PERDON POR DEMORAR... EL TRABAJO QUE TIENE TONTA.

JAMAS

by

Seiryu

... Dulce...

Cada trozo de su piel era dulce y suave, tanto que jamás había podido olvidar como era su textura... el calor que desprendía, el aroma de su sutil sudor... era perfecto.

... Caliente...

Era increible...no hacía ni un minuto que se había venido en su interior, no lograba siquiera regular su respiración y con solo verle.. así, una vez más... sentía que su carne volvía a la vida.

Sentir ese calor rodeándole aún, en aquel interior húmedo y apretado... ese cuerpo pequeño y delgado, aquel vientre lampiño embadurnado con la esencia de su propio placer... esa cadera estrecha con aquel hueso marcado en los laterales de su cuerpo que le volvía loco...

si, estaba loco por ese pequeño, verle con los ojos llorosos, después del clímax, las mejillas sonrojadas por la agitación, el cabello húmedo pegado a su frente, esos labios rosados hinchados de tanto besarles...

no podía evitarlo... jamás podría...

no podía...

Cómo había extrañado a su pedazo de cielo el cual, era capaz de llevarle al infinito, tocar las manos de Dios y sentirse pleno con solo un beso..

- no más... no otra vez... - dejó escapar el peliceleste sintiendo en su interior como el tigre, a medida que trataba de calmar su respiración, parecía volver a hincharse - Tai...ga.. por favor... mis piernas ya tiemblan... estoy viejo...- trató de apelar a la cordura del pelirrojo.

- lo siento amor - susurró el tigre inclinándose hacia la ex-sombra y besando su frente, labios mejillas y todo lo que alcanzaba para deleitarse - pero no puedo parar...no después de no haberte tenido en tanto tiempo... es solo mirarte y ya me excito - susurró suave contra el oído del más bajo - te necesito... te amo Tetsuya... no puedo evitarlo! -

El más bajo suspiró rendido a medida que levantaba las piernas y rodeaba la cintura del más alto una vez más... sonrió suave cuando Kagami salió de él suavemente, casi por completo, para después entrar de golpe, embistiendo hasta lo profundo de su ser, golpeando una vez más su punto dulce el cual le hizo gemir con fuerza...con voz quebrada y casi suplicante.

Tendría que estar demente, ciego o idiota para no darse cuenta que él también le había extrañado, también le necesitaba y también, con solo mirarle se excitaba...

Taiga ya no era aquel semental de sus años de juventud, su cuerpo ya no estaba trabajado, marcado ni apretado como en sus años mozos... pero a cambio de eso, su cuerpo era el de un hombre ahora... de contextura fuerte y varonil, casi lujurioso a sus ojos... Era perfecto. Su presencia madura, con aquellas canas sexys, una que otra arruga alrededor de sus ojos que le daban ese toque de experiencia, sus ojos brillantes y encendidos, sin una gota de inocencia.

si, Tetsuya lo aceptó desde que se volvieron a ver, si antes el pelirrojo era hermoso, ahora simplemente la palabra "sensual" quedaba pequeña a su lado...

no importaba cuánto tiempo hubiese pasado, no importaba lo que habían sufrido esos años... su amor había sobrevivido a todo y parecía que en vez de apaciguar, simplemente se había magnificado al extremo que en ese preciso segundo, ya les era imposible separarse...

Había mucho que hablar, y que solucionar... mucho que decirse y discutir...

Mucho dolor que sacar de sus interiores, frustraciones y anhelos incumplidos.. había mucho que construir de nuevo... pero...

la primera piedra... la base de todo arreglo parecía continuar ahí...puesto que aquella base, era el amor ilimitado que se tenían, aquel amor inmortal que se profesaron una vez cuando jóvenes, y que ahora de adultos, aún seguía ardiendo en sus pechos.

Al menos... un atisbo de esperanza aún permanecía brillando en sus interiores. Era solo cosa de luchar hasta el final por lo que ambos querían...

aún cuando todo estuviese en su contra.

.

.

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Hikari caminaba de forma rápida y furiosa por las calles de su ciudad, su enojo se veía claramente en sus ojos borgoñas que permanecían brillantes de fuego bajo ese par de cejas fruncidas de tal forma que su aspecto era amenazante.

Las personas parecían huir a su paso, el aura oscura y repelente a su alrededor era tan atemorizante que hasta los animales callejeros bajaban la cabeza y las orejas al verle.

Con su mirada fija en el punto al que se dirigía, ni siquiera prestaba atención a su alrededor. Solo quería llegar luego a ese lugar y descargar ... echar a fuera toda su frustración. Estaba alterado, no solo sicológicamente, sino también fisicamente...

Sus manos sudaban, su cuerpo de forma intercalada, mandaba ráfagas de energía que atravezaban su espina, haciéndole sacudir todo su ser. Su ira estaba al tope, después de todo, nada lo había preparado para encontrarse de la noche a la mañana con su padre de frente...

De niño le había hecho tanta falta, fueron años de lágrimas ocultas de su madre para no preocuparle por los comentarios de sus compañeros de escuela...

El bullying al que fue sometido por ser hijo de dos varones, el echo de que su padre lo hubiera abandonado, las celebraciones del día del padre al que nunca fue, las navidades, cumpleaños y un montón de festividades y fechas importantes en las que no estuvo... y ahora...

Ahora solo por que se le había ocurrido, había dejado su hogar y había regresado a Japón, tratando de recuperar de forma egoísta, todo lo que había abandonado sin mirar a tras!

Que acaso ese tipo no sabía cuánto dolor había causado!, no sabía cuanta desesperanza había sembrado tanto en él como en su madre?, no sabía cuántas noches, se había levantado de madrugada, habiendo despertado producto de una pesadilla provocada por el constante bullying de sus compañeros, y buscando el refugio de los brazos de su madre, le había descubierto llorando y destrozándose el alma, mirando aquellas fotografías que guardaba en aquella caja prohibida para él.

Fueron años que vio a su madre llorar sin ser visto, fue demasiado dolor y tristeza...su corazón de niño no pudo evitar formar un odio casi fatal contra el que pudo haber sido su padre.

Cerró los ojos de ira cuando dentro de aquel edificio, subió al elevador. Por qué su madre no había aceptado la propuesta de Himuro-san... él era un hombre que en verdad se veía interesado en su madre, hasta él siendo un simple niño se daba cuenta de cómo brillaban los ojos del hombre del lunar cuando veía a su madre.

No lograba entender qué tan bueno o qué tan grande era el amor de su madre para su padre, como para haberse abandonado a si mismo, como el ser que era y simplemente, haberse vuelto una madre sobreprotectora con él, sin siquiera, darse la oportunidad de encontrar a alguien más, o enamorarse ...llegar a amar a otra persona.

Avanzó con paso firme al salir del elevador hasta aquella puerta, y apretando los dientes, tocó la campanilla de la puerta, la cual fue abierta de inmediato por un risueño pelinegro de ojos dorados. Hikari suspiró tratando de controlarse, puesto que, al igual que su madre, jamás dejaba a los demás ver su debilidad.

- Hika-chan! - canturreó el moreno - qué te trae por aquí! -

- Quiero ver a Tío Himuro, Takao-san - dijo mirando de forma fija al moreno, el cual sonrió ante el aura maligna alrededor del chiquillo y como si no pasara nada, se hizo a un costado dejándole pasar.

- iré por él - comentó Takao, tras de cerrar, dirigiéndose a los dormitorios... - no hace mucho se fue a recostar- comentó desapareciendo tras el pasillo a un costado de la sala.

Hikari bufó molesto, para luego sentarse en el sofá de la sala, a la espera de su "tío". Estaba molesto, y después de años corriendo a él cada que tenía un problema o sentía que se rompería en pedazos su alma, se había dado cuenta que, con el único que sacaba fuera su mal carácter y frustración, su ira... era con Himuro.

Ya llegando a su adolecencia, había tomado a aquel calmado tipo, al cual siempre quiso como su padre, como su sicólogo personal. No había nada más calmante para él, que hablar las cosas con el ex-jugador de Yosen.

Tan sumido estaba en sus pensamientos, que ni siquiera se dio cuenta cuando la puerta de una habitación a la derecha de donde estaba, se abrió suavemente...

Una pelirroja solo con un camisón salió medio dormida de aquella habitación, y con paso seguro, atravesó la sala, alertando sin ella darse cuenta, de su presencia al joven ahí sentado.

Los ojos de Hikari se abrieron de par en par, al ver a la chiquilla... y en un segundo, su aguda mente dedujo todo...

Pelirroja, ojos celestes, chica, de alrededor de 12 a 15 años... jamás la había visto, dormida en casa de su "tío" como si fuera la dueña, despistada a tal grado de no notarle...

si, ella debía ser...

- Hikari - le llamó de pronto Himuro que hacía acto de aparición en aquella sala, el cual noto de inmediato la presencia de la chiquilla - Setsu-chan! -

La chica volteó hacia el sillón donde miraba el moreno, y su piel llegó a temblar... ahí, ante sus ojos... ella sabía perfectamente de quién se podría tratar... y sus manos comenzaron a sudar cuando su corazón comenzó a latir a desbocado... sintió temor y sus labios temblaron al separarse para pronunciar palabra, más fue detenida antes de que pudiese emitir sonido.

- así que tú eres la hija de aquel que se hace llamar mi padre - siseó con enojo - por qué no toman todas sus pertenencias y se largan de esta ciudad... - comenzó a elevar el tono de voz bajo la sorpresa de Himuro y el terror de la chiquilla. - escúchame bien, como sea que te llames - agregó apuntándole con el dedo - jamás... lo oyes! JAMAS! permitiré que ese bastardo se acerque de nuevo a mi vida o la de mi madre...

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continúa...

N/A Dia de furia para Hikari... menos mal que no sabe lo que en ese segundo estan haciendo sus padres X3

peeeeeeeerdon por la tardanza, estoy hasta el tope de trabajo. espero poder actualizar protno,

un par de capis mas y esto se acaba.

Gracias por leer.

a ver si dejan algun comentario XD como para saber que no estoy sola. jajajaja ya! listo, nos leemos pronto.