Hola a todos! Ya estoy de vuelta !

Primero que nada quiero agradecerles infinitamente a todos aquellos que se tomaron el tiempo para dejar review, insisto en que me alegran el alma y me alientan para seguir escribiendo.

Y ahora vamos a pasar al recuento: son 5 personas que dejaron review con cuenta de FF; en cuanto a los guest, están los que dejaron su nombre (2) y los que no lo hicieron (6). Aquellos que no quisieron dejar su nombre, no podemos saber si se trata de personas distintas o de la misma por lo tanto decidí considerar que son diferentes (aunque no lo creo realmente) y solo no conté la review repetida y la segunda en la que dice claramente que acababa de dejar un comentario antes.

Esto, queridos todos hace (como bien saben :P) un total de 13 por lo tanto, y dado que trato en lo posible de alejarme de las polémicas y los conflictos (aunque al parecer me persiguen), mañana tendrán (porque lo prometido es deuda) el fic largo, y el viernes, les publicaré el corto.

Comenten o no, como prefieran, a mi en lo personal me encanta leerlos pero como dije antes, no me gustan los conflictos y ya expliqué mis razones, mi intención no fue crear un revuelo y por supuesto la motivación de varias de las reviews no es la que me habría gustado (y digo la motivación, conste que no me refiero a los comentarios en ella sino a qué inspiró a quien(es) las escribieron para dejarlas), pero teníamos un trato, sobrepasaron las 12 reviews así que mañana tendrán el fic.

Después de todo este tostón, aquí les dejo este penúltimo capi. Espero que disfruten leyéndolo tanto como yo disfruté escribiéndolo.

Todos los errores son puramente míos

PD: los 4 capis estaban ya escritos antes de empezar a publicar por lo tanto nada de todo esto influyó en absoluto en el contenido de los mismos.


Sin dejarlo articular palabra alguna para explicarse, Kate giró sobre si misma dirigiéndose precipitadamente hacia la puerta del loft, sin recordar siquiera la ropa que llevaba puesta y tomando de pasada sus tacones en la mano, para luego cerrar de un golpe la puerta y encaminarse hacia las escaleras, sin ánimos ni paciencia para pararse a esperar el elevador.

-Kate, espera –lo escuchó gritar cuando ya había bajado medio piso, provocando que acelerara el paso mientras las lágrimas seguían fluyendo a raudales por sus ojos. Se sentía tan traicionada y dolía tan profundamente que se veía incapaz de cortar el flujo que inundaba sus mejillas. No le cabía en la cabeza cómo a Rick había podido ocurrírsele ocultarle esa información. Con los documentos que descansaban sin ver la luz del día ocultos en la oficina del escritor ella podría sin duda haber avanzado en la investigación del asesinato de su madre y él había optado por no compartirlos con ella durante lo que, a juzgar por la fecha de los mensajes anónimos en su celular, parecían ser meses. ¿De verdad, a penas unos minutos atrás, había estado planteándose siquiera iniciar una relación con él? ¿Cómo podía haberse enamorado de una persona tan egoísta a la que no le importaba lo que sus actos pudieran hacerla sentir a ella? Sin duda estaba agradecida con la existencia porque el escritor hubiera decidido revelarle la verdad ese día, evitándole así la pena de comenzar una relación que no tendría ningún futuro.

No era consciente de cómo había logrado llegar hasta su departamento sin provocar un accidente, simplemente se había sentado al volante y había manejado en piloto automático, sin prestar ninguna atención al recorrido. Durante el trayecto en el elevador, se regañó mentalmente por esa conducta tan poco ejemplar. ¿Y ella se hacía llamar detective?, deberían descenderla a oficial por su actitud tan irresponsable.

Pero toda reprimenda sobre su falta prudencia en carretera, fue cortada en seco al llegar al piso de su departamento y verse inmediatamente asediada por un casi histérico Castle que le suplicaba de rodillas y aferrado a sus antebrazos que le permitiera explicarse. Nunca antes lo había visto tan fuera de sí, tan ¿desolado? A pesar de su propio enojo, tristeza y decepción, ver sus ojos enrojecidos, su expresión de angustia y la desesperación que se reflejaba en su voz, lograron que su corazón se encogiera en su pecho, a fin de cuentas estaba locamente enamorada del escritor y, por mayor que fuera su rabia contra él en ese momento, verlo sufrir la afligía y ese era un sentimiento contra el que no podía luchar.

Suspirando resignada, abrió la puerta como pudo -dado que las manos de Rick restringían en gran medida sus movimientos- y lo hizo pasar ante la mirada de sorpresa más total que jamás hubiese visto reflejada en su rostro.

Una vez dentro, se arrepintió de su debilidad. Lo único que quería en ese momento era hacerse una bola en el piso de la ducha y llorar su decepción hasta que no le quedaran lágrimas, mientras el agua caliente caía sobre su cuerpo. Pero no, lo había dejado pasar, ver esos ojos azules -que hacían despertar tantas sensaciones en su cuerpo- llenos de desesperación había sido más fuerte que su propia determinación a no escucharlo siquiera para no dejarse engatusar por la dulce palabrería del escritor y perdonarlo de nuevo.

-¿Kate? –llamó el escritor, saliendo de su asombro, al verla perdida en sus pensamientos.

-Solo te dejé pasar para que no montaras un numerito en el pasillo de mi edificio. Ahora di lo que tengas que decir y vete, necesito estar sola – replicó secamente la detective, con la mirada fija en un punto fijo tras él para evitar ver sus ojos suplicantes y que su determinación flaqueara de nuevo.

-¿Podemos sentarnos? Es una larga historia y es tarde, estás cansada

-Exactamente, estoy cansada, Castle. Muy cansada, demasiado cansada para una larga historia, así que resumela –Lo interrumpió la detective, sabiendo que compartir el sofá con él en esos momentos no era una buena idea, pero accediendo igualmente.

-Gracias –repuso el escritor tratando de esbozar una sonrisa que terminó convirtiéndose en una extraña mueca. –Prometo tratar de hacer esto lo más brevemente posible –añadió mientras suspiraba, organizando las ideas en su cabeza para poder centrarse solo en los elementos más importantes de su explicación pero con el firme objetivo de hacer que ella lo perdonara.

-Antes de que Montgomery fuera a aquel hangar -comenzó, optando finalmente por contarle todo desde el inicio en versión resumida– le envió un paquete a alguien en quien confiaba con información que concierne a la persona que está tras todo esto, con la intención de protegerte –continuó gratamente sorprendido de que ella no lo estuviera interrumpiendo a pesar de los suspiros de impaciencia que escapaban de su boca - pero el paquete no llegó hasta después de que te dispararan. El amigo de Montgomery hizo un trato con ellos: si te dejaban tranquila, el paquete y la información que contiene nunca saldrían a la luz, pero solo a condición de que te retiraras de la investigación.

El rostro de la detective era todo un poema. Al ver los diversos documentos y mensajes en el escritorio de Castle se había preguntado dónde habría podido el escritor obtener aquella información y contacto pero la rabia y el sentimiento de traición le habían ganado la partida a su curiosidad haciéndola salir precipitadamente del loft. Ahora se arrepentía, tal vez si le hubiera dado la oportunidad de explicarle qué era todo aquello con la información enfrente, no solo les habría evitado a ambos el mal momento, sino que habría comprendido en más profundidad de lo que él hablaba.

Por su parte Rick, guardó silencio unos segundos para permitir que la mente de la detective asimilara la información que acababa de proporcionarle. No todos los días te informan que tu ex capitán, no solo sacrificó su vida para salvar la tuya –y redimirse de sus errores de juventud- sino que además había removido cielo y tierra para ponerte bajo resguardo. Pero cuando la vio abrir la boca con la clara intención de intervenir en su relato con alguna duda de las muchas que probablemente le habían surgido, decidió que era momento de continuar. Prefería terminar de explicárselo todo a su manera, con sus tiempos y luego enfrentarse a las preguntar y acusaciones que estaba seguro que vendrían.

Respiró profundo y tragó el nudo que se había formado en su garganta. Ahora era el momento en que le confesaba su verdadera implicación en todo el asunto y no estaba seguro de qué reacción esperar. –Y ahí es donde entro yo: para que el trato funcionara, alguien tenía que asegurarse de que no continuaras.

-¿Eres … ? – trató de interrumpir la detective.

-Por favor, Kate – la cortó Rick alzando una mano para evitar que interviniera – déjame terminar de explicarme y luego me puedes preguntar todo lo que quieras. – Tras ver cómo ella se mordía el labio y asentía, permitiéndole proseguir a costa de toda su fuerza de voluntad, continuó – Sé que no hice bien ocultándote la verdad, soy perfectamente consciente de la importancia que encontrar al asesino de Johanna tiene para ti. Y créeme que yo quiero descubrir a ese mal nacido casi tanto como tú, porque por su culpa, la mujer más extraordinaria del mundo se vio perdida en un agujero sin fondo durante muchos, demasiados años. Pero ahora estás afuera de él y no puedo permitir que arriesgues tu vida por encontrarlo, te necesito a mi lado para poder vivir juntos una vida en paz tras haber puesto a ese tipo entre las rejas –dijo sin desconectar su mirada de la de ella en ningún momento y la tímida sonrisa que se dibujó en su rostro ante sus últimas palabras, aflojó un poco el nudo que apretaba fuertemente su estómago inseguro totalmente de cómo acabaría toda aquella conversación y temeroso de perderla finalmente aun a pesar de su mejor esfuerzo para que ella pudiera ponerse en sus zapatos.

-Te amo Kate, te amo tanto que duele –no pudo evitar que la declaración escapara de sus labios, anhelaba tanto rodearla entre sus brazos y jurarle que todo saldría bien, que atraparían a ese tipo y que tendrían el final feliz que ambos deseaban que sentía el hormigueo de sus brazos pidiendo a gritos entrar en contacto con ella.

-Una vez me dijiste que querías que estuviera a tu lado cuando dieras con él –retomó tras unos segundos de silencio, en los que sus miradas conectadas hablaban por ellos –y te prometo que ese día llegará, lo atraparás, lo atraparemos juntos y por fin le haremos justicia a tu madre pero necesitamos ser cuidadosos, no correr riesgos innecesarios –aseguró acercándose un poco más a ella en el sofá.

-No podría sobrevivir si algo malo te pasase, Kate, y quiero suponer que entiendes el sentimiento –añadió colocando sus manos sobre las de ella, que se encontraban entrelazadas en su regazo. –Después de tu disparo –continuó clavando de nuevo su mirada intensamente en la de ella –todos estaban alerta, atentos a cada uno de nuestros movimientos, intentando borrar todas las huellas que hubiesen podido dejar a su paso y te conozco, sé que si hubiera compartido contigo la información entonces, te habrías lanzado de cabeza al peligro y no podía permitir que te arriesgaras de nuevo porque esa vez no fallarían. Por eso callé, para protegerte Kate, porque mi mentira era lo único que te protegía, que te protegía no solo de ellos, sino también de ti misma. –interrumpió su monólogo al ver como unos gruesos lagrimones se deslizaban por el rostro del amor de su vida y, con una mano temblorosa, tomó el riesgo de acariciar su mejilla secando el rastro húmedo de ella.

Contra toda sospecha del escritor, la detective cerró los ojos –provocando que más lágrimas escaparan de ellos- y apoyó su cabeza contra la palma de la mano de él.

-Lo siento, Rick –susurró Kate asombrando aun más a Castle – siento mucho haber reaccionado así cuando me enseñaste la información, yo … lo siento –repitió, incapaz de seguir hablando y rompiendo en llanto al mismo tiempo que se lanzaba a los brazos del único hombre que había logrado abrirse camino hasta lo más profundo de su corazón.

-Shh, shh- susurró el escritor sobre la coronilla de ella, depositando varios besos en ese mismo punto. – Todo está bien hermosa, lo entiendo, comprendo que el sentimiento de traición te cegara, pero sabes la verdad ahora y vamos a atraparlos, te prometo que un día no muy lejano tanto el francotirador del cementerio como la persona que esta tras él y el asesinato de tu madre pagaran por lo que hicieron, solo tenemos que dejar que se calmen un poco las aguas y luego volveremos a investigar, discretamente sin levantar sospechas, sin hacer sonar sus alarmas. ¿De acuerdo? – preguntó alejándola suavemente de su pecho y volviendo a fijar su mirada en los ojos llenos de lágrimas de la detective.

-Gracias. Gracias por estar siempre aquí para mi, para abrirme los ojos cuando me dejo enceguecer, para cuidar mis espaldas, para apoyarme en los malos momentos … Gracias Rick por llegar a mi vida y empeñarte en permanecer en ella a pesar de todos mis rechazos y malas maneras. Te amo.

-Yo también te amo preciosa, always –concluyó el escritor con los ojos húmedos, más feliz de lo que recordaba haberlo estado antes en su vida, antes de besarla tiernamente en los labios transmitiéndole con ese beso la dicha infinita que sus palabras habían producido en él.


Espero que les haya gustado cómo se desarrollaron las cosas, tal vez la reacción de Kate es demasiado "light" comparado con el personaje de la serie pero tampoco quería añadirle demasiado dramatismo y que se hiciera tedioso.

Buen final del día ... hasta mañana

PD: Me gusta dejar notas de autor porque no soy solo un robot que escribe fics y los publica aqui. Me gusta saludarlos primero, hablar de mis espectativas o no, de como me hizo sentir escribir la historia o el capi y tambien contarles como me siento y leer como se sienten ustedes con respecto al fic. Pero si les molestan mis notas y solo les interesan las historias en si, pueden saltarse las notas, nadie tiene la obligacion de leerlas.