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Mayura marcaría ése día, como "Ejemplo de mala suerte", ya que la lluvia los había calado de lleno.

No sólo tuvo que soportar las quejas continuas de Loki por su aberración al gua, si no ya el hecho de que el uniforme se le pegase. Abrió sin titubeos, y entraron como si les fuera la vida en ello.

- ¿¡Cómo puede llover tanto!?

- Da gracias que tienes dónde resguardarte –le dijo, al ver cómo sacudía su corta cabellera-

Observó su ancha espalda bien formada, pues la camisa se había vuelto una segunda piel, y se sonrojó toda.

- (¡Reacciona Mayura! ¡No pienses en tonterías!) Ve al Salón, veré si te encuentro algún recambio de ropa…

Definitivamente, de buena era tonta, porque aparte de tener allí a alguien que acababa de conocer, y al cual le daría ropa, seguro que también caería alimento.

Se debatió si podía darse que la hubiese cegado con sus encantos, porque el chico era atractivo hasta decir basta, o simplemente se debía a su soledad interna.

Encontró una camisa y un pantalón, los cuales figuró que su Padre no los echaría en falta el día que volviese, así que bajó a toda prisa…

… Por poco se come la puerta al verle con el pecho al descubierto, con sus perfectos abdominales marcados.

Pobre Mayura, tan inocente, y había caído en una peligrosa telaraña.

- ¡Uahhhhhhhhhh!

- ¿¡Qué pasa!? –torna preocupado por el grito y trata de acercarse, pero Ella toma distancia cual gato asustado-

- ¿¡Por qué estás medio desnudo!?

- Estoy empapado, ¿recuerdas?

- (¡No me digas!) ¡Eso ya lo sé, pero podías haber esperado el recambio, y a que me hubiese marchado!

Loki levantó una ceja, que parecía indicarla algo como "No tienes remedio", así que sintiéndose humillada, abrió el cajón y le estampó la toalla en la cara.

- ¡Ya tienes todo, adiós!

Pretendía salir de allí… pero la había vuelto a abrazar por la espalda. Definitivamente, debía de gustarle el acorralarla, pero hiperventiló, ¡ahora era distinto! ¡le faltaba parte de ropa!

¡Y encima, parecía querer desabrochar su uniforme escolar!

- ¿¡Qué demonios estás haciendo!?

- ¿Y tú qué haces que aún no te has cambiado? –dijo en total calma, como si estuviese haciendo algo normal- Pescarás un resfriado.

- ¡Iba a hacerlo ahora!

- Más te vale –la suelta- porque si no te la quitas tú, te la quitaré Yo.

Sintió que se mareaba y sólo puede escapar a toda prisa, con tal de que no se percate del efecto que la producía.

Tras debatirse qué seleccionar teniendo en cuenta al clase de pervertido que estaba en la planta baja, se pone un pantalón con una camiseta de tirantes… mientras su imagen descarada domina su cabeza.

- (No puede ir en serio, podría tener a cualquiera…) –suspira- (Mejor no darle vueltas…)

Respiró hondo, recordando sus auténticas intenciones tras aquello: averiguar lo que había perdido.

En la instancia, el susodicho se había acomodado, parecía tener la conciencia perdida en la ventana.

- Puedes poner la televisión, si quieres…

- No… no me gustan los productos tecnológicos…

- Que no te… ¿eres de Marte, o qué?

Ahí el tema que había pasado por alto, el repentino crecimiento. Dándose esto, evidentemente, o era un experimento, o de "humano" no tenía nada.

Pero Loki no era cualquiera, sabía manejar a su antojo las piezas de su ajedrez, y con una sensual sonrisa la dejó sin habla, mientras apoyaba la mejilla en su mano.

- Soy lo que tú quieres que sea…

- toma aire- ¡Déjalo ya! ¿¡Quieres!?

- No entiendo por qué te molestas tanto, sólo trato de ser amable…

- Pues hazme el favor y te lo ahorras, o vete a decirles ésas cosas a mis amigas…

Se ahogó en sus propias palabras, ¿qué acababa de hacer?; lo peor fue de la sorpresa, a la diversión por parte del castaño.

Estaba asustada, cosas así nunca las había sentido… ¿no? Se refugia en la cocina, con tal de no tener que tratarle. Haría la cena, con eso se entretendría, ¿en serio hizo bien en traerlo?

Aunque claro… si Loki la permitía esconderse tras unos condimentos, cosa que no es posible.

- Te recordaba más amistosa, ¿qué ha ocurrido?

- Las personas cambian

- Tú no

- No me pasa nada, ¿vale? sólo me molestan ciertas conductas…

- Especifica cuáles…

Le observa de reojo, ¿en serio le solicitaba una lista de errores? Todavía tenía tiempo de echarlo.

Primera de todas, Ella siempre había tratado de alejar o despreciar a gente del estilo de Él.

- ¿Me dejas? Trato de hacer algo de cenar –trata de echarlo, pero se agarra del marco de la puerta. Demasiado alto y fuerte-

- Mayura, ¿de qué tienes tanto miedo?

- ¡Sólo quiero que dejes de decir bobadas!

- ¿Cómo qué?

- ¡Como ésa de que quieres que sea tu esposa, no es divertido!

Se cubre la boca, segunda metedura de la noche; sólo pudo evitar su mirada y agarrar con fuerza la encimera.

Seguro que el muy condenado estaría disfrutando de cómo destruía su espíritu, pero es que instalaba una nueva punzada en su ser que no sabía lo que era… bueno sí, de abandono, y no la agradaba.

Es más, si recordar enlazaba angustia… prefería vivir en ignorancia.

Mas no permitió dejar ahí el suceso, pues volvió a estrecharla como hacía pocos minutos, pero ésta vez, rozando su aliento en su oreja, estremeciéndola.

¿Cómo eran posibles tantos cosquilleos en su estómago?

- Mayura, no estoy jugando, hablo en serio…

-… No te creo…

- ríe- Para ser una fanática de los fenómenos paranormales, eres bastante escéptica en cuanto a un hombre aparece y precisa reclamarte…

- ¿Acaso eres un fenómeno paranormal? (Es evidente que sí)

- sonríe- Algo así…

Pero eso no aclaraba el por qué estaba viviendo aquello, confiar en Él…

La hace voltear, pero manteniendo en encierro entre sus brazos y el mueble, con lo que tiene que echarse hacia atrás por considerar que estaba demasiado cerca, y esos intensos ojos que parecían querer devorarla.

- En el fondo sabes que no miento, si no, no estaríamos aquí

- Si… si estás aquí es sólo porque quiero tener mis recuerdos…

- vuelve a aproximarse a su oído, y tiembla- No eres nada convincente, Mayura…

Fue cuando, acariciando su cintura, mordió el lóbulo con alevosía.

No supo ni cuando, ni cómo había empezado aquello, pero trató por todos los medios de mantenerse firme… hasta que se propició a ofrecerla pequeños mordiscos por el cuello.

Fue entonces cuando no pudo reprimir el suspiro de placer, y sentir que se volvía gelatina.

Quería aquello, y a su vez No, cuál sería su poder, que al tenerlo así de cerca, su temperatura corporal aumentaba.

- le toma por los hombros- Ba… basta Loki… dijiste que serías decente…

- Lo sé… -traza en camino hasta su barbilla, mientras su indecente mano parecía querer levantar su camiseta- pero el verte celosa me encanta…

Si no lo detenía, esto se le escaparía de las manos… pero es que la invadía tanto el deseo de que continuase.

Pero parece que Él tuvo la decisión adecuada, porque al llegar a la comisura, se separó.

Mayura suspiró con desánimo, con la cabeza dándola vueltas. Y Él sólo rio.

- Será mejor que lo dejemos aquí, no quiero que llegue el señor Misao y me mate… ya de por sí, no creo que le haga gracia que me quede…

- palidece- ¿¡También conoces a mi Padre!?

- Claro –se apoya en la nevera- Aunque no creo que me recuerde, todavía estoy pensando qué le digo, para que no se eche las manos a la cabeza cuando le diga que quiero llevarme a su hija –sonríe con malicia-

Loki contuvo la risa al imaginarse el momento… pero cortó en el acto al contemplarla seria, tapando los ojos con su flequillo.

- Por eso no has de preocuparte, mi Padre no vendrá ésta noche

- ¿Le surgió algún imprevisto? –niega- ¿vendrá mañana?

Mayura hizo desaparecer todo rastro de felicidad o energía, pasando a una niña indefensa que precisaba de comprensión.

- No sé cuándo volverá, le salió trabajo fuera… está muy ocupado, hasta se olvidó de qué día era hoy…

- ¿Cuándo se fue?

- …Hace dos años…

- ¿¡Dos!?... cuando Yo…

- ¿Tú, qué?

- tuerce el gesto- No, nada…

Iba a seguir con sus quehaceres, pero volvió a conducirla hasta Él. Mayura quedó con los brazos caídos, sin saber cómo reaccionar, con la extraña sensación de que tampoco supo responder con su Padre cuando la dijo que sólo serían unos días, o cuando su Madre soltó su mano.

Soltar su mano… como si demasiada gente lo hubiese hecho…

Loki hundió su rostro en su pelo, el cual olía con extrema necesidad y acariciaba con ternura.

Demasiado tiempo sin Ella.

- Lamento haberte dejado sola, Mayura…

Fue el interruptor que precisaba, para aceptar el acto con lágrimas en los ojos. Tenía el corazón desbocado otra vez, aquellas palabras habían repartido felicidad por todo su alma, y no quería soltarlo, ésta vez No.

Levantó la cara, esperando alguna respuesta para eso que sentía, pero lo que encontró fue un apasionante beso. Acarició con delicadeza su nuca, y la torció un poco para poder profundizar más en Ella.

Aquel ya era el segundo beso que la dejaba sin reservas, que la ofrecía aquel placentero sentimiento de estar perdiendo el Norte, y de querer perderse a donde fuera que pudiese llevarla. Quería que la tocase, lo necesitaba.

Y como si Loki la leyese el pensamiento, la cogió en brazos, y la condujo hasta su cuarto. Mayura pensó en el momento cómo es que sabía dónde dormía con tanta precisión, pues había otros dos cuartos, pero todo raciocinio voló al tenerlo sobre su pequeña figura, devorándola a besos y movimientos.

- Lo… Loki…

- Yo te cuidaré, no volveré a dejarte sola…

Que no volvería… como si lo hubiese hecho alguna vez, en ése pasado borroso.

Quiso llorar ya que había comprendido sus anhelos, pero su boca, su lengua, todo Él la estaba enloqueciendo. Al final, piel con piel, la ropa desperdigada sobre el suelo con extrema energía, no había momentos para arrepentimientos o explicaciones, sólo una urgente necesidad de estar unidos.

La hizo suya con toda la ternura que podía profesar, mientras arañaba su espalda con cada ataque.

Su primera vez, con alguien que acababa de conocer, y que presentía que podía prometerla el mundo, aunque pudiese sentirse chiquitita a su lado.

El increíble y misterioso Loki, y la alocada y simple Mayura.

- Eres mía… -murmuró en su danza infernal, mordiendo su labio inferior- No te entregaré a nadie…

- No seré de nadie más… -respondió, agarrando el cabecero, mientras se encorvaba-

- ¿Me lo prometes?

- Te lo prometo…

Loki sonrió satisfecho mientras la propinaba un feroz beso, y seguía con su labor.

Cuando el éxtasis llegó a su fin, el cuerpo varonil cayó sobre Ella sin mediación, y la tomó por la cintura como si se tratase del propio aire.

Mayura se hizo su propio hueco en su pecho, mientras se debatía si hizo bien o mal, o si debía de tener ilusiones, cuando a punto de caer dormida, fruto del agotamiento por la actividad tremenda de Loki, logró escucha unas palabras que sobresaltaron su alma.

- Feliz cumpleaños, Mayura… -la cubre- espero que mi regreso sea suficiente regalo…

- Lo es…

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AUTORA

Hola que taaaal XD veo que tuvo buena acogida el Fic, así que ahí va otro episodio.

Decir, que la parte "fuerte" he tratado de hacerla "elegante" para no tener que cambiar el ratio de lector, porque me molestaba muy mucho, así que espero que no os defraude (acabaréis diciéndome, queríamos más chichaaaaa XD y yo diré, yo tambieeeen, pero paso de que me bloqueen la historia XD o tambien, cómo es posible que ya el primer día van y se acuesten? pero éstos están en una situación especial, porque se conocen por mucho que haya pasado, y el sentimiento sigue ahí... aunque ya adelanto una situación cómica en el 3, a esperar toca XD)

Se me olvidaba, me di cuenta que en ambas historias ocurren en un cumpleaños, y que Mayura siempre acaba sola *facepalm* aquí no lo hice a posta, lo prometo, la cosa fue sola...

Por último, sé que me estoy centrando en lo que es la perspectiva de Ella, y que no matizo lo que pueda pensar Loki... pero es que TOD S sabemos en qué piensa el condenado en ésos momentos, así queeee

Chaitooooo!