Ay, Dioh Mío!
Sí, no morí, pero perfectamente pude haberlo hecho. Estoy en exámenes de fin de semestre en la Universidad y mi vida se ha vuelto realmente miserable, así que no me he podido pasar por aquí en el último tiempo, pero decidí que no me merecía tanta tristeza y vine a subir la siguiente letra sólo para darme un pequeño gustito personal.
Sean buenitos
Cabe mencionar que Pokemon no me pertenece.
Pairing: Gold/ Crystal
Letra: G de Gusto
Gusto
Había que reconocer –sí, había que hacerlo- que en lo relativo a las chicas, Gold tenía un gusto bastante amplio. Él no discriminaba. Para él, todas –y énfasis en todas- las chicas tenían algo especial, y Gold era especialista en identificar ese qué sé yo de cada una de ellas.
A Gold le gustaban toda clase de chicas: rubias, morenas, trigueñas, pecosas. Y para él, nunca había sido un problema tener de dónde elegir. Viajar por el mundo solucionando los problemas de la gente raía sus beneficios, y uno de esos era que conocía gran cantidad de chicas en el camino, todas muy agradecidas con él.
Sin embargo, por alguna razón que sólo Arceus sabe, ninguna de ellas había logrado algo serio con el chico de ojos dorados. Ya sea por sus viajes y a que nunca pasaba demasiado tiempo en un solo lugar, o a que él parecía tener una personalidad muy poco seria como para mantener una relación duradera con alguien o, quién sabe, quizás él tenía la mente en algún otro lugar de la región.
Con el tiempo, su gusto por las chicas había comenzado a ser más selectivo. Ya no eran toda clase de chicas, sino las que fueran listas y con tema de conversación que no terminara por aburrirlo en su monotonía.
A su lista de gustos pronto se añadió que tuviera una dulzura que lo hiciera sentir cómodo en lugar de hostigarlo y atosigarlo con atenciones fatuas, y que se manifestara, de preferencia en una sonrisa amable. Que fuera simpática y buena compañera, le siguió con prontitud, y la estrella que coronó su lista de nuevos gustos es que tuviera unos ojos brillantes como el cristal.
Sin darse cuenta, su otrora amplio gusto, según el cual una gran cantidad de chicas lograba cumplir con los requisitos, se redujo hasta el punto en que encajaba con una única chica, que para su sorpresa, no se sorprendió de saber quién era.
-Me gustas, Crys-le dijo muy seriamente el día en que cayó en la cuenta-me gustas mucho. No me había dado cuenta hasta ahora porque soy un verdadero idiota, pero ahora lo sé; me gustas.
Ante esto, la chica en cuestión sólo rio. Lo miró con esos ojos brillantes que tanto le gustaban y le dijo con su voz melodiosa:
-No eres idiota, Gold. Lo que sucede es que tenías mal gusto.
Listo. Declaración corta y simple. ¿Cómo discutir con esa lógica? Me gustó mucho escribir este, creo que alguien debía a decirle a Gold sobre su mal gusto, y quién mejor para hacerlo que la propia Crys? Jaja, me reí mucho escribiéndolo y con esa última frase creo que terminé de coronar la torta.
Quedé muy feliz. Díganme qué les parece.
