Capítulo 5:

RECUERDO:

Venia, una mujer con la piel de color verde, arranca el pelo de mis cejas, pero aunque duele sigo el consejo de Haymitch y evito quejarme. Flavius, un hombre con pelo color naranja, se encarga de lavar mi pelo y Octavia, una mujer con la piel color rosa me mete en un baño que me quita unas tres capas de piel. De todos modos, ellos saben que no tienen que tocar a Gis, aunque no se bañe por dos meses su pelo sigue suave y brillante.

Una vez acaban salen del lugar y yo me pongo la bata para esperar a Cinna, mi estilista:

-Pareciera que eres otra persona –me dice Gis revoloteando a mi alrededor.

-Ja ja –digo sin gracia, Gis se convierte en un hurón y se tiende junto a mí en la camilla –Mientras mi cabello siga de su color natural y no pongan nada en mi cuerpo, no me quejaré –

En ese momento se abren las puertas del ascensor y aparece un chico de unos 20 años de edad, parece ser bastante normal, digo, para alguien del Capitolio, su ropa es negra y sólo lleva una máscara de ojos color dorado.

-Me llamo Cinna –dice acercándose, Gis se subió a mi hombro: -Ven para que conversemos –me tendió la mano y me llevó hasta un salón donde habían unos sillones. Ambos nos sentamos y Cinna presiona un botón que hace aparecer la comida de inmediato. La miro sorprendida, estaba recién preparada y olía delicioso.

-Mi compañera Portia, la estilista de tu compañero de distrito Cory, y yo pensamos que el tema de los mineros ha sido demasiado usado, así que hemos querido concentrarnos en la base: el carbón –sonrió antes de seguir hablando –Y el carbón se quema, y a veces llega a explotar –dice de modo calmado -¿No les dan miedo las explosiones, verdad? –

Gis y yo compartimos una mirada de extrañeza antes de negar.

Horas después estoy vestida con un traje negro, lleno de pequeños vidrios para reflejar la "explosión", Gis se encuentra alrededor de mis hombros como ha indicado Cinna, y una vez llegamos al establo de donde salen los carruajes nos encontramos con Cory, quien lleva un traje igual al mío, y Portia, su estilista.

-Les recuerdo que no van a explotar de verdad, tiraremos fuego sintético, el cuál se reflejará en sus trajes de modo que parezcan pequeñas explosiones –nos dice Cinna para tranquilizarnos -¿Listos? –me ayuda a subir al carruaje.

La música de apertura empieza a sonar y los tributos del Distrito 1 salen del establo.

Una vez los del Distrito 11 salen Cinna se nos acerca con una antorcha encendida.

-¡Allá vamos! –exclama y antes de que pueda reaccionar le prende fuego a los trajes y el carruaje empieza a andar.

En cuánto salimos los gritos y exclamaciones de "¡Distrito 12!" no se hacen esperar, algunos gritos de preocupación también, pero en cuánto ven que no es de verdad se unen a los otros gritos. Incluso buscan nuestros nombres en el programa.

La adrenalina corre por mis venas y no puedo evitar emocionarme, nos han dado una gran ventaja y no seremos olvidados, ni nuestro aspecto ni nuestro nombre: Katniss, la chica en llamas.

Los doce carruajes llegan al final del circuito en el Círculo de la Ciudad. Nos detenemos frente a la mansión del presidente Snow. La música acaba con unas notas drámaticas.

El Presidente da su discurso pero a decir verdad, no escucho ni una palabra.

Damos una última vuelta y entramos en el Centro de Entrenamiento. Cinna y Portia nos ayudan a bajar del carruaje y apagan el fuego que sigue centellando en nuestros trajes con un pequeño frasco.

FIN RECUERDO.