Hola hola ! Nuevo capítulo? Se les antoja? Supongo que sí, sino no estarían leyendo esta intro un poco tonta que va perfecto con el mood con el que me levante hoy jajaja
Voy a suponer (y perdónenme si sueno presuntuosa) que les esta gustando el rumbo que esta tomando la historia dado que el capítulo 2 tuvo más reviews que el primero en el que les pregunté explícitamente si querían que lo continuara o no. Así que ... sigan disfrutando de la lectura !
Antier me dijeron después de leer un review: mira que bien, finalmente una persona a la que si le gusta tu historia entre los 400 que entraron a leerla. Si se pusieran usar emojis aquí, les quedaría clara la cara con la que mire a la susodicha persona, pero supongo que pueden imaginársela. La cosa es que después de la mirada asesina, le contesté: no es que de más de 400 personas solo le haya gustado a un puñado sino más bien que solo pocas personas se tomaron el tiempo de dejar un comentario, dudo mucho que las otras 330 personas hayan salido de FF pensando "vaya una mierda de historia, me arrepiento de haberla leído"
Así que, si tienen 2 minutitos, por favor ... déjenme saber qué les está pareciendo y si tienen alguna sugerencia/teoría de lo que podría suceder en el proximo ... también más que bienvenida !
Disculpen las faltas, no les voy a mentir diciendo que no tuve tiempo de revisarlo, si que lo revisé pero siempre se acaban pasando más de una.
-Entonces, ¿me vas a contar qué hizo el chico escritor ahora? –Preguntó Lanie una vez ambas estuvieron instaladas en el sofá de Kate con una pizza y unas cervezas sobre la mesa baja.
-¿Qué? –Se atragantó la detective, tomada por sorpresa por la repentina pregunta de su amiga. Ella no solía andarse con rodeos, le gustaba ir directo al grano, pero esa vez se había superado a sí misma.
-Chica, no intentes negarme que ese aire melancólico que tenías esta mañana y esa urgencia por una noche de chicas, tiene todo que ver con el chico escritor. Te conozco y a mi no me engañas. Así que, ¿qué ha hecho esta vez? ¡No me digas que la investigadora de seguros cambió de opinión y ha vuelto a escena! ¿O la novia sospechosa se cansó de su maridito y ha vuelto a buscarlo? No será …
-¡Cálmate, Lanie! No es nada de eso. Castle no ha hecho nada malo. Y nadie ha reaparecido que yo sepa. Soy yo –concluyó bajando la cabeza y fijando la mirada en sus manos unidas entre sus rodillas. -¡Estoy hecha un lío! No se qué hacer, Lanie.
-¡Genial! –exclamó la forense, ganándose una mirada incrédula de Kate- En ese caso estás frente a la persona indicada –aclaró al ver la expresión de su amiga-. Tú cuéntamelo todo y veremos cómo lo solucionamos …
Varias horas y cervezas más tarde, la forense había logrado extraer de su amiga hasta el último gramo de información respecto a los sucesos, encuentros –o la falta de ellos-, conversaciones, comentarios -directos o velados- y sentimientos –superfluos, relevantes, importantes y decisivos- que existían entre la detective y el escritor.
-¡Ay amiga! –suspiró finalmente- ¿Por qué insistes en complicarte la vida? El chico escritor se bebe los vientos por ti y tu estás cacheteando la banqueta por él, ¿a qué demonios estás esperando, a que tengan que hacer uso de las pastillitas azules para que el pequeño Ricky se decida a funcionar?
-Eres incorregible – llegó la respuesta de una Kate azorada que sonreía negando con la cabeza. -¿Qué idea descabellada tienes para proponerme?
Tras varias sugerencias alocadas que, en opinión de la detective, no habrían podido surgir de la mente de alguien que no fuera su amiga, la forense se puso seria. –Kate, si vas a rechazar sistemáticamente todas mis ideas sin siquiera dejarme explicarlas, no vamos a llegar a…
-Lanie, ¿de verdad piensas que si fuera capaz de presentarme en la puerta del loft en estos momentos y declararle mi amor a Rick, estaría aquí pidiéndote consejo? Necesito algo más … sutil, una forma de que él se de cuenta por sí solo sin tener que decírselo directamente. Sabes que poner en palabras mis sentimientos nunca se me ha …
-¡Lo tengo! - dijo entusiasmada la legista.
-Pero, ¿qué …? –comenzó Kate, bastante confundida.
-¡Tú no te preocupes por nada, amiga, solo confía en mi! –La cortó Lanie- Y ahora me voy que se está haciendo tarde y mañana hay que madrugar –añadió para después despedirse y salir del departamento como una exhalación, dejando a una Kate estupefacta aun sentada en el sofá.
Había transcurrido una semana y se encontraban en mitad de un nuevo caso, cuando la detective Beckett se dirigía hacia la morgue, tratado de calmar sus ansias. Lanie ya les había proporcionado toda la información posible sobre su víctima, por lo tanto ese no era el motivo por el cual le había pedido que bajara a visitarla lo cual la hacía pensar que tal vez, se había decidido a revelarle finalmente ese misterioso plan que tenía en mente; por otro lado, ya había albergado esa misma esperanza en dos ocasiones anteriores esa semana para acabar comentando un elemento cualquiera del caso sobre el que, por alguna razón, a su amiga le había surgido una duda. La inopia a la que la tenía sometida la forense en relación a su propia no-declaración de amor a Rick, la estaba desquiciando pero lo que más alteraba sus nervios era que con cada día que pasaba, se sentía más inadecuada frente a Castle: trataba de actuar como siempre o más bien como lo había hecho en las semanas anteriores en las que su relación con él se había vuelto mucho más estrecha, pero al hacerlo sentía como su propio subconsciente la traicionaba, paralizándola; todos esos entredichos que antes la divertían, enfrascándola en ese juego verbal en que ella y Rick se había convertido en masters, ahora penetraban en ella con todo el peso de su significado, logrando que se sintiera por una parte culpable por hacerlo esperar de ese modo y por otra, frustrada y desilusionada consigo misma por no tener el valor de dar el primer paso para la construcción de esa felicidad que tanto ansiaba y que, a este punto, estaba convencida de que no podría encontrar junto a nadie más.
-¿Qué elemento de la investigación no te cuadra ahora, Lanie? –preguntó Kate al entrar a la morgue, sin siquiera pararse a mirar a la Dra Parish.
-¡Hola amiga, qué gusto verte! ¿Cómo has estado? Muy bien, ¿y tú? –comenzó la legista mirando a la detective con expresión indignada.
-Sí, sí, un gusto volver a verte pero sabes perfectamente que estoy enfadada contigo por que no haces más que darme largas así que ve al grano, ¿por qué me has pedido que viniera? –recibió como respuesta en un tono bastante exasperado.
-Evidentemente la paciencia no es lo tuyo, chica. Menos mal que el que lleva cuatro largos años esperando por ti y soportando tus idas y venidas es el chico escritor porque, de ser al contrario, me queda claro que te habrías dado por vencida hace mucho.
-¡Lanie, no juegues con mis nervios! ¿Me has hecho venir aquí solo para recriminarme por no poder esperar días y semanas completas para que me cuentes tu plan maestro? Pues disculpa que mi tolerancia este al límite y perdóname por no haberme dado cuenta antes de mis sentimientos por Castle para que tuvieras más tiempo para preparar una estrategia de declaración para la inútil de los sentimientos que soy. ¡Pero no me pidas que me mantenga clamada y sosegadamente a la espera cuando cada vez que Rick sale por las puertas del maldito elevador de homicidios, mi corazón se acelera; cada vez que me saluda con esa sonrisa encantadora y me entrega mi café, me sudan las manos; cada vez que por algún motivo mi piel entra en contacto con la suya, siento como si una corriente eléctrica partiera desde ese punto exacto viajando por todas mis terminales nerviosas y logrando que me flaqueen las piernas; cuando cada vez que me lanza una de las puyas implícitamente sexuales con las que solíamos molestarnos mutuamente siento como una colonia de mariposas alza el vuelo en mi estómago subiendo por mi garganta y quedándose atoradas ahí encarnando un nudo que no me deja hablar y hace que se me seque la boca; cuando todas las jodidas mañanas me paro frente al espejo tratando de encontrar las palabras adecuadas para decirle que lo amo y que quiero, si el todavía esta dispuesto, que nos demos la oportunidad de iniciar una relación juntos, solo para acabar tirando la toalla, frustrada por mi incapacidad para expresar lo que siento! –A medida que las palabras salían de su boca, liberándola aunque fuese ínfimamente de todo ese revoltijo de emociones que había estado habitando su pecho durante los últimos días, las lágrimas subían a sus ojos permitiéndole a su cuerpo sacar la frustración que la atenazaba sin piedad.
-Pues a mi me parece que te estás expresando muy claramente- surgió la respuesta procedente de una voz masculina a sus espaldas, sobresaltándola y paralizándola inmediatamente invadida por un sentimiento de inseguridad absoluta.
Entonces ... alguna idea de quién pueda ser el "intruso" ? Ryan? Espo? Perlmutter? El mismo Caste? Uno de los amigos calendario de Lanie?
Quién piensan que puede ser? Cual creen que será la reacción de Kate al saber su vida privada expuesta? Piensan que este nuevo integrante de la historia ayude a Kate y Lanie a llevar a cabo finalmente el plan?
Expónganme su teorías aquí :) :)
