Cap 8.
POV S.S
(31 de octubre)
Estimado director Snape.
Por medio de la presente carta se le solicita conseguir un reemplazo suyo en el puesto de profesor de pociones a más tardar un año, el Colegio de Magia y Hechicería de Hogwarts no puede seguir contando con su ayuda en ese puesto por sus funciones de director, puede elegir usted mismo a su sucesor o el Ministerio de Magia enviará a algún graduado de la Escuela Superior de Estudios en Pociones para hacerlo, debe comunicarnos su decisión antes de terminar el próximo mes.
Se despide de usted.
Magali Brown, subsecretaria del Ministro de Magia.
¡Maldita sea!, no tenía tiempo para ponerme a buscar a un reemplazo y no quería dejar las clases con ningún recién graduado de pociones, bien era sabido por toda la comunidad mágica que los recién graduados poca experiencia tenían en el campo práctico y mucho menos podrían manejar un grupo de alumnos de primer año ellos solos.
Salí de mi despacho, necesitaba aire para poder respirar tranquilo, necesitaba un reemplazo para mí y no sabía por dónde empezar a buscar, empecé a bajar una a una tranquilamente las escaleras y el llegar a un salón abandonado escuché una explosión, corrí hacia donde estaba el ruido y vi como la perfecta ex prefecta de Gryffindor entraba y empezaba a controlar la situación, al entrar vi que habían varios alumnos de primer año en el suelo a causa de una poción que estaban tratando de preparar en un caldero que se veía muy oxidado, la vi atender delicadamente a los cuatro Slytherin en el suelo y al ver que estaban bien empezó a terminar una poción que había en otro caldero para evitar que explotara e hiciera más desastre; sonreí internamente… Había encontrado a mi sucesora.
Subí las escaleras de dos en dos, necesitaba enviarle una carta al ministro para decirle que tenía a la candidata de ese puesto pero ella necesitaba terminar sus estudios en Hogwarts y hacer sus estudios superiores pero para lograr eso necesitaba la ayuda de Augustus Turner, el director de la Escuela de Estudios Superiores de Pociones, necesitaba que ella aplicara los cursos reducidos que había él aplicado con sus estudiantes para poder hacerle frente a la crisis de pocionistas del mundo mágico, pensé en escribirle una carta pero tardaría tiempo en responderme, tomé un poco de polvos flu y entré a la chimenea.
- Despacho de Augustus Turner- grité y empezó mi viaje hacia el lugar.
Al llegar encontré su oficina tal y como la había visto hace más de dos años, tenía en sus paredes grandes estantes llenos de las pociones más complicadas en el Mundo Mágico y varias de ellas de ellas de mi autoría, el director del lugar estaba sentado detrás de su escritorio, me miró mientras quitaba parte de la ceniza de mi ropa, él sonrió y me acerqué a su lado.
- Augustus- extendí mi mano y él devolvió mi saludo.
- Severus, ¿cómo estás?- preguntó amablemente- ¿quieres té?- me extendió su jarra pero la rechacé- ¿qué haces tan lejos de Hogwarts?
- Necesito algo de ti- me miró detenidamente- claramente sabes de la crisis en la que estamos, Hogwarts necesita un profesor en esa materia porque yo no puedo desatender mis funciones como director.
- Entonces quieres a alguno de mis alumnos- me interrumpió.
- Ni estúpido aceptaría a ninguno de ellos- me sorprendí por la tonta deducción- yo les di clases a esos ineptos y ninguno vale la pena ni como pocionista ni como profesor- me expliqué.
- ¿Entonces qué sugieres?—preguntó y puso más atención a lo que yo decía.
- Tengo a una candidata pero carece de los estudios superiores que está pidiendo el ministerio, ella está estudiando el último año en Hogwarts y necesito que le impartas lecciones para poder tenerla en un nivel compatible con el puesto.
- Entonces una pequeña hechicera te impresionó Severus- dijo y gruñí- yo no puedo darle clases particulares pero tú si puedes.
- Augustus, no tengo tiempo- dije molesto- necesito que lo hagas.
- Severus tal y como dijiste tengo a un grupo de ineptos bajo mi mando, necesito enseñarles cinco años de estudios en uno solo, realmente -no tengo tiempo, puedes enseñarle a ella directamente tú, al finalizar el curso puedo hacerle una prueba de equivalencia y otorgarle el título si se lo merece- me planteó un plan- pero solo la aceptaré si le has enseñado tú directamente.
- Turner- dije más seriamente- no tengo tiempo para esto.
- Entonces tendrás a uno de mis ineptos en tus queridas mazmorras el otro curso lectivo- realmente me molestó eso- o puedes enseñarle esto- sacó un libro de su escritorio- este es el material que uso con mis muchachos y mucho de esto son los resúmenes que hacías para los exámenes de pociones así que tienen lo esencial, también puedes darle esto- escribió una carta explicando los requisitos del examen y la fecha en que lo haría- y dile que la espero aquí puntual.
- Está bien- no tenía más opción que la que él me estaba poniendo sobre la mesa, sabía que no valdría la pena discutir porque si lo hacía tendría a un inepto en mi salón de clases.
- Severus- me llamó, ambos nos conocíamos bastante bien al haber sido compañeros de cuarto y de clases cuando estudiábamos para nuestro diploma- ¿conozco a esa muchacha? Necesito saber quién es para aplicarle la prueba.
- Toda la comunidad mágica la conoce, es Granger.
- ¿Granger?- empezó a pensar en quién podía ser, era bastante estúpido que no se acordara del cerebro del trío dorado- ¿Hermione Granger?- asentí- no sabía que era tan buena en pociones, nunca la mencionaste más allá de ser la amiga sabelotodo del famoso Harry Potter.
- Porque no sabía que lo era- dije admitiendo mi gran estupidez- pero es la candidata para el puesto.
- Está bien, la esperaré- se levantó de su asiento al mismo tiempo que yo- paz hermano- se despidió y salió.
Volví a Hogwarts y empecé a revisar su horario y el mío, sabía que aceptaría la propuesta por el hecho de poder ayudar a alguien- estúpida bondad Gryffindor- murmuré bajamente, su horario era un caos, completamente distinto al mío ¿desde cuándo yo había dejado que alguien hiciera un desastre con los horarios?, aunque no quisiera admitirlo el ministro tenía razón, necesitaba concentrarme en mi trabajo, pude acomodar bastante bien las lecciones extra que le daría pero solo en los turnos de noche, necesitaba encontrar un aliciente para que aceptara, pensé en qué querría una chiquilla de su edad- dinero- dije y busqué unos papeles en mi escritorio, la única manera de poder girar dinero era por medio de un contrato de trabajo y eso la haría cumplir con su palabra aunque sabía que su orgullo Gryffindor y su sentido del deber no la harían fallar también sabía que apenas era una joven adulta, necesitaba asegurarme.
- Severus- escuché como alguien entraba por la chimenea, sin mirarla sabía que era ella.
- Nathalie, ¿qué haces aquí?- pregunté y vi como se acercaba.
- Te deseo- me besó fervientemente, se sentó a horcajadas en mis piernas.
- Estoy ocupado- la separé y la miré, realmente era una mujer hermosa pero no me atraía en ningún sentido, la primera vez que la había llevado a la cama estaba en un bar muy borracho y necesitaba cualquier tipo de calor de una mujer, ella gustosamente lo había proveído- necesito terminar esto.
- ¿De verdad?- empezó a tocarme y sentía mi miembro responder a sus caricias- a mí me parece que puede esperar, señor- inmediatamente sentí mi cabeza nublarse por el deseo, había pasado mucho tiempo desde la última vez que había tenido a un mujer entre mis brazos, empecé a desvestirla rápidamente y a tener sexo encima de mi escritorio con ella por un par de horas.
Al verla vestirse después de bastante tiempo de desahogo sexual recogí los papeles del suelo y a terminarlos de llenar, Nathalie no era más que un polvo rápido de la misma manera que yo lo era para ella, habíamos llegado a ese acuerdo desde hace más de un año y ambos actuábamos de acuerdo a él, terminé de llenar los papeles de la señorita Granger y los dejé organizados para el día siguiente, salí a hacer las rondas de esa noche.
(1 de noviembre)
Desperté después de un par de horas de sueño, bajé a desayunar y vi como entraba el trío dorado, recordé que tenía que hablar con el arbusto andante cuanto antes, envié una lechuza pidiéndole que estuviera en mi despacho al terminar de desayunar, tomé mi té y mordisqueé un poco las tostadas y subí hasta mi oficina, al entrar me senté en mi silla y escuché como ella tocaba la puerta.
La dejé entrar, señalé el asiento enfrente de mí y vi como tímidamente se acercaba, le pregunté si tenía algún trabajo asegurado fuera de Hogwarts a lo que dijo que no, imaginé que ninguno le atraía realmente, pregunté qué materia le atraía y sabía que era la mía a lo cual solo confirmó mi teoría, me comentó que las pociones en laboratorios y enseñando le apasionaban, sonreí internamente, realmente años de observar a las personas habían servido para algo, le propuse de frente la idea de ser profesora de pociones, la vi completamente nerviosa, le enseñé los papeles del contrato y le conté lo que el director de la Escuela Superior había hablado, le presenté su horario modificado y hablé de su salario, se veía confundida y acorralada, aceptó un poco renuente el puesto y firmó, al día siguiente empezaríamos.
(Al día siguiente)
Ese día había comenzado tranquilamente, las típicas peleas entre las casas y Minerva trataba de detenerlas, ese día habían sido Potter y Weasley en el Gran Comedor, su Jefa de Casa estaba completamente furiosa y supe que tendrían una larga detención.
Ese día recibí una carta del ministro aceptando mi petición y hablándome del pequeño accidente que había ocurrido en la Mansión Malfoy, varios seguidores de Voldemort habían perseguido a ese matrimonio y los habían matado en su casa, necesitaba encontrar a mi ahijado para poderlo acompañar hasta su casa, necesitaban enterrar los cuerpos y sabía que aunque no lo admitiera él necesitaba apoyo en esos momentos, sus padres habían sido los únicos que a él le habían importado en algún momento, salí de mi despacho hacia la Torre de Premios Anuales, dije la contraseña y entre, lo que encontré me dejó en una pieza, Granger tenía entre sus regazos a un Malfoy completamente destrozado de dolor, lo mecía suavemente y consolaba, le pedí que reuniera sus cosas para poder salir hacia el lugar que había sido el hogar del rubio.
(3 de noviembre)
La noche que había tenido el día anterior había sido terrible, realmente no soportaba a los padres de Malfoy pero la manera en que habían quedado sus cuerpos había sido espantosa, eso a leguas había sido obra de Bellatrix Lestrange, se les había dado sepultura cerca de la media noche y sencillamente no había podido dormir mucho, esa noche tendría que darle clases a Granger dado que la noche anterior por obvias razones no había podido hacerlo.
Ella llegó puntualmente y mi cátedra empezó, realmente era buena en la materia, recordaba mucho sobre año pasados, discutía delicadamente sobre ingredientes de cada una de las pociones y agregaba lo que creía necesario, a ese ritmo podría ponerla de ayudante más rápido de lo normal.
(Un mes después)
Tenía un mes de haber empezado las lecciones con Granger, ella había demostrado ser capaz de separar ingredientes de pociones, había pasado satisfactoriamente el primer examen de pociones superiores a casi la semana de empezar con mis clases, aprendía rápido y rara vez olvidaba algo, sabía que el horario no le dejaba mucho de descanso ni para poder adelantar sus deberes, acepté bastante bien el que hubiese pedido una hora de clases para poder descansar, saldría a las diez, una hora antes de lo normal, en ese mes había empezado a tener problemas con Nathalie por no poder estar con ella, tenía mi tiempo completamente limitado por las lecciones y mi cargo de director, realmente había empezado a cansarme su manera de insistir, constantemente interrumpía mis lecciones con Granger y no podía trabajar tranquilo.
- Severus- la escuché en mi espalda, pasaba suavemente su lengua por mi cuello, no podía concentrarme en sus caricias porque estaba demasiado ajetreado- vamos.
- No Nathalie- la rechacé suavemente, no tenía la culpa- hoy no.
- ¿Hoy no?- me gritó furiosa- hace más de un mes que hoy no.
- Tengo que trabajar- le dije indiferentemente- si quieres a alguien para acostarte con él puedes buscarte a alguien más.
- No soy una cualquiera- dijo y me pegó una cachetada, sentí un ardor increíble en mi cara- no me volverás a ver nunca más- salió rápidamente por la chimenea.
Pensé en lo que había pasado, ella no quería volverme a ver y eso me hacía sentirme tranquilo, observé por la ventana y algo en la imagen estaba distinto, miré hacia la Torre de Astronomía y había un telescopio viendo hacia donde yo estaba, solo había una persona capaz de mirarme de esa manera sin temblar de miedo, la llamé, necesitaba coordinar los últimos detalles del baile, ella apartó la lente de donde yo estaba, sonreí, me estaba espiando antes.
Esa noche tendría clases con ella, necesitaba llenar las despensas de la enfermería antes del siguiente partido, al llegar Granger la miré tranquilamente, su rostro reflejaba vergüenza y duda, dejó un abrigo blanco en el suelo y se acercó hasta donde estaba, le di las instrucciones de lo que tenía que hacer y ella empezó tranquilamente a hacerlo, la miré, realmente lo hacía bien, tenía una delicadeza para hacer las cosas pero no dejaba que algo se le dañara, empezó a hacer mucho calor en el salón, quité mi túnica y la coloqué en el suelo, la vi quitarse delicadamente el abrigo de su uniforme, los zapatos, las calcetas, desabrochó su corbata y abrió un par de botones de la camisa blanca, la observé detenidamente, era bastante delgada y tal vez una cabeza más pequeña que yo, esa camisa dejaba ver unas delicadas curvas de mujer que la hacían ver exquisita, subí un poco mi mirada y logré ver como se transparentaba un brassiere negro con delicados encajes, gracias al sudor debido al calor dejaba muy poco a la imaginación, su vientre era plano y delineado perfectamente, subí mi mirada y encontré un par de perfectos senos, del tamaño perfecto de mis manos, quité mi mirada cuando sentí la suya encima de mí, me sonrojé suavemente al tener el pequeño descubrimiento de que la muchacha me atraía físicamente, algo que no había conseguido nadie en mucho tiempo, era inteligente y bella físicamente.
Llamé su atención preguntándole acerca del baile, tal vez llevaba empezándome a gustar desde hace un par de semanas, en una lección cuando ella preguntaba algo me acerqué a tacharle algo de su notas, me agaché y sentí un delicado aroma a vainilla en su cabello, miré hacia abajo y por error vi por encima de su blusa sus hermosos senos que empezaban a traerme como un loco, había descubierto que ella quería bailar conmigo en el baile en frente de todos, ese año el idiota sería yo, necesitaba preguntarle algo más que había no intentado hacerlo pero al final lo hice.
- Granger- la llamé mientras dejaba descansar su poción- ¿por qué me estaba espiando?
- Yo no lo hacía señor- fingió seguridad demasiado mal- solo estaba aburrida y empecé a vagar con el telescopio- tal vez era cierto pero no le daría la razón.
- Entonces decidió que era divertido espiar al director- elevé la voz- ver como estaba discutiendo con alguien más.
- No lo espié- me miró directamente- y no se veía que estaba discutiendo con nadie más.
- Entonces sí me estaba espiando- era una confirmación y gracias a Merlín no había visto todo.
- No tergiverse mis palabras señor- empezó a sonrojarse- y definitivamente hacía cualquier cosa menos discutir- bajó su mirada, ese gesto había provocado ternura, sabía que no debía sentirlo pero lo hacía.
- Estaba discutiendo con Nathalie- estaba lanzando mi última carta.
- ¿Y a mí qué me importa que hizo o dejó de hacer con ella?- me gritó y me sorprendió el descubrimiento, ella estaba celosa.
- Está bien señorita- sonreí, no esperaba eso- termine esa poción y se puede retirar.
La vi prácticamente tomar todos los atajos con esa poción para poder salir más rápido, tomó sus cosas y empezó a caminar hacia la salida, antes de abrir la puerta me miró suavemente.
- Buenas noches profesor- se despidió.
- Buenas noches… Hermione- ella sonrió y salió, ese día había descubierto algo, después de un mes mis sentimientos hacia la insufrible sabelotodo habían empezado a cambiar.
FIN DEL CAPÍTULO.
El próximo también será un POV de SS, lo más interesante todavía falta pero este cap se está haciendo muy largo y en el otro aclaro lo mejor.
Espero sus reviews.
Mnica Snape.
