CAPÍTULO XII

Dicen por ahí los sabios seres humanos que cuentan con vasta experiencia en la vida que aunque haya mucho amor, si la confianza se pierde, se pierde todo; igualmente se dice que el jarrón que se rompe, al pegarse, no queda nada igual y así el amor pueda soportar, perdonar, aguantar … todos tenemos un límite y ese límite fue rebasado por Terry, él en sus adentros lo sabía y cuando recibió ese telegrama como contestación decidió no buscarla más, como si no tuviera suficiente con los demonios que llevaba adentro por haber perdido, una vez más, al amor de su vida y, por como él lo veía, esta vez sería para siempre, pero… su espíritu inconforme necesitaba explicaciones y las iba a buscar.

Sr. Terrence Grandchester, mi nieta se acaba de ir a un largo viaje, le ruego fervientemente que no la vuelva a buscar, le ha hecho mucho daño y no quiere saber nada de usted, evíteme la pena de echarlo fuera si se atreve a presentarse.

Atentamente: Elroy Andry

-Si eso es lo que quieres Candy, está bien, dejaré pasar un tiempo y volveré a buscarte, espero ya para esas fechas hayas perdonado mi arrebato- Pensó al terminar de leer el telegrama recibido como respuesta al enviado a la casa de los Andry, se dispuso a salir a los ensayos de Hamlet cuando…

-Lo sabía- dando un puñetazo- eres un cobarde, ¿qué le has hecho a Candy?, ella no come, no habla, no nos quiere decir lo que ha pasado-

-¡Cálmate Archie!, eso no es asunto tuyo-

-Buena forma de arreglar tus problemas, evadiéndolos, siempre has sido así, un cobarde, se te advirtió Grandchester, ¡no te vuelvas a acercar a Candy!-

-¡Ah!,¿ lo dices porque ahora crees que tienes el camino libre?, te lo voy a decir de una vez por todas, ¡ella es mía! Y volverá conmigo cuantas veces sea necesario, y ¿sabes por qué?, porque nuestro amor es tan grande que puede perdonar todo-

-¡Eres un necio Grandchester!, sólo te advierto que no la vuelvas a buscar-

-Mira elegante, si creen tu abuela y tú que llevándose a Candy lejos lograrán que ella me olvide, ¡será inútil!, óyelo bien ¡inútil!-

Archie se quedó desconcertado con lo que le dijo Terry,- ¿un viaje?, entonces… la tía abuela ya sabe lo que pasó, con eso me doy por satisfecho- pensó Archie y dijo – Pues me importa un comino lo que digas, Candy ya está harta de ti y esto se acabó y doy gracias a Dios por ello- Se dio la media vuelta y se retiró.

-Creo que en ese entonces no le creí nada a Archie, pero con lo que acabo de ver tuvo razón, pero… necesito hablar contigo, Candy, necesito que me digas a la cara que no me amas- Se retiró de su exilio y se fue al otro lado del salón sigilosamente, checando que no observaran hacia donde se dirigía.

-Cariño, necesito ir al tocador, ¿me esperas?-

-Claro querida, déjame hablarle a Claudia para que te acompañe-

-No hace falta amor, puedo ir sola, no tardo-

-Pero Candy…-

-Neil, ¿puedes venir un momento?, necesito presentarte a alguien que tiene una propuesta interesante para nosotros- le habló Sewell.

-Ve cariño, yo no tardo-

-Está bien, ve pero ten mucho cuidado por favor-

-Lo tendré, no te preocupes- Le dio un beso en los labios y se fue al tocador, ella no lo notó pero unos hermosos ojos azules la vigilaban esperando una oportunidad y ésta había llegado.

Al salir del tocador…

-Candy, veo que te olvidaste muy pronto de mí, ¿por qué te casaste con ese imbécil?-

Candy giró sorprendida por las palabras de un hombre que le llamaba por su nombre y en actitud de reclamo.

-Disculpe, creo que me está confundiendo-

-No te estoy confundiendo- la tomó del brazo- ¡no te estés burlando de mí de esa manera!, te pregunté algo- él le alzó la voz

-¡Suélteme, no lo conozco!, usted me da miedo- fueron las palabras de Candy dichas con gran temor.

-No juegues conmigo, ¿acaso ya hasta olvidaste mi cara?- en su cara se notaba la furia e impotencia contenida.

-¡Déjeme!, ¡suélteme!- gritaba Candy.

-¡No grites!, me debes una explicación- la llevó a fuerzas hacia el jardín que quedaba cerca, ya estando ahí.

-Candy, por favor, no te burles más de mí, dime, ¿por qué te casaste con él?-

-Señor, me está asustando, yo no lo conozco- se llevó las manos a la cabeza.

-Candy, dime, ¿nunca me pudiste perdonar?, ¿por qué no me dejaste explicarte?-

-No sé de qué me habla, ¡déjeme en paz!- Ella giró para huir hacia el salón cuando fue tomada por la cintura y la aprisionó, ella sintió algo extraño en ese abrazo, pero no era nada agradable, era una sensación de miedo, de rechazo que no podía explicarlo, su cabeza no daba para más ni sus fuerzas, estaba a punto de desfallecer cuando…

-¡Suéltala infeliz!- llegó Neil dando un certero golpe en la cara y recuperando a Candy.

-¡No quiero que la molestes!, ¡aléjate de ella!-

Candy se aferró a Neil como quien se aferra a su mamá en una noche de pesadillas, su cabeza daba mil de vueltas pero no, su mente no quería recordar esos momentos ni a esa persona. Cuando no pudo más se desfalleció en los brazos de Neil.

-¡Candy!, ¿qué te pasa?- dijo un asustado Terry

-¡Aléjate!, tú sólo le traes daño y dolor a mi esposa, lo oyes, ¡mi esposa!, te guste o no- la tomó en sus brazos y se fue al salón, al verlo entrar con Candy en brazos el Sr. Sewell ofreció su recámara para atender a Candy e inmediatamente fue llevada y Neil mandó por el Dr. Cuevas para que revisara a su esposa.

En el jardín un Terry realmente confundido se quedó ahí, inmóvil sin saber qué hacer, al verlos entrar Karen se fue hacia el jardín en busca de lo que ya sospechaba…

-Terry, ¿qué haces aquí?-

-No quiero hablar Karen, no entiendo nada, ¿qué ha pasado aquí?- dijo un atormentado Terry

-Te voy a explicar, yo sé lo que pasa-

-Dímelo Karen, necesito saberlo, mi cabeza da mil vueltas sin sentido, ella… ella pareció no reconocerme-

-Terry, por parte del mismo Neil supe que Candy tuvo un accidente terrible hace un año aproximadamente y ella perdió la memoria, sólo tiene sus recuerdos recientes, por lo mismo no te reconoció, incluso yo me la topé en el baño y la saludé, pero no me reconoció-

-¿Un accidente hace casi un año?, es el tiempo aproximado en que dejé de tener noticias suyas-

-Así es, por lo que pude averiguar el accidente lo tuvo poco tiempo después de su boda-

-Pero, entonces… se casó casi inmediatamente de haberme dejado, ¿por qué lo hizo?, y este… ¡este tipo se aprovechó!-

-Yo no lo creo así Terry, Candy se ve muy feliz, lo que me sorprendió es que no te recordara-

-Sabes Karen, eso me duele más que mil rechazos, el hecho de… que me olvidó para siempre, aunque tú me conoces, yo no me voy a quedar de brazos cruzados, ella tiene que recordarme- dijo con impotencia.

-Terry, yo creo que no debes intervenir más, le harás daño-

En ese instante un furioso Neil cruzaba hacia donde estaba Terry

-¡Ahora sí puedes estar satisfecho!, acabas de dejar a mi mujer en un estado sumamente nervioso, ella no puede estar en tanto estado de estrés, no estás para saberlo, pero su recuperación ha sido lenta y ahora tú, tú vienes a romperle todo lo que ha avanzado, tal vez por algo no te recuerda, ¿no crees?, ¡ah¡ y te lo advierto, no te vuelvas a acercar a mi mujer, si no te meterás en serios problemas-

-¿Eso es lo que crees?, la volví a encontrar y no voy a descansar hasta conocer las verdaderas razones por las que está con un patán como tú-

-¡A mí no me vuelves a insultar!, actor de pacotilla, tú no conoces nada sobre mi vida- volteando a ver a Karen, - disculpe las molestias señorita, la invitación a comer con mi esposa, si su salud la permite sigue en pie, pero con la condición de que no le hable de este rufián, con permiso- se fue dejando a un Terry enfurecido y confundido.

En la habitación…

-La señora ya recobró el conocimiento, no recuerda mucho del trance, solamente dice que ese tipo le resultó muy desagradable y que no entiende lo que le dijo, debo advertirle que este tipo de shocks no es conveniente para ella, podría incluso perder por completo la memoria, si es cierto que este señor la conocía de antes los recuerdos deben venir poco a poco y, si esto no ocurre, es que tal vez ella no lo quiera recordar-

-Entiendo doctor, entonces, ¿qué debo hacer?-

-Por lo pronto ya está mejor, la puede trasladar al hotel y le recomiendo que repose todo el día de mañana antes de que salga de viaje y no haya complicaciones-

-De acuerdo doctor así será-

-Entre, que su esposa acaba de preguntar por usted-

Dentro de la habitación.

-Hola querida, ¿cómo te sientes?-

-Me siento mejor amor, explícame, ¿quién es ese tipo?, ¿por qué me dijo todo eso?-

-Shhh, ahorita debes guardar reposo, prometo contarte lo que yo sé de esa persona, pero el doctor dice que debe ser paulatino, así que ahorita nos vamos al hotel y a descansar preciosa, que debes estar muy cansada-

-Gracias amor, vamos-

Él la tomó en sus brazos y la condujo hacia el automóvil que los llevó de regreso en el hotel, ayudó a Candy a cambiarse y ponerse cómoda, hubo un silencio incómodo entre los dos, ya en la cama ella rompió el silencio.

-Sabes amor, cuando ese tipo me tomó en sus brazos sentí algo extraño, sentí dolor, rechazo, una amargura que no puedo explicar; pero en cambio al arrojarme a tus brazos, sentí una paz y una protección que no quiero dejar, si ese hombre en mi pasado me hizo daño, no deseo recordarlo, quiero quedarme con los recuerdos que tengo y contigo- luego lo abrazó- Neil, duerme así conmigo, pegada a tus brazos-

-Claro querida, no te dejaré sola, estarás segura conmigo-

Ella casi inmediatamente se quedó dormida en sus brazos y él en sus adentros pensaba.

-¡Oh Candy!, no quiero que sufras, pero algún día estos se veía venir, espero puedas comprender lo que pasó y el motivo por el cual nos venimos hacia acá intempestivamente- luego se durmió y así permanecieron, abrazados toda la noche hasta el amanecer.

¡Hola chic s!, antes que nada una disculpa por la tardanza, he estado entre que regresé al trabajo (soy maestra) y que mis hijas tambipen volvieron a la escuela, para compensar publicaré dos capítulos y espero que sean de su agrado. Un saludo y uin abrazo para todas ustedes. :)