Capitulo 20: RECUERDOS: El Capitolio y Finnick Odair.
Recuerdo:
Es de noche y ya estoy junto a Caesar (que aún mantiene su maquillaje morado) y en su traja azul brillante enfrente del Centro de Entrenamiento.
Me presentan y se escuchan los rugidos de la multitud, obviamente, aquí no he matado a nadie, aquí soy una ganadora por lo que hice, aquí a nadie le importa los tributos muertos (sin ofender Cinna)
-Bueno, Katniss, ¿Cómo fue tu vuelta al Distrito 12? –me pregunta Caesar.
-Abrumadora… al principio, cuando llegue aquí, no podía ni siquiera imaginar acerca de volver a mi casa, pero cuando me di cuenta de que podía, simplemente Caesar, no podía dejar de pensar en mi familia –
Todos soltaron un suspiro enternecedor, Caesar se veía conmovido, vinieron unas cuantas preguntas más, acerca de mi hermana y el bebe que esperaba mi madre, despues acerca de los Distritos y que me parecían:
-Y bueno Katniss, ¿Ya decidiste tu talento? –
El talento, es a lo que se dedican los vencedores despues de ganar, ya que no trabajamos ni estudiamos.
-A decir verdad, no tengo idea –dije y el publico se rio –Mi madre me ha propuesto bastantes pero no hay ninguno que me atraiga, excepto… -dije, piensa algo Katniss.
-¿Excepto que? No nos dejes con la intriga –me dijo Caesar.
-Bueno, me gusta el canto –Si el canto servía –Siempre me ha gustado y creo que podría elegir ese –
-Bien pues, haremos todo lo posible para que lo logres, ¿No es cierto? –le pregunto al publico y se escucharon los gritos de apoyo.
Nos despedimos y volvemos a entrar:
-¿Canto? –pregunta Haymitch levantando las cejas.
-Fue lo único que se me ocurrió –
-Oh, preciosa, no sabes en lo que te has metido –
Pero probablemente lo sé, cuando llegue a mi casa ya habrán algunas personas con las que hablare sobre mi carrera en el canto, y probablemente termine cantando aquí, en el Capitolio. He metido la pata y hasta el fondo.
La fiesta tiene lugar en la sala de banquetes de la mansión del Presidente Snow. En el techo se ven como pequeñas explosiones de fuegos artificiales que rocían con purpurina plateada y dorada. El vestido que me hizo Cinna, es azul oscuro, prácticamente negro, y en las orillas se ven pequeñas flamas que al mínimo movimiento mío parecen moverse como si fueran reales. Y, obviamente, el Sinsajo prendido en mi pecho.
Los músicos están en el aire, pero no logro ver que es lo que los sujeta. Hay pequeños sillones repartidos por toda la sala y fuentes de agua con peces de colores, hay un área cubierta por baldosas de otro color para bailar.
Pero la estrella es la comida, cientos de mesas cubiertas de soperas, budines, tortas, carnes, bebidas y postres.
-Quiero probarlo todo –le dije a Gis que estaba a mi lado convertido en un gato montés.
-Restríngete un poco, si tú engordas yo también –me dice en broma, pero da un salto y se convierte en picaflor. Va directamente hasta unas sopas y hunde el pico en una.
-Katniss, esto es delicioso –me dice y voy a probarlo.
El resto de la noche me la paso posando para fotos y firmando autógrafos.
-Ya no puedo más –le dije a Gis. Y solo habíamos recorrido un cuarto de las mesas del lugar.
-¡Katniss! –es mi equipo de preparación.
-¿Por qué no estas comiendo? –me pregunta Flavius. Los tres se ven bastante pasados de copas.
-Lo hice, pero no puedo más –
-¡Que eso no te lo impida! –Me dice Octavia y me llevan hasta una mesa cubierta de pequeños vasos -¡Bebe esto! –
Cojo uno y los tres chillan -¡No aquí!
-¡Tienes que hacerlo ahí! –me dice Venia y señala hacia los baños -¡O lo echaras todo por el suelo! –
Me cuesta unos segundos entender: -¿Esto me hará vomitar? –
Los tres se ríen –Por supuesto para que puedas seguir comiendo –
-Ya estuve ahí tres veces –dice Flavius.
Coloco con cuidado el vaso devuelta en la mesa.
Ellos se van y me quedo quieta mirando los vasos:
-Yo reaccione igual cuando me entere –dice una voz detrás de mí. Volteo y Finnick Odair esta enfrente de mí -¿Un azucarillo? –me pregunta.
-¿Qué? –digo pero Gis se adelanta y revolotea hasta su mano y toma el azucarillo.
-Gracias –le digo mientras Gis vuelve a mi hombro.
-No hay porque ¿Quieres bailar? –pregunta.
-¿Por qué no? –digo y tomo la mano que me extiende.
Finnick Odair es uno de los vencedores del Distrito 4, gano hace 3 años a la edad de 14. Y eso es lo único que recuerdo de él.
-¿Cómo lo has llevado? –me pregunta cuando ya estamos en la pista.
-¿La gira? ¿O todo lo demás? –pregunto. Hay algo en él que me hace ser honesta.
-Todo –dice sonriendo.
-Horriblemente fatal –dije sonriendo -¿Cómo lo llevaste tú? –
-Bastante mal también, pero tengo mi carismática personalidad que me hizo superarlo rápidamente –dice con una sonrisa arrogante.
-¿Tu carismática personalidad? –pregunto levantando las cejas.
-Auch, me diste en el corazón –dice riendo.
Nos pasamos el resto de la noche hablando, nos caemos bastante bien aunque hay algunos comentarios subidos de tono por parte de él, recompensados con un golpe en el brazo de parte mía.
Al final un hombre llama a Finnick, su expresión cambia por un segundo y despues vuelve a sonreír: -Nos veremos chica en llamas –
Effie me viene a buscar para irse. Dos empleados traen a Haymitch que esta borracho como una cuba y Cinna y el equipo de preparación vienen a reunirse con nosotros.
-¿No deberíamos despedirnos del Presidente Snow? –Pregunto –Es su casa.
-No es muy amigo de las fiestas, demasiado ocupado –
Subimos a un auto y despues de un lento deslizar por las calles del Capitolio llegamos hasta el tren.
Fin recuerdo.
