Holaaaa~ ¡Notas al final!

Advertencias:

¡Yaoi! (Hell yeah)

Smut= Limme

Capitulo NO beteado, revisado pero no beteado así que se que alguna traviesa falta de ortografia se me pasó por ahí.

Declaimer: Haikyuu no es propiedad de Smokey310 ni mío. Todo es de Furudate y nosotros hacemos esto sin fines delucro.

Declaimer 2: ¡It's Batman! no me pertenece. Todo es de la increíble mente e imaginación de Smokey310, quien fue tan increíble como para darme el permiso de traer este BokuAkaKuroTsikki al fandom hispanohablante.

Lo único mío es la traducción.


¡Hey hey hey!


Es... ¡Batman!


Summary:

—Solo ábrela, Tsukishima. No quieres ser visto con este grupo prácticamente desvestido en el corredor, estoy seguro.

—Primero díganme que hay ahí.

—Es...

— ¡Batman!— gritó Bokuto, pero todos lo ignoraron.

—Es sólo un bicho—dijo Akaashi— Fuku-chan probablemente ya se lo comió. No hay necesidad de que estés asustado.

—Eso sería muy tranquilizador si no estuvieras temblando como un adicto a la heroína en abstinencia.


...•••...


Notas de la autora:

Este fic ahora tiene un hermoso arte por kurumegane! Aún estoy llorando por eso.

NdT: Pueden encontrar ese arte en el link en mi perfil o en mi página en facebook de la cual les hablaré más abajo.


...•••...


—En serio ¿qué están haciendo?—preguntó Kuroo cuando los pisotones, el estrépito y el estruendo en el piso de arriba finalmente comenzó a hacerlo perder los nervios.

Kenma, aún impertérrito, mantuvo su mirada en la pantalla de su celular y ni siquiera pareció escuchar el alboroto de arriba.

— ¿No es esto normal?—dijo después de un tiempo.

Al parecer finalmente le había dado una paliza al monstruo virtual con el que fuera que había estado peleando y ahora era capaz de dirigirle la palabra a su compañero de cuarto (quien estaba bastante acostumbrado a estos retardos en la conversación).

Kuroo consideró sus palabras por un momento y trató de escuchar cualquier evidencia de normalidad. De acuerdo, no era fácil diferenciar una estampida de elefantes a Bokuto tomando una ducha, en cuanto al ruido, pero Kuroo tenía suficiente experiencia para notar la ansiedad en los pasos de arriba. Sin embargo, lo que realmente llevo la situación lejos fue que ahí obviamente había dos pares de pies corriendo alrededor y también el sonido de dos voces diferentes. Una voz en especial que activaba todas las alarmas en la cabeza de Kuroo e incluso Kenma dejó que su mirada se desviará hacia el techo por un segundo.

— ¿Ese fue Akaashi?

Pero Kuroo ya se había precipitado hacia la puerta, sin siquiera preocuparse por la cuidadosamente apilada torre de cajas de pizza vacía a través de la cual había corrido. Llegó a la puerta de Akaashi y Bokuto dos segundos después, con una pieza de masa-de-pizza-roída atorada en su cabello de recién levantado y usando nada más que bóxers y un calcetín.

— ¿Qué está pasando?— proclamó al entrar sin molestarse en tocar y se estremeció ligeramente cuando dos personas y un pájaro fueron volando hacia él.

El pájaro inmediatamente se posó en su cabeza para aniquilar el pedazo de pizza.

— ¡Kuroo! ¡Sal de aquí! ¡Sal de aquí! ¡Sal de aquí!—gritó Bokuto, quien nunca había aprendido que no todo necesitaba ser dicho tres veces seguidas.

Eso en absoluto hizo que Kuroo entendiera mejor, porque él sólo ignoró al pájaro en su cabeza y se volteó hacia sus dos amigos quienes estaban bañados en miedo detrás de él, ambos lo observaban con los ojos muy abiertos.

—No me asusta Fuku-chan, él es sólo un pequeño y estúpido búho.

— ¡No es un búho!—dijo Akaashi en voz baja.

—A quién le importa, cacatúa, búho, pingüino...—Kuroo levantó una mano para acariciar al plumoso pájaro en su cabeza— él sólo está intentando demostrar su amor, no hay necesidad de huir gritando.

— ¡No es un pájaro!—dijo Akaashi en la misma voz baja- una llena de miedo.

Kuroo lo había entendido en el mismo momento. Cuando había levantado su mano para acariciar al pájaro, sintió un suave y sedoso cuerpo, y no el dolor de un puntiagudo pico hiriendo sus dedos. El real Fuku-chan escogió ese momento para imitar la vociferante risa de Bokuto en su tétrico modo de pájaro desde la otra esquina del departamento y Kuroo secretamente esperaba que volara pronto por una ventana abierta y falleciera brutalmente en una corriente de aire descontrolada.

— ¿Qué...?—dijo Kuroo, tragando— ¿Qué hay en mi cabeza?

— ¡Es Batman!—murmuró Bokuto seriamente.

— ¡Voy a meterte una jodida puñalada!—susurró Kuroo con la misma seriedad.

—Primero pensamos que era un murciélago—dijo Akaashi, — pero no lo era. No era un murciélago.

—Akaashi, incluso si eres tú, ¡voy a matarlos si no me dicen que está posado en mi cabeza en este jodido instante!

— ¡Es un mutante!—dijo Bokuto, y se movió aún más lejos para presionarse contra la puerta. —Kuroo, lo siento, pero prometo mantener tu secreto si esa cosa te muerde y necesitas pasar el resto de tu vida corriendo alrededor de la ciudad en un mameluco ajustado a tu piel. —después de decir eso, se dio a la fuga por la puerta y Akaashi lo siguió escapando hacia las escaleras, donde se presionaron a sí mismos en una esquina y se aferraron el uno al otro.

Finalmente Kuroo no pudo soportar más tiempo la piel de gallina y reunió todo su valor para deslizar una mano sobre su cabeza. Esa mano chocó con un gran cuerpo sólido y la cosa - que definitivamente no era un pájaro- revoloteó lejos, dentro del departamento. Kuroo de hecho se amordazó.

—Ohpordiosohpordiosohpordios— se estremeció violentamente y casi cayó por las escaleras.

Algunas personas ya habían abierto sus puertas para ver quién estaba haciendo tanto ruido en el corredor pero las cerraron sin más preguntas cuando vieron a Bokuto. Kuroo alcanzó al par de abrazados pocos segundos después, con una mirada asesina en sus ojos. Ellos ni siquiera estaban asustados de él- no después de esa cosa.

— ¡No puedo creer que sólo me hayan dejado ahí con ese gigante insecto come-hombres!

—No sabemos si sea come-hombres—dijo Akaashi—pero es seguro que no tiene ningún problema con los pedazos de pizza.

Kuroo sólo le lanzó una mirada.

—Ya sabes, yo nunca hubiera esperado este tipo de comportamiento de ti. ¿No eres usualmente muy calmado y dueño de ti mismo?

—Odio las cosas que vuelan.

— ¡Literalmente tienes un pájaro de mascota!

—Odio los insectos que vuelan. Y los insectos que se andan a cuatro patas. Y los que se arrastran. Odio los insectos ¿Okay?

—Eres un cobarde.

—No insultes a Akaashi cuando acabas de correr hasta aquí gritando. —Bokuto defendió a su compañero de cuarto-barra oblicua (1)-novio. — ¿No viniste a ayudarnos a salir? Ahora sólo lo perdimos de vista y nunca podremos regresar a nuestro hogar. Tendremos que mudarnos contigo y con Kenma.

—No me importa en lo absoluto si tienen que vivir en la calle, nunca dejaría a ninguno de ustedes cerca de Kenma.

—Eso es cruel.

—Sin embargo, ¿tal vez Kenma pueda ayudarnos a sacar esa cosa?—sugirió Akaashi— si le decimos que es un Pokemon...

Kuroo no podía creer que Akaashi iría tan lejos como para engañar a una agradable persona como Kenma, pero luego estaba más preocupado por el hecho de que eso probablemente funcionaria.

—Sólo déjalo fuera de esto—dijo, sólo para asegurarse— No hagamos de esto su problema también. Es suficiente con que ya me hayan envuelto en esta mierda.

— ¡Entraste en esto tu solito!—gritó Bokuto, haciendo énfasis con un golpe a Kuroo en el hombro.

Por un momento Kuroo consideró seriamente el comenzar una pelea, pero los sentidos de Akaashi habían hormigueado y se interpuso entre los dos.

—Sé a quién le podemos preguntar. Esta tarea exige por alguien a quien le dé vergüenza perder la calma en este tipo de situaciones, así que...

Y hablando del rey de Roma, una sarcástica voz sonó repentinamente desde debajo de las escaleras, preguntando qué rayos pensaban que estaban haciendo. Los tres intercambiaron una mirada antes de que se voltearan hacia la voz, Kuroo y Bokuto ya resplandecían.

—La gente me asocia con ustedes ¿saben?—dijo Tsukishima, mirándolos con recelo antes de subir las escaleras. — ¿Pueden tratar de no envolver a todo el edificio en sus dramas por una vez?

—El edificio entero va a estar en una profunda mierda si esa cosa comienza a dejar huevos, así que mejor deberían estar agradecidos de que estemos tratando de hacer un plan maestro—explicó Bokuto y Tsukishima lo miró como si estuviera luchando contra un dolor de cabeza.

—Realmente no quiero preguntar.

—Sólo ven con nosotros, ya verás. —dijo Akaashi, porque sabía que Tsukishima confiaría en él y en esa situación valía la pena perder su confianza para siempre.

Como predijo, Tsukishima sólo le dio una larga mirada de sufrimiento antes de seguirlo escaleras arriba. Bokuto y Kuroo esperaron pacientemente a que él los pasara y luego subieron detrás de él, usándolo como un escudo humano. Tsukishima ni siquiera preguntó.

— ¿Y ahora?— inquirió, cuando llegaron al frente del departamento y nadie se movió para abrir la puerta.

—Um... Sólo entra— dijo Akaashi, pero Tsukishima de pronto comenzó a sospechar algo.

— ¿Por qué? ¿Qué hay ahí?

—¿Sabes cuál es una mejor pregunta?— dijo Kuroo inesperadamente desde detrás, tratando de cambiar el tema— ¿Por qué nadie se está preguntando el hecho de que no estoy usando nada más que bóxers?

—Y un calcetín—agregó Bokuto.

—Y algunas migajas de pizza—dijo Akaashi.

Tsukishima sólo se encogió de hombros.

—Me imaginé que estaban teniendo otra orgía.

— ¡Nunca tendríamos una orgía sin ti!—Kuroo sonó conmocionado— ¿Verdad chicos?

Bokuto no se veía muy convencido.

—Tengo un montón de orgías con Akaashi ¿sabes?

—No es una orgía si sólo somos nosotros dos—dijo Akaashi, pero aparentemente él no quería hablar de ese tema, porque gentilmente empujó a Tsukishima más cerca de la puerta y se preparó para ir al grano escondiéndose detrás de él.—Solo ábrela, Tsukishima. No quieres ser visto con este grupo prácticamente desvestido en el corredor, estoy seguro.

—Primero díganme que hay ahí.

—Es...

— ¡Batman!— gritó Bokuto, pero todos lo ignoraron.

—Es sólo un bicho—dijo Akaashi— Fuku-chan probablemente ya se lo comió. No hay necesidad de que estés asustado.

—Eso sería muy tranquilizador si no estuvieras temblando como un adicto a la heroína en abstinencia.

—Él es un cobarde —dijo Kuroo y Bokuto asintió sabiamente, pero el efecto fue opacado por el hecho de que ambos estaban escondidos detrás de las escaleras.

Tsukishima les lanzó una mirada sobre su hombro. Afortunadamente, él había perdido la paciencia para esa discusión y finalmente alcanzó el pomo de la puerta. Todo estaba en silencio cuando la abrió, aparte del pequeño chillido de Akaashi. Tsukishima levantó una ceja cuando sintió a Akaashi aferrándose a su camiseta desde atrás y gentilmente lo hacía avanzar. No lo dejó ir incluso cuando Tsukishima pasó la entrada y se adentró en el departamento.

— ¿Qué demonios pasó aquí?—preguntó Tsukishima. Todo el interior del departamento estaba patas arriba— ¿Fue Bokuto jugando a que el piso era lava otra vez?

—No creo que todo haya estado patas arriba antes de que escapáramos—susurró Akaashi.

Tsukishima aún lucía poco impresionado.

—Esto es realmente poco propio de ti. No fumaste nada raro ¿o sí?

Akaashi aún se rehusaba a soltar su camiseta, pero comenzaba a lucir molesto.

— ¿Por qué siempre soy yo quien tiene que ser el calmado? ¿No puedo perder mi maldita compostura de vez en cuando?

—Pierde la compostura cuando quieras, pero tal vez deberías encontrar un novio que lo compense —Tsukishima dijo con mordacidad cuando Bokuto entró al departamento haciendo pseudo poses de karate en cada dirección. Una de esas poses aparentemente consistía en levantar los dos dedos de en medio. Detrás de él, Kuroo gateaba por el umbral de la puerta, aún en su ropa interior.

—El tuyo no es necesariamente mejor ¿sabes?—dijo Akaashi, disparándoles a ambos una mirada en blanco y Tsukishima se volteó otra vez, con la cara cada vez más roja.

—Nunca he dicho que él era mi novio.

Él herido sonido de '¡Tsukki!' fue una vez más ignorado mientras el grupo entero se movía más allá dentro del departamento en busca de pistas de un insecto gigante revoloteando por ahí. Akaashi se agarró herméticamente de Tsukishima cuando llegaron a la sala.

—Sólo deberíamos deshacernos de ellos y empezar nuestro propio asunto— propuso con una voz de pánico— y hablo en serio, siempre y cuando te deshagas de todas las arañas y bichos que entren a este lugar.

—Entonces tal vez deberías comenzar una relación con tu pájaro. —dijo Tsukishima, pero permitió que Akaashi lanzará sus brazos alrededor de su cintura y presionará su cara entre sus omóplatos y ni siquiera lució molesto por eso. Quizá por qué era muy difícil molestarse con Akaashi y él era una especie de ternura cuando estaba fuera de su elemento. Bokuto y Kuroo no estaban completamente de acuerdo.

—Puedo deshacerme incluso de más arañas y bichos que él, ¡Akaashi! De hecho no tengo miedo de ellos, solo estaba actuando, para que no te sintieras estúpido. Es por qué soy un novio asombroso. —gritó Bokuto.

—Sin embargo acabas de llamarme estúpido.

Bokuto gruñó audiblemente mientras Kuroo y Tsukishima reían disimuladamente- hasta que un ruido extraño sonó desde la cocina y todo el mundo repentinamente se quedó callado. Eso había soñado como un suave lloriqueo- no era un sonido que un bicho debería poder hacer.

— ¿Qué fue eso?—preguntó Kuroo, pero Bokuto ya lo había pasado corriendo y gritando:

— ¡Fuku-chan!

Los otros tres necesitaron unos pocos segundos más para llegar a la cocina y encontraron a Bokuto arrodillado en el piso totalmente enloquecido porque su cacatúa estaba tirada sobre su espalda, con un ala dramáticamente extendida y su gruesa y espeluznante lengua de pájaro colgando fuera de su pico. Tsukishima aún sin sus lentes podría haber visto que él solo estaba fingiendo su muerte, pero Bokuto estaba bombeando sobre su pecho de pollo frenéticamente.

—Fuku-chan, ¿Qué te hizo Batman? ¡No entres a la luz! Chicos, ¿Creen que sea posible darle respiración de boca a boca a un pájaro?

—Me alegra tener contexto para este tipo de situaciones—dijo Kuroo mientras Bokuto se dobló para reanimar a su pájaro y lo que obtuvo fue su nariz mordida por sus problemas.

Fuku-chan dio su peor imitación de la risa de Bokuto mientras aleteaba rápidamente fuera de esa habitación y dejaba a Bokuto con una mirada traicionada en su rostro.

—No puedo creer que sigas cayendo en eso— suspiró Akaashi y se agachó para ayudar a su novio a pararse y revisar su nariz.

Tsukishima y Kuroo volvían a inspeccionar la habitación en busca de esa cosa-bicho.

—Ese estúpido insecto no puedo ser peor que el pájaro—murmuró Tsukishima cuando se sintió seguro de que Akaashi y Bokuto no estaban escuchando. Kuroo asintió sin más.

—Intenté ser amable con él todo este tiempo, pero es hora de que quede accidentalmente atrapado en el horno.

—O no tan accidentalmente, estoy pensando en el estilo de migajas de Hansel y Gretel.

—Bokuto no sospecharía nada- él cae en el juego de que Fuku-chan muere cada semana.

—Sólo tenemos que asegurarnos que Akaashi no esté en casa.

Kuroo le sonrió radiante a Tsukishima, quien actuó como si se hubiera quedado ciego por eso.

— ¿Qué?

—Es tan romántico cuando planeamos el asesinato de un pájaro juntos. Esto realmente requiere un faje salvaje y triunfante, ¿no lo crees?

Tsukishima gruñó e hizo muecas, que era una manera bastante conocida de Tsukishima de decir 'está bien', así que Kuroo lo agarró de la cadera y lo jaló más cerca, con todos los insectos, pájaros y personas de la habitación repentinamente olvidados. Ellos realmente aún no habían llegado a la etapa de 'salvaje y triunfante' en sus toqueteos, al menos no completamente sobrios, así que sus besos fueron sobre todo castos, pero de todos modos Kuroo no pudo dejar de sonreír.

— ¿Realmente piensas que no somos novios?—preguntó entre beso y beso. Tsukishima bufó.

—Nunca hemos tenido una cita o algo.

— ¡Tuvimos un montón de algos!— protestó Kuroo— Salimos todo el tiempo, así que esas pueden contar como citas.

— ¿Así que ahora me trajiste en un viaje de caza de insectos al departamento de Bokuto y Akaashi? Qué romántico...

—Lo sé ¿verdad?—Kuroo sonrió burlonamente y se inclinó por otro beso, pero esta vez Tsukishima lo interrumpió.

—Hablando de bichos- todos ustedes estaban corriendo alrededor frenéticamente hace solo unos pocos minutos, así que probablemente este no sea el momento adecuado para besuquearse.

Kuroo se giró hacia dónde Bokuto y Akaashi estaban acostados uno encima del otro sobre la mesa de la cocina y se encogió de hombros.

—Ellos seguramente piensan que lo es— dijo — y no veo por qué deban de tener más derecho para tomar una sesión de faje en medio del campo de batalla cuando para comenzar es su pelea.

—Cierto— dijo Tsukishima— pero como sus amigos creo que al menos deberíamos advertirles de la llegada de algún ataque.

Kuroo había visto la cosa en cuanto Tsukishima la mencionó y dio un alarido tan alto que incluso los vecinos de Bokuto no pudieron soportarlo y comenzó a haber golpes en la pared desde tres lados diferentes. Ni siquiera Bokuto y Akaashi pudieron continuar metiéndose mano sin alterarse por todo ese ruido, así que se separaron justo a tiempo para que Bokuto observar a la cosa volando justo hacia él, seguido por un sartén que Kuroo iba oscilando detrás. La cosa se las arregló para hacer una peligrosa maniobra a través del terreno desigual que era el cabello de Bokuto sin chocar con nada. El sartén no. Golpeó justo en la cara de Bokuto.

— ¡Joder, Kuroo!—gritó Bokuto mientras caía de espaldas desde la mesa y golpeaba su nuca con una silla. Fue un milagro que no quedara inconsciente después de eso, pero probablemente no era posible para Bokuto quedarse quieto para estar inconsciente— ¿Por qué carajos fue eso?— reclamó— ¡Mierda, eso dolió!

— ¡Lo siento bro! Aunque probablemente tú duro cráneo lo soportó—gritó Kuroo mientras cazaba al enorme bicho dentro de la sala.

Después de un segundo, algo de estrépito pudo haber sonado y Kuroo volvía corriendo. De alguna manera había perdido su sartén y el bicho venía volando detrás de él, obviamente por la revancha. Akaashi seguía recostado sobre la mesa de la cocina, congelado del miedo y Tsukishima, quien siempre estaba contento con ser de tan poca ayuda como fuera posible, observaba todo desde su esquina en la cocina y se reía disimuladamente de Kuroo y Bokuto andando a ciegas y tropezando.

— ¡Mierda! Esto es justo como aquella vez en la que fuimos atacados por esa rara araña-cosa que tenía tres cabezas y se quedaba moviéndose alrededor del cuerpo muerto de un mosquito. —gritó Kuroo.

Tsukishima y Bokuto le dieron una mirada en blanco e incluso Akaashi interrumpió su impuesta parálisis de miedo para mirarlo de reojo. Kuroo se detuvo por un momento.

—Ya saben...—dijo— Me acabo de dar cuenta que debí haber soñado esa escena, pero hasta que la dije en voz alta, estaba seguro de que de hecho había pasado.

Tsukishima sólo suspiró y observó al bicho revolotear hasta el baño abierto, ignoró el susurro de Kuroo de: '¿sólo se sintió tan real?' Y cerró la puerta con un fatídico clic. Bokuto y Akaashi le dieron una ronda de aplausos.

— ¡Increíble, Tsukishima! ¡Ahora podemos ahuyentarlo con humo!

—Eso sería como si quemaran la casa por un bicho—Tsukishima suspiró. Viendo a Kuroo perseguir el bicho con un sartén, había obtenido una idea de cómo deshacerse de él, así que se fue y comenzó a revolver los cajones de la cocina. — ¿Alguien puede pasarme algo de cinta adhesiva?—preguntó una vez que hubo encontrado lo que había estado buscando: un colador y tres espátulas que parecían macizas.

Akaashi finalmente se bajó de la mesa de la cocina y fue a traerle la cinta adhesiva.

— ¿Qué estás haciendo?—Preguntó Bokuto con curiosidad.

—Bueno, ahora tengo una imagen más clara de su cosa, vi que era una especie de polilla o mariposa. Una enorme- tal vez escapó del zoológico, quién sabe. De todos modos, ¿cómo atrapas a una mariposa?

— ¡Queso!—dijo Bokuto.

Kuroo rodó sus ojos.

—Eso es para los ratones. Para ratones de dibujos animados, de hecho.

—Estaba pensando en una red. — explicó Tsukishima.

Akaashi finalmente había vuelto con la cinta adhesiva y Tsukishima comenzó a trabajar en su improvisada red de mariposas, que era básicamente una espátula adherida con cinta adhesiva a otra espátula y adherida a una tercera espátula con un colador. No lucia muy maciza, pero Kuroo y Bokuto seguían actuando como si Tsukishima fuera alguna especie de genio.

— ¿No podemos solo usar un frasco?—Akaashi interrumpió escépticamente y obtuvo una desdeñosa mirada de Tsukishima.

— ¿Y a quién exactamente le gustaría estar lo suficientemente cerca de esa cosa para ponerle un frasco encima?

Eso calló a Akaashi- sobre todo porque se dio cuenta que el comportamiento de Tsukishima se había vuelto arrogante otra vez, lo cual significaba que se estaba poniendo nervioso. Akaashi no lo podía culpar por eso. Él era feliz siempre y cuando no tuviera que interactuar con ese insecto nunca más.

—Entonces está bien—dijo Tsukishima— ¡Hagamos esto!

Todos ellos caminaron más cerca de la puerta del baño- Tsukishima con la medio-construida-red levantada como un arma.

—A la cuenta de tres abriremos la puerta solo lo suficiente para mirar adentro y localizar a la polilla— les indicó.

Bokuto y Kuroo asintieron febrilmente y se posicionaron uno a cada lado de Tsukishima. Akaashi se aferró a la parte trasera de su camiseta otra vez y trató de convocar el coraje suficiente para echar una ojeada por debajo de la axila de Tsukishima.

Ellos de hecho contaron hasta tres antes de que Tsukishima abriera la puerta muy poco para que la polilla ni siquiera pudiera pasar entre ella. Tres pares de ojos se presionaron contra la abertura y escanearon la habitación.

—Esta obscuro...—Kuroo mencionó después de un rato.

—Sí, deberíamos prender la luz—dijo Bokuto.

—Pero ¿y si esta posado sobre el interruptor?—dijo Kuroo a quien nadie le contesto en un rato.

Entonces Tsukishima pareció tener otra brillante idea.

—Esperen un minuto...

Él volteo su extraña construcción de espátula y la deslizó entre la abertura. Después de un poco de andar a tientas, había encontrado el interruptor y las luces se encendieron.

—Eres tan sexy cuando estás siendo astuto—susurró Kuroo.

—Gracias- sin embargo, no hay necesidad de estar susurrando.

— ¿Alguien puede verlo?—preguntó Bokuto, quien seguía escudriñando la habitación por signos de la polilla.

Tsukishima y Kuroo volvieron a presionar sus ojos contra la abertura y finalmente Kuroo se quedó sin aliento.

— ¡Ahí!—dijo— Justo en la cortina de la ducha. Debió haber confundido el estampado con flores reales.

—Que estúpida polilla— río Bokuto.

—Estúpida, hahahahaha— cantó Fuku-chan desde algún lugar fuera de su vista, seguido por un largo sonido flatulento— ¡Bokutooo!

Bokuto resplandeció.

— ¡Yo le enseñé eso!

—Sin embargo ¿no te acaba de insultar?—dijo Kuroo. Tuvo que apretar los dientes para contener su agresión y Tsukishima lucía igual de molesto por escuchar al pájaro hablar otra vez. Sin embargo, ese no era el momento para concentrarse en pájaros, como Akaashi les recordó.

—Olvídense de Fuku-chan y atrapen esa cosa antes de que se orine en todo.

—Está bien— Tsukishima tomó una honda respiración— Aquí vamos.

Lentamente, cuidadosamente, empujo la abertura de la puerta, esperando que la polilla estuviera bastante distraída en la flor falsa para notar algo. A su izquierda Bokuto estaba mordiéndose las uñas y haciendo sonidos nerviosos.

—Esto se ve demasiado peligroso—susurró — ¿No podemos dejar la luz encendida y esperar a que la polilla valla hacia la luz? Es una polilla después de todo.

—Sí, pero quién sabe cuánto tarde eso,—dijo Kuroo— no podrían usar el baño en todo ese tiempo.

—Podríamos usar el tuyo.

—No, no dejaré tu desnudo trasero cerca de Kenma nunca más.

Bokuto resopló.

—Bien, entonces usaremos el de Tsukishima.

—No dejaré tu desnudo trasero cerca de Yamaguchi, así que vete a la mierda. Lo estamos haciendo. ¡Ahora!

Él fue a la carga. El artefacto no era lo suficientemente largo para llegar hasta el final de la cortina de la ducha, por lo que tuvo que dar un paso y entrar. Aparentemente ese era el momento que la polilla había estado esperando, porque rápidamente esquivó el tamiz y voló hacia la puerta donde Tsukishima seguía de pie con una mirada de sorpresa en su rostro. Un segundo después la mirada se había ido por qué una gran polilla estaba cubriéndola y esa fue la primera vez que todos los presentes escucharon a Tsukishima gritar.

Diez minutos después, Akaashi salió del armario de la cocina donde se había escondido. Nadie estaba gritando más, pero Kuroo y Bokuto estaba tocando a la puerta de la habitación, llamando a Tsukishima para que abriera. Akaashi arrastró los pies hasta ellos mientras mantenía la guardia alta por la polilla.

—Está vigilando la puerta principal— dijo Kuroo cuando notó a Akaashi— Creo que tiene la intención de dejarnos morir de hambre.

— ¿Tsukishima se encerró en el dormitorio?—preguntó Akaashi.

—Sí, está bastante molesto.

— ¿Cómo?

Kuroo le dio a Akaashi una mirada confusa.

—Bueno...un insecto gigante voló hacia hasta su cara, cualquiera se molestaría después de eso.

—No, quiero decir... ¿Cómo se encerró? Bokuto perdió las llaves hace tiempo.

—Oh, —dijo Bokuto—tienes razón— y abrió la puerta sin ningún problema.

Kuroo le pegó en la nuca mientras pasaba para unirse a Tsukishima- o más bien, a la manta con forma de Tsukishima en la cama.

—Oye...—dijo en voz baja— estaba comiendo migas de pizza en mi pelo hace no mucho tiempo, así que sé cómo se siente, Tsukki.

La cabeza de Tsukishima apareció en la parte superior de la manta y después de un momento de consideración, levantó la manta para que Kuroo se acurrucara más cerca de él.

—De todos modos, ¿por qué tienes migajas de pizza en el pelo?— resopló.

—Corrí a través de una torre de cartones de pizza cuando oí a esos dos idiotas gritar— explicó Kuroo y Bokuto río por la imagen mental.

— ¿Y desde cuando tienes cartones de pizza tirados alrededor, tú loco de la limpieza?

—Bueno, el antiguo equipo de Nekoma estaba de visita ayer y aún no he podido ir a reciclarlos.

—Ya veo...— dijo Tsukishima— ¿Estaba Lev ahí?

—Sí. Debiste haberlo visto- ahora está tratando de que le crezca la barba. Da bastante risa. Debí haberle dicho que saludara.

—Me hubiera gustado ver eso.

—La próxima vez— Kuroo prometió.

—Yo también quiero verlo—dijo Bokuto y brincó a la cama para hacerle Sándwich a Tsukishima entre él mismo y Kuroo. Por una vez, Tsukishima no protestó. — Y si lo haces en pronto, vamos a tener a todo el viejo campamento de entrenamiento junto. Akaashi- ¡ven aquí!

— No hay más espacio—dijo Akaashi.

—Siempre hay espacio para ti. Sólo cierra la puerta para mantener a la polilla afuera, agarra otra manta y podremos construir un impenetrable fuerte alrededor de Tsukishima con nuestros cuerpos. —dijo Kuroo y como Tsukishima no protestó, Akaashi obedeció.

Cerró la puerta, sacó una segunda manta del armario y luego se dejó caer sobre Tsukishima, donde fue recibido por los brazos de Kuroo y Bokuto. Tsukishima parpadeó lentamente y Akaashi vio que su cara estaba toda roja, aunque no sabía si era por la vergüenza de haber perdido la calma antes, el calor de estar rodeado de tres cuerpos y dos mantas, o por qué su posición era algo intima. Probablemente una mezcla de los tres.

— ¿Estoy muy pesado?— preguntó.

—No seas estúpido. Ni siquiera pasas tanto como esa polilla. —se mofó Tsukishima y ganó un aspecto más relajado en su rostro cuando Bokuto y Kuroo rieron a ambos lados de su cuello.

Akaashi sonrió.

—Bien, porque esto es realmente cómodo—dijo y se inclinó contra el pecho de Tsukishima para abrazarlo.

—No sé- me está dando esta incómoda sensación de que yo sería más productivo si tuviera siestas al azar a media tarde—dijo Tsukishima y Kuroo lo golpeó en el muslo con una mano, pero solo logró darle una nalgada al trasero de Akaashi.

—Sólo relájate por un momento en tu vida, Tsukki. Es domingo, probablemente todo el bloque está dormido.

—No después del ruido que hicimos.

—Entonces les estamos dando su necesitado tiempo fuera ¿Okay? Así que cierra los ojos y relaaaaajate...

Tsukishima obedeció sólo después de que Kuroo hubiera callado su protesta con un beso rápido en los labios. Cerró los ojos y los otros tres siguieron su ejemplo. Durante un momento no hubo más sonidos que el de sus respiraciones. Ni siquiera Fuku-chan o Batman hicieron ruido fuera de la habitación. Akaashi casi se quedó dormido de esa forma. Pero sólo casi. Debido a que dos segundos antes de que se alejara a la pacífica tierra de los sueños, fue bruscamente despertado por un gemido debajo de él.

— ¿En serio, Bokuto? —suspiró Tsukishima.

Bokuto ni siquiera abrió sus ojos mientras respondía:

— ¿Y qué? No puedo evitarlo.

—Esta vez, esto solo iba a ser una siesta inocente.

—Lo sé, no te estoy contradiciendo. Simplemente ignóralo.

—Bueno, ¡se está encajando en mi costado!

—Estoy seguro de que va a desaparecer en cualquier segundo, con tus constantes quejas.

— ¡Shhhhhhhh!— hizo Akaashi, como un bibliotecario enojado. Sorpresivamente, ambos se callaron y volvieron a intentar dormir. Sin embargo, no duró mucho. Pocos minutos después, pudo escuchar a Tsukishima quejándose de nuevo.

—Okay, ahora definitivamente te estas meciendo contra mí.

—No lo hago— dijo Bokuto, a pesar de que Akaashi podía sentir el movimiento.

— ¡Qué sí! ¡Y ahora estás- ah!

Akaashi finalmente abrió sus ojos para ver lo que estaba pasando y atrapó a Bokuto presionando su boca contra la garganta de Tsukishima para chupar la suave y pálida piel de ahí. No los silenció esta vez. Cuando le echó un vistazo a Kuroo notó que estaba mirándolos con un ojo, a pesar de que Akaashi había asumido que se había quedado dormido. Luego sintió la mano de Kuroo moviéndose debajo de él hacia Tsukishima.

De verdad ahora... Akaashi suspiró internamente. Debería haber sabido desde un principio que terminarían así. Bueno -no es que tuviera alguna objeción- él había disfrutado bastante la última vez que eso había pasado y realmente le gustó besar a Tsukishima, ya que nunca lo había hecho con un chico que tuviera tanto control de sus glándulas salivales. Bokuto probó su punto al dejar un rastro húmedo a través de la garganta de Tsukishima- había que admitir que su entusiasmo era algo candente y Akaashi nunca querría perderlo, pero aun así era agradable besar de vez en cuando a alguien que se preocupara por la técnica. Y como no sería justo sólo fantasear con eso mientras la acción ya había comenzado, Akaashi cambió de posición para poder llegar a los labios de Tsukishima sin meterse en el camino de Bokuto.

Tsukishima lo miró con los ojos cristalizados, la boca ligeramente entreabierta y Akaashi sólo podía adivinar qué era lo que la mano de Kuroo estaba haciendo debajo de las mantas. Podía sentirse a sí mismo poniéndose duro por solo mirar esa cara, así que rápidamente se inclinó para atrapar los labios de Tsukishima con los suyos, dándoles un tirón juguetón antes de sumergirse nuevamente en ellos y mover sus labios contra los de Tsukishima en un ritmo rápidamente establecido.

Kuroo hizo un sonido de aprobación antes de unirse a Bokuto en la garganta de Tsukishima y Akaashi tuvo el placer de sentir al por lo general muy engreído Tsukishima Kei (2) gemir libremente en su boca. Está bien- él estaba completamente duro ahora y Bokuto no parecía afectado tampoco. Akaashi se re posicionó a sí mismo hasta quedar sentado sobre el pecho de Tsukishima para darles a ambos el espacio suficiente para distinguir entre él y Tsukishima. Bokuto había comenzado a ser ruidoso otra vez y a Kuroo le dio una rápida risita.

—Basta de darles a sus vecinos su muy necesitado tiempo fuera— fue capaz de añadir antes de que Bokuto lo detuviera de nuevo.

Ellos cayeron dentro de un imposiblemente ruidoso besuqueo y Akaashi de dio cuenta de que realmente le gustaban los sonidos húmedos que habría encontrado desagradables viniendo de alguien más. Tsukishima todavía parecía incapaz de concentrarse plenamente en besarlo, incluso aunque su garganta estaba libre ahora, y Akaashi se preguntó de nuevo que era lo que la mano de Kuroo estaba haciendo ahí abajo.

— ¡Hey, hey, hey!—sonó la voz jadeante de Bokuto, interrumpiendo su beso con Kuroo— No lo hagas acabar, quiero chupársela a Tsukishima— miró a Akaashi— Si eso está bien.

Akaashi asintió mientras Tsukishima se iba de nuevo a las protestas:

— ¿No deberías estarme preguntando eso a mí?

—Lo siento Tsukishima- ¿Me permites tomar tu pene en mi boca y darte el más dulce placer que puedas imaginar?

—Sólo cuida tus dientes—dijo Tsukishima, jadeando y Bokuto sonrió triunfalmente.

— ¡Akaashi, cambia conmigo!

Akaashi se bajó al lado de Bokuto y observó cómo su novio se agachó hasta que su cara quedó al mismo nivel que la entrepierna de Tsukishima. Sin embargo todavía había una manta en el camino. Kuroo rápidamente se deshizo de ella y Akaashi finalmente pudo ver que era lo que había distraído tanto a Tsukishima: sus pantalones estaban desabrochados y su erección era claramente visible dentro de su ropa interior, a través de la cual Kuroo había estado acariciándolo. Una mancha de humedad ya se había formado en la punta y Bokuto se inclinó para darle un provocador beso. Tsukishima volteó su cara en dirección a Akaashi, probablemente para no tener que mirar la cara de suficiencia de Bokuto y Akaashi lo besó, a pesar de que a él si le hubiera gustado ver la cara de suficiencia de su novio (3).

—Mierda...—jadeó Tsukishima.

Era muy candente escucharlo estar tan deshecho, por lo que Akaashi no quiso ocupar demasiado su boca y le ladeó la barbilla con un dedo para chupar su manzana de Adán.

—Mierda…mierda. Mierda. Mierda mierda mierda mierda mier-

Akaashi frunció el ceño con confusión. De alguna manera la voz de Tsukishima se había vuelto muy alta, ronca y poco atractiva. Tal vez si debía cerrársela después de todo... Sólo comprendió lo que estaba sucediendo cundo escuchó un sonido flatulento y largo gritando:

— ¡Bokutoooooo!

Entonces algo corpulento chocó con la puerta del dormitorio.

— ¡Oh no!— dijo. Los otros tres se habían sentado alarmados y Bokuto ya se había caído de la cama.

— ¡Fuku-chan!—gritó.

Akaashi pudo a oír a Kuroo decir:

—Okay, es todo- ¡él ave esta FRITA!

Pero no tuvo tiempo de defender a su cacatúa, por qué Bokuto estaba a punto de hacer algo muy estúpido.

— ¡Bokuto, no abras la puerta!— gritó Akaashi, pero ya era demasiado tarde.

La polilla entró cabalgando en el lomo de Fuku-chan como si estuviera montando un dragón. Bokuto en silencio los vio volar en círculos a través de la habitación y todo lo que podía decir de eso fue que era —¡Increíble!

Kuroo por suerte pensó más rápido.

— ¡Joder! ¡Están colaborando! ¡Escóndanse debajo de las mantas si quieren vivir!

Él ya estaba extendiendo una de las mantas sobre ellos y Akaashi gustosamente se apretó más cerca de Tsukishima para quedar completamente debajo de ella. Tsukishima no se movió en absoluto- parecía estas enfurecido.

—Lo siento Akaashi, pero tu mascota y tu novio van a morir en un rato accidente en los próximos tres días y Kuroo y yo ya habremos dejado el país para entonces.

—Iré con ustedes. — prometió Akaashi.

Realmente sentía como podría estar retorciendo el cuello de Bokuto en este momento. Fuera de su escondite podían oír a Bokuto chocando con objetos, así que por el sonido de eso no habría muchas cosas de él para lanzar por la ventana. (4)

— ¿Están jugando pin ball(5) con él?—preguntó Kuroo cuando Bokuto rodó sobre la cama una vez para caer al otro lado, todo mientras gritaba amenazas de muerte. — ¿Creen que todos tengamos que morir aquí?

—Fue un placer conocerlos—dijo Akaashi.

—Gracias- también fue un placer conocerte.

—Dios, ¡cállense!—refunfuñó Tsukishima al mismo tiempo que la puerta se cerraba y la habitación se quedaba repentinamente en silencio otra vez- lo cual era más espeluznante que nada, por qué podría significar que Bokuto había muerto.

— ¿Creen que deberíamos echar un vistazo?—susurró Kuroo.

—Supongo— dijo Tsukishima sin mucho entusiasmo.

Levantaron la manta sólo lo suficiente para mirar por encima. Una suspiró colectivo salió al ver a Bokuto apoyado en la puerta, jadeando pesadamente.

— ¡Gané!—se rió cuando los vio. Se enderezó nuevamente, hizo crujir sus nudillos y sonrío radiante, sin siquiera darse cuenta de las tres miradas asesinas enviadas a su lugar— ¡Entonces! ¿Volvemos a nuestros negocios?

— ¡NO!—bramaron tres firmes voces y, al mismo tiempo, tres almohadas fueron volando hacia él. Bokuto esquivó todas y cada una.

—Hombre, ustedes no son divertidos.

—Vamos a ignorarlo por ahora—dijo Akaashi, por qué Kuroo y Tsukishima lucían como si estuvieran listos para saltar de la cama y golpear a su novio hasta la muerte con las almohadas. —Aún necesitamos alguna forma de deshacernos del bicho.

Se sentaron en silencio Durante un rato, todos ellos tratando de pensar en una solución que no implicará echar la casa abajo. Finalmente, Tsukishima suspiró y se dejó caer sobre la cama.

—Miren...no me gusta mucho mi solución. No me gusta en lo absoluto. Pero no veo otra manera. —dijo con una expresión de dolor.

Kuroo y Akaashi le lanzaron una mirada curiosa.

—Necesitamos un tipo especial de personas para este trabajo. Personas que simplemente son literalmente demasiado idiotas para tenerle miedo a este monstruo.

— ¿Y Bokuto no cuenta?— preguntó Kuroo.

Todo el mundo hizo caso omiso de '¡Hey!' desde la puerta.

—No. Me temo que esto es un trabajo para mis vecinos de al lado.


...•••...


— ¡Es tan lindo!

Akaashi realmente no podía creer que hubiera una persona en este mundo que dijera esas palabras al ver a una gigante y peluda polilla- sobre todo si ésta estaba posada sobre la mano de esa persona, lamiendo miel de ella. Pero, de nuevo, Hinata no era la persona con el comportamiento más extraño en la cocina. Al lado de Hinata estaba su compañero de piso -Kageyama- quien estaba observando al bicho con una mirada que podría haber sido de interés, pero también de estreñimiento.

— ¿Por qué le pegaron alas a una rata?

—Es una polilla. Dios, Kageyama, sigue siendo tan idiota. —murmuró Tsukishima, quien de hecho ostentaba el primer puesto en comportamientos extraños en la cocina.

Se sentó a la mesa, tranquilo como un maestro Zen y agitó una cuchara de azúcar en una taza de té que Akaashi ni siquiera lo había visto hacer. No había señales en él de que estuviera ligeramente asustado o asqueado por la polilla- él solo estaba observando con su habitual aire de soberbia, como si fuera demasiado frío como para siquiera molestarse por eso.

— ¡Cállate!—dijo Kageyama. Su cara enrojeciendo cada vez más. —Esto no se parece en nada a una polilla. ¡Es demasiado grande!

—Hey Kageyama, ¿Quieres conservarlo como mascota?—preguntó Hinata con entusiasmo.

—No. No se permiten mascotas en el edificio. —Tsukishima insistió justo cuando Fuku-chan voló dentro del cuarto para gritar una ronda de:

— ¡Mierda mierda mierda!

— ¿Qué es eso entonces?—preguntó Kageyama.

—Eso no es una mascota, es un demonio habitando el cuerpo de un pingüino—explicó Kuroo.

—Oh, —dijo Kageyama.

Akaashi estaba convencido de que no quería quedarse con la polilla de todos modos.

—Pueden jugar con eso por un rato en su departamento, por eso los he llamado, así que de nada y adiós. —dijo Tsukishima, tomando un sorbo de su té y agitando la mano como despedida. (6)

Hinata daba saltitos alrededor de Bokuto una vez más, disfrutando de las olas de: '¡Eres increíble, enano!' antes de despedirse.

—Olvide que podías ser agradable a veces—le dijo a Tsukishima, a pesar de que el ceño fruncido de Tsukishima no expresaba ninguna simpatía por el momento.

Luego ya había salido por la puerta y Kageyama lo siguió con un movimiento de manos de despedido inseguro hacia el grupo que se quedaba en la cocina.

Antes de que la puerta se cerrara detrás de ellos, pudieron escuchar a Kageyama decir:

—Tal vez esta rata pueda alcanzar el apestoso queso que cayó detrás de la lavadora.

Luego, se habían ido y el departamento estaba de pronto sin polillas.

Akaashi tomó una profunda y relajarte respiración.

—Bueno—dijo— Entonces eso es todo. Somos libres.

—Todavía no— dijo Tsukishima— aún queda una última cosa con la cual lidiar.

— ¿Qué?

—Tenemos que buscar el número del refugio de animales cercano y dejar ahí a ese pájaro de mierda. —dijo Kuroo.

—Y a Bokuto—dijo Tsukishima.

—Y a Bokuto—concordó Akaashi.

—Ustedes realmente son malos.


...•••...


(1) la barra oblicua es /. Creo que Smokey dice el nombre completo por qué en inglés no es tan largo y se entiende mejor (compañero de cuarto/novio). De igual manera puede haber un juego de palabras por qué Slash en inglés es el nombre que le dan el género de chicoXchico.

(2) En el original sólo ponen Tsukishima, me tome la libertad de agregar el Kei, para que no se escuchara/leyera tan mal y anti sonante (?) la constante repetición de los nombres.

(3) Volvemos a lo mismo, para los no repetir tanto ese nombre hice una pequeña modificación. Por qué tantas veces el nombre en ese párrafo era cansado de leer.

(4) En mi mente tiene sentido. Pero si por algún error mío de traducción no se entendió, cuando todo eso acabe Akaashi lanzará las cosas de Bokuto (las que quede en pie) por la ventana.

(5)El pinball, flipper, petacos o milloncete es un juego de salónmecánico, electromecánico o electrónico a base una bola impulsada por un resorte que corre por un tablero con diversos diseños ornamentado con diversos componentes electrónicos cuyo contacto con la bola otorga cierto puntaje al jugador, la bola era re-proyectada dentro del tablero por unas paletas o flippers. Por si alguien no conoce el juego.

(6)Waving (them) away es la 'forma' en que agitas tu mano cuando te despides de alguien o espantas algo de un movimiento de mano.


...•••...


Oya oya oya


Notas de la autora:

Así que... De alguna manera mi 'rápido y corto' one shot se convirtió en un monstruo de 15 páginas con una parte casi smut. No tengo explicación. Me disculpo por la estupidez. Y por cierto, esta historia tiene un 20% de veracidad, desde que me gusta escribir experiencias- aún busco la forma de incorporar la vez que estuve atrapada en el supermercado con una bolsa de viseras de pescado en mi trabajo de medio tiempo y sólo salí después de que fui rodeada por diez policías que pensaron que estaba robando leche dentro de Fanfiction (NdT: no entendí). Como sea, puedo decir por experiencia que polillas enormes como está de hecho existen y de hecho vuelan dentro de departamentos de personas ingenuas, pero ellas (las polillas) casi no se perturban por los gritos o por ser cazadas por una construcción-espátula-colador, así que sin embargo las cacatúas no tienen nada por qué temer.

Nota de la traductora:

Pues en mi computadora con las configuraciones predeterminadas de Word esto fue de 20 páginas

Me gustaría excusarme diciendo que debido a la longitud de este fic fue la tardanza, pero también se suscitaron otras cosas que me retrasaron más y más~ Personalmente lo amé de principio a fin, y otra razón por la demora es que, tenía que dejar de reírme para seguir traduciendo lol

No he contestado sus comentarios TT_TT por que no sabía si debía hacerlo o no, pero me parece grosero solo leerlos así que desde ahora los responderé (: Y estoy segura de que Smokey también lo lee… aunque no tengo idea de si los entienda o no XD

En fin~ gracias por tomarse el tiempo de leer y aún más gracias si te vas a tomar el tiempo de dejar un review. Sé que la historia no es mía pero aun así sus comentarios me motivan a traducir más rápido :D y a seguir motivada con estos fanfics tan lindos. Porque el BokuAkaKuroTrukki merece más amor!

Gracias a: Moonshine, LeoriHNB, Sansa Stark, Red Tomatoe, Ren T. Dankworth, Harley Allen, Miss Noe-chan, Meredith-Cho, Lady Ekatherinna Bennet K y . Por ustedes fue que a las 11 de la noche (que era mi tiempo libre) muerta de sueño y ya con un pie en los brazos de morfeo me hubiera tragado toda la flojera y me hubiera puesto a avanzar en la traducción También gracias a los favoritos y follows. ¡Me alegra mucho que les haya gustado!

Como último punto (creo) sólo las invito a que sigan mi página en Facebook, donde encontraran los fanarts que este fic tiene, headcanons traducidos al español y más trivialidades del BokuAka, el KuroTsukki y el BokuAkaKuroTsukki. A. LaLa S. Stark es la página :D

Una última pregunta: ¿Debería cambiar el nombre del fic cada vez que lo actualice? ¿Con el nuevo summary? ¿O lo dejo como esta con el título de Spiderman?

¡Nos leemos pronto!

By: LaLa