Disclaimer: Los personajes de Slam Dunk no me pertenecen, sino a su creador, Takehiko Inoue.
Cumpliendo Un Sueño: Norteamérica
Capítulo #17: Proyectos de Navidad
— ¡¿Qué estás haciendo cabeza hueca?!— una potente voz se oyó entre la masa que apoyaban a Shohoku. Hanamichi volteó curioso en dirección a quien le hablaba.
— ¿Gorila?— susurró con sutil asombro.
— ¡Deja de estar lloriqueando y ve a proteger esa canasta!— ordenó con molestia el hermano mayor de Haruko. El pelirrojo frunció el ceño.
— ¡Ah Gorila si ya te saliste del equipo no me estás dando órdenes!— reclamó escandalosamente el número diez.
— ¡El señor Akagi tiene razón Hanamichi! Apresúrate antes que Sendoh o Fukuda encesten— Ryota reprendió a su compañero mientras corría a defender.
— "¿Sendoh?"— pensó curioso, entonces lo buscó en la cancha de un lado a otro. Enorme fue su sorpresa al ver que el muchacho recibía un pase de Uekusa— ¡Ah Sendoh, espérame no hagas trampa!— vociferó el pelirrojo a la vez que impulsado por la indignación, corría a toda velocidad hasta el otro rincón de la cancha. Dio un gran salto tras el número siete de Ryonan para arrebatarle el balón, sin embargo éste con un sutil movimiento lanzó el balón a Fukuda, quien se apresuró en encestar una clavada quedando ahora la cuenta tres contra cuatro a favor de Ryonan.
— Buen pase Sendoh— congratuló Koshino a su amigo. Los ojos marrones de Hanamichi se abrieron en su máxima extensión. Aquel joven de cabellos alzados seguía dominando la duela, provocando en el muchacho creciente frustración.
— "Demonios, ese maldito de Sendoh me está ganando. Y estoy quedando en ridículo en frente a Sally… ¡Pensará que soy un bueno para nada!— pensaba presionado el número diez— "Eso no lo puedo permitir… ¡No!— añadió a sus cavilaciones. No soportó más la ira contra la cual no halló mejor elixir que el impacto de su cabeza contra el poste que sostenía el tablero defendido, causando el enérgico baile de éste acompañado por un estruendoso ruido; tanto los contendientes en la cancha como los espectadores veían pasmados al chico de cabellos rojos, que jadeante después de unos silenciosos segundos volteó de súbito buscando con la mirada a la estrella de Ryonan quien le veía curioso; y es que la furibunda mirada de Sakuragi, era realzada por aquel enorme chichón que se alzaba en su frente.
— ¡Te derrotaré, Sendoh!— gruñó molesto— Yo ganaré este partido—sentenció— ¡Haz ganado la batalla pero no la guerra! ¡¿Oíste?!—añadió mientras apuntaba desafiante a Akira, el muchacho veía con signos de interrogación en la cabeza al pelirrojo.
El partido se reanudó y Miyagi dio un rápido pase a Mitsui, quien corrió raudamente en dirección a la canasta, al ver que Yasuda ya estaba cerca al objetivo, le envió el balón, sin embargo, una vez que lo tuvo en sus manos, no pudo avanzar lo suficiente debido a la insistente marca de Uekusa, el joven no halló mejor opción que buscar a algún compañero para entregarle el balón.
— A pesar de haberte golpeado tan duro te vez bien Sakuragi— comentó divertido el número siete de Ryonan. Sakuragi frunció el ceño molesto. Sin embargo no tardó en aflojarlo.
— Eso es obvio, porque este genio además de todas sus grandes habilidades tiene cuerpo de acero— expresó presuntuoso el número diez de Shohoku. Sendoh aprovechando el descuido de Sakuragi le esquivó para avanzar hacia el tablero; Hanamichi al notarlo corrió tras él— ¡Oye a dónde vas!— prorrumpió. Yasuda al notar que el pelirrojo quedaba desmarcado, le envió el balón a través de un pase alto para evitar la interferencia de Sendoh, fue así como dando un gran brinco que asombró a toda la audiencia, tomó el balón entre sus manos, corrió raudamente hacia la canasta para encestar, una vez bajo ésta, envió el balón al tablero en forma de tiro bajo la canasta, el balón se estrelló violentamente contra el tablero devolviéndose hacia las afuera del objetivo. El pelirrojo veía con asombro lo que había sucedido.
— "¡¿Qué?!"— cavilaba mientras veía al balón regresar.
— ¡Un rebote!— escuchó la voz de Mitsui alertando lo que sucedería.
— "Un rebote"— el número diez parecía haber olvidado su principal función dentro de los partidos. Entonces se apresuró en redirigirse al balón, sin embargo la cercana marca de Sendoh pretendía truncar su posibilidad. Ambos luchaban por tomar la delantera, Sendoh buscaba arrebatarle la posición privilegiada a Sakuragi, mientras que éste recordando las arduas noches de entrenamiento con Akagi, batallaba por no dejar pasar a su contendor. Pronto el balón estuvo por caer, y ambos muchachos se apresuraron en saltar, sus manos de manera sincrónica llegaron a la altura del balón, sin embargo fue el pelirrojo quien le dominó, y sin dar tregua a sus energías, clavó el balón en el aire dejando la cuenta cinco contra cuatro a favor de Shohoku. La ovación del público prontamente se hizo sentir. Una vez en el suelo miró a Akira y comenzó a reír escandalosamente.
— ¿Qué te pareció eso, Sendoh?— preguntó presuntuoso— Me recuerda a lo que pasó en nuestro último encuentro… Creo que se repetirá la historia, porque mientras el equipo de Shohoku cuente con este genio, ustedes están condenados a la derrota— expresó tras lo cual rió victorioso. El chico de Ryonan sonrió de medio lado.
— Que gracioso— musitó.
El juego pronto se reanudó y Koshino tenía el balón en sus manos, éste no tardó en darle un pase a Uekusa, quien se acercó raudo a la canasta, pronto se encontró con Fukuda, éste brincó para encestar un tiro con salto, pero la marca de Mitsui le impidió concretar su hazaña, y fue así como éste le entregó el balón a Sendoh, que haciendo un tiro con alejamiento, intentó eludir la intercepción de Sakuragi, sin embargo, la obsesión de este último por interferir en la jugada de la estrella de Ryonan, le llevó al seguirle instintivamente mientras hacía el alejamiento, de tal manera, mientras Sendoh lanzaba el balón el enorme y fornido cuerpo del pelirrojo se derrumbaba sobre él. Ambos cayeron con violencia al suelo a la vez que el balón se deslizaba por la canasta. Después de unos segundos Hanamichi se reincorporó dificultosamente mientras acariciaba su cabeza.
— Ay… eso me dolió— pronunció el pelirrojo. Sendoh era ayudado por Fukuda para ponerse de pie.
— ¿Estás bien?— preguntó el número trece a su amigo. Éste sonriendo contestó un "Sí". El silbato no tardó en sonar.
— Falta del número diez, cuenta canasta más un tiro libre— sentenció el juez.
— "¡¿Qué?! ¿Ya cometí una falta?— pensó con asombro Sakuragi.
Pronto el capitán de Ryonan estuvo en posición para ejecutar su tiro libre, los jugadores de ambos equipos esperaban expectantes el tiro de Sendoh. El silbato pronto permitió al muchacho lanzar el balón.
—"Que no enceste, que no enceste, que no enceste"— el pelirrojo repetía una y otra vez su artimaña para evitar que el chico de Ryonan consiguiera aumentar la diferencia.
— "¿Qué está haciendo?"— se preguntó Akira al notar la extraña posición del diez de Shohoku. Entonces retomó su concentración para lanzar el balón. Con gran sutileza lo envió hacia la canasta, mientras Hanamichi continuaba sus conjuros, sin embargo estos fracasaron ya que el balón entró limpiamente en la canasta, la cuenta ahora quedaba siete contra cinco a favor de Ryonan cuando quedaban once minutos del primer tiempo.
Esa fría tarde aquel muchacho había estado entrenando como acostumbraba hacerlo en el patio de aquella vivienda. A medida que pasaba el tiempo, su ansiedad aumentaba. Y es que practicar en solitario o en compañía de Eddie no satisfacía su avidez por jugar un partido. Cada vez su añoranza por aquel equipo al cual había pertenecido sólo hace unos meses, se hacía más evidente para sí mismo. A pesar de ello jamás había pasado ni de la manera más efímera por su mente la idea de regresar. Si bien le desesperaba la idea estar suspendido del equipo, no quería regresar a Japón fracasando, quería cumplir su anhelo de jugar en Norteamérica, y no dejaría que la ambición de su compañero de equipo le truncara su sueño.
Ahora ingresaba a la cocina, en búsqueda de algún líquido que saciara su sed. Al entrar en el lugar se encontró con aquella joven, que sumida en la lectura de un periódico no había notado su presencia.
— ¿Qué haces?— la fría voz del muchacho acabó con la concentración de la joven, quien al oírle volteó casual a verle. Sin embargo al reconocer su presencia espantada devolvió la mirada hacia el periódico.
— ¡Kaede!— formuló con dificultad mientras disimulaba el rubor de sus mejillas bajo aquellos papeles informativos.
— "Ahora qué le pasa"— se cuestionaba contrariado Rukawa al notar la extraña reacción de la pelinegra. Y es que el muchacho no sabía la intranquilidad que habían causado en ella aquellas actitudes de sincero afecto tan impropios del muchacho.
— Este yo… sólo estaba viendo anuncios de trabajo— respondió ahora la muchacha mientras concentraba su mirada en el periódico.
— ¿Trabajo?— susurró curioso el muchacho mientras bebía un refresco y le veía de reojo.
— Como se acerca navidad, necesito un trabajo de medio tiempo para poder hacer algunos obsequios— explicó la chica examinando ahora algo más calma las ofertas laborales— Hasta diciembre del año pasado, solíamos ir Sally y yo a trabajar a un restaurante de comida rápida… Ella casi no tenía ganancias porque debía pagar la comida que a diario consumía ahí con su sueldo… Es una glotona— relató divertida, Kaede sonrió imperceptiblemente— Este año no podré ir a ese lugar a trabajar— espetó con desgano mientras su mirada vaga recorría el diario.
— ¿Y por qué no?— preguntó en tono neutral el chico.
— Necesitan a un chico—contestó— El señor me dijo que podía tomar el empleo si conseguía a ese chico. Pero todos los que necesitaban trabajo ya lo consiguieron… — explicó cabizbaja. Kaede le observaba en silencio. Sin embargo una idea fugaz pasó por la mente de la muchacha— ¡Ya lo tengo!— prorrumpió entusiasta poniéndose de pie. Volteó mirando con demencia al chico de mirada fría.
— ¿Se puede saber en qué estás pensando?— preguntó con un leve dejo de fastidio en la voz.
— Cómo no lo pensé antes— monologó mientras frotaba sus manos victoriosa. Rukawa le veía perplejo.
— ¿De qué hablas?— susurró previendo lo que pasaba por la cabeza de la muchacha.
— Ya te enterarás… ¡Vamos!— exclamó mientras tomaba rápidamente una de las manos del chico.
— ¿Qué?
— ¡Vamos por ese empleo!— exclamó entusiasta la chica de ojos celestes.
— ¿Estás loca?— musitó perplejo el joven de Kanagawa.
— ¡No me digas que no pretendes enviarle algún obsequio a tus padres para navidad, chiquillo!— preguntó de forma afirmativa la joven con falso enojo.
— Yo…
— Ya no digas nada, no tienes excusa para no hacerlo… vamos— expresó arrastrando sonriente a su joven acompañante.
— ¡Ya déjame! ¡Suéltame! ¡Déjame en paz! ¡No quiero ir!— reclamaba el muchacho sin lograr la claudicación de Megan. Sin embargo, repentinamente sus protestas cesaron.
— Seremos un gran equipo de trabajo, eso te lo puedo asegurar— expresó sonriente la muchacha— Además ahora puede que te quejes, pero al final vendrá la recompensa. Podrás enviarle algo a tus padres que les haga saber que te acordaste de ellos en navidad. Creo que eso los pondrá muy felices ¿No lo crees Kaede?— opinó ahora mientras volteaba hacia el joven, quien silencioso eludía el contacto visual con su acompañante, Megan prontamente advirtió la extraña incomodidad del muchacho— "¿Qué le pasa?"— se cuestionó contrariada. Prontamente comenzó a examinar a Rukawa para encontrar contestación a su interrogante, y no tardó en hallarla— ¡Lo siento!— formuló con dificultad avergonzada mientras soltaba de súbito la mano del muchacho, la cual había traído de manera inconsciente entre la suya desde que salieron de la vivienda.
— No importa— musitó el muchacho mientras un tenue rosa teñía sus mejillas.
— "¡Pero que tonta! ¿Cómo no me di cuenta antes que traía a Kaede de la mano? Que vergüenza"— pensaba avergonzada la muchacha mientras recordaba aquella tarde en el jardín de su casa— "Últimamente logra inquietarme… No sé que me está pasando con él"— reflexionó mientras tocaba sus mejillas y lograba percibir el gran calor de ellas— "¿Pero por qué actúas así conmigo? ¡Esto es tú culpa Kaede Rukawa!"— añadió a sus reflexiones mientras negaba con la cabeza. El muchacho se limitó a mirar hacia el frente.
El resto del camino fue en mutismo cabal. Cada uno conversaba internamente consigo mismo. Un silencio inquietante los rodeaba, sin embargo el pronto arribo al restaurante permitió acabar con el interminable retraimiento.
— ¡Señorita Megan, que gusto verla por aquí!— saludó un hombre de unos cuarenta años, de cabello negro con pequeños matices plata.
— ¡Buenas tardes señor Jones!— saludó gustosa la muchacha.
— Dime que te trae por aquí muchacha, creí que no te volvería a ver este invierno— expresó amablemente el hombre.
— Vengo por el empleo… Ya encontré a quien necesita— contestó sonriendo mirando divertida a Rukawa, éste se limitó a bufar.
— ¿No me digas que este muchachito quiere el empleo?— preguntó casi afirmándolo el hombre.
— Sí señor, él es Kaede Rukawa…— presentó la muchacha mientras era interrumpida por el hombre.
— ¿Kaede Rukawa? ¿Entonces eres extranjero muchacho?— preguntó curioso el hombre.
— Sí señor, soy japonés— respondió amable mientras hacía una reverencia.
— Vaya, sí que quiere trabajar con nosotros señorita Megan, dio la vuelta al mundo para encontrar a alguien— bromeó agradable.
— No se equivoca— pronunció entre risas— Kaede vive conmigo, es el chico de intercambio que le comenté— indicó.
— Bueno muchachos, el trabajo es suyo. Pueden comenzar desde mañana mismo si así lo desean. Megan debió contarte en qué consiste todo. Y si no es así no tendrás ningún problema porque ella conoce muy bien el funcionamiento de este restaurante— indicó el hombre amablemente.
— "Ni si quiera sabía a dónde me traía… Pero ya estoy aquí. Qué más da"— pensó resignado el chico de cabellos negros.
La segunda mitad del juego estaba a punto de comenzar, y el marcador indicaba que Ryonan llevaba la delantera con veinticinco contra diecinueve sobre Shohoku. Y es que la dupla ofensiva de Ryonan integrada por Fukuda y Sendoh lograron contrarrestar las eficientes canastas de tres puntos de Mitsui y los rebotes que Hanamichi ganaba tanto en la ofensiva como en la defensiva. Pronto los jugadores estuvieron de regreso en la cancha, y retomando sus posiciones de juego Sakuragi y Sendoh se encontraron nuevamente frente a frente. El árbitro se acercó con el balón en sus manos, alzándolo al cielo mientras hacía sonar el silbato, dando así inicio a los segundos veinte minutos. Los contendientes saltaron en completa sincronía en la lucha por el dominio del balón. Sendoh siguió concentrado el esférico, y Sakuragi estaba decidido en ganarle, y así lo hizo golpeándole enérgicamente dándole un pase a Yasuda, quien instintivamente se lo entregó de inmediato a Mitsui, éste avanzó con la permanente marca de Koshino, quien le seguía como si de su propia sombra se tratara. Prontamente la presencia del número seis de Ryonan comenzó a hostigar con mayor insistencia al tirador de triples, por lo cual entregó rápidamente el balón a Miyagi, quien escabulléndose entre los enormes, pero más lentos jugadores de Ryonan, se aproximó hasta la zona de tiro, sin embargo no tardó en encontrarse con Uekusa y Fukuda, quienes frenaron su avanzada. Así impedido por ambos jugadores, el chico del pendiente haciendo una finta, le entregó el balón a Kuwata que se encontraba libre producto del doble bloqueo a Miyagi. El muchacho se apresuró avanzar, sin embargo fue Sendoh quien le arrebató el balón con gran facilidad disponiéndose a contraatacar, pero no contaba con que el capitán de Shohoku le robara el balón y se a apresurara en dárselo a Hanamichi que ahora se encontraba sin marca en la zona de tiro, éste recepcionó rápidamente el balón y encestó sin ningún problema un tiro sencillo. Ahora la diferencia disminuía dejando el marcador veintisiete contra veintinueve a favor de Ryonan.
El partido se reanudó y Sendoh reiniciaba el juego mientras avanzaba lentamente rebotando el balón.
— ¡Vamos por una canasta más!— animó a su equipo el capitán.
— Sí— respondieron al unisón. Akira dio un pase a Koshino, Mitsui le seguía de cerca, no permitiéndole avanzar con facilidad, fue así como quiso darle un pase a Fukuda, pero Miyagi tocando con la punta de sus dedos el balón se lo arrebató avanzando raudo con él hacia campo enemigo, pronto distinguió a Mitsui cerca de la zona de tiro, por lo cual decidió entregarle el balón. Koshino marcaba permanentemente al tirador de triples, por lo cual para eludirle, Mitsui hizo una finta lanzando una canasta de tres puntos, sin embargo esta no logró entrar.
— ¡Un rebote!— alertó Miyagi. La lucha por alcanzar el balón era llevada a cabo por Fukuda, Sendoh y Sakuragi, siendo éste último quien logró apoderarse de él. Volvió rápidamente al suelo y brincó de la misma manera para darle nuevos dos puntos a Shohoku, sin embargo Sendoh palmoteó el balón haciéndole vagar por la zona de tiro, Yasuda lo tomó y se lo entregó a Mitsui, quien alertaba de su libertad para atacar. Fue así como a través de un triple, esta vez perfectamente ejecutado, el número catorce le daba tres puntos a Shohoku, el marcador ahora se inclinaba a favor de los rojos con treinta contra veintinueve.
—
Eddie caminaba en solitario por los pasillos de aquella preparatoria, si bien ocupaba gran parte de su tiempo libre en entrenar junto a Rukawa, no había descuidado sus funciones en el club de diseño, el que estaba en su total dominio.
— Que cansado estoy— susurró mientras estiraba sus brazos— Como se acerca navidad y año nuevo, los clubes piden más vestimentas que nunca… Espero que mis diseños se luzcan en los eventos de navidad y año nuevo o sino esos torpes se las verán conmigo— monologó mientras dejaba escapar un gran bostezo.
— Ya te dije que no es mi culpa
— ¡Claro que es tu culpa, desde aquel día no has hecho nada!— las voces de Bianca y Billie lograron llamar la atención del pelirrojo.
— "Son la falsa estrella y Bianca… Y están discutiendo"— pensó mientras los espiaba.
— Tú estás más cerca de ella, tienes que hacer lo que te dije… ¡No puedo hacerlo todo yo sólo!— el rubio logró reconocer al chico que los observaba— ¿Qué se supone que haces ahí?— se apresuró en enfrentar al pelirrojo.
— Es lo mismo que les pregunto… ¿Por qué se están peleando?... No sabía que tuvieran una relación tan cercana— expresó con suspicacia el amigo de Rukawa.
— ¿Y a ti quién te dijo que estamos discutiendo idiota?— indicó con molestia Billie.
— ¡No finjas, los vi como lo hacían!… Y estoy seguro que tiene que ver con Kaede. ¡Nadie me saca de la cabeza que tú y esta chiquilla planearon su salida del equipo de basquetbol!… Pero no quedará así, algún día se sabrá la verdad, y serás tú quien saldrá del equipo, pero a diferencia de Kaede, no volverás nunca más— expresó desafiante. Billie crujía los dientes ofuscado— Con su permiso… Me voy, no me gusta compartir con basuras— espetó con desdeño el muchacho mientras volteaba para continuar su camino.
— "Estúpido"— pensó Billie mientras crujía los dientes.
— Es una lástima que hayan perdido el partido— expresó la muchacha mientras abrazaba con sus manos una taza de chocolate caliente.
— Sí, creímos que con las ausencias de Rukawa y Akagi el equipo se haría muy débil… Pero aún hay hombres muy fuertes, y nosotros también perdimos al capitán Uozumi e Ikegami— dijo el muchacho.
— Y ese tonto de Sakuragi… Se la pasó haciendo escándalo todo el partido— expresó molesta mientras se cruzaba de brazos y recordaba las múltiples ocasiones en que el muchacho le discutía desde la cancha. Sendoh sonrió divertido.
— Siempre tiene muchas energías en los partidos…— indicó el número siete de Ryonan— Además, en cierto modo deberías alegrarte, él es tu compañero de salón— opinó sonriendo.
— Vah...— espetó entrecerrando los ojos. Sendoh sólo sonrió.
— Sally, si te pedí que vinieras aquí, es porque tengo que decirte algo muy importante— dijo ahora el capitán de Ryonan mientras su semblante se tornaba grave.
— ¿A qué te refieres, Akira?— preguntó con extrañeza la ojiverde.
— Creo que ha llegado la hora de que enfrentes a nuestra madre— expresó mirando fijamente a Sally.
— ¿Qué dijiste?— los ojos de la muchacha se abrieron con desmesura.
— Lo que escuchaste. Creo que ya es hora de que le digas quién eres… Ya te veo más tranquila, y en mi opinión estás lista para hacerle frente— explicó el chico de cabellos alzados a su joven acompañante.
— Akira yo…— pronunció con su voz levemente quebrada mientras bajaba la mirada— Quisiera hablar con ella, y decirle quien soy, pero tengo miedo ¿Qué pasa si me rechaza? ¡No seré capaz de soportarlo!— confesó mientras algunas lágrimas escapaban de sus ojos. Sendoh se acercó a ella y acarició la espalda de la muchacha.
— No tengas miedo— musitó amable— Mírame— le dijo mientras levantaba su rostro para verle a los ojos— No te dejaré sola, estaré en todo momento contigo apoyándote— añadió tras lo cual sonrió dulcemente. Sally deteniendo su llanto abrazó al muchacho. Después de unos instantes, se alejaron y la ojiverde se secó las lágrimas.
— Y dime… ¿Cuándo hablaremos con ella?— preguntó ya más tranquila.
— En Noche Buena— respondió escuetamente Sendoh.
Aquellos muchachos rodeaban a su amigo. Quien cruzado de brazos relataba su dificultosa situación académica, que una vez más truncaba su participación en el club de basquetbol de aquella preparatoria.
— Aún no puedo creerlo Hanamichi, creí que habías aprendido la lección— Yohei habló a su amigo.
— Es cierto, después de que peligrara tu participación en el campeonato nacional, creímos que ya no descuidarías tus materias— Takamiya fue quien opinó ahora.
— Pero se ve que no aprendes la lección amigo— Okuss comentó mientras negaba con su cabeza.
— Pero al menos es sólo una materia que le está causando problemas esta vez… Si estudiaste, podrías salvar la situación— Noma alentó a su amigo.
— ¡Ya cállense, no ven que estoy intentando concentrarme tontos!— recriminó el número diez a su ejército mientras se ponía de pie.
— Esta bien Hanamichi. Pero no te alteres, sólo vinimos a darte ánimos para tu examen de inglés— el chico rubio habló a su amigo.
— ¡Si ya lo hicieron váyanse, necesito concentración!— prorrumpió el pelirrojo mientras las campanas anunciaban el fin del descanso— ¡Uy! Ya es hora…— susurró mientras su rostro comenzaba a sudar— "Necesito aprobar este examen, o si no estaré acabado… el Gorila ya no podrá ayudarme como la última vez"— cavilaba nervioso.
— Bueno Hanamichi, ya nos vamos… Mucha suerte— expresó Noma. Okuss y Takamiya también se despidieron.
El maestro no tardó en arribar al salón, y para extrañeza de los estudiantes, no traía los exámenes que rendirían.
— Buenos días jóvenes— saludó— Como bien saben hoy tendríamos nuestro examen— comenzó a hablar el hombre.
— "No lo haremos ¡No lo haremos!"— pensaba emocionado el pelirrojo, ya que ellos le significaba contar con mayor tiempo para prepararse.
— Como pueden ver, no traigo sus exámenes conmigo— una sonrisa aliviada se dibujó en el rostro de Hanamichi— Pero eso no significa que no vayan a rendirlo…
— "¡¿Qué?!— la sonrisa del pelirrojo se desmoronó súbitamente.
— Sólo se trata de un cambio del método evaluativo. En vez de un examen escrito, haremos un examen oral, pasarán en parejas, yo haré una pregunta en inglés y deberán responder rápidamente, mientras más preguntas respondan mejor será su calificación, deben ser rápidos, ya que estarán compitiendo por su calificación, todo dependerá de su rapidez y fluidez— explicó el maestro— ¿Queda claro?— preguntó, a lo que todos respondieron en masa con un "Sí".
— "Demonios, esto complica más las cosas"— pensó angustiado Sakuragi.
— Para que todo sea más justo, haremos un sorteo para decidir a su compañero— dijo el maestro mientras hacía tomar a los muchachos un número.
— "Espero tener suerte"— pensó preocupado el número diez mientras sacaba un número— Tengo el número tres— susurró— Eso quiere decir que quien tenga el número cuatro será mi rival— pensó en voz alta el pelirrojo— ¿Quién será?— caviló mientras veía a sus compañeros, pronto la mirada de Sally buscando la suya llamó su atención.
— ¡Oye!— le dijo con falso enojo— ¿Tú tienes el tres?— interrogó sin cambiar su expresión.
— ¡Sí! Porqué lo preguntas— espetó refunfuñante el chico de cabellos rojos mientras sus mejillas se tornaban del mismo color que sus cabellos. La ojiverde se limitó a mostrarle su papel— "Cuatro"— pensó Hanamichi— Eso quiere decir, que tú competirás conmigo— pronunció pensativo el pelirrojo.
— Vaya conclusión— expresó con ironía levantando una ceja.
Pronto el sorteo había finalizado, y los primeros muchachos estaban siendo evaluados.
— "Demonios, tengo que ganarle a Sally o si no estaré perdido… No tengo otra solución"— pensaba mientras se sostenía la cabeza preocupado.
— Sakuragi… ¡Sakuragi!— el maestro hablaba insistentemente al muchacho.
— Oye tonto—espetó Sally mientras le daba un golpe en la cabeza.
— ¡Pero qué te pasa! ¡Por qué me pegas!— reclamó el pelirrojo sonrojado mientras acariciaba el chichón que nacía en medio de su pelirroja cabeza.
— El maestro nos está llamando, ya deja de estar pensando tonterías y vamos— dijo la joven adelantándose hasta donde el profesor.
— ¿Ya es nuestro turno?— preguntó perplejo— ¿Tan pronto?—añadió mientras se ponía de pie— ¡Oye espérate no te vayas!— pronunció el pelirrojo mientras caminaba atolondrado tras Sally.
— Muy bien, comencemos— indicó el maestro, tras lo cual pronunció la primera interrogante a los jóvenes contendores. La menor de las Bruce se apresuró en responder.
— Muy bien— felicitó el profesor.
— Gracias— masculló la muchacha haciendo una reverencia.
— "Ya respondió la primera pregunta, no puedo seguir quedándome callado"—reflexionaba presionado el muchacho, lo cual no le permitió advertir que el profesor había pronunciado la segunda pregunta, a la cual Sally respondió sin mayor dificultad.
— "Hanamichi está paralizado, la preocupación de quedar fuera del club y la facilidad de Sally de responder las preguntas del maestro, no le permite hacer nada"— pensaba Yohei desde su lugar.
Pronto la interrogación para aquellos muchachos acabó y el maestro sentenciaba la calificación.
— Bruce respondió ocho preguntas, mientras que Sakuragi sólo tres. Por lo tanto sus calificaciones son un nueve para la señorita Bruce y un cuatro para el joven Sakuragi— los ojos del pelirrojo se abrieron desmesuradamente.
— ¡¿Qué dijiste?! ¡¿Me pusiste un miserable cuatro?! ¡Oye viejo, esa nota es muy baja! ¡Yo merecía una mayor calificación, respondí tres preguntas, y encima me toca competir con una chica que ha vivido toda su vida en Norteamérica eso es trampa! ¡Ella es bilingüe yo no!... ¡Ahora por tu culpa quedaré fuera del club de basquetbol maldito viejo!— reclamó fuera de sí el pelirrojo. Ante sus últimas palabras Sally se asombró.
— ¡Ya cállese Sakuragi!... Eso no es justificación, la calificación ya está puesta y no hay vuelta atrás, no proteste— respondió molesto el hombre— Ahora regrese a su lugar— añadió. El pelirrojo quiso protestar, pero Yohei le detuvo.
— Hanamichi, ya no compliques más las cosas, será mejor que le hagas caso al profesor— aconsejó el pelinegro. Sakuragi gruñendo obedeció.
La clase avanzó, y Hanamichi sumido en sus pensamientos no sacaba de su mente las repercusiones que tendría aquella calificación en su participación en el campeonato de invierno. La joven de ojos verdes le observaba preocupada, ya que había notado lo importante que era para su compañero aquel deporte. Sus contemplaciones acabaron en el instante en que las campanas anunciaban el fin de aquella clase. En cuanto el profesor abandonó el aula, la ojiverde también lo hizo.
— Maestro— habló la muchacha mientras se apresuraba.
— ¿Qué sucede señorita Bruce?— preguntó amable el hombre.
— Necesito hablar con usted— indicó la chica.
Mientras tanto el pelirrojo permanecía inmóvil en su asiento. Yohei se le acercó prontamente.
— Vamos Hanamichi, no te deprimas… Seguramente encontrarás la manera de salir de ésta— animó el pelinegro a su amigo mientras apoyaba una mano sobre el hombro del pelirrojo.
— Yohei ¿Tú crees que este genio es indispensable para el equipo de Shohoku?— preguntó sin salir de sus cavilaciones Sakuragi. Su amigo sonrió afable.
— Claro Hanamichi, y es por eso que de alguna manera saldrás de este problema… Ya verás— expresó Yohei.
El descanso no tardó en acabar, y Sally regresó al salón dirigiéndose directamente hasta el basquetbolista.
— Oye— musitó con la rudeza que intentaba hacer prevalecer en sus conversaciones con aquel muchacho. Éste levanto la cabeza mientras que la muchacha le entregaba un papel.
— ¿Eh?— el muchacho examinó curioso lo entregado por la muchacha, mientras se sonrojaba de súbito— Ay Sally, no pensé que tu también me quisieras, pero no era necesario que me dieras una carta para declararte, somos compañeros de salón y puedes decirme lo que sientes con toda confianza— expresó embelesado el pelirrojo.
— ¿De qué estás hablando?— preguntó con fastidio la castaña— Eso es un comprobante con el que tienes que ir donde el maestro de inglés— explicó la joven.
— ¿Qué?— susurró extrañado.
— Hablé con él durante el descanso… Me pareció algo injusto que tu calificación fuera tan baja, considerando que yo he vivido toda mi vida en un país de habla inglesa y era obvio que tendría la ventaja… Entonces le pedí que te diera una oportunidad, y es por eso que te tomará un extraordinario, pero debes presentar ese documento— explicó Sally. Hanamichi abrió sus ojos con desmesura.
— ¿De verdad hiciste eso por mí?— preguntó perplejo.
— Sí— respondió seriamente— Es por lo de Hiroshima. Aún no te pagaba ese favor. Pero… Ya estamos a mano— añadió caminando hacia su lugar.
— ¡Oye!— habló el pelirrojo sin salir aún de su asombro.
— ¿Qué quieres?— preguntó la muchacha sin voltear.
— Gracias— pronunció sincero Sakuragi.
— No agradezcas… Ya te dije, fue una devuelta de mano.
El entrenamiento había llegado a su fin, sin embargo las managers solicitaron la atención de los miembros de aquel equipo, quienes se reunieron ante ellas.
— Muchachos, como ya todos saben se acerca navidad. Y con Haruko estuvimos pensando en que sería muy divertido compartir como club en esta ocasión. Es por eso que estábamos pensando en reunirnos durante la tarde de Noche Buena para pasar un buen momento— explicó la chica de rizos— Y creímos que para hacerlo un poco más dinámico, podríamos jugar al amigo secreto ¿Qué les parece muchachos?— terminó de comunicar su propuesta.
— Es una idea estupenda Ayako— apoyó de inmediato Ryota.
— Navidad y el Amigo Secreto… Qué tontería— espetó Mitsui. Ayako le fulminó con la mirada mientras acariciaba su abanico amenazante— ¡Esta bien, está bien! Iré— cambió repentinamente de opinión entendiendo perfectamente las amenazas de la manager.
— ¿Y dónde nos reuniremos?— preguntó Hanamichi.
— Ayako ha ofrecido su casa… Sus padres visitarán durante el día a sus abuelos, así que tendremos la casa sólo para nosotros— respondió Haruko muy entusiasmada.
— Ustedes muchachos también pueden participar si lo quieren… Siempre están apoyando al equipo en los partidos, es como si fueran unos miembros más— invitó Ayako al ejército de Sakuragi y a Fuji y Matsui, quienes como solían hacerlo, veían los entrenamientos. Todos aceptaron la propuesta.
— Oye Ayako…— habló Sakuragi a la chica de rizos— ¿Es posible que invite a una amiga?— preguntó avergonzado. Ayako no tardó en mirar con picardía al pelirrojo.
— Vaya Hanamichi Sakuragi, veo que ya tienes una novia y quieres que la conozcamos— expresó divertida la muchacha, los ojos del número diez se abrieron con desmesura mientras que un intenso tono rojo se extendía gentilmente por su rosto.
— ¡No, no Ayako te equivocas!— corrigió apresurado y escandalosamente ante las especulaciones de la muchacha.
— Ella sólo me hizo un favor y quisiera agradecérselo invitándola— explicó aún avergonzado el muchacho.
— Entonces invítala… Mientras más personas seamos más nos divertiremos— contestó amable Ayako— Pero ahora haremos el sorteo del amigo secreto— indicó— Haruko— habló ahora a su asistente, quien se apresuró en acercársele con una cajita dentro de la cual ya estaban los nombres de todos.
— ¡Oh, esperen!... Falta el nombre de Sally— indicó el pelirrojo mientras colocaba dentro de la caja el nombre de su compañera.
Pronto comenzó el sorteo.
— "Tiene que salirme ella, por favor"— suplicaba internamente el pelirrojo mientras revolvía los papelitos con los nombres— Ya está— musitó mientras tomaba uno de ellos. Pronto le abrió y leyó su contenido— "¡¿Qué?!— se preguntó sorprendido— "¡Ah… Por qué ese gordo tenía que ser mi amigo secreto, yo quería a Sally!"— protestaba internamente el pelirrojo mientras leía "Takamiya".
El sorteo continuó y las miradas de los jóvenes buscaban secretamente a quien les había correspondido. Dos miradas se buscaron mutuamente, las cuales al encontrarse se desviaron rápidamente.
— "Haruko"— leía el chico de cabello azulado— "Ahora qué le regalaré a la hermana de Akagi"— pensaba mientras miraba a la muchacha.
— "No puede ser… Mi amigo secreto es… ¡Mitsui!— caviló la muchacha mientras dirigía su mirada hacia el muchacho, al notar que éste le observaba, sus mejillas se colorearon de rosa. Prontamente le eludió.
Tras el sorteo los muchachos partieron hacia los vestidores, allí todos comentaban sobre quien les había correspondido.
— ¿Y quién es tu amigo secreto Yasuda?— preguntó Miyagi a su amigo.
— Miyagi, es una chica de primer año, la señorita Bruce— respondió amablemente el defensa de Shohoku, al escuchar aquello, el pelirrojo volteó rápidamente.
— Así que tú tienes a Sally, Yasuda— pronunció con insinuante amenaza el pelirrojo, lo cual no tardó en ser advertido por el muchacho.
— Si, aquí tengo su nombre— formuló con temerosa dificultad el chico de segundo año.
— Que coincidencia, yo lo quiero— expresó el pelirrojo.
— Pero Sakuragi, es mi amiga secreta— respondió acobardado Yasuda.
— Eso no importa, dámelo— ordenó el número diez.
— Sakuragi yo…— intentó oponerse, sin embargo casi sin notarlo, el joven de cabellos rojos le había arrebatado su papel a la vez que le entregaba el suyo.
— Pero qué tramposo— espetaron al unisón Mitsui y Miyagi que había sido testigos de la acción de Hanamichi. El pelirrojo reía embobado mientras leía una y otra vez el nombre de la ojiverde en el papel.
— "Soy un genio"— pensaba triunfante.
N/A: Hola a todos/as! Primero que nada quisiera agradecerles por tomarse el tiempo de leer esta historia :)
Esta nota es para avisarles que lamentablemente las siguientes actualizaciones no serán tan frecuentas como lo han sido hasta el momento por motivos netamente académicos. A pesar de ello, la historia NO se paralizará, espero poder publicar un capítulo cada lunes :), les aviso para que no tengan que estar revisando con incertidumbre si es que hay actualización. Muchos saludos y reitero mis agradecimientos por seguir esta historia C:
Reviews:
jorge 4: Hola! Me alegra que el capítulo anterior te haya gustado :) . Sobre Megan y Rukawa... esos dos cada vez se van acercando más, Megan lo va involucrando poco a poco en su vida, y él no se hace tanto del rogar xD, así lo pudimos ver en éste capítulo que acabo de dejar, ya veremos como les va en su trabajo de medio tiempo, es difícil imaginarse a Rukawa atendiendo a gente en un local de comida rápida sabiendo que su gran pasatiempo es dormir, su vida en Estados Unidos se ha visto algo... ajetreada por así decirlo xD... Y Hanamichi uff, es un celoso! xD y no puede soportar que Sendoh llame la atención de Sally, porque además de creerlos novios no puede entender cómo ella puede quererlo, siendo que "según el pelirrojo" él había causado su tristeza en Hiroshima al haberla rechazado. Espero que el capítulo recién leído haya sido de tu agrado. Muchas gracias por leer y comentar. Saludos C:
angelicacuario: Hola :D! Me alegra saber que el capítulo fue de tu agrado. Rukawa, sí... a pesar de su frialdad tan característica, tiene ciertas actitudes que demuestran indirectamente el afecto que siente por Megan :) y Eddie... uff pudo haber dejado a éste par solos y haber vuelto después, pero como le gusta molestar a su amigo, prefirió interrumpirlos (es un malo xD). Sally y Hanamichi... éste capítulo que acabo de dejar estuvo mayoritariamente enfocados en ese par, de las tres parejas en juego, son los más obstinados, y como bien tu dices, la presencia de Sendoh no facilita las cosas, sobre todo para que Hanamichi se acerque más, porque al creerlo novio de Sally, sus celos lo hacen explotar frente a ella y discutir en vano. Pero llegará el momento en que las cosas se aclararán y Hanamichi buscará una mayor cercanía con ella (ahora hay que ver cómo le va con la invitación que le hará para navidad xD con trampa y todo lo único que quiere es que Sally sea su amiga secreta) Esperemos que ella acepte ;). Saludos y muchísimas gracias por leer y comentar C:
