Volví un día antes :D, público hoy porque no creo que tenga tiempo mañana para hacerlo. Gracias a todas las personas que siguen esta historia desde el principio, o desde hace poco; a todas aquellas que comentan o aquellas que la siguen desde las sombras xD. Estoy intentando publicar seguido, aunque en las próximas semanas me será difícil, porque tengo exámenes :S ¡Que Merlín se apiade de mí!


No quiso despertar a Draco, el día anterior no le había sentado muy bien el hecho de que su antebrazo izquierdo le empezará a arder. Ya no tenía los efectos de la poción multijugos, se veía tan vulnerable ¿Qué estaba pasando? ¿Cómo había terminado ella en esta situación? La columna del director del diario el profeta, no era descabellada del todo, había hecho un excelente recuento de los recientes acontecimientos, pero había una falla en su raciocinio, Draco no era el autor del ataque en el que murieron dos muggles y un mago. Por tanto, el culpable de ello, debía ser también el supuesto vigilante, pero ¿Por qué asesinar a muggles inocentes? Si estaba en contra de los mortifagos ¿no debería entonces defenderlos?

Una lechuza irrumpió en su ventana, era la lechuza de Harry, a la cual le había puesto también Hedwig, su amigo tenía una tendencia a nombrar todo con nombres de personas o animales fallecidos. Harry le había enviado una pequeña nota que decía:

Ven a cenar a Grimmauld Place, necesitamos hablar.

Atentamente: Harry

Posdata: Te recomendaría traer a Sam, hablaremos en privado en el estudio.

Ese posdata solo podía indicar que iban a estar dos personas bastante desagradables, para criterio de Hermione. No le había sido fácil convencer a Draco de ir, seguía conmocionado y parecía perdido en sus pensamientos, intentando encontrar un sentido lógico a las cosas.

Fueron recibidos por una sonriente Ginny, pero Hermione la conocía muy bien, como para saber que estaba verdaderamente preocupada. En la cocina, fue grande la sorpresa de Hermione, al darse cuenta que no solo estaban Luna y Ron, sino también Neville, y gran parte de la familia Weasley. Fue muy extraño presentar a Draco como su novio, aunque todos se veían muy contentos, de que por fin hubiera podido superar a Ron. El saludo entre "Sam" y su ex novio, fue bastante frio, ella sabía del publico odio de Malfoy hacia él, sin embargo, Hermione notaba el enorme esfuerzo que estaba haciendo este para no atacarlo o lanzarle una maldición asesina. Por otro lado, Ron no parecía tener ningún indicio de que le afectará el hecho de que tenía novio, lo cual de cierta la forma la decepciono, porque significaba que nunca le había importado a Ron

Luego de la cena, George Weasley estaba enseñando uno de sus nuevos artefactos mágicos de bromas, pretendiendo que "Sam" lo probará. Harry aprovechó este momento para pedir a Hermione que lo acompañará al estudio.

-He hablado con Ginny acerca de todo esto, y creemos que es hora de revivir la orden- le anunció su amigo- es claro que hay alguien en el ministerio que está ayudando en todos estos ataques, fue esa persona la que liberó a Malfoy, e hizo todo lo demás.

-Creo que lo de Malfoy es algo aparte, según los ataques, ha asesinado a mortifagos, así que no creo que lo haya salvado, para luego matar a sus otros compañeros.

-Yo creo que Malfoy está muerto- declaro de forma tajante- el modus operandi indica que sus víctimas son todas aquellas personas que tienen alguna relación con Voldemort. Seguramente, esa persona consideró que darle el beso Malfoy no era castigo suficiente, y entonces decidió ayudarlo a escapar para matarlo él mismo.

-Pero y los muggles…

-Lo que pienso Hermione, es que a esta persona no le importa cuántas víctimas inocentes tenga que matar también, para así lograr su principal cometido. Considero que esos muggles estaban en el lugar y en el momento equivocado.

-¿Y el mago? Él no tenía ninguna relación con Voldermort.

-Eso es lo más preocupante, en mi trabajo he tenido que lidiar con muchos magos oscuros, hay unos que matan por placer, otros por poder, pero hay otros… que no tengo la menor idea de porque lo hacen. Así que tengo la teoría, de que ese primer ataque fue para despistarnos, para que se le atribuyera a Malfoy, y no sé cómo, pero esa acción hace parte de un plan mayor. Hermione nos enfrentamos a alguien muy listo, que tiene una forma muy particular de ver el mundo.

La teoría de Harry parecía muy acertada. Esa persona no había liberado a Draco, pero seguramente consideraba que el beso si era el destino adecuado para él, así que sencillamente se había dedicado a observar, sin prever que ella cambiaria las cosas. Era como si el hecho de haber llevado a Malfoy a San Mungo, hubiera desencadenado en ese mago un odio irracional hacia los mortifagos y todo lo relacionado con ellos. Tal vez, era alguien que al ver como el ministerio lo había ayudado, decidió tomar la justicia por su propia mano. Y hoy en día, no era muy difícil encontrar a alguna persona con un odio declarado hacia ellos. Aunque claro, quedaba en el tintero, lo que le había sucedido a Draco con la marca tenebrosa.

-Entonces todos los mortifagos están en peligro.

-Si- aceptó su amigo- como te dije el otro día, creo que es un auror. Por eso necesitamos revivir la orden, y tratar de vigilar a todos aquellos que tengan relación con Voldemort.

-¿Es algo irónico, no? Pero… ¿crees que Ron estará de acuerdo con todo esto? Según él, el responsable es Malfoy.

Había llegado a la conclusión de que Ron se había infiltrado en la oficina de los expedientes para investigar por su cuenta a Draco.

-Ya hable con él, es muy terco, pero está de acuerdo en que no podemos permitir que más personas inocentes sean víctimas de este individuo, así que ha accedido a ayudar.

-¿Y qué ha pasado con la señora Rookwood?

-No ha despertado.

-¿Crees que ella sepa algo?

-No lo creo, cumple con el criterio de tener una relación con un ex mortifago. Quién lo hizo, la quería muerta, sin importar que otros aurores hubieran podido tomar de esa agua también.

-¿Y tienes alguna idea de quién podría ser?

-No, pero en mi opinión podría ser cualquiera, no es difícil encontrar a un mago o bruja que odie a los mortifagos.

Al final de la velada, ocurrió el acostumbrado intercambio de amor entre Ron y Luna ¿acaso no tenían su propia casa para hacer esas cosas? Sin embargo, Ginny tal vez en un intento por molestar a Ron, se le ocurrió "la gran idea" de pedir que Sam y Hermione se besarán.

-¡Oh vamos! Se ven tan tiernos juntos.

-No pasará- declaró Hermione- Sam es muy tímido.

-Y Hermione muy británica- se burló Draco.

-Me agrada este chico- dijo George Weasley, dándole un golpecito en el hombro- pero en nuestra familia todos nos damos amor.

Diciendo aquello, le robó un beso a Angelina, quién lo había acompañado a la cena.

-Bueno, nos daremos un beso si Ginny y Harry se dan uno- Los retó Hermione, sabiendo que Harry jamás accedería.

Pero Hermione no contaba, con que ese día las estrellas no estaban alineadas a su favor, y sorprendentemente luego de una severa mirada de Ginny, Harry le dio un tímido beso.

-Su turno- dijo Ginny con una sonrisa.

El pánico se apoderó de Hermione ¿cómo se iban a zafar de esa situación? Por más que pensó, no se le ocurrió que podría hacer. Así, que fue Draco quién se le acercó y la beso. Sus labios estaban cálidos, así como los de Ron. Por un momento, quedo conmocionada, porque aún no lo había olvidado, todo le recordaba a él.

Ron que en ese momento estaba de pie pareció caerse, y Luna lo sostuvo con ayuda de Bill. Fueron unos minutos confusos, parecía ido.

-No ha comido muy bien los últimos días- comentó Luna- Ya saben… por todo lo que ha pasado.

Ginny le ofreció un vaso de agua a Ron, pero no parecía volver en sí.

-Es mejor que nos vayamos- dijo Luna.

-Los acompañare- se ofreció Harry preocupado.

-No es necesario- dijo Luna con esa sonrisa tan típica suya- podemos aparecernos en casa. Ron solo necesita dormir.

-Lastima, solo faltaba que Bill y Neville se besaran- bromeó George.

Bill, no había asistido con Fleur, porque ella se encontraba visitando a su familia en Francia.

-No es momento para bromas- lo regaño Ginny.

Y era cierto, hasta donde sabia Hermione, Ron amaba la comida, así que si llevaba varios días sin comer bien, era porque la situación lo estaba afectando mucho. No pudo evitar sentirse culpable, estos últimos días habían sido de mucho trabajo para los aurores, porque tenían que buscar a Malfoy y al responsable de los ataques; y todo eso había sucedido por su culpa, si no hubiera ayudado a escapar a Draco, tal vez hasta nadie hubiera muerto.

En su apartamento, Hermione sintió que debía tener una conversación muy sincera con Malfoy, ya que sí él quería que lo ayudará debían dejar todo muy claro.

-Harry dice que todos aquellos magos y brujas que tuvieron alguna relación con los mortifagos, están en peligro.

-Entonces San Potter, no es tan estúpido como pensaba- Draco parecía estar esforzándose para decir algo más, pero las palabras no le salían- Yo… necesito proteger a mi mamá.

-Lo sé- Hermione ya había pensado en eso, así que añadió- no te preocupes, Harry quiere reagrupar nuevamente la orden para proteger a todos aquellos que estén en peligro.

Draco se empezó a reír.

-¿Y se supone que por eso me tiene que dejar de preocupar?

-Son personas que han luchado en la primera y segunda guerra mágica, todos son muy capacitados.

-Se perfectamente quienes son los de la orden, pero ellos no pueden hacer nada por mi madre- con semblante serio añadió- déjame ir, te prometo que buscare a mi madre y me iré muy lejos, así no te causo más problemas.

-No puedo hacer eso.

-¿Por qué?- gritó molesto- ya te di la estúpida lista que me pediste cuando pensaste que el culpable era un mortifago, y ya que claramente San Potter y tú se dieron cuenta de lo obvio, entonces yo no puedo ayudarte más- luego de un breve silencio, añadió con sorna- a menos… que no me quieras dejar ir por ese beso que te di. Lo siento Granger, pero no eres mi tipo.

Hermione rodó los ojos.

-Si crees que fastidiándome vas a lograr convencerme de que te deje ir, estas equivocado.

-¿Entonces pretendes que me quede aquí, esperando que mi maten a mi madre?- declaró furioso.

-Ya te dije que la orden…

-¡La orden no puede hacer nada!- la interrumpió gritando- ¡Ese hijo de Puta le hará daño!

En ese punto Hermione ya estaba asustada, por lo que le apuntó con su varita.

-¿Es qué sabes quién es el responsable de todo?

Draco hizo caso omiso a su pregunta, y simplemente tomo aire se calmó y dijo las palabras que ella jamás se imaginó oír de Malfoy.

-Te lo suplico.

Aquellas palabras la desarmaron por completo, se veía tan vulnerable, tal y como lo encontró hace más de una semana en Askaban. Y entonces recordó lo que Malfoy dijo cuando despertó en San Mungo: ¡Yo no mate a mi padre!

-No te puedo dejar ir Draco, pero si te puedo ayudar si eres honesto conmigo. ¿Esto tiene que ver con tú padre, cierto?

Pudo notar un atisbo de miedo en los ojos de Malfoy, pero se recompuso rápidamente.

-No voy a matar a mi madre, si es lo que piensas.

No iba a dejar que evadiera el tema, así que decidió ser directa.

-¿Qué paso esa noche?

A Draco se le pusieron los ojos vidriosos.

-Tú ya sabes que paso- esbozo casi en un susurro.

-Draco, si quieres que te ayude me tienes que decir la verdad. No tienes otro camino.

El desespero pareció apoderarse de él, se llevó las manos a la cabeza, intentando descifrar que era lo que debía hacer.

-No me hagas decirlo- susurró negando con la cabeza

Hermione se acercó, le sostuvo firmemente la cabeza, y observó cómo salían lágrimas de sus hermosos ojos grises, que le suplicaban con la mirada.

-No sabes que es ver todos los días de tú vida como muere tú padre sin que puedas hacer nada.

-Dime quién lo hizo- insistió. Había momentos en que había que controlar las emociones y ser duro, este era uno de ellos.

Él la observó con resignación.

-Te advierto no te va a gustar oírlo.

Fue entonces que Draco, le contó a Hermione que justo cuando su familia había evitado terminar encarcelada cuando acabo la guerra; un día, en el que las cosas parecían retomar su rumbo, llego a su casa un mago, diciendo que su padre y él debían acompañarlo al ministerio. Draco aclaró, que por fortuna su madre no se encontraba en casa, entonces ellos deseosos de acabar de una vez por todas con sus problemas legales, aceptaron. El mago llevaba un traslador, que no los llevo al ministerio, por supuesto, sino a un bosque rocoso infestado de muggles, fue entonces que aquel mago le apuntó con la varita y antes de que su padre o él pudieran reaccionar, escucho un estallido que casi le rompe los tímpanos y lo lanzó varios metros, cayendo en la inconsciencia.

-Cuando desperté tenía mi varita en la mano, y al lado estaba mi padre con los ojos muy abiertos y la mirada cargada de terror- en este punto, Draco ya no lloraba, solo tenía la mirada fija en otro lugar, hace cinco años- A los pocos minutos se aparecieron los aurores, y bueno, dieron por hecho que yo lo había asesinado. Después de todo, con el Prior Incantanto, descubrieron que el último hechizo realizado con mi varita, fue el de la maldición asesina.

-¿Quién era ese mago?- le preguntó con cautela. Sus palabras sonaban tan sinceras.

-Ronald Weasley.