RECUERDO:
Una vez entramos al edificio, Effie se dedica a alabar nuestros trajes y nos dice que se le ha pasado hablando muy bien de nosotros con todos sus conocidos (que según parece son muchos) y a que varios les hemos parecido interesantes, una vez dice eso no puedo evitar sentir un retorcijón en el estómago al pensar que en realidad más de la mitad de estas personas (o puede ser que todas) estén solamente interesados en ver cómo nos matamos con los otros tributos, pero silencio a mis pensamientos y sólo pongo la sonrisa menos falsa que puedo para asentir ante lo que dice.
La habitación que se me es asignada es gigantesca, lo primero que hago es sacarme el traje e ir al baño, me meto en la ducha, la cual se encuentra con las paredes repletas de botones, y cuando presionas uno sale algún gel o esencia, con Gis presionamos unos al azar, aunque tengo curiosidad en saber que tiene cada uno, creo que me llevaría la vida en terminar de presionarlos todos. Al salir de la ducha intento tomar una toalla, pero al tocar la alfombra con mis pies, una especie de secador se activa y me seca al completo. No puedo evitar reír al ver lo esponjoso que ha quedado Gis por el aire. De vuelta en la habitación saco unos pantalones sencillos junto a una camisa blanca de los cajones repletos de ropa que obviamente nunca usaré, me la pongo y nos tiramos en la gran cama, observo el techo en silencio durante unos minutos. Mientras tanto Gis se remueve nervioso en la cama:
-¿Qué te sucede? –le pregunto incorporándome para observarlo.
-Estoy preocupado –me responde cambiando de forma, volviéndose un pequeño colibrí, empieza a revolotear a mi alrededor: -¿No viste como los miraron a ti y a Cory los otros tributos? Creo que sólo falto que les pegaran en la espalda un cartel publicitario que diga "ENEMIGO" –
-Dudo que haya alguna opción mejor –respondo encogiéndome de hombros, aunque sé que tiene razón, al llamar la atención conseguimos patrocinadores, obviamente, pero también que nos tachen como objetivo.
-¡Katniss! –Me llama Effie a la puerta con voz cantarina –Es hora de cenar querida –golpea con insistencia la puerta.
De un salto me levanto de la cama y Gis vuelve a convertirse en hurón, abro la puerta y me dirijo junto a Effie al comedor.
Cenamos en silencio, cuando estoy levantándome Haymitch nos dice que nos reuniremos en la mañana antes de ir al entrenamiento, para darnos nuestras "instrucciones".
Me duermo con la ropa puesta, mi cabeza apoyada en el estómago de Gis que se encuentra convertido en osezno. Me pregunto si mi familia me habrá visto en la televisión, probablemente sí ya que es obligatorio, me pregunto que habrán dicho de mi traje y si se encuentran bien. Mis ojos se llenan de lágrimas y me las seco, me abrazo a Gis y poco a poco voy quedándome dormida.
…
Cuando me despierto deben de ser como las 7 de la mañana, con Haymitch habíamos acordado reunirnos a las 9, pero como no puedo seguir durmiendo me meto en la ducha, dejando a Gis en la cama durmiendo, después de una lamentable elección de botones, salgo con la piel roja por el agua caliente y oliendo a coco de modo excesivo, la alfombra me seca y me trenzo el pelo en el baño, en la habitación me visto con la ropa que Cinna me dejo antes de irse, un uniforme color morado oscuro, con el número de mi distrito bordado en la manga. Despierto a Gis y después de que vuelve a convertirse en hurón nos dirigimos juntos al comedor.
No hay ni un alma en los pasillos, pero una vez en el comedor veo que los hombres y mujeres que estaban en la cena se encuentran ahí, le pregunto a uno de ellos si me puedo servir yo misma mi desayuno y asiente silenciosamente.
Me sirvo de todo lo que puedo, es casi como estar de vuelta en la estación, pero aún mejor ya que no hay enfermeras diciéndonos que podemos comer y que no, así que no detengo al llamado de mi estómago y tomo todo lo que me parece apetecible, incluso un poco de chocolate caliente, mis ojos brillan al verlo, nunca creí que podría volver a tomar, en la estación si nos portábamos bien durante todo el día, en la cena las enfermeras nos daban una taza de chocolate, era delicioso y siempre que Flynn tomaba le dejaba un bigote. Siento una pequeña punzada en el pecho al pensar en Flynn, acaricio el broche de Sinsajo que llevo prendido en el uniforme, lo llevaba en mi ropa durante la cosecha y Cinna me ha dejado llevarlo junto al traje y ahora sin poner problemas.
Me siento en el mismo asiento que siempre, Gis come en mi regazo unos bollos que le encantan y yo empiezo a comer. Una vez voy casi a la mitad Cory y Haymitch entran, nos decimos buenos días tranquilamente y los dos comienzan a servirse su desayuno.
-Bueno, al asunto, hay dos formas de entrenarlos: juntos o separados, es así si no quieren que su compañero sepa de alguna habilidad oculta que tengan, es una decisión importante, así que piénselo –recuerdo lo que mi padre me dijo de sólo decirle el secreto a Haymitch, nadie más, pero antes de poder responder Cory dice:
-Sería mejor que nos entrenes por separado –
Haymitch me mira esperando una respuesta, yo asiento:
-Sí, entrénanos por separado -
-De acuerdo, Katniss como ya terminaste anda a tu habitación un rato, hablaré con Cory sobre su estrategia y cuando terminemos Cory te avisara para que vengas –ambos asentimos y me levanto para dejarlos solos.
Vuelvo a mi habitación y me siento en mi cama en busca de algo con lo que entretenerme. Encima de una mesa de noche hay un pequeño objeto plateado, lo tomo entre mis manos, parece un control remoto, aprieto uno de los botones y una de las paredes que era negra se convierte en una playa, aprieto otro botón y aparece un desierto, después un bosque y finalmente una ciudad. Antes de que pueda decir algo Gis ya se encuentra convertido en un camaleón y se camuflaba en la pared. Iniciamos un juego donde tenía que encontrarlo y el tiempo se fue volando, escucho que tocan a la puerta, Gis se convierte de nuevo en hurón y salgo, asentimos el uno al otro antes de que cada uno vaya en diferentes direcciones.
Entro al comedor y veo a Haymitch sentado en uno de los sillones tomándose una taza de café, al verme entrar me indica que me siente en uno de los sillones frente a él:
-Bueno preciosa, ¿Cuál es tu habilidad? –me pregunta genuinamente curioso.
-Soy buena con el tiro al arco, mi padre me enseño a usarlo de pequeña, se armar trampas y… escalar árboles, también… -me detengo, preguntándome aún si es seguro decirle todo.
-¿Qué sucede? –me pregunta Haymitch.
-Nadie sabrá de lo que hablamos, sólo tú y yo ¿no? –
-Sí, sólo nosotros ¿Porqué? ¿Qué pasa? –
-Mi padre me dijo que lo mantuviera escondido, que no se lo dijese a nadie porque me podría ayudar en la arena a ganar, sin embargo me dijo que sí podía decírtelo a ti –asiento hacia Gis y el rápidamente salta de mis hombros y se convierte en un león, rugiendo frente a la cara de Haymitch, si no fuera por la situación me hubiese largado a reír, porque la cara que puso Haymitch no tenía precio. Prácticamente los ojos se le salían de sus órbitas y casi deja caer su café.
-¿Cómo? –
No me guardo nada, le cuento todo lo que sucedió en la estación, explicándole que el proceso que estaban intentando lograr era separar niño y daimonion, pero cuando hicieron el nuevo proceso conmigo la investigación fue cerrada. Una vez acabo Haymitch me dice:
-Bueno, he de admitir que estoy muy sorprendido, y estoy de acuerdo con tu padre, tienes que mantener en secreto lo de Gis, eso será una ayuda decisiva en la Arena, y cambiando de tema, cuando estés en el entrenamiento aléjate de las armas, que no vean lo buena que eres, en cambio edúcate en técnicas de supervivencia, fuego, plantas, camuflaje, lo esencial –nos quedamos en silencio al escuchar el sonido de los tacones de Effie venir hacia aquí, Gis se convierte en hurón de nuevo y escala por mi pierna para subir a mi hombro: -Suerte, preciosa –dice Haymitch antes de que entren Effie y Cory.
-Vamos querida, hay que bajar al centro –me dice tomándome de las manos y levantándome.
Bajamos en el ascensor y Effie se despide de nosotros una vez llegamos, en el centro ya se encuentran todos y la entrenadora jefe, Átala, nos indica que nos unamos al círculo, nos explica los puestas que hay y nos da consejos sobre a cuáles ir.
En cuanto termina me dirijo a uno de los puestos de supervivencia, alejándome de las armas, me quedé en el de frutas comestibles, estuve ahí un buen rato junto a Nali, la chica del distrito 11 de mi misma edad. Es muy amable y decido quedarme con ella, después vamos al de escalar, me sorprende lo rápida que es, yo era decente, pero cuando yo iba recién por la mitad ella ya se encontraba en la cima.
A la hora del almuerzo nos sentamos juntas, apartadas de los demás y nos entretenemos haciendo que Gis engorde.
Así paso el primer día, a la mañana siguiente vuelvo a hablar con Haymitch y él me dice que siga igual, sin hacerme notar y eso es lo que hago, me quedo junto a Nali y vamos por los demás puestos, dedicamos toda la mañana en el de camuflaje y al final terminas totalmente llenas de pintura, después del almuerzo vamos al de plantas.
Y el último día nos dedicamos a aprender a hacer fuego y modos de encontrar agua, cada vez me cae mejor Nali y eso me preocupa un poco, creo que si hubiéramos sido del mismo distrito podríamos haber sido buenas amigas, pero esa no era la realidad, somos tributos en los juegos del hambre, y una de las dos terminará muerta, si no es que las dos. Pero de todos modos este último día me permito disfrutar de su compañía.
Mañana sería nuestra presentación ante los vigilantes.
FIN RECUERDO
