Información General:

Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus creadores Kyōko Mizuki y Yumiko Igarashi respectivamente. Los dibujos fueron dibujados por mí, pero los creadores de estos personajes son Kyōko Mizuki y Yumiko Igarashi respectivamente.

La historia que se presenta sucede después de que Candy descubriera que el Príncipe de la Colina es Albert, su amigo el vagabundo. Todo se ha escrito sin fines de lucro, solo para entretenimiento, y lo que se presenta son simplemente ideas de una servidora, y ha sido escrito para celebrar el cumpleaños del Príncipe de la Colina.

.


.

oOo

.

.

.….La historia que se presenta es solo con el fin de entretener, para pasar el rato por favor no lo tomen personal, ni se enojen con una servidora. En ningún momento se ha creado para hacer polémica, ni para molestar, ni para faltarle el respeto a nadie, ni para denigrar los queridos personajes. Espero que eso quede claro. Yo solo tomé prestado el nombre de los personajes para presentar esta historia con un argumento distinto. Amo los personajes, créanme que, si no me gustaran, no escribiría para ellos, ni los pondría en mi historia, para eso se crean personajes nuevos. Este argumento se escribió de principio a fin desde que se presentó el primer capítulo. Yo lo único que quiero es distraerlas a ustedes queridos lectores. Es simplemente una historia nueva con un nuevo argumento que aún tiene muchos capítulos por contar….

.

.

Una Nueva Oportunidad

.

oOo

.

Capítulo XXVI: Preocupación

oOo

.

.

Elroy miraba atenta el interior de la cabaña, tenía años que no entraba al interior. Sabía por su hija que William la había mandado remodelar hacía años atrás pero nunca se había preocupado por saber qué había pasado con ella. Estrujo el pañuelo que llevaba en sus manos, y se limpió el sudor de su frente, la tarde moría afuera, el otoño comenzaba a azotar Lakewood; no solo se podía observar en el color de los árboles que se habían tornado amarillentos, sino en las hojas diarias que los inmensos robles perdían día a día. Albert puso otro leño en la chimenea, el frío comenzaba a sentirse también en el interior. El silencio era sepulcral, ninguno de los dos había hablado nada. De mala gana, Albert la había dejado entrar a la cabaña, no quería hablar con ella ni mucho menos saber de su exmujer, pero entendía que había cosas que finiquitar. Abrió la puerta y la dejó entrar sin decir nada, ella lo siguió en silencio y sin decirle nada se adentró al interior, Elroy en silencio cerró la puerta y se sentó en uno de los sillones. Entendía que tener paciente, lo esperaría no tenía nada mejor que hacer que esperar.

El sonido de la tetera interrumpió el sepulcral silencio…el té estaba listo. Albert metió más leños y se levantó para apagar el agua que estaba hirviendo. Sin decir nada se adentró en la cocina, Elroy lo siguió con la mirada; se sentía incomoda, pero tenía que ser paciente. Después de un rato regresó Albert con una charola, llevaba té y dos tazas.

— ¿Azúcar?

.

Ella solo meneó la cabeza indicando un rotundo no. Él extendió la taza del humeante líquido con una fina servilleta, se sentó tranquilo. Después de un rato y de un largo trago del delicioso té, mirándola intensamente dijo.

.

— Ahora si tía, ¿qué es lo que quieres decirme? ¿A qué has venido?

Elroy lo miró fijamente y tragó seco antes de hablar, puso la taza del humane te a un lado.

— Han pasado casi dos meses desde que abandonaste New York…hay decisiones que…

— Te dije que ya no soy el patriarca, si a eso has venido, ahí está la puerta —, la interrumpió molesto señalándole la sólida puerta de madera de su cabaña.

.

Ella lo fulminó con la mirada, pero trató de tranquilizarse. No iba a lograr nada con enojarse. Tenía que ser inteligente, lo entendía.

.

— No es necesario que me trates de esa manera…te lo dije antes y te lo repito nuevamente. Yo no eduque a ningún patán. Eres un Andrew y seguirás siendo un Andrew hasta el día de tu muerte te guste o no.

— Tía —, reclamó fúrico.

— Déjame hablar, cuando termine me iré, ¿puedo?

.

Albert la miró muy serio. Le hubiera gustado correrla en ese instante, pero muy a su pesar seguía siendo un Andrew, un estúpido caballero. Tomó un trago del humeante de té y después la miró fijamente.

.

— Habla.

.

La anciana mujer se puso de pie y se acercó a una de las ventanas, afuera todo estaba oscuro, la noche había caído.

.

— Lo que te voy a decir es acerca de —, tragó seco antes de continuar. — …lo que pasó después de que abandonaste New York, solo te pido que me dejes hablar —, volteó a verlo. Él de mala gana aceptó con un movimiento de mano. Ella volvió a sentarse y tomó un poco de té antes de continuar. — Como recordarás…ella, es decir Diane tuvo un accidente —, lo miró fijamente. Albert se volvió a servir más té.

— De una vez te advierto tía que no me interesa lo que le pase a esa mujer, si a eso viniste ya te puedes marchar.

— William! —, exclamó escandalizada.

.

Él sonrió burlón y juntando las manos en su cuello dijo desenfadadamente.

.

— Lo digo porque George me lo informó, sé que estaba grave, pero di instrucciones para que la atendieran, como comprenderás me informaron de su estado y no me interesa nada más. Ahora si vienes a decirme que soy un hombre libre —, sonrió burlonamente nuevamente y se levantó para caminar hacia la chimenea, metió otro leño. — Entonces soy todo oídos tía Elroy —, exclamó burlonamente desde ese lugar.

.

Elroy meneó la cabeza, suspiró frustrada. No le gustaba verlo ni escucharlo tan amargado. Miró desilusionada hacia el suelo, necesitaba mucha paciencia más de la que pensaba necesitar. Lo escuchó venir y levantó la vista, él con una sonrisa burlona se sentó nuevamente enfrente de ella.

.

— Continua tía, te daré la oportunidad que tanto quieres —, dijo cínicamente.

.

Suspiró frustrada, lo miró fijamente. Sus ojos azules lucían triste, vacíos; se sintió mal por él. William estaba sufriendo y ella sabía las razones, lo habían engañado, pero lo que veía en esos ojos azules tan parecidos a los de su querido hermano era dolor. Se lo había advertido y no entendió…él solito buscó su desgracia, por terco la había perdido. Desgraciadamente no había nada que alguien pudiera hacer por él para corregir esa soledad, pero sí podía ayudarlo con el problema con Diane; por eso estaba ahí, así que dejó escapar un profundo suspiro.

.

— Esta bien…William, te agradezco la oportunidad. Como recordaras dejaste a George a cargo de tu problema. Lo que paso, fue triste. No sé cómo lo vas a tomar, pero tienes que saberlo todo…

.

Inicio Flash Back

.

Todo había sido muy triste y penoso para los Andrew, por una parte, Albert había sido engañado por su esposa, el hijo que ella esperaba era de otro hombre, y para empeorar la vergonzosa situación, Diane se había atrevido acusar vilmente a Albert de la muerte de su pequeño bebé.

Ante la vil acusación, el padre de Diane salió furioso de la habitación, su esposo lo siguió desesperada, tenía que detenerlo; podría hacer una locura. Diane al verlos macharse sonrió triunfante, contenta se limpió las lágrimas. Todo estaba saliendo como lo había planeado. Su amado esposo no podría probar nada, su padre haría un escándalo y la protegería.

.

Un pensativo George caminaba de un lado a otro en la sala de espera, preocupado había estado esquivando las preguntas de los Bendingfield. No tenía idea de que mentira su hija les diría, pero fuera lo que fuera, tendría que afrontarlo solo, no había nadie más que representara a la familia y lo que venía sería un escándalo. Volteó de reojo y miró a un ojeroso joven, era John Lachner, el amante de Diane. Sus ojos reflejaban una tristeza absoluta, amaba a Diane con toda su alma y aquella criatura significaba todo para él. Las culpas lo atosigaban, su bebito había sido víctimas de sus ambiciones, si ella no se hubiera empeñado en engañar a Andrew, ellos ahora estarían con su bebito.

George tenía la mirada fija en la ventana cuando de pronto sintió unas manos sobre las solapas de su camisa, era el señor Bendingfield quien lo sujetaba furioso.

— ¿Dónde está ese desgraciado? Dime te exijo que me digas ¿Dónde está William '? Ése miserable y yo tenemos muchas cosas que aclarar.

Ajena al drama que se vivía en la sala de espera, Diane seguía en su papel de mártir para cuando entraran de nuevos sus padres. Tenía que seguir mintiendo para hundir a su marido, tenía que vengarse de todas las humillaciones recibidas y de la muerte de su bebé. Al recordar la pérdida de su pequeño hijo, sus ojos se llenaron de lágrimas, le dolía profundamente esa pérdida, al final del día esa criatura fue concebido con amor. No fue solo un desliz con su amante, ella sí sentía algo profundo por John Lachner, pero ella no era tonta, su amante era hombre apuesto, lo amaba, pero era un pobre diablo. Sus padres nunca hubieran consentido un matrimonio con alguien insignificante como Lachner, fue por eso por lo que tramo todo, necesitaba una tapadera para sus amoríos clandestinos y William Albert Andrew fue el candidato perfecto para eso. Siempre estaba ocupado, iba y venía de New York a Chicago, guapo, millonario y muy ingenuo. Envolverlo había sido facilísimo, ahora era su esposo, gracias a su astucia ella era la esposa de uno de los hombres más ricos e influyentes del país, y eso no lo perdería ni por Lachner ni por el hijo que había perdido. Miró el blanco techo, suspiró, sí, Albert era su esposo; se lo había quitado a la huérfana sin problema alguno; siempre intuyo que su marido amaba a esa huérfana del demonio, pero ella era más mujer que esa mocosa y lo demostró con creces al embaucarlo. Nunca le daría el divorcio, eso nunca jama, primero muerta. Su padre también tenía dinero, pero su fortuna era insignificante comparada a lo que su marido poseía. Sonrió triunfante pero su padre tenía conocidos que los podían ayudar a obligar a Albert a seguir casado con ella. Ese era su plan maestro, seguir casada con ese estúpido, le haría pagar la muerte de su hijo y seguiría con su amante. Se movió inquieta al pensar en el atractivo de John.

— ¿Dónde estarás John? —, murmuró pensativa. Se había negado a recibirlo esos días. No convenía que estuviera aquí, no sabría cómo explicarles a sus padres su presencia. — Solo espero que te hayas largado John, ya te buscaré cuando las cosas estén más calmadas —, suspiró más tranquila. Sí, eso haría le escribiría una nota para tranquilizarlo. Le pediría papel y pluma a una enfermera para…

.

La puerta se abrió de golpe interrumpiendo su monólogo, dirigió su vista a la entrada y miró a su padre entrar furioso y a su madre pálida como la cera tras de él, gritando su nombre. Diane aún no sabía que pasaba cuando sintió un fuerte golpe en la cara.

.

— ¡Descarada! —, Diane solo sintió un intenso ardor en su mejilla, se llevó su mano derecha a ella. Asustada lo miró confusa. Su padre jamás le había pegado. ¿Qué había pasado?

— Papá! ¿Por qué me pegas?

— Todavía tienes la desvergüenza para preguntarme, eres una desvergonzada…eres una —, su padre trató de golpearla nuevamente, pero una mano lo detuvo. Él volteó y se encontró con un agitado Lachner, él joven abogado, lo sujeto fuertemente impidiendo un nuevo golpe.

.

— Por favor, no la golpee. Si quiere hacerlo, hágalo conmigo, ella…acaba de perder a nuestro hijo. Solo yo soy el culpable, fue un castigo por haber engañado al señor Andrew.

.

Diane los miraba incrédula, le tomó unos segundos entender, se llevó sus manos a su boca, estaba horrorizada sus padres lo sabían todo, todo. Ella estaba en lo correcto, su padre estaba furioso con ella al descubrir su amorío con el empleado de uno de sus abogados. Su hija les había visto la cara a todos, había obligado a William Andrew a casarse con ella argumentado un embarazo que no era de él, era un escándalo.

George observaba atento en la puerta, su muchacho le había dado instrucciones de hacerse cargo del problema y eso era lo que pretendía hacer. Lo entendía, para William era vergonzoso estar en la misma habitación con la mujer que lo había engañado. No quería cometer una tontería, así que le dejo todo a George y sus abogados para que ellos lo representaran; se harían cargo de todo. La escena presenciada era inimaginable, jamás se hubiera imaginado que todo terminaría así, los amantes enfrentados con los padres de ella; movió la cabeza en total desapruebo, era imperativo divorciar a William de esa mujer.

.

Diane aún aterrada, y con la mano en su mejilla adolorida, preguntó incrédula

— ¿Co…cómo?

—¿Qué cómo nos dimos cuenta? ¿Eso es lo que me estas preguntando? No tienes vergüenza, eres una inmoral. Fue fácil, aquí tu amante nos lo dijo —, le señaló irónico a su querido.

.

Ella horrorizada y furiosa volteó a mirar a su amante. John bajó el rostro adolorido aún por la muerte de su bebé, pero inmediatamente levantó los ojos y la miró fijamente.

.

— Necesitaban sangre Diane, estabas muy grave, perdiste mucha sangre cuando te golpeaste al caer de las escaleras. Como yo te miré en muy mal estado y nuestro hijo todavía no estaba listo para nacer, faltaban dos semanas, yo…yo pensé que la sangre era para él —. Ella frunció el ceño confundida. No entendía porque había sido un imbécil y había dicho todo, los Andrews eran multimillonarios, no necesitaba su sangre, era un imbécil, ellos podían conseguirla fácilmente con otras personas. — Yo, inmediatamente dije que donaba sangre —, continuó perturbado. —… yo creí que necesitaban sangre para ambos, nuestro hijo y tú…es que tu sangrabas mucho Diana…pero desgraciadamente el doctor me informó que nuestro bebé…no había sobrevivido, y la sangre era solo para ti…el hospital no tenía sangre disponible ni para ti ni para ninguna otra víctima porque habían tenido varias emergencias durante el día debido a un terrible accidente, por eso había esa urgencia para ti. Tú llevas un poco de mí, Diane —, ella abrió los ojos totalmente sorprendida para inmediatamente mirarlo con reproche, no entendía nada. Esto no podía estar pasando, tenía que ser una horrible pesadilla. John al ver su confusión levantó la voz y con firmeza exclamó. — Diane no voy a disculparme contigo por haber dicho la verdad, debí haberlo hecho desde que me dijiste que seríamos padres en diciembre. Nunca debí dejarte tramar todo eso con el señor Andrew…yo —, suspiró adolorido. — Siento que perdimos a nuestro bebé por un castigo divino a nuestra ambición.

.

Ella no podía dar crédito a todas las estupideces que había escuchado… no lo podía creer, había perdido todo lo que había logrado, y era todo por culpa de ese imbécil iluso. Algo tenía que hacer para remediarlo.

.

— Padre no es verdad, yo…soy inocente. El señor Lachner miente, no sé cuáles son sus razones, pero mi hijo era un Andrew. De seguro William le ha de haber pagado para desprestigiarme o es porque está enamorado de mí. Sí, el muy descarado se me declaró una vez, pero lo rechacé y él juró vengarse, pero, yo…sí papá es por eso por lo que está haciendo eso. Es un mentiroso padre, no le creas nada — John abrió los ojos sorprendido, no podía creer lo que ella estaba diciendo de él. — Tienes que creerme padre. Mi bebé murió porque William le creyó a este tipo la mentira, mi bebé era inocente. William es el culpable, él mató a mi hijo. Papá, tienes que creerme, por favor todos están mintiendo.

.

Gritaba desesperada mientras trataba de agarrar las manos de su padre, su madre se mantenía atrás de su padre, inmovible y sin ninguna expresión de simpatía por ella.

Su padre la miró enfurecido y la tomó de los hombros.

.

— Basta Diane, tú y solo tú eres la culpable de la muerte de tu bebé. Los doctores ya me informaron que fue lo que paso con tu embarazo. No te cuidaste como te lo habían recomendado, te caíste por tu culpa, tu bebé era ochomesino y no sobrevivió también por lo mismo. No te importó tu bebé, tu amante también corroboró la información de los doctores.

.

— Eso es mentira papá el señor Lachner miente, miente. El padre de mi hijo es William Albert Andrew, y fue Albert el que provocó la muerte de mi hijo.

.

Cansado de las acusaciones injustas en contra a su muchacho, George intervino.

.

— Siento mucho molestarla señora Andrew, pero aquí le dejo los papeles para el divorcio. Señor Bendingfield, por favor cuando los firme, haga el favor de entregarlos a mis abogados. Deben leer las cláusulas de los papeles, los acuerdos prematrimoniales, todo es …—, no pudo seguir hablando cuando sintió una almohada volar muy cerca de su cabeza, era Diane enfurecida que se la había arrojado.

— No firmaré nada, lárguese de aquí inmediatamente, y dígale a su patrón que, si quiere el divorcio, primero tendrá él que pedírmelo y segundo que le costará toda su fortuna. Nunca le daré el divorcio, primero muerta. Siempre seré la mujer de William Albert Andrew. Ahora lárguese de aquí.

.

George la miró indiferente y se dirigió a su padre

.

— Espero los papeles firmados, usted sabe de las cláusulas del contrato prematrimonial, no hay nada que pelear. Aquí tiene mis datos y cualquier pregunta puede comunicarse conmigo, el señor Andrew no quiere ser molestado con este…vergonzoso caso —, antes de que los padres de Diane o ella misma reaccionaran, George abandonó el lugar, cuando cerró la puerta solo escucho gritos. Sonrió triunfador. Cuando el padre de Diane recordará las cláusulas del divorcio, todo se aligeraría.

.

Fin de Flash Back

.

.

— William…William —, repitió Elroy varias veces, estaba preocupada por su reacción. Todo el tiempo que estuvo contando lo que había pasado, estuvo observándolo y le dolió ver sus reacciones, pero sobre todo su indignación, eso fue lo que ella sintió, pena por la criatura, pero indignación y furia hacia esa mujer por querer enlodar el nombre de su sobrino sin ningún remordimiento.

.

— Eh! —, volteó Albert a verla distraído. Tenía varios minutos mirando a través de la ventana, estaba furioso, indignado, tenía los puños apretados. Cuando su tía terminó su relato se levantó, no soportó más la furia que lo embargaba por dentro. Esa mujerzuela se había atrevido a enlodarlo. Le daba pena por la criatura, pero esa mujerzuela se iba arrepentir toda su vida por querer enlodar su nombre nuevamente, eso lo juraba. Se acercó a su tía, tenía que pensar y aclarar su mente antes de dar un paso. La miró fijamente y fue cuando entendió todo, adivino el brillo especial en su mirada, la conocía muy bien.

.

— Dime tía Elroy, ¿qué es lo que quieres hacer?

.

.

Lejos en el otro lado del Atlántico, en Londres muy temprano Candy por fin se había decidido a decirle a Archie de sus terribles dolores de cabeza ya tenía un mes con ellos y cada vez eran más profundos, no sabía la razón. Se lo diría después de desayunar, hacia dos días que habían ido al su viejo colegio de visita. Archie la había tratado como una reina de regreso; le dijo que tenía tantas fantasías que hacer con ella después del colegio que ella había quedado felizmente exhausta. Sin embargo, las constantes jaquecas la tenían bastante preocupada por su salud.

La servidumbre les sirvió el desayuno. Había jugo, leche, hot cakes, postres de chocolate, cereal, fresas y mangos, y por último una de las chicas le puso a Candy un plato con unos huevos y tocino parecía un mini bufé para seleccionar el mejor desayuno posible para la pequeña glotona, Archie sabía que le encantaba la comida y quería complacerla en todo. Sin embargo, su estómago tenía otras ideas ese día, de repente Candy se paró y corrió con premura. Archie se quedó impactado. ¿Qué había pasado con su mujer? Él la alcanzó y la encontró en el baño, indispuesta, vomitando.

.

—¿Te encuentras bien cariño? —, la miró preocupado al darse cuenta de su palidez, la ayudó a limpiarse con cuidado, mientras poco a poco el color aparecía en su pálido rostro.

.

—No amor…Archie yo, tengo unos días con nauseas —, no quería decirle aun lo de los dolores de cabeza; tenía miedo.

.

Por alguna razón rara, la palabra nauseas se repetía una y otra vez en su cabeza… ¿acaso ella?

.

—¿Nauseas Gatita? —, preguntó emocionado.

.

Ella bajó la cabeza cabizbaja casi llorando, eso lo inquietó no parecía ser lo que se había imaginado.

.

— Sí, pero es que…también tengo varias semanas con unos fuertes dolores de cabeza —, musitó levemente.

.

Archie palideció, dolor de cabeza, varias semanas y ahora nauseas. La ayudó a levantarse y la llevó a la cama con cuidado en sus brazos. La acarició mientras la miraba preocupado.

.

— Candy… ¿Por qué no me habías dicho nada?

.

Ella solo levantó los hombros, y unas lágrimas corrieron en su rostro. Él la abrazó fuertemente, y le besó la frente. Ambos estaban preocupados.

.

.

Continuará

.

.

Notas 1: Lo que ocurrió con la pérdida de sangre según mis investigaciones era posible en aquella época. Si alguna de ustedes que tenga conocimientos de medicina y sabe algo más de historia, por favor déjemelo saber para así yo pueda corregir. Al principio había decidido que John tuviera un tipo de sangre difícil de conseguir, pero al investigar me di cuenta de que, para la época de la historia, la ciencia no contaba con la tecnología para determinar eso, así que tuve que cambia un poco mi historia.

Nota 2: Los primeros intentos de transfusión sanguíneas se hicieron en el año 1492, pero no tuvo éxito. En 1914 gracias al medico argentino Luis Agote el método para hacer posible las transfusiones de sangre mediante el uso de citrato de sodio fue posible. Fue hasta 1936 durante la Guerra Civil Española que el medico Frederic Duran-Jordán organizo un banco de sangre en Barcelona para hacer posible los servicios de transfusiones de sangre a distancia. En 1940 Karl Landsteiner descubrió los diferentes tipos sanguíneos, en 1901 había ya descubierto el sistema AB0 y en 1940 descubrió el sistema Rh. El medico estadounidense Charles Drew fue el que descubrió que la sangre podía ser separada en plasma sanguíneo y células rojas.

.

.

. .°:·.¤.·:°. .

.

Les invito a leer mis otras historias:

.

"Bajo La Luz De La Luna." Mi primera historia en fancfiction, un Anthonyfic.

.

"Stear: Reflexión Al Amor Perdido." Es una mini historia de dos capítulos escrita para celebrar su cumpleaños.

.

"La Carta." En un Archiefic escrita para celebrar su cumpleaños.

.

"Cuando te Conocí" – Mini Shot – Albertfic

.

"Cabalgata a Medianoche" – Mini Shot – Anthonyfic

.

"Siempre A Tu Lado" – Mini Shot – Archiefic

.

"Reencuentro Accidentado" – Mini Shot – Terryfic

.

"Regresa" – Mini Shot – Albertfic

.

. .°:·.¤.·:°. .

.

Agradecimientos

.

Gracias a todas las personas por su apoyo, mensajes y tiempo.

Estamos en una fase de la historia donde se van cerrando círculos para el protagonista para que comience una nueva época en su vida, es por eso el drama, espero que me tengan paciencia en esta parte de la historia. Gracias 😊😊😊😊

.

Gracias todas personas que me regalaron comentarios, a todas las que han agregado mi historia a su lista de favorita y a su lista de alertas, a todas las que han agregado mi nombre en la lista de autores favoritos y a su lista de alertas, y a todas aquellas que me han leído en forma anónima en el pasado capítulo. Mil disculpas a todas las que me dejaron mensajes y no pude contestarles esta vez, ha sido por falta de tiempo, pero ya saben que las estimo y les agradezco todo ese apoyo que me regalan. Muchas gracias Maravilla121, amiga te agradezco en el alma ese apoyo que me regalas al leer mi borrador, como siempre amiga mía tu ayuda es invaluable, Serenitymoon20, amiga espero que sigas recuperándote de tu accidente, Val amiga mía felicidades por tu logro académico y mi querida Luz como siempre gracias por ayudarme a corregir mis errores gramaticales, me ayudas muchísimo, te lo agradezco. Si alguien se me paso, de antemano les pido una disculpa. Nuevamente disculpen la tardanza.

.

Un abrazo a todas y gracias por su paciencia. 😊😊😊😊

.

Guest 1

Elo Andrew

MJ

Asuna-san1998

Ster star

Guest 2

Loreley Ardlay

Serenity usagi

Awylin0440

Candyfan777

Elbroche

Guest 3

Adoradandrew

Silvia

Guest 4

Nina

Guest 5

Guest 6

Celia

Guest 7

Hilary

Nina

Rousy de Grandchester

Key

Luz

Ana isela Hdz

Idamis

Luz

Pinwy Love

Yuyu

Sandy Sanchez

Liz Guarcas

Chickiss SanCruz

Sayuri1707

Loreley Ardlay

YAGUI FUN

Val Rod

Amuletodragon

Elza Guajardo

Carolina beitez

Guadalupe

Maria

Guest 8

Guest 9

Roxana

mcvarela

Rianne Black

Elo Andrew

Chickiss SanCruz

Lady du Verseau

Mcvarela

Magda Vidal

.

Gracias por su atención

Cuídense