Capítulo 2:
Ya hacían 6 años desde ese momento, y aún hoy en día extraño a Flynn, pero continuando con la historia: una vez regresé a casa, todos esperábamos que Gis tomara su forma definitiva en mi cumpleaños número 11, cómo lo habían echo los Daimonion de los otros niños, pero lo que pasó el día de mi cumpleaños me confirmó que la "Incisión" había funcionado, Gis siguió cambiando de forma al igual que mis ojos, aunque eso fue un poco más fácil de esconder ya que solamente cambiaban cuando me enojaba o me encontraba bajo demasiado estrés, y sólo con calmarme volvían a su color original. Y bueno, ese año también hubo otra gran noticia que no me esperaba:
RECUERDO:
Falta sólo un mes para mi cumpleaños, y dos para mi primera cosecha, me encuentro junto a Prim haciendo las tareas de la escuela en nuestra cama en nuestra casa de la Veta, Mamá y Papá acaban de llegar y nos han llamado para que vayamos a sentarnos con ellos a su cama:
-Niñas, tenemos una noticia que darles –mi madre sonrió, mi padre tomó su mano mientras sonreía también, ambas los miramos interrogantes:
-¿Qué sucede? –pregunté, mientras Gis se instalaba en mi regazo, mirando a mis padres también.
-Dentro de 7 meses alguien más se unirá a nuestra familia –respondió mi padre.
-Van a tener un hermanito –nos aclaró mi madre.
-Un… ¿hermanito? –mis ojos y los de Prim se iluminaron al escuchar la noticia.
FIN RECUERDO.
Todo parecía ir bien, mi madre y mi padre estuvieron más unidos que nunca durante esos meses, pero entonces llegó mi primera cosecha.
RECUERDO:
Caminaba junto a mi padre hacia el área dónde tenía que inscribirme y pasar junto a los demás chicos de mi edad, me encontraba muy nerviosa e intentaba calmarme para que mis ojos no cambiaran:
-Hija, es tu primera cosecha y sólo hay una papeleta con tu nombre, no va a pasar nada –dijo mi padre pasando su brazo por mis hombros intentando que me calmara.
Suspiré y asentí, Gis trepaba por mi hombro convertido en hurón, me despedí de mi padre y fui hacia la zona señalada.
Me acomodé entre dos chicas, no las conocía por lo que no intenté hablar con ellas, miré hacia el escenario, Effie Trinket ya se encontraba allí, con un extraño traje celeste brillante y una peluca anaranjada.
-¡Felices Juegos del Hambre! ¡Y que la suerte esté siempre, siempre de su parte! –dijo cómo todos los años, una vez habían acabado el habitual video que mostraban y el alcalde Undersee hubiese leído el Tratado de Traición, se acercó a la urna de cristal:
-¡Las damas primero, como siempre! –metió la mano y haciendo varios amagos de coger alguna papeleta sacó una:
-Veamos, veamos… -se acercó al micrófono y abrió el papel: -¡Katniss Everdeen! –
FIN RECUERDO.
