

Taiga pudo ver en ese preciso momento, como el rostro del jovencito frente a él convergía de un estado de tranquilidad y seriedad a uno de enojo y hasta repelencia hacia él...

Los ojos del chiquillo, que tenían un exquisito color borgoña, muy parecido a los del tigre cuando joven... llenos de vitalidad y luz... llenos de energía, en ese segundo llegaban a centellear de ira.

- Mamá...-llamó el joven al peliceleste de forma demandante - qué hace este tipo aquí - habló de forma tajante y tratando de controlar su enojo - Acaso no tenía su familia en otro lado?, qué diablos hace aquí buscándote ... - agregó mirando fijamente al tigre, como desafiándole de que solo intentara acercarse a su madre y le arrancaría el pellejo.- no lo quiero aquí, que se vaya allá donde está su perfecta familia. - espetó con enojo marcado y brutalidad.

- Hika-chan... no hables de esa forma tan descortés - advirtió el más bajo - no te eduqué de esa forma...- le regañó de forma calma y con esa voz monótona que Kagami conocía bastante bien y amaba. - Kagami-kun - le llamó una 3ra vez en esta ocasión consiguiendo que sus ojos se encontraran - este no es el lugar para hablar... síguenos - terminó pasando por el lado del tigre, sin siquiera esperar a que se levantara o respondiera... para luego tomar de la mano a su hijo, quien aún sostenía al pequeño can en sus brazos y emprender el camino hacia la casa de los Kuroko.

Hikari le dio una última mirada cargada de enfado, y Kagami, a pesar de estar algo noqueado por como habían resultado las cosas, tuvo que aceptar que en ese segundo, al ver a su hijo haciendo aquella mueca de enfado, le hizo recordar claramente y sin equivocación a los pucheros molestos que hacía su ex-pareja peliceleste cuando eran jóvenes... y eso mismo calmó algo en su interior...

Esperaba no estarse equivocando, pero daba la impresión de que Hikari estaba molesto con él, dolido y hasta quizá... solo estaba esperando que él buscara la forma de disculparse y acercarse para darle la oportunidad de hacerlo...

Sonriendo vencido por las circunstancias de la vida, negó suavemente, mentándosela solo y se irguió para seguir a los que en algún universo paralelo, debieron ser su familia.

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Fue un camino bastante largo hasta unos edificios dentro de un tranquilo condominio. Era bastante acogedor y con muchas áreas verdes... Kagami notó que Kuroko seguía gustando de la vida tranquila.

Tomaron el ascensor hasta el onceavo piso, totalmente en silencio... ni siquiera, a pesar de las insistentes oportunidades que trató de crear el tigre, logró encontrar su mirada con la ojiceleste de Kuroko. Se sentía mas que molesto, pero aún así no emitió palabra alguna... necesitaba estar calmado y atento a todo lo que ocurriera, ya que esta oportunidad era muy distinta a la anterior en la que se encontró con el más bajo.

Cuando salieron del ascensor, Kagami trató de estar a un costado del peliceleste, pero Hikaru no lo permitió, y puesto que tenía casi la misma contextura y atura que Kagami solo que más joven, de un solo empujón le hizo retroceder y permanecer tras de ellos.

Kuroko sonrió ante el instinto sobre-protector que tenía su hijo para con él, puesto que esa parte del joven le recordaba como había sido Kagami en su juventud, como había sido el tigre respecto a su relación y con un pinchazo en su pecho, también recordó lo que habían vivido...

Sintió Kuroko en ese momento como sus ojos se cristalizaban y comenzaba a nublarse su visión..., su corazón dolió, mientras sus manos comenzaron a temblar... estaban a solo unos pasos de la puerta de entrada a su departamento.

- mamá - llamó el joven al peliceleste cuando vio como las manos de éste temblaban y no podían meter la llave en la cerradura de la puerta...- tranquilo... yo te protegeré, si tú así lo indicas, yo ni siquiera permitiré que entre a nuestra casa...- agregó mientras tomaba la mano de su progenitor y arrebatándole la llave, abrió él.

- sé que no estás de acuerdo, Hika-chan, pero te pido que dejes de lado tus rencillas y hables con tu padre - susurró el peliceleste solo para que su hijo le oyera - si después de todo lo que tenga que decirte y explicarte, si después de proponerte todo lo que deba tu aún no quieres que se te acerque, lo comprenderé... - agregó el más bajo entrando en aquel amplio departamento. - ya le quité tantos años de ti, si que él lo supiera... es momento de retribuirle algo, ya que la culpa me mata. - terminó sonriendo al joven para que este bajara la guardia.

- lo haré solo por ti, mamá... aunque no prometo nada - terminó quitándole la llave a Kuroko para abrir él la puerta e ingresar de una vez... - no es como si me agradara tenerlo aquí... - gruñó por lo bajo haciendo suspirar al peliceleste...

Kagami siguió de cerca aquella conversación y a pesar de que le dolía en el alma saber del rechazo de su hijo, sentía en su corazón la alegría de ver que amaba tanto a su madre y que la ex-sombra de Seirin había criado de excelente manera a ese chico... su corazón de padre sentía orgullo viendo el gran hombre en que se convertiría su hijo algún día.

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.horas despues.../

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suspiro...

Cómo se habían complicado las cosas de un segundo a otro, como había llegado a parar al lugar en que se encontraba y sobre todo, de la forma en que se encontraba...

pero...

No pudo evitar sonreír y sentir una vez más aquel calor en su pecho al momento en que sus dedos grandes y gruesos jugaban con las hebras sedosas de cabello celeste que se desparramaban sobre la almohada a un costado suyo.

Acariciar aquellas mejillas de porcelana que con suerte poseían una que otra arruga, tan suaves como recordaba, mientras observaba el calmo respirar de aquel pecho al desnudo a su lado. Los pezones rosados y erguidos, levemente más desarrollados de lo que recordaba pero igual de tentadores...

·debió ser por el amamantamiento · pensó el pelirrojo alargando una mano y acariciándole suavemente con la yema de su pulgar. De los labios del peliceleste se escapó un suave siseo...

Le observó dormir, con el semblante tranquilo, y trató de detallar cada cambio del rostro de su pequeña sombra... sus cejas delgadas y pequeñas, sus largas y abundantes ... espesas pestañas que ocultaban aquel par de pozos sin fondo de cielo aquamarina...

Volvió a suspirar tratando de entender como había terminado en la cama del peliceleste, totalmente excitado cual adolecente, teniendo una sesión de sexo desenfrenado y caliente junto al amor de su vida...

PREGUNTA ESTUPIDA, TAIGA!

Para él, Tetsuya siempre fue hermoso... lo más bello que en su vida logró ver... y a pesar de los años y la dura vida que debió haber llevado el pequeño peliceleste, como para sacar adelante solo a un niño, su belleza no se había perdido ni marchitado.

No podía negar que se sentía bien... demasiado bien haber vuelto a tocar cada parte de ese pequeño y esbelto cuerpo... haberse adentrado en sus entrañas y haber arremetido de forma salvaje, casi desesperado, aquel estrecho paraje... ooooooooh no, de tanto pensar en los "como" se estaba volviendo a elevar su temperatura, sintiendo como aquel pedazo de carne entre sus piernas quería volver a erguirse para la batalla...

Sin poderse mentir, la pequeña ex-sombra fue y era el único que podía lograr esa reacción en él... lo aprendió de la peor forma y lo entendió después de muchísimo tiempo.

Sonrió vencido...

Por tanto tiempo intento que lo que sentía con solo estar al lado del adormilado peliceleste, lo pudiese sentir con otra persona...

Pero siempre fue imposible... y hoy, después de todo lo ocurrido, después de aquella acalorada discusión donde poco menos se destrozaron y que Taiga conoció el peor y más crudo lado del tranquilo Tetsuya... no pudo evitar... no pudo!...

Durante la cruda discusión, donde las palabras y sentimientos guardados por tanto tiempo, salieron a flote y rompieron todo a su paso, Su cuerpo pareció que despertaba después de décadas de haber dormido, parecía como si mientras más discutía con el ojiazul, su cuerpo subía y subía de temperatura hasta que llegó un momento que no resistió más...e hizo lo que su instinto, el cual despertó de golpe, le indicó.

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horas antes...

- NO ME INTERESA! - grito Hikari casi colérico - USTED NO FUE NECESARIO EN TODOS ESTOS AÑOS, NO VENGA A APARECERSE AHORA Y TRATAR DE JUGAR A SER EL PADRE PERFECTO! - agregó con odio contenido - mi madre! ni siquiera sabe cuánto fue lo que mi madre sufrió por su culpa... LO QUE YO SUFRI! - agregaba mientras los ojos borgoña del chiquillo se llenaban de lágrimas - jamás estuvo cuando lo necesité - susurró con un hilo de voz, para luego tomar fuerza e ira nuevamente - Y YO LO NECESITE!... pero ya ... ya no. - terminó dando la vuelta tomando su bolso -

- HIKA-CHAN! - le llamó el peliceleste para calmarle .

- No mamá... yo lo intenté - gimoteó contra el hombro de su madre, escondiendo su rostro de aquel sujeto que le dañaba... - solo deja que me calme, por favor... iré a casa de Kishiro - terminó besando la mejilla de su "madre" y abandonando el departamento.

El silencio que les acompañó durante esos minutos fue tan denso que podía sentirse claramente el sobre esfuerzo que debían hacer para respirar.

-Dele tiempo, Kagami-san - dijó con un tono neutro y monótono el peliceleste - él recapacitará y...

- y qué! Kuroko - estalló de pronto el tigre - que se supone que pasará! el chiquillo me odia! - sentenció apretando los puños sobre sus rodillas, sin levantarse del sillón en aquella pequeña sala.

- no le odia - agregó con voz suave la ex-sombra de Seirin - solo está dolido - susurró recordando - cuando niño le hicieron mucho bullying por ser hijo de una madre soltera ...

- Y QUE PUEDO HACER YO AL RESPECTO! - alzó la voz el tigre - COMO SI ESTO FUERA SOLO MI CULPA! POR QUE SOLO YO RECIBO SU ODIO!

- que tratas de decir! - en ese segundo el peliceleste bajó su tono, casi en siseo mientras su rostro convergía en molestia - no quiero pensar que me estás...

- ES TU MALDITA CULPA! KUROKO! SI TAN SOLO ME LO HUBIERAS DICHO! - gritó el pelirrojo acercándose de forma amenazante al más bajo - POR QUE NO ME LO DIJISTE! MALDITA SEA! -

- te lo iba a decir - siseo el peliceleste mostrando una pequeña vena que se inflamaba en su frente - pero fue cuando dijiste que te irías y terminaríamos nuestra relación! - arremetió el más bajo enfrentando la mirada fiera del tigre... oh no!, el estúpido pelirrojo no le echaría la culpa a él! no cuando el que había roto todo contacto había sido el estúpido tigre.

- SI ME LO HUBIESES DICHO! JAMÁS ME HABRÍA IDO! - gritó ya furioso cerca del rostro del peliceleste - SABÍAS QUE ME IRIA PARA NO VOLVER! -

- entonces es tú! culpa por hacer una promesa cuando sabías que no la cumplirías! - dijo con furia el ojiazul frunciendo el ceño marcando la línea entre sus cejas muestra de su enojo, recordando que el tigre le había prometido volver... - YO CREI EN TI! TU NOS FALLASTE! - y ya se acabó la calma... el peliceleste alzó la voz también con tanto enojo que pareció noquear uno segundos al pelirrojo, más éste volvió a reaccionar.

- TU ME FALLASTE A MI AL OCULTARME POR TANTOS AÑOS QUE TENÍA UN HIJO! - la voz ronca del pelirrojo parecía cada vez volverse más fuerte - NI SIQUIERA LA VEZ PASADA ME LO DIJISTE! -

- JAMÁS PENSÉ QUE TARDARÍAS TANTOS AÑOS! YA ES TARDE! YA SUFRIO DEMASIADO POR TU AUSENCIA! - volvió a arremeter el más bajo clavando su dedo en el pecho del pelirrojo, solo logrando que el fuego en el estómago de este comenzara a incrementar, volviéndose una hoya a presión a punto de estallar - TU FUISTE EL QUE NOS ABANDONASTE! EL QUE SE CASO! EL QUE FORMO OTRA FAMILIA! TU NOS ... TU NOS... - Tetsuya trataba de controlarse, pero esa chispa en su interior que había dejado de sentir hacía tantos años, nuevamente comenzaba a sentirse viva! encandecente! -

- NO TE ATREVAS A ECHARME TODA LA CULPA, TETSUYA! NO TE ATREVAS - amenazó el tigre avanzando , acorralando al peliceleste quien retrocedía y poco a poco su cuerpo quedó pegado contra una de las paredes...

- y si lo hago?! - soltó de pronto el más bajo desafiante, en un tono de voz, que el tigre pudo jurar que más que enojo, le sonó a un jadeo de excitación...- Ta...Taiga - tartamudeó en un gemido quedo el más bajo al sentir el cuerpo del tigre pegado al de él..

-Tregua! - gimió ronco el tigre alzando su mano hacia la nuca de Kuroko y rodeanado la cintura de este para alzarlo y sentir perfectamente como el más bajo le rodeaba con sus piernas sosteniéndolas en sus caderas - maldita sea, TREGUA! - volvió a decir con enojo y excitación mezclados, al momento en que conectaba sus labios con los del peliceleste en un beso brusco y sin ningún poco de ternura...

Fuego... ambos sentían fuego, una especie de ira, mezclada con amor y deseo, con pizcas de cada uno de los sentimientos que guardaron y mantuvieron escondidos bajo 7 llaves durante esos años para no dejarse ver débiles.

El aroma a vainilla que desprendía el cuerpo del más bajo, mezcladp con la exitación del momento, y el hecho de no haber tenido sexo en tanto tiempo...sin mencionar la escencia salvaje y masculina del pelirrojo oscilando en la nariz de Kuroko...

como dialos no iban a sucumbir ante eso...

Se extrañaban... se amaban... y aunque se odiaran... jamás podría aquel sentimiento de odio competir con la perfección que eran ellos juntos amándose... que eran ellos dos en una cama... en un cuarto, compartiendo sus cuerpos y deseos... sus almas y corazones...

no... jamás hubiesen podido resistirse...

no después de extrañarse tanto durante tanto tiempo...

No, amándose tanto... y de tan intensa manera...

Jamás hubiesen podido hacerlo...

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continuara...

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N/A : OMFG! sabía que esto pasaría, par de calenturientos no mas XD

en fin... cosas que pueden no entender.

Suelo llamar Kishiro al hijo entre Kise y Akashi (amo a esa pareja, sorry si no les gusta.)

Hikari ama a su padre... kuroko tiene razón. solo esta dolido...

y bueno... hasta aqui el capitulo...

no creo que haga falta lemon porque si lo escribo, no lo hare muy explicito... ya tengo un fic así y me ha costado mucho sacarlo adelante.

Yo creo que después de sacarse el gusto, Kuroko y Kagami lograrán hablar con más calma...

ellos se aman... espero todo salga bien.

Trataré de no demorar tanto esta vez...

Saludos y que la inspiración les acompañe XD