Les pido una disculpa por no haber podido actualizar ayer ... se me complicó un poco el día y ya no tuve oportunidad de subir el capitulo!
También disculpen los errores, son todos míos !
Y ya los hice esperar un día extra completo, así que no me enrollo y los dejo leer
Disfruten y si tiene 2 minutitos no olviden dejarme una review, please
Kate no podía dar crédito a sus oídos, ¿de verdad Castle acababa de decir que había soñado muchas veces con que ella le declaraba su amor? ¿Se habría imaginado –como había sucedido días atrás con el beso que habían compartido junto a la puerta de su departamento- la afirmación de Rick de que pondría todo lo que estuviera a su alcance para hacer realidad el sueño común de emprender un camino juntos?
No estaba segura de si se sentía aliviada o más en shock que antes. Cuando se había percatado de su presencia tras ella, su mente había entrado inmediatamente en modo alerta -como era su costumbre cuando de sentimientos se trataba-. Y no era que su cerebro actuara en su contra, él simplemente estaba llevando a cabo un mecanismo adquirido: como toda buena computadora, ante un mismo estímulo, generaba la misma respuesta; como cuando empiezas a escribir en Whatsapp una palabra que utilizas a menudo, y la misma aplicación te sugiere el término que deseas emplear aun cuando solo has escrito la primera letra de este. Así mismo, la cabeza de Kate, había comenzado a elaborar todo tipo de estrategias para salir sana y salva de esa situación, ya que para ella sentimientos y emociones eran sinónimo de sufrimiento y, por lo tanto, de un peligro del que debía protegerse.
Pero aun perdida en sus elucubraciones, le había resultado imposible evitar prestar atención a cuanta palabra salía de la boca del escritor. No en balde había aprendido en los últimos años que, aunque en un principio sus ideas pudieran parecer tontas, alocadas o carentes de lógica, siempre terminaban teniendo alguna utilidad. Por lo tanto la detective había adquirido la curiosa habilidad de prestar oído a cuanto Castle dijese incluso mientras se encontraba enfrascada en cualquier otro asunto. Y lo que había escuchado en esa ocasión era diametralmente opuesto a cuanto propósito había esperado que saliese de sus labios. Realmente debía estar inmersa en otra de sus ensoñaciones porque, a pesar de que tenía en frente al hombre más tierno y dulce de cuantos había conocido –íntimamente o no- a lo largo de su vida, ni siquiera él podía reaccionar de esa forma al escucharla gritarle furiosamente a su amiga que había estado haciéndolo sufrir en vano por una espera que hacía tiempo había dejado de ser causada por su falta de preparación para embarcarse en algo más serio con él, pasando a convertirse en una mera cuestión de cobardía.
- ¿Tú has…? –Comenzó Kate, encontrando más irrealizable que nunca el reto de expresar sus sentimientos –una mezcla de confusión, incredulidad y emoción, en este caso- mediante palabras-. ¿Has…? –Volvió a intentar igualmente sin éxito.
A pesar de que su voz, por alguna extraña razón, no sonaba tan furiosa como, él estaba convencido de que, ella debía estarlo, Rick se dispuso a continuar excusando, de cuanta manera pudiera llegar a ocurrírsele, sus acciones anteriores o, más bien, la falta de ellas.
-Te juro que lo siento, Kate. Es cierto que estoy feliz de ahora saber que compartes mis sentimientos, pero te prometo desde el fondo de mi corazón que estoy absolutamente arrepentido de haber profanado tu privacidad –expuso Castle casi rogando por un perdón que, con toda evidencia, ignoraba que le sería siempre concedido por parte de la detective a pesar de que, en esa ocasión no lo necesitara puesto que ella estaba más enfocada en lo que Rick había afirmado sentir que en el hecho de que hubiera escuchado a hurtadillas su conversación privada.
De cualquier forma, él no era el culpable de eso, la única responsable de su presencia en la morque mientras ellas discutían –o más bien Kate le gritaba a Lanie-, era la legista y, a juzgar por como se estaba desarrollando la situación, ya no sabía si después de aquello la mataría o, por el contrario, le pagaría un año sabático en el caribe.
-Solo dime qué necesitas para perdonarme, y considéralo un hecho –concluyó el afligido escritor.
Mientras lo oía hablar, la detective había estado abriendo y cerrando la boca, tratando de decir algo para cortar ese monólogo que, aunque le parecía extremadamente tierno era completamente innecesario; y así evitarle la preocupación y la angustia que, con toda claridad, estaba experimentando él.
Completamente exasperada y frustrada por su inutilidad creciente en lo que a expresarse se refería, optó por seguir otro de los consejos que la forense le había dado aquella noche en su casa y del cual ella se había burlado amarga e intensamente –Si no puedes hablar, actúa –le había dicho su amiga-, eres buena en la acción, Kate. No por nada eres la mejor detective de homicidios de la NYPD, no solo se necesita un buen cerebro para resolver el caso, también se requiere la capacidad de atrapar a un sospechoso sin que este se te escape entre los dedos y en eso también eres la mejor, chica.
Por lo que, sin pararse a sopesar los pros y los contra para evitar que su mente la convenciera de buscar otra opción por considerar aquella una completa locura, reagrupó todo el valor y el coraje que las palabras de él le habían proporcionado y, elevando los brazos, sujetó firme pero tiernamente ambos lados del rostro de Rick, ejerciendo una suave presión hacia sí misma invitándolo y animándolo a compartir el oxígeno en una inhalación compartida, único preludio de la fusión de unos labios que habían deseado por mucho tiempo volver a reunirse, a explorarse, a derretirse en la tibieza sensual del otro, transmitiéndose todo aquello que eran incapaces de expresar con unas palabras que, de cualquier modo, no habrían resultado más que insuficientes.
-¿No…no estás enfadada? –preguntó el escritor tratando de regular su respiración cuando se detuvieron para tomar aire, manteniendo las frentes unidas.
Por toda respuesta, pudo observar cómo las mejillas de su musa y amor de su vida, se sonrojaban, mientras esta negaba suavemente con la cabeza al tiempo que una sonrisa tímida se dibujaba en su rostro.
-Yo pensé … como no me contestabas y evitabas mirarme a los ojos …
-No Rick, no hiciste nada malo. Tal vez habría sido más ético que te retiraras hasta que hubiéramos terminado de hablar pero, en el fondo, hiciste bien al quedarte porque ese era el plan de Lanie, ella me desesperó hasta que estallé y se encargo de que estuvieras aquí para oírlo. Cuando me di cuenta que me habías escuchado entré en pánico. Sí, en pánico –reafirmó al ver la expresión atónita de él. –De repente me sentí aterrada por que tú no sintieras lo mismo, mi mente me convenció de que aquella declaración que me hiciste en el cementerio fue puramente un impulso y que no lo sentías realmente. Me paralicé al pensar que no iba a ser capaz de mirarte de nuevo a la cara sin recordar esta conversación y sentirme avergonzada, que las cosas se iban a volver incómodas entre nosotros y que, poco a poco, te alejarías y yo te perdería para siempre.
Solo de imaginarlo, los ojos de Kate se habían vuelto acuosos y su labio inferior había comenzado a temblar casi imperceptiblemente. No podía entender como la sola idea de que Castle desapareciera de su vida podía provocarle ganas de ponerse a llorar como una niña pequeña. Ella siempre había luchado por proteger su corazón, por no volver a dejar entrar a ningún hombre para no sufrir de nuevo, pero Rick había traspasado todas sus defensas y se había alojado para siempre en su alma. Ahora solo le quedaba pedirle a cualquier ser todopoderoso que estuviera ahí arriba y hacer todo lo que estuviese en su mano para nunca perder a ese ser maravilloso que la observaba con una mezcla de embeleso y preocupación en el rostro, porque si eso sucedía estaba segura que, esa vez, no podría superarlo.
-No vas a perderme, ¿me oyes? –le aseguró él colocando su mano sobre el rostro de ella y depositando ahí una suave caricia-. No pienso dejarte ir nunca más, no después de todo lo que nos ha costado llegar hasta aquí.
Por más que trató de evitarlo, Kate no pudo contener el sollozo de alivio que las palabras de Rick le produjeron. Necesitaba a ese hombre en su vida y ella tampoco quería alejarse de él nunca más. Lo siguiente que sintió fueron los fuertes brazos de él rodeándola con ternura, estrechándola imposiblemente contra su pecho y haciéndola sentir, por primera vez desde aquella fatídica noche de enero, a salvo, protegida, en casa.
Yyyyyyy eso fue todo ! Comentarios, opiniones, quejas ? Les gusto, les pareció horrible, lo habrían hecho completamente diferente, es exactamente lo que habían pensado que sucedería ? Por favor díganme que les pareció ... no porque sea el ultimo capi quiere decir que no me interesa saber su opinion !
Gracias por acompañarme en esta historia, infinitas gracias por sus fav, follow y reviews ... de verdad me hacen mucha ilusión! Gracias
