Capitulo 32: Los 71º juegos del hambre Parte 2

Recuerdo:

La tormenta de arena comenzó, haciendo que todos los tributos con sentido común corrieran a refugiarse, pero el único refugio que de verdad serviría en contra de la tormenta era la Cornucopia. Wow, de verdad los vigilantes quieren que este fracaso de juegos terminen rápido. Obviamente, la arena que habían elegido este año no servía de mucho ya que no había lugares para esconderse y ya se había perdido a más de la mita de los tributos con dos días en la arena. Los profesionales obviamente vencerían porque como no había armas, ellos son los únicos capaces de matar con la fuerza bruta.

Ralina, al igual que los demás, corrió a la Cornucopia, dos segundos después, el chico del distrito 2 le rompió el cuello, Cañonazo, Bum, así de rápida fue su muerte. Sentí un retorcijón en el estomago. Así que esto era lo que sentía Haymitch año tras año. La impotencia, la culpa por no haber podido ayudarlos más, la culpa que habría en los ojos de los padres de los tributos cuando volviéramos al Distrito12, la culpa de tal vez haber podido hacer algo mas por ellos. Pero eso ya no era posible.

Nos levantamos y fuimos a nuestro piso en el centro de entrenamiento.

-Tienes que entender, Katniss –me dijo Haymitch cuando llegamos –Esta es la realidad para ti ahora. Lograr salvar a uno de tus tributos es muy difícil, casi imposible con las condiciones en que viven la mayoría de las personas en nuestro distrito… casos como el tuyo y el de Cory, son casi imposibles de encontrar-

Asentí, lo entendía, aunque no me gustara. Tenia que comportarme, no hacer rabietas, ni gritarles a las personas afuera del Centro lo que pensaba acerca de sus estúpidos juegos, por Benji, tenia que aguantar todo esto.

Nos quedamos en el piso, no prendimos la televisión, ninguno de los dos quería seguir viendo los juegos, a mediodía, entro Finnick:

-Gano el chico del distrito 2 –nos dijo simplemente. Haymitch se levanto, saco una botella de licor del mini bar y fue a encerrarse en su habitación:

-Los primeros juegos son los peores, Katniss –me dijo Finnick sentándose junto a mi en la sala –Pero terminas acostumbrándote, aprendiendo de los errores…-

-Los errores que cobran la vida de dos niños que dejaron a tu cuidado, cada año –digo -Como… ¿Cómo puedes mirar a los padres de esos niños después? –le pregunte mirando al piso.

-No lo se, es difícil, todos buscan alguien a quien culpar… y normalmente los elegidos somos nosotros, pero no es nuestra culpa, Katniss-

-Yo lo logre, tú lo lograste, pero por cada uno que lo logra, 23 más mueren-

-Cinna y Toshya quieren hablar con nosotros, no se para que, pero estoy bastante seguro de que no será nada bueno para nosotros –me dijo, asentí, estábamos yendo hacia el elevador y las puertas se abrieron y ambos salieron de el.

-Necesitamos tambien a Haymitch –dijo Cinna inmediatamente, su semblante estaba muy serio, sentí un nudo en el estomago.

Con Toshya volvimos a la sala y cinco minutos después entraron Finnick y Cinna con Haymitch que, sorpresivamente, no había tomado ni un trago de la botella que se había llevado antes. Se sentaron y Toshya comenzó a decir:

-No es un secreto, estos juegos fueron un completo fracaso para el público del Capitolio, y todos ellos, sobre todo los que tienen gran poder y dinero, están muy enojados por eso, y el presidente… quiere entretenerlos de otra forma….

-Así que, Finnick y Katniss, su relación seguirá en pie durante tiempo indefinido… Finnick, como ahora tienes… pareja, las mujeres del capitolio se han interesado aun mas en ti y están dispuestas a pagar mucho mas por tus "servicios", por lo que el presidente determino muchas mas "ventas", Katniss, tus conciertos seguirán al mismo paso que siempre… pero, el presidente… decidió comenzar a venderte a ti tambien… -dijo Cinna visiblemente molesto.

Haymitch y Finnick reaccionaron antes que yo:

-¡¿Se volvieron locos?! –dijo Haymitch levantándose de un salto.

-¡Es solo una niña! –dijo Finnick señalándome.

Entendí en ese momento lo que quería decir… seria vendida como juguete sexual a personas del Capitolio, y esta vez, no podría negarme como lo hice con el tema de los conciertos. No hable, solo me dedique a acariciar el pelaje de Gis que me miraba preocupado desde mi regazo. Finnick y Haymitch discutían con Toshya y Cinna. Me dedique a controlarme porque seguramente mis ojos estaban en llamas, como siempre que me alteraba, cuando logre controlarme me di cuenta de que seguían discutiendo:

-¡Ya paren! –dije levantando la voz, consiguiendo que pararan de discutir –Esta discusión no sirve de nada, no cambiaran la opinión del presidente y yo no puedo negarme porque le harán daño a Benji, dejemos el tema, ¿De acuerdo? -dije levantándome y yendo a mi habitación seguida por Gis que revoloteaba a mi lado.

Fin Recuerdo