Capítulo 20: La obra y noviazgo
Los días pasaban y todos los estudiantes de Teiko por eventos próximos, la kiseki estaba practicando sus guiones en la sala junto con los demás estudiantes de la clase. Kuroko estaba un poco sonrojado por como tendría que actúa además que le habían comentado que su voz tenía que ser suave y si es que podía más femenina.
Akashi por su parte se divertía por todo lo que sucedía en ese momento, habían días que iban los dos a la casa del pelirrojo a practicar el baile aunque muchas de esas prácticas Kuroko pisaba los pies de Akashi, el peli celeste se disculpaba por cada pisada pero el pelirrojo una se quejó por ello. Los demás se miraban entre si cuando notaban que estaban muy "cariñosos".
También hubo cambios entre todos con Kuroko, ya que este se juntaba con Midorima a hablar de los horóscopos o acompañaba al más alto por sus lucky ítem; aunque el menor no lo admitiera a nadie le interesaba esas cosas ya que él creí un tanto en el destino y en el karma, salía con Kise a veces por pedido de este, aunque nunca se lo diría se divertía con él, con Aomine era típico salir y jugar un rato, con Murasakibara iban a veces solos a pastelerías a comer muchos dulces en un buen ambiente entre ellos dos.
No negaba que a cada uno de ellos los quería como amigos que nunca lo dejaría, aunque su mentalidad fuera tan inocente nunca puso pensar lo que más adelante podría pasar por aquel pensamiento. La Obra estaba a la vuelta de la esquina, ante ello Kuroko se preocupaba por hacerlo bien, aunque no lo admitiera.
Hasta que el día llego, muchas personas iban y venían y la obra se presentaría en la tarde, todos de la sala iban y venían por todo, esperando que todo saliera perfecto. Kuroko ya estaba con el vestido y la peluca lista, lo maquillaron aunque fue contra de su voluntad, todos los de su clase lo miraban para sonrojarse al verlo, ya que se veía como una bella chic, Akashi al verlo de esa manera solo queda encerrar a SU Tetsuya y hacerlo suyo una y otra vez, pero solo le sonrió alentándolo y amándolo en silencio como hacia hasta ahora.
-Sei.-le llamo el peli celeste a su mejor amigo y este lo mira esperando que le dijera lo que quería decirle.-Te vez muy bien.-le dijo levemente sonrojado.
Akashi al oírlo sonrió por el cumplido.-Gracias Tetsuya, tú también te vez muy bien, ¿No te incomodan los tacones?.-le pregunto sabiendo aquel pequeño detalle.
El menor negó con la cabeza.-Estoy bien, duelen muy pocos pero me acostumbrare.-le dijo seguro de ello.
-Eso es bueno.
Iban a hablar de algo cuando escucharon los gritos- más por los de un moreno y rubia – al verlos no pudieron evitar no reír, se veían muy ridículos vestidos así, aunque si Momoi se veía muy linda y Midorima se iba bien pero los otros tres se veían muy graciosos con vestidos y gorras de las hadas.
-Oi Tetsu! No es gracioso!.-le grito entre avergonzado y enojado.
-Kurokochiii~ te vez bien y adorable!.-le abrazo el rubio al menor.
-Kise-kun pesas….-se quejó.
-Lo siento!.-se separó del abrazo para luego acomodar el vestido que llevaba.
Cuando lo vieron bien a su pequeño amigo se sonrojaron de sobre manera "Kuroko se ve muy lindo, pensé que era mujer", "Tetsu se ve como una chica le falta pechos", "Kurokocchi es muy adorable, que quiero seguir abrazándolo", "Tetsu-kun más que linda se ve hermosa….digo se ve muy lindo", eran sus pensamientos al verlo pero el que los tenía en sus pensamientos se estaba poniendo incomodo por las mirada en él.
Akashi al ver aquello bufo, sabía más o menos qué es lo que pensaban sus amigos de Tetsuya, estuvieron un rato leyendo los guiones hasta que la hora había llegado, se escuchaba algunos ruidos proveniente de la gente en sus asientos, esperando con ansias el teatro. Todos estaban listos, muchos de la mayoría estaban nerviosos por como saldría aquella obra a la cual deban realizar y que se esforzaron al máximo. La presidente de la clase con un micrófono en manos y en la otra uno papeles comenzó a relatar la historia en el mismo momento en que todas las luces se apagaban y al mismo tiempo se abría el telón.
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"Érase una vez un rey y una reina que aunque vivían felices en su castillo ansiaban día tras día tener un hijo. Un día, estaba la Reina bañándose en el río cuando una rana que oyó sus plegarias le dijo.-Comenzó a relatar mostrando a si Momoi en un rio improvisado mientras entraba otra de sus compañeros con un traje de rana."
- Mi Reina, muy pronto veréis cumplido vuestro deseo. En menos de un año daréis a luz a una niña.
"Al cabo de un año se cumplió el pronóstico y la Reina dio a luz a una bella princesita. Ella y su marido, el Rey, estaban tan contentos que quisieron celebrar una gran fiesta en honor a su primogénita". (Allí se mostraba a Midorima y Momoi sosteniendo a un bebe) A ella acudió todo el Reino, incluidas las hadas, a quien el Rey quiso invitar expresamente para que otorgaran nobles virtudes a su hija. Pero sucedió que las hadas del reino eran trece, y el Rey tenía sólo doce platos de oro, por lo que tuvo que dejar de invitar a una de ellas. Pero el soberano no le dio importancia a este hecho."
"Al terminar el banquete cada hada regaló un don a la princesita. La primera le otorgó virtud; la segunda, belleza; la tercera, riqueza (Se mostraba un chica castaña, Kise y Murasakibara hechizando a la pequeña bebe en la cuna, muchos se rieron al verlos.)Pero cuando ya sólo quedaba la última hada por otorgar su virtud, apareció muy enfadada el hada que no había sido invitada y dijo:"
- Cuando la princesa cumpla quince años se pinchará con el huso de una rueca y morirá.-había aparecido Aomine mientras reía como un villano.
"Todos los invitados se quedaron con la boca abierta, asustados, sin saber qué decir o qué hacer. Todavía quedaba un hada, pero no tenía poder suficiente para anular el encantamiento, así que hizo lo que pudo para aplacar la condena:"
- No morirá, sino que se quedará dormida durante cien años.-había hablado Murasakibara.
"Tras el incidente, el Rey mandó quemar todos los husos del reino creyendo que así evitaría que se cumpliera el encantamiento."(se podía escuchar un sonido de cómo se quemaba la madera.)
"La princesa creció y en ella florecieron todos sus dones. Era hermosa, humilde, inteligente… (en ese omento se apagó la luz unos segundos antes de aparecer Kuroko con un suave rojo en sus mejillas, muchos de la gente murmuraban lo bello que era la chica entre otras cosas) una princesa de la que todo el que la veía quedaba prendado."
"Llegó el día marcado: (se volvió apagar las luces unos segundos cambiando la escena donde Kuroko estaba dentro del palacio pero a su vez caminaba un poco entre el escenario) el décimo quinto cumpleaños de la princesa, y coincidió que el Rey y la Reina estaban fuera de Palacio, por lo que la princesa aprovechó para dar una vuelta por el castillo. Llegó a la torre y se encontró con una vieja que hilaba lino. " (Kuroko miraba el viejo hilaba con curiosidad antes de acercarse y mientras lo hacia las luces del escenario se apagan y solo lo alumbraban a él.)
- ¿Qué es eso que da vueltas? - dijo la muchacha señalando al huso. (su voz salió lo más dulce y suave que el menor podía lograr hacer)
"Pero acercó su dedo un poco más y apenas lo rozó el encantamiento surtió efecto y la princesa cayó profundamente dormida." (al hacerlo se hizo caer como si en verdad lo hubieran hecho dormir antes de apagarse las luces)
"El sueño se fue extendiendo por la corte y todo el mundo que vivía dentro de las paredes de palacio comenzó a quedarse dormido inexplicablemente. El Rey y la Reina, las sirvientas, el cocinero, los caballos, los perros… hasta el fuego de la cocina se quedó dormido. Pero mientras en el interior el sueño se apoderaba de todo, en el exterior un seto de rosales silvestres comenzó a crecer y acabó por rodear el castillo hasta llegar a cubrirlo por completo. Por eso la princesa empezó a ser conocida como Rosa Silvestre."
"La bella durmiente con el paso de los años fueron muchos los intrépidos caballeros que creyeron que podrían cruzar el rosal y acceder al castillo, pero se equivocaban porque era imposible atravesarlo." (se mostraban como muchos chicos de la clase eran los caballeros tratando de cruzar el rosal.)
"Un día llegó el hijo de un rey,(en eso apareció Akashi, se pudo escuchar el chillido de muchas chicas de allí al verlo con ese traje) y se dispuso a intentarlo una vez más. Pero como el encantamiento estaba a punto de romperse porque ya casi habían transcurrido los cien años, esta vez el rosal se abrió ante sí, dejándole acceder a su interior. Recorrió el palacio hasta llegar a la princesa y se quedó hechizado al verla. Se acercó a ella (en realidad así lo hizo Akashi al ver a Kuroko con su rostro relajado, todo el mundo estaba en silencio esperando el ansiado beso, pero no muchos sabían que la supuesta chica en realidad chico, los de la clase pesaron que haría que la estaba besando pero la kiseki estaban que se morían de nervios al ver a Akashi muy cerca del rostro de su ángel, Kuroko comenzó a sonrojarse "É..él en verdad lo hará?" pensaba para sí mismo, el pelirrojo lo mira y sonrió antes de susurrar "Tetsu…espero que no me odies por esto amor mío" antes de que el peli celeste dijera algo sintió algo suave tocar sus labios, abro los ojos sorprendido igual que la clase por el beso que era real, la kiseki sonrieron por tal reacción de esos dos que seguían por un rato más el beso)y apenas la besó se terminó la princesa abrió los ojos tras su largo sueño. Con ella fueron despertando también poco a poco todas las personas del palacio y también los animales y el reino recuperó su esplendor y alegría."
"En aquel ambiente de alegría tuvo lugar la boda entre el príncipe y la princesa(había una escena donde comenzó el baile, muchos de la clase con vestidos y trajes bailaban alrededor de la pareja, Kuroko seguía sonrojado así que no miraba al pelirrojo pero por lo menos podía bailar correctamente) y éstos fueron felices para siempre."(decía la presidenta sonrojada y sin salir mucho de la sorpresa que había hecho Akashi )
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Sin un segundo más se pudieron escuchar con claridad los aplausos y más de los espectadores, se cerró el telón para luego abrirse y mostrar a todos los del salón, hicieron una reverencia antes de volver a escuchar los aplausos de la gente, al terminar todo. Kuroko e fue rápidamente a esconder de todos ya que estaba avergonzado de aquel suave y delicado beso que le dio su mejor amigo pero había algo que él no podía entender muy bien.
-¿Por qué lo has hecho Sei?.-se susurró a si mismo confundido y sonrojado, él lo amaba pero sabía perfectamente que no debía ilusionarse con ello pero allí estaba aquel sentimiento, aquella punzada que le dolía creer que solo fue parte de la escena, trato de tener aquellas traicioneras lagrimas que querían escapar pero no las dejo, se levantó de su puesto o mejor dicho escondite; mientras caminaba aun con el vestido puesto sentía las mirada de todos en él haciendo que se sintiera muy incómodo.
Sin darse cuenta choco con alguien por su distracción. Levanto la mirada para poder disculparse pero se sorprendió al ver que había sido Akashi, el pelirrojo le tomo de la mano para comenzar a caminar lejos de todos. No dijeron nada en todo el trayecto hacia la azotea que estaba vacía; Akashi tenía un cara seria a su vez Kuroko tenía sus mejillas rojas y avergonzado al recordar el dulce beso dado.
Antes que pudiera pronunciar alguna palabra fue interrumpido por la de su amigo.
-Tetsuya…yo te traje aquí para que escucharas mis palabras, aquellas que he guardado por mucho tiempo por ti, pero primero.-lo soltó, el pequeño peli celeste se puso triste por aquel vacío cuando se alejaron, Akashi no lo veía a la cara pero siguió hablando.-No me voy a disculpar por robarte tu primer beso aquello hizo sonrojar a su acompañante.-Te veías muy bien en todo pero me sigue gustando como te vez siempre, Tetsuya no sé cuándo paso esto ni tampoco sé cuándo esto acabara pero debes saberlo, porque yo ya no lo soporto, este secreto, este sentimiento que solo tú me haces sentir; aun si debo perderte ya eso no importa, te hare que me ames si es necesario.-le dijo dando se la vuelta para verlo a los ojos, aquellos que él amaba-Tetsuya tú me gustas ¿Deseas ser mi novio?.-le confeso sincero y serio.
Kuroko por su parte no sabía qué hacer, creía que esto era mentira de su propia imaginación, no podía creer lo que sus oídos oían. Miro al pelirrojo viendo la sinceridad en sus palabras, estaba muy sorprendido por aquella revelación, las palabras no salían pero era obvio ¿no? Soñó tantas veces por eso, aquellas esperanzas ya extintas volvían a florecer, todo ahora se podía ver diferente ya que sabía que todo cambiare a partir de ahora, sin poder evitar pequeñas lagrimas corrían por su mejilla, no por tristeza o por otra cosa sino por felicidad, antes que dijera algo Akashi había malinterpretado aquello como un rechazo haciendo que bajara la cabeza.
-No quería hacerte llorar Tetsu, entiendo que ya no quieras volver a hablarme después de esto se iba a ir pero una mano lo detuvo, vio a su amado Tetsuya sonreírle. -¿Tetsuya?.-le pregunto extrañado.
-Deberías oír mi respuesta ¿no lo crees?.-le dijo con voz bajo pero audible sin detener aquellas lagrimas pero el pelirrojo no se movió..-Sei…te amo y si quiero ser tu novio.-le dijo sonrojado pero feliz.
Akashi no esperaba ser correspondido pero tampoco Kuroko había imaginado que eso le sucediera eso a él, el pelirrojo sonrió feliz al saber aquella inesperada respuesta, se acercó para luego quitarle la peluca a su ahora novio y al instante dirigir sus manos a las mejillas suaves de su amado, este también hizo lo mismo mientras soltaba unas pequeñas lagrimas que no podía dejar de fluir, el pelirrojo se acercó más hasta que sus respiración se mezclaban, se unían, se miraron por última vez a los ojos ya que en ese instante, en ese segundo, aquel preciso momento eran ellos, solo ellos dos y nadie más. Su momento único y perfecto, la brisa corría por aquel lugar pero no les importaba, cerraron sus ojos en el mismo instante que sus labios se tocan, se reconocían, se mostraban lo que cada uno sentía, era suave, tranquilo, anhelado, ansiado, se podía reconocer el sentimiento que los dos querían mostrar.
Aquellos sentimientos reprimidos ahora liberados, aquella carga que tenían al ocultarlo ya nadie los podía detener, no había excusas, ya no había nada por lo cual fingir que eran solo amigos, ya por fin podían ser felices o eso querían creer los dos pero en ese instante no les importa si alguien los veía o si pasaba un catástrofe, se apegaron más en el otro sintiendo que ya no existía espacio para nadie ni el viento, el cuerpo comenzaba a moverse solo como si esto fuera calculado por el mismo destino los haya juntado.
Sus manos viajan por distintos lugares, las de Akashi comenzaron a bajar lentamente reconociendo cada centímetro del cuerpo de Kuroko acariciando aquel contorno hasta llegar hacia la cintura del más bajo para quedar allí aferradas queriendo demostrar que no lo soltaría nunca, ni ahora ni jamás en su vida….pero eso solo daba más esperanzas e ilusiones al inocente Kuroko. Este por otro lado sus manos viajaban lentas y nerviosas como si el pelirrojo se iría en cualquier omento, como un simple sueño….le hubiera gustado hubiera sido eso, sus manos subieron enredándolas en el cabello sedoso y suave de aquel que amaba desde hace tiempo, queriendo seguir ese beso pero sus pulmones exigían aire, algo necesario pero inoportuno en aquel momento.
Cuando se separaron fue algo lento, pausado, deseando que el oxígeno no existiera para poder seguir con aquel primer beso de ambos, uno que disfrutaron aunque no sabían cuánto tiempo paso pero era algo que no les importaban, abrieron sus ojos para observar al otro; Akashi tenía un suave rojo en sus mejillas pero sonrió al ver el rostro de Tetsuya, este estaba as que rojo por completo y como su piel blanca le era más notoria, su respiración agitada por el falta de oxígeno era obvio, Akashi se relamió los labios sintiendo aun aquella suave textura de los labios ajenos.
Kuroko se sentí avergonzado pero a la vez muy feliz, una alegría que le era muy inexplicable, era inevitable después de todo jamás pensó en terminar así con su amor platónico, pero esa sensación tan cálida, tan abrumadora aún se sentía en sus labios, aquel contacto que le enamoraba mas de aquel que lo tenía agarrado de la cintura, solo bastaron unos segundos antes de volver a mirarse y volverse a besar pero esta vez mas deseo, queriendo transmitir todo, sabían que pronto muy pronto se volverían unos adictos a los labios del otro.
De segundos se volvieron minutos, unos que para ellos fueron horas, se separaron ya que comenzaba a darle frío a Kuroko, después de todo aún estaba usando el vestido de la actuación, tomaron la peluca que había el pelirrojo botado para luego tomar la mano de su Tetsuya y salir de aquel lugar, caminaron sin detenerse hasta llegar a su destino que era el mismo lugar donde ahora su clase festejaba por su esfuerzo, el pequeño peli celeste camino hasta donde había dejado sus cosas y en ese mismo instante desaparecer de la vista de todos para poder cambiarse con tranquilidad, Akashi se fue a juntar con Midorima, Murasakibara y Momoi que conversaban de algo pero al verlo callaron.
-¿Qué sucede?.-les pregunto alzando con elegancia su ceja, interrogándolos con la mirada.
-Oh nada, nada Akashi-kun.-ríe Momoi antes de irse del lugar o por lo menos de la vista del pelirrojo.
-Aka-chin beso de verdad a Kuro-chin~, estaba sorprendido.-hablo con voz perezosa Murasakibara, haciendo sonreír a Akashi.
-Eso es cierto Atsushi, además no me arrepiento de haberlo hecho.-se relamió los labios al recordar lo que paso hace unos minutos atrás con su amado.
-….Lo hiciste bien Akashi.-le dijo el peli verde serio mientras lo observaba.
-Gracias Shintarou, tú también lo has hecho muy bien.-le alago de vuelta después de todo estaba de muy buen humor.
Después de aquellos acontecimientos Kuroko volvió vestido con su ropa normal y mas cómodo, felicito a sus amigos por el gran espectáculo y agradecía de todo corazón que nadie nombro lo sucedido con el beso ya que eso le sería muy vergonzoso para él.
El pequeño Kuroko disfruto toda la tarde junto a su novio los demás eventos que había en el festival, los chicos solo los dejaron irse solos no querían molestar porque notaban el cambio de ellos, además Kuroko era muy evidente con el tema después de todo, aun así si ellos dos no le decían que estaban juntos solo les alegraba que fueran felices.
-Ne ne Midorimacchi ¿Crees que les haya ido bien?.-pregunto Kise.
-Eso es obvio Kise Nanodayo..-le respondió cansado, como odiaba al rubio.-Además si no notaste que Kuroko tenía los labios hinchados y que Akashi se lo llevo tomado de las manos.
-Vamos Kise no podías ser tan idiota.-alego Aomine antes de bostezar.-Ya venga vayamos a comer algo después de todo nosotros ya terminamos nuestro momento…vayamos por unas chicas.
-Minechin es un pervertido pero lo apoyo en la parte de la comida….pero que sean dulces~.-dijo Murasakibara comiendo unas papas fritas.
Suspira.-Vamos antes de que me arrepienta de estar con ustedes par de idiotas.-dijo Midorima antes e ajustar sus lentes y caminar por los puestos.
-Tsundere.-dieron unísono Kise y Aomine.
-Ca..Cállense.-grito un tanto avergonzado peli verde.
Los dos chicos rieron y Murasakibara sonrió levemente divertido antes de seguirlos. Momoi caminaba detrás de ellos sonrió feliz tenía muy buenos amigos.
Kuroko estaba disfrutando del momento pero un pequeño mal presentimiento paso por unos segundos en él haciendo que se preocupada pero eso paso cuando Akashi le beso la mejilla para llamar su atención, lo miro sonrojado aun no muy acostumbrado aquellas partes de afecto, aunque debería ya que siempre fueron así desde pequeños. Pero ya las cosas cambian no por nada lo ama y son novios, cosas que no se esperaba ni en sus mejores fantasías.
El día termino con unas fogatas en medio de la escuela para los estudiantes, disfrutando de un pequeño baile en frente de la fogata, Akashi tomo sin dudarlo y sin importarle si la gente los viera, comenzó a bailar con Kuroko que estaba más que decir muy avergonzado, dejo que su cabeza quedara reposando en el hombro del pelirrojo disfrutando de la sensación y la música, pasos lentos y tranquilos que los llenaban de paz a los dos.
-S..sei.-le llamo con voz baja.
-¿Si Tetsuya?.-pregunto curioso?
-Promete que jamás me dejaras.-le susurro un tanto inseguro, después de todo para Kuroko Akashi lo era todo y si este ya no lo amaba que podía hacer.
Sonrió.-Esa promesa la cumpliré sin dudarlo, te amo Tetsuya y jamás me iré de tu lado, eres lo importante para mi.-le dijo haciendo que el pequeño lo viera.
-Nunca? Nunca me dejaras, aun en las buenas y en las malas?.-le pregunto aun sin creerlo.
-Claro, esta es nuestra promesa y si no lo cumple ninguno de los dos, significa que nuestro amor se apagada pero eso nunca va a pasar.
Kuroko sonrió antes de besarle la mejilla y abrazarlo siendo correspondido.
-Jamás faltara mis "te amo" todos son dirigidos hacia ti.-le susurro en el oído.
-Y los míos son solo tuyos, nadie nos separada.
Bailaron y disfrutaron de ese día uno que jamás olvidarían ninguno de los dos, ese fue el inicio de todo, de un lindo noviazgo como también el inicio del inferno.
¿Cómo llego esto hasta aquí? ¿Por qué tenía que pasar esto? Los momentos felices no duran para siempre, siempre hay una doble cara en todo y en todos, pronto Kuroko vera la verdadera verdad de las cosas y por fin notada que, "La verdad duele"
Continuara….
Espero que les haya gustado, disculpen por no actualizar
