Capitulo 31: RECUERDOS: Los 71 juegos del Hambre Parte 1.

Recuerdo:

Despierto y me visto con la ropa que me dejo Cinna anoche, voy a la habitación de Haymitch y lo despierto. El se pone un traje y ambos vamos a desayunar. Falta una hora para el comienzo de los juegos, pero a Ralina y Nyklus ya se los llevaron para ir a la Arena. Bajamos y nos encontramos con Finnick y Mags en el ascensor, vamos a la Sala de Control, donde ya están todos los demás mentores, esperando al comienzo de los juegos para dividirse entre la plaza y la sala de control y empezar con el trabajo.

-Ninguno de los dos irá a la Plaza hasta que pase la primera Masacre –me dijo Haymitch. Asentí, fuimos a nuestros lugares. El diseño de la sala era algo difícil de describir. Era circular, con 24 sillas, una para cada mentor y van en orden por distrito, Haymitch y yo nos encontramos junto a la puerta de entrada y del otro lado, los mentores del Distrito 1, Gloss y Cashmere. En el centro de la sala hay varias pantallas que muestran los juegos tal como los transmiten al público. El lugar del mentor tiene sus propias pantallas que siguen en todo momento al tributo de su distrito. Tambien hay pequeñas tabletas para cada uno, en la que se muestra la cantidad de dinero que se ha conseguido de los patrocinadores y las cosas que puedes comprar para los tributos.

Empezamos a revisar las tabletas, de inmediato me doy cuenta de algo extraño: No hay armas. Hay comida, medicamentos, ropa, herramientas, etc. Pero ningún tipo de arma. Haymitch parece haberse dado cuenta tambien y grita:

-¡Hey Finnick! ¿Revisaste la tableta? -Finnick pone cara de confusión y toma su tableta.

-¿Por qué no hay armas? -

Y ahí comienzan a hablar todos preguntándose que están haciendo y comienzan a hacer teorías macabras acerca de que cosas se pueden ocupar para matar a alguien:

-Podrían usar unos calcetines, usarlos de soga y ahorcar a alguien –dijo Finnick.

-O una bufanda –le dice Haymitch.

-Un cuchillo de mantequilla, directo a la carótida o a una parte del rostro –dice Chaff.

Y así siguen hasta que las pantallas se prenden y todos dejan de bromear. Se hace silencio y muestran la Arena: Un desierto.

-Mala elección de Arena –dijo Brutus.

-Cierto, los juegos duraran muy poco –dijo Beetee.

-Nuevo jefe de vigilantes el próximo año, eso es seguro –dice Enobaria.

Concuerdo con ellos, no es necesario tener mucha experiencia para saber que se necesita una Arena con lugares para esconderse, para tener buenas peleas y que el público le guste.

Los tributos ya están en las plataformas, muestran la Cornucopia, falta un rápido vistazo y ahí esta la respuesta a nuestra pregunta: Esta repleta de armas, nada de comida a la vista, solo armas. Empieza la cuenta atrás. Reviso mi tableta, el agua ya esta a un precio medianamente alto. Toco el hombro de Haymitch y se la muestro:

-Tendremos que confiar en ellos –me dice en un susurro.

-20, 19, 18, 17, 16, 15, 14, 13, 12, 11, 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1 –todos comienzan a correr, es demasiado confuso verlos y saber quien muere, todos voltean a sus pantallas para ver a sus tributos. Ralina consiguió escapar, Nyklus no.

Maldigo en voz baja porque cuando Ralina se entere estoy segura de que reaccionara de mala manera, y no puede permitirse desconcentrarse ahora. La veo corriendo lejos de los demás, nadie la nota, rodea una pequeña planicie y ya no es visible desde la cornucopia, se detiene un momento para revisar la pequeña mochila que consiguió tomar: Dos cuchillos y una botella de un litro con agua. Por lo menos tendremos algo de tiempo de conseguir dinero y no morirá de sed por ahora. Se ve que tiene sed pero se controla y toma un solo trago de la botella para después seguir corriendo.

Empiezan los cañonazos, 17 muertes en menos de un día, es obvio que los profesionales arrasaran con todos.

Cuando ya son las cinco de la tarde vamos a la Plaza, ya esta llena y veo a varios mentores hablando con patrocinadores:

-¡Haymitch! -dice un hombre del Capitolio, se veía bastante viejo, tenia el cabello de un amarillo chillón y un traje azul con verde. De inmediato se ponen a hablar.

Esto era completamente aburrido, pero me esfuerzo en poner atención ya que esta será mi tarea de ahora en adelante. Varios patrocinadores se han acercado, algunos porque conocen a Haymitch y otros para ver a la famosa vencedora mas joven de los juegos, *insertar arcada*.

Volvemos después de haber conseguido a algunos patrocinadores que aportaron una buena cantidad de dinero, Ralina había agradado al público en su entrevista.

Comenzó el himno preste mas atención a Ralina, ella cruzaba los dedos, se que pensaba en su primo, en Nyklus. Pero cuando apareció su rostro en el cielo, ella bajo la mirada y respiro fuertemente.

Vi una lágrima deslizarse por su mejilla y se la seco rápidamente. Se levanto para seguir avanzando. Le quedaba media botella de agua y la ropa que le habían dado para los juegos, era lo suficientemente abrigada para que se mantuviera en calor con el frio de la noche del desierto.

Nos quedamos a dormir ahí, todos, excepto los que habían perdido a ambos tributos y simplemente seguían en el Capitolio hasta que finalizaran los juegos.

Empezó el segundo día, esta vez Haymitch me mando sola a la plaza, fui con Finnick. El se separo de inmediato para empezar a hablar con unos patrocinadores y yo tambien. Por desgracia para ambos, atraemos capitolinos como un imán. No quitaba ojo de las pantallas en las que mostraban los juegos. Ralina no había sido mostrada aun. Empezó una pelea entre los profesionales por el agua, Boom, murió el chico del distrito 1, Siberio.

Ayer había muerto la chica del distrito 1 así que Gloss y Cashmere se iban.

Volvimos después a la Sala de Control, justo cuando me senté vi la nueva arma de los vigilantes, tormenta de arena.

Fin Recuerdo