Capítulo XIX
Neil salió intempestivamente de su habitación al escuchar a Candy, se mostró desconcertado, estaba tan acostumbrado a sólo ser él el centro de atención de su pequeña que no pudo controlar sus celos. Iba cabalgando por las afueras de Rancagua, así estuvo durante un largo rato, cabalgar era lo único que permitía sacar su enojo o preocupaciones. Absorto iba en sus cavilaciones que de repente paró el caballo, se bajó y se sentó cerca de un árbol.
-¿Qué estoy haciendo?, ¿por qué reaccioné así?- se preguntaba desesperadamente- Candy, sabes que eres el amor de mi vida, no sé por qué reaccioné de esa manera, pero ese instinto protector de Albert y tu atención hacia él me hizo sentir por primera vez fuera de lugar, ¡oh mi pequeña! Te amo tanto y sentí por un momento que te podía perder de mi lado, que sólo el tío Williams podía arrancarte de mi lado… ¡qué tonto soy!, si él es el patriarca de los Andrew, es normal que se comporte así con ella, debo de dejar de sentir estos celos absurdos.-
Después de ese soliloquio se dispuso a montar de nuevo el corcel y dirigirse hacia su casa, era necesario que Candy y su bebé lo sintieran cerca.
Mientras Neil cabalgaba hacia su casa, en el despacho de la misma se estaba llevando a cabo una charla entre Albert y George.
-Dime George, ¿qué has logrado averiguar sobre Terry?-
-Llegará dentro de una semana a Santiago, viene a presentar la obra de nuevo antes de partir a Norteamérica de nuevo-
-Perfecto, creo que es tiempo de aclaremos muchas cosas, prometió que cuidaría de Candy, por eso me hice a un lado y ¿qué pasó?, ni la cuidó y solamente fue el causante de todo esto, creo que lo mejor que puede hacer Terry es alejarse definitivamente de Candy, y… ahora ella está con Neil, con Neil, ¿puedes creerlo?, porque yo no.
- Pues parece que el Sr. Neil ha sabido ganarse el cariño de la señora Candice y aunque nos duela, ahora es la señora Leagan, por cierto, dejé al Sr. Leagan en Santiago, tenía que hacer unas dirigencias a su yerno y escribirle a su esposa, ¡habrá que ver la reacción de ella con esta noticia!
-Pues espero que sea buena, no voy a tolerar otro problema más- lo dijo con un dejo de fastidio- ahorita lo importante es que Candy esté bien de salud.
-En eso tiene razón
-ya se tardó Neil, espero llegue pronto, antes de que Candy despierte.
Precisamente en el momento en que acababan la conversación llegó Neil, él venía todavía muy exaltado, quería primeramente platicar con Candy, así que se fue directamente a la recámara y la encontró ahí, plácidamente dormida, - eres todo un ángel mi amor- pensó él al verla así, tan tranquila y serena, se fue acercando poco a poco y se sentó a un lado de ella, le tomó la mano y le dio un beso, se fue poco a poco recostando a un lado de ella y así se quedó hasta que se quedó dormido, pasaron casi dos horas cuando Candy fue despertando poco a poco y lo vio ahí, tan plácidamente dormido, se movió y él rápidamente se incorporó y se quedaron viendo a los ojos por unos instantes.
-Neil-
-Shh, no hables, te quiero seguir contemplando así- ella le puso la mano en los labios e invitó a escucharla.
-Neil, déjame decirte que todo sigue igual entre nosotros, siento que te hayas salido así de improviso, el cariño que le tengo a Albert es inmenso, ha estado conmigo desde que soy una niña, me ha protegido y yo lo he cuidado también, por eso mi reacción, pero tú … tú te has ganado mi amor poco a poco y, a pesar de que he recuperado la memoria y me ha causado un dolor tremendo quiero que sepas que mi amor por ti sigue igual, que tomará rumbos diferentes, pero quiero que sepas que te amo-
Al escuchar las palabras de su amada se le llenó el corazón de alegría, la tomó en sus brazos y le dio un tierno beso en los labios, luego la besó en la frente, la nariz, las manos y fue bajando hacia su barriguita a darle un tierno beso al hijo de ambos.
-sé que has pasado grandes penurias Candy, que yo he sido causante de algunas de ellas, pero que estemos hoy aquí y esperando un hijo me llena de inmensa alegría y esperanza, pase lo que pase, sé que nada nos podrá separar, ¡te amo! Y así los dos se fundieron en un gran beso que hacía perder la noción del tiempo. Así se encontraba la pareja sumida en su amor cuando tocaron a la puerta.
-Señora, viene el doctor a revisarla, ¿puede pasar?-
-Sí Celia, estoy lista, pueden pasar-
-¡Buenas noches señores Leagan!, ¿cómo se encuentran mis pacientes?-
-¡hola doctor!, pues nos sentimos de maravilla, ¿verdad bebé? Y al mencionarlo se tocó su incipiente barriguita-
-al menos está de mejor ánimo y eso es lo importante, ¿cómo se siente después del shock que sufrió?
-no le voy a mentir doctor, me siento algo aturdida y atolondrada, se me vienen los recuerdos de golpe y todavía no puedo acomodar del todo bien mis recuerdos, quiero hacer muchas cosas como escribirle a mis madres de Pony, a mis amigos, en fin…
-todo a su tiempo señora, no se puede hacer todo de golpe o esa cabeza empezará a sufrir dolores y no es conveniente para el nuevo miembro de la familia.
-doctor, ¿está seguro que todo estará bien?, es que tengo miedo después de…
-Lo sé, pero no se preocupe, físicamente se ha podido recuperar y está preparada para tener este bebé y, con los cuidados que le voy a recomendar espero no tenga ningún contratiempo.
-Doctor, nos hace muy felices a mi esposa y a mí, yo los cuidaré con mi vida si es necesario.
-¡Oh Neil!, gracias por tu amor
-no tienes nada que agradecer cariño, para eso estoy aquí.
-entonces me retiro, en dos días la vendré a ver de nuevo, con permiso.
-Celia, acompañe al doctor Cuevas-
-sí señor, ¿desean que ya sirva la cena?
-sí, dígales a nuestros invitados que vamos enseguida. Asintió Celia y acompañó al doctor a la salida de la casa, después fue al despacho a avisar a los señores que la cena sería servida.
Ya en el comedor.
-Candy, me da gusto verte de pie y más repuesta-
- A mí también me da gusto verte Albert, creo que tendré que darte rehabilitación de nuevo, ¿qué te han dicho los doctores?-
-Pues… fue interrumpido por George
-el doctor le ha dicho que con terapias de rehabilitación y ganas de caminar de nuevo el Sr. Williams puede volver a caminar, por cierto, el Sr. Leagan mandó decir que mañana regresa a su casa Sr. Neil ya que se quedó arreglando unos asuntos concernientes de sus empresas-
-Gracias por avisar George- dijo Neil
-entonces… eres un mal paciente Albert, -dijo a manera de enojo Candy- yo me encargaré de ti, verás que te haré caminar como que me llamo Candice White- y guiñó un ojo de manera infantil el cual arrancó la carcajada de todos los presentes.
-Pues, si tú lo dices está bien, ¿no te molesta Neil?- preguntó Albert con curiosidad.
-Para nada tío, sé lo importante que eres para mi esposa y lo que ella decida y quiera ayudarte por mí no hay problema, ella es una excelente enfermera y pues como ya ha recuperado la memoria ya no nos podemos librar de ella.- soltó una sonora carcajada
-¡ya verás Neil!- lo retó Candy y enseguida se unió al concierto de carcajadas que se daba en el comedor.
Se dispusieron a departir los alimentos con toda tranquilidad, al terminar pasaron a la estancia para llevar a cabo una charla de sobremesa.
-Cuéntame Albert, ¿cómo están Archie, Annie y Patty?, ¿has sabido algo de ellos?-
-te pondré al tanto, tanto Annie como Patty tienen una escuela en Florida, Archie y Annie ya no son novios, rompieron después de un tiempo ya que se dieron cuenta que no era amor verdadero el que sentían ambos, sino costumbre y ¿qué crees? Archie sufre de amor-
-¿por qué?, sigue contando… dijo un curioso Neil y Candy soltó una carcajada.
-Seguiré, lo que pasa es que Archie siguió comunicándose con Patty ya que a raíz de la muerte de Stear él se dio cuenta de cómo ella amaba a su hermano y por eso decidió romper con Annie, ya que ninguno de los dos sentía ese amor que ella profesaba a Stear, el trato se fue haciendo más íntimo y al menos por parte de Archie surgió el amor y partió hacia Florida esperando una oportunidad con Patty, que la ve difícil ya que ella y Annie son muy amigas, y pues todavía no sé cómo va esa historia ya que vine a buscarte y a aclarar situaciones.-
-¡Oh Albert!, eso no me lo esperaba… es una situación algo complicada, en estos días les escribiré para que sepan de mi situación y lo que ha pasado con ellos-
-No te preocupes, George estuvo hoy en Santiago y mandó telegramas a todos notificándoles que te hemos encontrado sana y salva, ¡no te imaginas la alegría que nos da el verte bien-
-Gracias Albert- Candy se paró y fue a darle un gran abrazo a su gran protector, amigo y hermano, así es como lo veía ella, aunque él ya la veía como algo más pero se conformaba con verla feliz.
-Gracias a ti Candy, porque no moriste en ese accidente y por lo que veo has encontrado un nuevo rumbo en tu vida- dirigió su mirada hacia Neil.
-con tu vida me responderás si no haces feliz a mi pequeña-
-Con mi vida, de eso puedes estar seguro tío- y miraba con ternura a su embarazada esposa.
Después de charlar un rato sobre lo que ha acontecido en Chicago en ausencia de Candy, se despidieron y partieron cada uno a sus habitaciones, habían quedado que al día siguiente Neil les mostraría a sus huéspedes la mina, la escuela y el dispensario médico, con esos planes se retiraron a descansar. Ya en el cuarto la feliz pareja enamorada se dispuso a charlar íntimamente.
-Perdóname de nuevo por haber salido así de repente sin avisarte, pero sentí unos celos enormes al ver cómo te dirigías al tío Williams-
-¿Neil Leagan celoso?, ¡qué interesante!- sonría con picardía Candy- esas reacciones de mi esposo me provocan- guiñó el ojo.
Ese tipo de declaraciones encendían a Neil, el cual se acercó a Candy y comenzó a besarla despacio por toda su cara, y al llegar a sus labios disfrutó lentamente la exquisita miel que emanaba de ellos, la fue acariciando por la espalda hacia su cabello y la recostó con dulzura- Cariño, ¿crees que podamos hacerlo?, ¿le hará daño al bebé?-
-No creo cariño, creo que le hará más daño no sentirte cerca-
Después de eso Neil comenzó a retirarle su ropa con delicadeza, besó sus turgentes pechos los cuales con el embarazo acrecentaron su tamaño y tomó de ellos con delicadeza el néctar del amor; poco a poco fue acariciando su vientre, bajando hasta el monte de Venus en donde su lengua hizo su aparición causándole gemidos de placer, eso hizo que su miembro mostrara su virilidad. Ahí se quedó por un buen rato brindando placer a su amada hasta que ella llegó al clímax, -¡oh Neal, tómame, hazme tuya!- esas palabras lo excitaron enormemente así que con ternura abrió sus piernas y con suaves estocadas fue haciéndola suya –Candy, eres lo mejor que me ha pasado en la vida, ¡te amo!- ¡yo también te amo Neal!- y así fue incrementando la velocidad y ella gemía con más intensidad ya que el placer que estaba sintiendo era casi celestial, antes de terminar él cambió de posición y ahora ella estaba al dominio de la situación, tomando sus pechos ella cabalgaba a su amado haciendo giros con su cadera de manera rítmica con movimientos circulares y cuando el orgasmo hacía su aparición de arriba hacia abajo cabalgaba velozmente para sentir el miembro de su amado hasta el fondo, así finalizaron con un orgasmo intenso el acto de amor, ella se dejó caer sobre su fuerte pecho y ambos se acariciaron con ternura.
-Sabes, a veces quisiera que estos momentos no acabaran nunca querida mía-
-Tenemos toda una vida para amarnos Neal, ¡te amo!-
Y así fundidos en un abrazo se quedaron dormidos, tanto era el placer que sentían que el sueño era placentero, pero, de repente tocaron estrepitosamente a la puerta, eran las tres de la mañana…
-¡Señor Neal!, Señor Neal, despierte!- gritaba con angustia Sebastián, el mayordomo de la casa.
Neal despertó de golpe y preguntó angustiado -¿qué pasa Sebastián?, ¿por qué esa exaltación?-
-¡Hubo una explosión en la mina!, algunos trabajadores del turno de noche se quedaron atrapados, es urgente que vaya.-
-En seguida me cambio y vamos, ¡por Dios!, pobre gente, ¿qué habrá pasado?, necesito ir en seguida- se paró rápidamente, se aseó y cambió, ya estaba dispuesto a salir cuando Candy lo detuvo-
-Neal, ¡ten cuidado por favor!, ¡tengo miedo!-
-No te preocupes cariño, la gente estará bien, voy a ayudar y sacar a mis trabajadores de ahí- le dijo tomándola de la mano- en otras circunstancias me iría sumamente preocupado por ti, pero aquí está el tío Williams, George y en un rato llega papá así que estás muy bien cuidada- le dio un beso en la boca a modo de despedida – te amo pequeña- dio la media vuelta y partió hacia la salida, ahí lo estaba esperando Albert y George.
-Escuchamos todo el alboroto, George se ofreció a ir contigo para ver en lo que puede ayudar, yo me quedo con Candy-
-Gracias tío, si ya estás listo nos vamos-
-Vamos sr. Neal, Williams, te mantendré informado-
-así será-
Y partieron rumbo a la mina para saber lo que ocurrió allá, Albert se quedó pensativo en el recibidor y pensando en voz alta dijo – si no estuviera en esta maldita silla sería de más utilidad-
-¡Albert!, no digas eso, eres de utilidad, me siento más segura estando tú aquí, pero quisiera estar allá con él ayudando en lo que se pueda-
-¡Candy!, siempre tan preocupada por los demás, la prioridad es que te cuides y cuides al pequeño ser que está en tu vientre, ellos estarán bien-
-Confío en eso Albert, pero tengo una angustia que se siente aquí en el pecho que no puedo explicar-
Ambos se quedaron contemplando el camino que llevaba hacia la mina y esperando que pronto hubiera buenas noticias.
¡Hola chicas!, gracias por seguir este fic, ¡ya al fin pude actualizar!, antes que nada les pido una disculpa con tanta demora, entre la entrega de calificaciones de mis grupos y mis trabajos finales de la maestría no tenía concentración, aunado que mi papá estuvo hospitalizado esta semana pasada pues no pude escribir ni actualizar, pero ahora sí, ya mi papá se encuentra bien gracias a Dios y ya podré actualizar espero a diario si no cada tercer día y acabar el fin antes de regresar a clases. Gracias por seguir la historia, son tantas ustedes que me han dado consejos y tienen dudas de cómo va a seguir la historia, que si es un Neilfic o Albertfic, lo que sí les puedo decir es que es un fan fic sobre Candy y puede haber muchos cambios, al final ella decidirá lo mejor para ella, agradezco infinitamente sus comentarios y sugerencias para que esta historia me siga dando inspiración, todavía falta aclarar lo de Archie y terminar de cerrar el círculo con Terry. Espero que hayan pasado una feliz navidad y les deseo un nuevo año 2016 cargado de bendiciones, prosperidad y triunfos para todas ustedes y su familia. ¡Un abrazo en la distancia!.
