La legenda de Zelda no es mío.
Comentarios al final
Sus miradas, no se separaban, era como si estuvieran conectados, tal como dos polos opuestas que se atraen, se quedaron un buen rato tratando de asimilar la jugada que el destino les había hecho al ponerlos en el mismo salón.
— Permítanme un momento, mientras yo arreglo algo con Marin ustedes siéntense donde gusten — les dijo a los nuevos.
Zelda aparto la mirada hacia la ventana que tenía a un lado.
— ¿Oye que tienes? — Le pregunto Midna desde atrás.
— Na... nada — contesto tratando de evadir su mirada.
Al lado de Zelda estaba un asiento desocupado, el que Lana siempre usaba y vio como Link se sentó, aunque no supo por que la joven entro en pánico, había llorado y comportado de una manera "Imprudente" con alguien que no conocía, estaba nerviosa pues no sabía que le preguntaría, o que le diría.
— Hola — La saludo cortésmente el joven.
— Ho...hola — le respondió la rubia sin darle la cara.
— Nos conocimos hace rato ¿Lo recuerdas? — pregunto tímidamente, no quería hacer algo que la molestara.
Zelda se aclaró la garganta — Si — contesto algo seca, a pesar de todo por lo que pasaba, no le gustaba mucho mostrar sus sentimientos a otras personas que no sean sus amigas y menos a un desconocido.
— Me llamo Link — le dijo el amablemente.
— Zelda — respondió. El joven entendió la distancia, y que se sentía incomoda con su presencia.
— ¿Si estás bien? — No pudo evitar preguntar, a pesar de la actitud de su compañera, sentía curiosidad.
— Si estoy bien — respondió ahora dándole la cara, no pudo evitar sentir algo de culpa por la actitud con la que le hablaba, el solo estaba siendo amable, cualquiera lo seria — Estoy bien no te preocupes — le volvió a decir ahora con un tono más suave.
El joven se sintió algo aliviado con el cambio de voz, sin embargo la joven todavía se portó algo distante.
— Bien chicos, vamos a empezar — llego la profesora, ahora sí que rescatando a la muchacha de un momento incomodo — hoy analizaremos que es física, tecnología y ciencia, dado que los libros llegan en un par de días, trabajaremos con el cuaderno, apunten fecha bloque...
Zelda apuntaba como robot, sin embargo su mente estaba en otro mundo, sentía las miradas curiosas de Grusi y Midna, pero tenía cosas más importantes en que pensar, estaba el problema de su madre, habían discutido muy fuerte, no sabría que hacer, cuando llegara a su casa y la viera, simplemente no podía.
Tarde o temprano ella tendría que conocer al hombre con el que su madre conservaba relación, tenía un mal presentimiento, no estaba segura pero sabía que algo malo pasaría, también estaba lo de Lana, se sentía muy mal al no poder estar con ella, estaba sola a pesar de tener a Midna y a Grusi, seria difícil empezar el año, pero tenía que continuar con la frente en alto.
Entre tantos pensamientos, pensó en el joven que conoció, Link, al parecer era un joven lindo amigable, y ella lo trato con sequedad, sus emociones y nervios la hicieron comportarse así, no quería ser grosera pero tampoco quería que le hiciera preguntas ni nada.
— ¡Que tonta Zelda! — Se golpeó mentalmente pues si lo hacía en realidad pensarían que estaba loca — el solo era amigable, y tú lo tratas mal, ni que lo hiciera por otra cosa, debo pedirle disculpas.
Ella voltio para donde él estaba, quería ver si lo había hecho sentir mal o algo, se quedó viéndolo, debía reconocer que se veía muy bien con el semblante concentrado, se veía guapo.
Esta vez sí se golpeó en la frente, llamando la atención del chico: la pillo viéndolo. Link le regalo una amigable y bella sonrisa, no hacía falta disculparse, con ese gesto le demostró que todo estaba bien, le devolvió la sonrisa y aparto la mirada ruborizada.
Suena la campana de la escuela, dando así al esperado receso.
— No olviden estudiar los conceptos de aceleración y fuerza — recordó la profesora Nabooru a los alumnos.
Link voltio y vio a Zelda y sus amigas salir por la puerta, tuvieron un rencuentro no muy amigable pero con la última mirada, pudo ver que trataba de disculparse así que todo estaba bien.
— Hola ¿Link, verdad? — el muchacho se viro al oír una voz femenina que le hablaba, vio que era una joven de pelo corto y ojos verdes alta y delgada, era una joven bonita lo cual le llamo la atención.
— Hola — la saludo el muchacho, por la voz que uso la muchacha se podía ver que era amigable.
— Mi nombre es Ilia, mucho gusto — Ilia le extendió la mano y Link la estrecho con gusto.
— Oye quería preguntar... —
— ¡Hola! — Llego una pelirroja, piel pálida y ojos azules — me llamo Malon, un gusto en conocerte Link — dijo con tono amigable y una sonrisa que engañaría a cualquiera.
— Quería ver si... — la muchacha fue interrumpida por Ilia.
— Hola Malon, estaba platicando con Link así que te pido que...—
— ¿Que, que? — pregunto Malon con los brazos en jarras.
— Que si podrías dejarnos hablar — concluyo la ojiverde.
— Ilia — dijo con los puños cerrados
— Malon — dijo Iilia rechinando los dientes
— ¡Cocu! — Llego un castaño interrumpiendo la plática-pelea de chicas — hola, hola, mi nombre es Cocu un gusto Link — dijo mientras le pasaba un brazo por los hombros.
— Cocu, no sé si te distes cuenta pero estamos hablando ¿Puedes irte? — le pidió Malon.
— ¿Es tuyo este salón? — le cuestiono.
— No —
— Entonces no — las muchachas lo fulminaron con la mirada, Cocu les arruino sus planes.
— Bueno, nosotras nos vamos — Dijo la rubia dirigiéndose a Cocu con mirada asesina para después mirar a Link y cambiar su semblante a uno amable y con cara coqueta — un gusto en conocerte Link — después Ilia tomo a Malon con desagrado y salieron.
— De la que te salve amigo — le dijo el castaño dándose la oportunidad de respirar.
— ¿Por qué?, ellas parecían buenas personas — dijo con inocencia el rubio, se notaba que no las conocía, pero era el primer día de clases tenía mucho que aprender y para eso estaba Cocu.
— Bueno chico, me ofreceré para enseñarte la escuela ¿qué te parece? —
— ¿Tu, enseñarme la escuela? —
— Claro, trato de ser amable y trabajador por primera vez en mi vida no lo arruines — le advirtió señalándolo
— De acuerdo, pero — Voltio hacia Iván y Alex que todavía estaban sentados, al parecer no tenían nada que hacer, una sonrisa se dibujó en el rostro del joven.
— Oigan Alex, Iván vengan con nosotros —
— ¡Si vamos!, entre más grande la bola, mejor — dijo emocionado el castaño.
— Claro por qué no — dijo Iván recogiendo sus cosas, se echó la mochila al hombro y fue con ellos — Vamos Alex.
El joven después de meditarlo decidió acompañarlos, de todos modos no tenía nada que hacer y no conocía a nadie. Los cuatro muchachos salieron del salón y Cocu empezó a mostrarles la escuela, mientras les contaba historias rumores y chistes, junto con los apodos de profesores como "La ruca" "Mastodonte" o cosas como "La guayaba", desde el primer paso que dieron juntos al salir del salón, desde ese momento, empezó una amistad que con el tiempo se iría fortaleciendo.
Zelda y sus dos amigas estaban haciendo fila en la cafetería.
— Oye Zel ¿Y que fue eso, con el chico nuevo? — pregunto Midna mientras tomaba un sándwich.
— Es cierto, ¿apoco ya lo conocías? — pregunto Grusi, con picaría, ellas siempre malentendían todo, pero a un así eran buenas amigas.
— Es que me lo encontré, antes de que empezaran las clases, me tropecé con el mientras huía de mi mamá eso es todo — respondió tomando un jugo y un plato con uvas.
— Bueno si tú lo dices — Midna, acerco el plato a la cocinera, y la cocinera anciana saco un cucharon con algo que parecía una vasca no sabían si eran frijoles o engrudo.
— Paso — dijeron las tres en unísono.
— Extraño a Joana — dijo la twilight a sus amigas en forma de susurro — Lastima que la pusieron como consejera y ahora está Zenona de cocinera.
— ¿Preferirías a Zenona como consejera? — No hizo falta decir nada más, por la cara que puso Midna Zelda lo interpreto como un "No" rotundo
Después de tener sus alimentos en las bandejas, trataron de buscar una banca, pero todo estaba lleno.
— Oye sé que no quieres hablar del tema pero ¿Qué harás con el tema de tu mamá? — Preguntó Grusi, con curiosidad.
— La verdad no lo sé — ese problema le daba vueltas por toda la cabeza, todavía no captaba la idea de que su madre estuviera con alguien más — Si lo extendemos a largo plazo y sabiendo lo seria que es mi mama con sus relaciones, lo más seguro es que ellos lleguen al grado de contraer... — trago duro, la palabra simplemente no podía salir de su boca — matrimonio.
— ¡TONTA! — oyeron un chillido y un grito, las jóvenes se espantaron y con la mirada pudieron ver a cierta rubia empapada de jugo y a una pelirroja tratando de aguantar la risa.
— Ilia — dijeron las tres.
— ¡Lo siento mucho lo siento perdón! — decía cierta peliverde.
— Uuuuuuu — dijeron al mismo tiempo, al ver como Ilia estaba echa un desastre.
— Tsk pobre, ella es la nueva de nuestro salón, está acabada — dijo Midna haciendo cara de "Valió".
— Por favor déjame ayudarte — decía la pequeña joven, mientras con una servilleta trataba de limpiarle el jugo a la rubia, que estaba hecha una fiera.
— ¡No me toques!, eres una idiota ¡¿Estas ciega o que!? ¡Arruinaste mis zapatos y mi cabello! —
— Voy por más servilletas — dijo la pequeña mientras tomaba su bandeja que tenía solo un sándwich, pero no se esperó que se resbalaría con el mismo jugo, y el sándwich paso a dar a la cabeza de la ojiverde.
— ¡Estúpida! — Grito — ¡Esto es el colmo! ¡Eres una torpe, tonta, eres un desastre! ¡Nadie te querrá a su lado! ¡No te fijas por donde caminas, mejor lárgate de aquí, en esta escuela no necesitamos más mediocres como tú! ¡Eres una desgracia! — Los ojos de la muchacha se llenaron de lágrimas.
— ¡Hay por favor! ¿Quieres llorar? — Preguntó Ilia con arrogancia — ¡Yo también tengo ganas, solo fíjate como dejaste mi cabello, tardaran mucho en quitarme este tomate! — Las lágrimas empezaron a escurrir por las mejillas de la peliverde — ¡No seas chillona, niña mediocre!, pero es lo que te mereces sufre llora ¡LLORA! — todos los amigos de Ilia y sus sequitos empezaron a reírse haciendo que la pequeña llorara aún más.
Zelda por dentro era un tornado, no podía ver como Ilia la humillaba y nadie intervenía haciéndose de la vista gorda, hasta uno que otro profesor pasaba y hacia caso omiso de la situación, debería darles vergüenza, no hacer nada solo porque el padre de Ilia es rico y tenía poder para quitarlos hasta de su puesto si Ilia se lo pedía.
Ella no podía ver eso e ignorarlo, una cosa era que Ilia y Malon se comportaran así con ella, que la maltrataran y odiaran, pero ella sabía ponerlas en su lugar, sin embargo esto era diferente, estaban hablando de una pequeña joven nueva, le había pedido disculpas y esta solo la humillo más.
Todos se reían de ella, no podía creer como dentro del ese esquelético cuerpo había tanta maldad y desprecio, Ilia había caído muy muy bajo, y nadie tenía los pantalones para defender a la indefensa muchacha.
— No puede seguir viendo esto — Zelda frunció el ceño y le entrego su bandeja a Grusi, estaba muy enojada, no podía permitir que Ilia la humillara e hiciera llorar apenas en su primer día de clases. Alguien debía ponerla en su lugar, bajarla de la cúspide que había formado con todos los alumnos como simples piezas de ajedrez, donde se puso como jefa junto con Malon y las dos luchaban por el puesto de reina.
— ¡Espera Zelda no te metas a la boca del lobo! — Muy tarde, las advertencias de Grusi no hicieron efecto pues la rubia ya se encontraba enfrente de Ilia.
— ¡Esto se pondrá bueno¡ — Dijo Midna con emoción, mientras se acercaba a la pelea.
— ¡Ilia basta! — Le grito Zelda con voz autoritaria — Deja te ayudo — le dijo a la peliverde mientras la levantaba.
— ¡Y tú porque te metes tonta! — Ilia no podía soportar que Zelda interrumpiera su "entretenimiento" — Mejor vete con las de tu clase, ¡mediocre! —
— ¡Hey, hey! calmadita — dijo Midna acercándose, pero Zelda se interpuso.
— ¡A ellas no las metas! No puedo creer que seas así ¡Como te atreves a humillar a una persona de esta manera tan cruel! no tienes perdón —
— ¡Hay por favor! ella es una inepta ¡Nadie la querrá, deja que llore y tú no te metas si no quieres que te humille a ti también! ¡Lárguense! — la pequeña se fue corriendo mientras lloraba sin control.
— ¡Eres una bruja! — Le dijo Zelda con desprecio — ¡A la que nadie debería querer es a ti, humillas a todos! ¡Te crees la mejor de todos! ¿Pero sabes que eres? ¡NO ERES NA-DA! —
— Uuuuuuu — dijeron todos, empezaron a escucharse murmullos y todos miraban a la reacción de Ilia quien se había encolerizado por completo.
— ¿¡A si, y que piensas hacer!? ¿¡Acusarme con tu mama e ir a llorar con ella, para que me saque en su revista como la más mala del mundo!? — preguntó para después echarse a reír sonoramente.
— ¿Y tú? ¿Iras con tu querido papi a que me saque de la escuela por haber contra decido a su querida hija? — Las dos se miraron con odio, las dos podían hacerse las mismas cosas pues, sus padres tenían poder, Ilia simplemente lo haría, pero no podía contra Alma Harkinian, Zelda por otra parte jamás caería tan bajo ni se rebajaría a los juegos sucios e inmaduros de Ilia.
— Te estás pasando entrometida — Ilia cerro los puños y apretó los dientes con rabia.
— ¿En serio? y eso que no eh llegado a la mejor parte — Zelda tomo una rebanada de pastel que había en una bandeja y se la estampo en la cara mientras con el plato se la restregaba por toda la cara.
Todos miraban con asombro y nerviosismo la escena con los ojos como platos.
— Oh, oh — Dijo Grusi.
— ¡Te la aplicaron bien y bonito, Ilia cara de pastel! — Grito Midna, después de eso todos empezaron a gritar halagos hacia Zelda y empezaron a reírse.
— Con su permiso — Zelda no le presto atención a los demás y fue corriendo en busca de la muchacha que salió llorando.
Ya llevaba varios minutos buscando, por suerte la campana no había sonado, recorría pasillo por pasillo los cuales estaban solo pues todos estaban en el patio.
Se detuvo en seco al oír unos sollozos proviniendo del closet del conserje, Zelda abrió la puerta y se encontró con una pequeña peliverde. Ella tenía su rostro empapado de lágrimas, escondido entre sus rodillas mientras se abrazaba a sí misma. Sin perder un solo momento lo rubia se arrodillo y la abrazo.
— Ya tranquila — le decía mientras le acariciaba su cabello corto — no te preocupes todo estará bien.
— Es que ella tiene razón — Dijo la peliverde entre sollozos — siempre eh sido torpe y tonta, nadie va a querer acercarse a mí, soy un desastre.
— Ey no digas eso ¿me entiendes? Jamás — le dijo Zelda en tono autoritario pero suave — Ilia es una grosera mal educada y mimada, siempre trata de humillar a los demás y se pone por encima de todos como si fuera la mejor del mundo, a ella no le importan los sentimientos de los demás.
— Pero aún tiene razón — dijo sin levantar al cara.
— ¡Claro que no! a pesar de que es tu primer día de clases, puedo ver que eres una joven bonita inteligente y amable, tu trataste de ayudar a Ilia y le pediste perdón, cualquier otra persona hubiera salido despavorida de ahí, eso solo demuestra lo amigable y humilde que eres — la reconforto. La joven levanto su rostro lloroso con semblante sorprendida.
— ¿Eso crees? —
— No lo creo, lo sé — afirmo mientras le limpiaba unas cuantas lagrimas que todavía caían de sus ojos — jamás dejes que Ilia te trate mal ella no es nadie.
— Eso debe ser fácil para ti, he visto como la enfrentaste — dijo la joven a Zelda mientras sorbía por la nariz.
— Créeme no es nada fácil, a mi Ilia y Malon me han odiado desde que tengo memoria, y después de tantos años de humillación y desprecio sigo sin entender porque, pero he aprendido a enfrentarlas, yo jamás dejo que me hagan algo siempre las pongo en su lugar — le explico Zelda con una sonrisa, era cierto ella jamás se dejaba intimidar como otros.
— Pero no entiendo ¿Por qué me ayudaste cuando nadie más lo hizo? — preguntó con curiosidad.
— Porque no podía permitir que se salieran con la suya una vez más, nadie se merece ese trato tan horrible, además tú eres una buena chica, no tenías por qué soportar eso —
— Gracias — le agradeció la peliverde mientras le daba un abrazo a Zelda.
— No es nada, pero ya no llores más, a mí una vez alguien me dijo que las muchachas bonitas no lloran — Zelda recordó las palabras que Link le dijo cuándo se conocieron esa mañana, y no pudo evitar sonreír al recordarlas.
— Tu si eres una buena persona, no como Ilia — le aseguro, la joven mientras se separaban a lo que Zelda rio.
— Oh vamos, Ilia no tenía por qué enojarse es más le hiciste un favor, a pesar de todo... el jugo de naranja le sienta bien — la joven rio ante el comentario de Zelda — ¡Es que es enserio!, y la hubieras visto unos minutos después, su cara estaba llena de pastel —
— ¿La llenaste de pastel? — Zelda asintió lo cual hizo que la peliverde soltara una carcajada sonora, dejando atrás todo rastro de tristeza y desconsolación.
— Vamos a la cafetería, tengo hambre — dijo la joven.
A Zelda le rugió el estómago con fuerza, recordando que tampoco había comido nada, la peliverde soltó una carcajada más fuerte lo cual hizo que Zelda también se riera.
— Si tienes razón —
— Espera un momento ¿Cuál es tu nombre? — le pregunto Zelda.
— Saria —
— Zelda —
Volvieron a la cafetería, todos las miraban, unas de con enojo las cuales eran sequitos de Malon e Ilia y otros los miraban hasta con respeto, que Zelda haya salvado a Saria la puso como víctima así que nadie se rio de ella es más le daban ánimos y palabras de aliento, y el que Zelda haya desenmascarado a Ilia la puso como la heroína, eso le incomodaba un poco pues no le gustaba llamar mucho la atención.
— ¡Ey Zelda! — escucho como Grusi la llamaba sentada en una banca, con su bandeja de comida.
— ¡Zelda eres de lo MA - XI - MO! — Exclamo la twilight con asombro orgullo y admiración — Ahora que si sacaste tu lado fiero y protector, ¡Me encanta, buena manera de empezar el año! —
— Si ya ya — dijo Zelda quitándole importancia — Les presento a Saria, ella es nueva en el salón como pudieron ver —
— Hola — saludo saria tímida.
— ¡Vamos no seas tan tímida! — le dijo Midna, ella tomo a la chica y la sentó en la banca.
— Ten Zel guarde tu almuerzo — le dijo Grusi mostrándole la bandeja con un sándwich, jugo una rebanada de pan y uvas, su fruta favorita.
— Gracias — después de eso se sentó al lado de Saria ofreciéndole la bandeja — come —
— ¡No Zelda ya has hecho mucho por mí! come tú — le respondió Saria alejando la bandeja.
— Vamos—
— No gracias come tú —
— Comamos las dos ¿Esta bien? — Saria la pensó un poco — ¿O acaso vas a rechazar a tu protectora? — le cuestión moviendo la bandeja con una sonrisa para llamar su atención.
Saria rio — De acuerdo, pero no eres mi protectora, eres un ángel caído del cielo, como un ángel guardián — Zelda se sonrojo un poco, pero después empezaron a comer.
— Oye Saria ¿Dónde estudiabas antes? ¿Acaso te mudaste? — le pregunto Midna con interés.
— No, yo he vivido toda mi vida aquí en la capital de Hyrule solo que iba en otro colegio, estudiaba en la escuela "Héroe del tiempo" pero la destruyeron para construir una plaza — contesto con cierta nostalgia.
— Valla que pena — dijo Grusi.
— Si, mis papas habían estudiado allí así que le fue doloroso, pero aun así ya no pasa nada, a todos nos reubicaron, de echo Alex iba en la misma escuela que yo — Midna se sonrojo al recordad al pelirrojo y recordar la posición en la que se encontraban.
— ¿Y no hicieron nada para impedirlo? — pregunto Zelda.
— Si pero nuestros esfuerzos fueron en vano, así que no nos quedó nada más que observar — respondió.
— Oye yo tengo otra pregunta — dijo la twilight — ¿Porque eres tan pequeña? — Después de eso recibió un golpe de Grusi y un codazo de Zelda.
— ¡Auch solo preguntaba! —
— ¡No seas imprudente¡ — le regaño Grusi a lo que Saria soltó una risa, al parecer no estaba enojada.
— Es que yo soy de las raza de los Kokiri, a pesar de que pasen los años mantenemos la mima forma así que no crecemos —
— Interesante — Dijo Midna — Mido también es así —
— ¿Quien? — pregunto Saria.
— Alguien de nuestro salón, harían bonita pareja — Midna volvió a recibir un codazo de sus amigas.
El resto de receso se la pasaron platicando y riendo, pudieron conocerse mejor, en esos pocos pero valiosos minutos, se hicieron amigas, Saria les caía muy bien a Zelda Midna y Grusi era amigable linda y atenta, Midna las hacia reír con sus impudencias, Grusi las protegía de cualquiera que se les atravesara y Zelda cuidaba que no hicieran nada estúpido, eran cuatro amigas que formaron un equipo, y aunque Zelda extrañaba a Lana, ahora con Saria se sentía mejor, no planeaba cambiarla pero se sintió menos sola.
Esos momentos la ayudaron a olvidarse de lo que le esperaba a partir de ahora, porque ese primer día de clases era donde empezaba todo.
Comentarios finales:
CHAN CHAN CHAN!
Saludos a las personas o pocas personas que estén leyendo este fic, me encanta escribirlo, y si ustedes leen con atención pueden ver que aquí y en los dos capítulos pasados hay varias pistas de lo que pasara en el futuro y sobre el desenlace dramático que tendrá la trama, realmente me encanta escribir este fic y espero que les guste, como pudieron ver este fic es un moderno, tiene personajes de muchos de los juegos es como una Mezcla.
Por ejemplo en el caso del tío de Link ¡no tiene nombre! así que tome al tío de Link de A link to the past y le puse un nombre.
Podemos ver personajes como Ashei Shad saria Grusi Midna hasta menciono a Vilan quien todavía veo si lo pongo o no y ¡HABRA UN PERSONAJE SORPRESA QUE SALDRA MAS ADELANTE! BUENO son dos pero yo le doy más importancia a uno de esos dos así que lo verán mas adelante traten de adivinar xD
Dejen comentarios por favor me ayudan mucho en tres días cumplo años así que publicare ese día (Creo) o hare algo especial no se esperó y les guste 3
Soy Sheika 360 y apruebo este finc
ATTE
Sheika 360
Chaito, nos leemos pronto...
