Me tomé la libertad de contar los "ojala sea Castle" o " si es Rick me muero" como que piensan que es Castle por lo tanto 5Rick frente a 3 Espo ! Quién tendrá razón ? Lean el siguiente capítulo y lo descubrirán.
De nuevo disculpen las faltas que se me hayan pasado, disfruten de la lectura y no olviden dejarme una review aunque sea cortita ;)
Kate se sentía completamente incapaz de mover aunque fuese el músculo más pequeño de todo su cuerpo. En aquellos momentos su cabeza le daba solo dos opciones válidas y aceptables: que se la tragara instantáneamente la tierra, o salir corriendo de ahí lo más velozmente posible. Pero ninguna de estas alternativas era viable y por más que su cuerpo estuviese congelado en el tiempo, su mente –por desgracia- no lo estaba y continuaba, incansable, enviándole flashes de posibles reacciones –sin lugar a dudas todas adversas a sus intereses- por parte de la voz masculina a sus espaldas cuya identidad, no necesitaba recuperar la movilidad de su cuerpo para voltearse y comprobar. Podría reconocer no solo esa voz, sino también el deliciosa aroma que ahora podía percibir y que siempre la acompañaba, en cualquier lugar y circunstancia y entre cientos y miles de otras voces y esencias. Se trataba de Rick y por más que intentase convencerse de que se equivocaba o de que él posiblemente no hubiese alcanzado a oír la conversación, la inflexión de la voz y la afirmación expresada por esta, claramente refutaba cualquier teoría que pudiera tratar de hacer: Rick estaba ahí, justo detrás de ella y había oído cada una de las palabras que habían salido de su boca. Y, pensándolo bien, tenía todo el sentido del mundo, ese era el plan secreto de esa maldita legista que sonreía orgullosa justo enfrente de ella y a la que tenía toda la intención de matar en cuanto consiguiera moverse. ¿Cómo se le había ocurrido prepararle una encerrona de esa categoría? ¿Qué iba a hacer ahora? ¿Cómo iba a volver a mirar a Castle a la cara? Definitivamente esa no se la iba a perdonar tan fácil a Lanie, ¿y ella se hacía llamar su mejor amiga, para qué quería enemigos entonces?
Pero Castle no veía a una Kate inmóvil, era evidente que no era dueña de sus movimientos, pero la persona cuya espalda estaba observando en esos momentos, no era la Kate Beckett segura de sí misma y con todo bajo control en todo momento, sino una joven temblorosa y paralizada, temerosa se atrevería incluso a decir y eso lo preocupaba.
Cuando Lanie lo había llamado para decirle que se dirigiera hacia la morgue y que era de importancia vital que contuviera sus impulsos y, en vez de anunciarse efusivamente como solía hacerlo, entrara sigilosamente sin hacer notar su presencia; le había resultado una petición de lo más extraña, sobre todo tratándose de Lanie que tampoco podía considerarse el ser más sigiloso sobre la faz de la tierra, pero en ningún momento había osado imaginarse que se encontraría ante una escena como la que acababa de presenciar o más bien de oír.
Las veces en que había soñado con Kate confesándole su amor eran innumerables, pero ninguna de esas declaraciones había logrado hacerle sentir ni de cerca lo que oírla realmente había provocado en él. Poco importaba que ella no estuviera mirándolo con ojos enamorados como en sus fantasías, ninguna relevancia tenía que no supiera que él estaba escuchando, nula era la repercusión del elevado, furioso y frustrado tono de voz en que el mensaje era emitido; el elemento realmente transcendental de toda la situación era que Kate estaba admitiendo, no, estaba afirmando rotunda y tajantemente que estaba enamorada de él hasta la médula y que todas aquellas sensaciones que lo invadían a él cuando la rondaba eran mutuas, y Rick no podía sentirse más feliz por ello. Lo único que deseaba en esos momentos era rodearla entre sus brazos y fundirse con ella en un tierno beso por el resto de la eternidad; no pedía más, solo quería apretarla contra su pecho y probar la miel de sus labios hasta el final de sus días.
Pero saltaba a la vista que los deseos de la detective en esos momentos distaban mucho de los suyos por lo que refrenó sus impulsos al límite y se acercó lentamente a ella.
-Kate – dijo en voz muy baja, tratando infructuosamente de no sobresaltarla de nuevo. – ¿Kate? – Repitió, esa vez un poco más cerca de ella y colocando la mano sobre su hombro, obteniendo como única respuesta un escalofrío que la recorrió por completo y que él pudo percibir, no solo en su mano sino también a simple vista.
Aquel mutismo no era normal y esa vulnerabilidad extrema que parecía estar sintiendo lo era definitivamente menos, y estaba poniéndole los nervios de punta. Sin más dilación, la rodeó colocándose frente a ella y quedando cara a cara con la tez más pálida que nunca le había visto surcada por unas lágrimas que surgían silenciosamente de sus ojos.
-Hey –dijo rápidamente el escritor, acariciando su rostro con los pulgares y secando a su paso un rastro de lágrimas que inmediatamente volvió a formarse, a la par que los ojos de la detective se cerraban con fuerza.
Desconcertado, Castle se giró sobre su propio eje para interrogar con la mirada a Lanie que, sentada sobre la mesa de examen solamente se encogió de hombros para luego saltar al piso y susurrarle un "mejor los dejo solos" antes de salir.
-Kate –intentó de nuevo, liberando su mejilla para sostener su mentón con los dedos índice y pulgar- mírame – añadió, haciendo una ligera presión con sus dedos hacia arriba pero sin obtener ninguna respuesta-. Por favor, Kate –insistió, suplicante.
Ante el tono lastimero que percibía en su voz, la detective -luchando contra sus propios instintos- abrió lentamente los ojos, quedando perdida inmediatamente en un océano azul impregnado de preocupación.
-¿Estás bien? – lo escuchó preguntar, ante lo cual solo pudo agachar la mirada.
¿Bien? Claro que no estaba bien. Castle era un caballero, un hombre dulce que se preocupaba por sus amigos y su familia y en esos momentos, lo inquietaba esa actitud que ni ella misma reconocía. Era perfectamente consciente de estaba cayendo a una velocidad desorbitada hasta lo más profundo de ese agujero negro del que recientemente había salido, reconocía la sensación. Lo que no reconocía era la reacción a ello, la otra vez que le había sucedido recordaba a la perfección haber luchado, batallado contra sus emociones y contra la caída que estas le estaban provocando pero ahora, lo único que lograba hacer era quedarse ahí a la espera de que ese hombre maravilloso que se había adueñado de su corazón y de la totalidad de sus pensamientos y suspiros, le dijera la verdad: que la declaración de amor que le había hecho en el cementerio aquel día no había sido más que un impulso irracional al creer que ella se moriría pero que en realidad él solo la quería como a una amiga más, como a la hermana que nunca tuvo, que sus sentimientos hacia ella era idénticos a los que experimentaba por Espo, Ryan o Lanie. De lo único que se sentía capaz era de aguardar pacientemente esa estocada final que tanto había temido. Nunca debería haberle pedido consejo a Lanie, ni haber aceptado embarcarse en ese supuesto plan maestro y ultra secreto. Si solamente hubiera logrado acallar esos sentimientos y sensaciones por el escritor que crecían en su interior día con día, en esos momentos todo sería normal, probablemente estarían charlando en la sala de descanso con una taza de café en lugar de estar en esa fría y tétrica sala a punto de ser la testigo de honor de la salida de Rick de su vida y de la rotura en mil pedazos de su propio corazón.
-¡Hey, no! ¡Mírame! –Repitió, incitándola a ello con la mano que aun permanecía en su mentón- Dime que sucede, Kate. Yo … -continuó ante el mutismo de ella- lamento haber llegado durante tu conversación privada con Lanie pero ella me pidió que viniera y cuando oí lo que estabas diciendo no pude alejarme. Sé que hice mal, que no me correspondía a mi escuchar esas palabras y te pido perdón por ello pero trata de entenderme, he soñado tantas veces con que finalmente nos dieras una oportunidad que me fue imposible no intervenir, hacerte saber que te había oído y poner todo de mi parte por que ese sueño de estar juntos, que ahora tengo la certeza de que compartimos, se haga realidad.
-Entiendo que estés enojada –retomó la palabra animado porque al menos esa vez había recibido una mirada plagada de incredulidad en respuesta a su monólogo-, tienes todo el derecho de estarlo, invadí tu intimidad y eso estuvo muy mal de mi parte pero, por favor … - hizo una pausa para colocar sus manos en posición de ruego- no te quedes callada … me está volviendo loco. Grítame, insúltame, amenázame con romperme las piernas o dispararme entre las cejas pero di algo, por favor.
Tachaaaaan que les ha parecido? Habrían preferido que fuera Espo o un ex novio de Kate o Collin?
Cómo creen que reaccione Kate cuando se
desparalice ? Le gritará por haber escuchado a hurtadillas, lo negará todo, hará cómo si nunca hubiera sucedido como en tantas otras ocasiones, buscara una excusa para huir, tomará al toro por los cuernos y le dirá sí Rick, es cierto, estoy locamente enamorada de ti y me siento una tonta por haber perdido tanto tiempo, lo mismo pero sin llamarse toda a sí misma, alguna opción alternativa?
Qué creen que sucederá en el próximo? Alguna idea, sugerencia o petición?
Y lo más importante, les está gustando como se está desarrollando hasta ahora la escena/historia?
Please regálenme dos minutitos de su tiempo para dejarme una review !
Gracias por leer, comentar, darle fav, seguir la historia; no darle fav, no seguirla, pero leer igualmente; darle seguir y leer solamente; leer, comentar, seguirla; o cualquier version distinta que concuerde con la descripción de sus "actos" en cuanto a esta historia se refiere! De verdad, gracias ... 900 visitas, 8 fav, 4 follow y 25 reviews en 3 capis es maravilloso !
