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Se acurrucó un poco más ante la agradable sensación de sentirse protegida. ¿Desde cuándo no se había sentido igual?, creyó que desde que su Madre se despidió de Ella.

Sólo un poco más…

Maldición, la suenan las tripas, claro, la noche anterior no había cenado porque… porque… un momento, ¿¡Al final no había cenado!?

Abre los ojos, espantada, y sus peores presagios se confirman: aquella mano situada en su cadera; la otra, en su espalda, y el embriagador aliento contra su frente, dueño de un joven que descansaba en calma, con una simple sábana cubriéndole por los pelos la cintura, dejando en todo su esplendor su angelical y peligrosa belleza.

¡Santo Dios, está desnudo!

- (Mayura, cálmate, ¡cálmate! ¡Sólo ha sido un desliz!)

Un desliz que a su desgracia, recordaba al detalle: cómo se había ofrecido en cuerpo y alma a la lujuria y desenfreno de su acompañante, ¡un desconocido que había conocido el día anterior!

Debido a sus intentos por salir de allí, la suelta y se abraza a la almohada. Lo tuvo que reconocer, parecía un adorable niño pequeño.

- Cinco minutos más, Yamino…

- Yam… ¡ni cinco, ni diez! –se incorpora-

De acuerdo, se había equivocado, y el primer paso era admitirlo, ¿verdad? aunque no tiene ni la más remota idea de cómo solucionar aquel embrollo.

Agarra la colcha y se encierra en el baño, procurando hacer el menos ruido posible. Decidida a poner un orden en todo aquello.

- De acuerdo Mayura, tú, que dijiste que eras una señorita y que no te entregarías al primero que pase, te has acostado con un chico que acabas de conocer, el cual alardea de que eres su futura mujer, y que hace dos años, era un niño y pegó el estirón, ¡todo es perfectamente normal!

- ¿Mayura?

En cuanto notó el intento de apertura, cerró tan de sopetón, que Loki dio gracias a sus reflejos, porque le habían salvado contra un golpe en la pared, aunque no le salvó de quedarse con una nariz dolorida.

- ¿¡Se puede saber qué haces!? ¡Eso me ha dolido!

- ¡Pues no haber abierto!

- ¿¡Qú!? ¡Mayura, esto es ridículo, sal de ahí!

Pretendió sacarle la lengua por no atreverse a decir improperios contra el hombre que había aprovechado su debilidad, para encestar canasta.

Se sienta en el vidé, tratando de organizar su cabeza y, por qué no, esperando que desistiese, saliera de su casa, y no verlo nunca jamás en su vida.

Y llegó un punto en que no escuchó nada, y pensó que lo había conseguido.

- ¿Hasta cuándo vas a esconderte?

- (¡Maldita sea!) ¿¡Qué más te da!?

- Por si no te has percatado, estás en el baño, no podrás estar eternamente ahí dentro…

Lo peor, es que llevaba razón, ¿qué podía hacer?

Lo que sí que no podía tener, era miedo, eso nunca… así que acabó por girar el manillar y prepararse para lo peor.

En efecto, allí estaba, con la sábana anudada al lateral, con los brazos cruzados. Sonrisa altiva y maliciosa.

Todo un pervertido en potencia.

- ¿¡Qué tanto miras!?

- Tu reacción, es francamente divertida. Por cierto, estás preciosa recién levantada.

Vale, la Tierra podía tragarla, que se dejaba con gusto. Se levanta y avanza hacia Ella, y su reacción fue levantar los brazos, como si eso fuese la barrera definitiva.

Y el joven rio para sus adentros.

- ¡No te acerques!

- ¿Y eso por qué?

- ¡Estás desnudo!

-lanza una fresca risotada- Mayura, ayer registré cada rincón de tu cuerpo, cada curva, cada escondrijo…

- se tapa los oídos, avergonzada- ¡No lo digas de esa manera! ¡Aquello no debió de pasar!

Loki frunció el ceño, molesto ante lo que acababa de escuchar, cuando lo quería todo de Ella.

- ¿Ahora te arrepientes? No decías lo mismo ayer, cuando te entregabas a mis acciones…

- E…Estaba confundida…

- Me lo prometiste, que eras mía, ¿vas a decirme ahora que me has utilizado? ¿A mí?

No disponía de voluntad para ello, no iba con su carácter, el mentir cuando su cuerpo respondía de otra manera.

El joven logro encerrarla en la pared, y cuando se inició mordiéndola el cuello, definitivamente sintió que había perdido aquella batalla de resistencia inútil.

Loki sabía lo que se hacía, y tenía experiencia para que obtener la sumisión.

- Entiendo tu confesión, pero no te atrevas a decirme que no lo disfrutaste…

- Loki, p… Para…

- Dime la verdad, si no, no tendré compasión contigo… -susurró en su oído, mientras acariciaba su temblorosa cintura-

- Estás siendo injusto…

- ¿Injusto, Yo? lo dice la persona que me está rechazando…

- Yo… yo no…

No es que lo negase… le tenía miedo, pánico, pues no había vivido nunca algo así.

Sabía que se disponía a llevarla a la cama y seguir con su juego, así que aprovechó el deseo y locura del momento, para trazar un plan precipitado: de un empujón, lo metió en el mencionado baño y cerró con llave.

Loki inició sus portazos, mientras gritaba con su nombre, y Mayura quedó congelada, procesando lo que acababa de hacer.

- ¡Mayura, abre la maldita puerta, no puedes dejarme aquí! ¡No escaparás de mí!

En pánico, lo más recomendado era salir y seguir con su vida, porque la segunda opción conllevaba que Él se vengase de su decisión de dejarlo encerrado.

Y presentía que Loki, aparte de burlón, podía ser vengativo.

Toma el uniforme, un almuerzo, y sale escopetada, repitiéndose ella misma que había sido la mejor decisión. Maldito el momento en que lo había conocido, y la había transformado.

/

- Mayura, ¿en qué piensas?

- (En muchas cosas, demasiadas…) No, no es nada, tranquilas…

- ¿Seguro? Estás en las nubes desde que empezó la clase…

Más bien, pensaba en el hecho en sí de todo lo que la había pasado, en su estupidez al encerrar a un inocente que tal vez necesitase auxilio.

Pero claro, a un inocente que desprendía testosterona por todos sus poros.

Mira el móvil, tal vez podría llamar a un vecino…aunque teniendo en cuenta la clase de ser que era, pues le había costado horrores esconder los chupetones, mejor no involucrar a nadie.

Se echa sobre el pupitre, si es que ahora mismo parecía un ganado marcado…

- (Estúpido enfermo de pacotilla… y yo menuda estúpida… tiene una obsesión malsana con que sea suya…)

O sea, suya, Él, un chico que podía tener a cualquiera con sólo chascar sus dedos.

Una jauría de chicas pegadas al ventanal captó su atención, ¿qué pasaba ahí fuera, para formar tal revuelo?

- ¡Hay un chico guapísimo ahí fuera! ¿¡Buscará a alguien!?

- primer tic en el ojo- (¿Un chico guapo? No creo que tanto como… no quiero ni oír hablar de "chicos guapos"…)

- ¡Eh, Mayura!

- ¿Qué ocurre? –dijo, buscando un libro en su cartera, cualquier cosa era buena para no pensar-

- Tu amigo, el de ayer, está ahí abajo…

Segundo tic y vuelco de la bolsa al suelo. Al poco se come el cristal para asegurarse de lo que acababa de escuchar: en efecto, era Él, apoyado en el muro, con unas estilosas gafas de Sol.

- (¿¡De dónde narices las ha sacado!? ¿¡Y qué hace aquí!?) –empieza a marearse- (Me espía, ¡me ha espiado!)

Demasiadas dudas rondaban su mente, como para lograr mantener la calma y no caer al suelo, ¿qué clase de individuo había conocido?

- Mayura, ¿qué ocurre?

- ¿Puedes cubrirme? he de ir a casa…

- ¿Con Él? –Responde con malicia-

- Déjate de bromas, le pienso ajustar las cuentas a ése…

Se muerde el labio al no encontrar una palabra exacta que lo describa, mejor era sacarlo de allí, a que la salida fuese el recreo de un manicomio, en el que sus compañeras la señalasen por compartir momentos con Él.

Con sus cosas encima, corre hasta la entrada echando humo, iba a escucharla, ¡claro que sí!

Loki, al presenciar su llegada, se quitó las lentes y la dedicó una espectacular sonrisa. Y ante gestos así, la pobre joven se quedaba sin argumentos, y sólo podía responder estando roja como un tomate.

- ¿¡Qué haces aquí!?

- Buscarte, ¿no es evidente? –levanta la ceja, como si prácticamente lanzase que era estúpida la pregunta-

Vale, era un bocazas y perdía el tiempo tratando de comprenderlo, esa era la conclusión a la que llegaba Mayura.

Caminó de regreso, dos opciones: que se cansase de Ella, y buscase una nueva víctima.

O la última, y por desgracia, la que estaba viviendo: que no cesara en su empeño.

- ¿Piensas volver a dejarme?

- ¡Si te hubieses quedado donde te dejé, me habrías ahorrado muchos problemas!

- ¿Nadie te ha dicho que tienes un humor de perros?

- ¿Y a ti nadie te ha dicho que eres un obseso? –respira hondo, cuenta hasta tres y se echa el mechón tras la oreja- ¿Hasta dónde me has investigado, para saber dónde estudio?

De inmediato se arrepintió de la pregunta, por la sonrisa pervertida y maliciosa que la dedicaba.

Era evidente que la quería transmitir un "te he estudiado toda entera ésta noche"

- O… olvídalo… -anda más rápido, pero Loki se habitúa a su paso- Te tendrías que haber quedado en la casa, punto.

- Corrige, me dejaste encerrado, ¿de verdad creías que una simple puerta iba a pararme?

- ¿¡Eres cerrajero también o qué!?

Se miraron, y de inmediato se echaron a reír, como si hubiese sido de las mejores ocurrencias.

Otra vez esas sensaciones que no sabía de dónde nacían al estar con Él, como encontrar tan gracioso una cosa tan estúpida. Y eran aquellos momentos en los que no quería aprovecharse de su ingenuidad, cuando no parecía mal tipo.

- Bueno, lo que es "Señor de las Llaves", no soy, y menos mal…pero sí que sé algunos trucos para salir de ciertas situaciones…

- respira hondo- (En el fondo, fui injusta, no tenía ningún derecho…) Oye, lamento haberte encerrado… no sabía lo que hacía…

- Oh, lo sabías perfectamente, hago que pierdas la cabeza, ¿verdad? –se queda con cara de póker- Ya estoy acostumbrado…

- se cruza de brazos, resignada, tal vez aquella conducta era parte de su encanto- ¿Nadie te ha dicho que tienes un ego desmedido?

- ¿Tú crees que tengo un "ego desmedido!? ¿Tú, mi "bella asistente"?

- abre los ojos, eso la sonaba- ¿Perdona?

Vio cómo suspiraba, como si se hubiese decepcionado con su respuesta.

La postura de Loki era la correcta, había esperado algún cambio con aquella frase, no un simple "¿perdona?"

- No, nada…

Mayura se preocupó, porque juraría que poco a poco iba perdiendo la esperanza en su persona. Y no la agradaba en absoluto.

No quedaba mucho para llegar, prepararía algo para compensar la falta de cocina, porque aunque ella había picado algo, dudaba de si Él había llevado algo al estómago.

Se desvía a pocos metros, dirección al mercado y dejándolo un tanto perdido… Y al aparecer en las cercanías, llegó a la conclusión de que tal vez habría sido mejor haber ido a comprar Ella sola, con tal de no soportar las miradas suplicantes dedicadas a su compañero.

- (Debería de darme igual, pero…) ¿Qué quieres cenar hoy?

- Cualquier cosa que Tú hagas me vale…

¿Era conocedor de los efectos que producían sus frases? porque lo dudaba y mucho.

- Tendrás algún plato preferido…

- ¿Nadie te ha dicho que el plato más exquisito es el que la persona que más quieres te prepara?

Roja como un tomate, vale, no era conocedor, no había más explicaciones. Encima, para dar más puntos a la incomodidad, tomó una acción que, si hubiese sido un gato, se hubiese enganchado con las uñas al tenderete.

- Qu… ¿¡Qué haces!?

- Cogerle la mano a mi novia, ¿no se ve? –sonríe como un niño pequeño con su caramelo-

- (Novia…novia… ¿¡dijo novia!?) ¿¡Cómo que "novia"!?

- ¿Qué pasa? ¿Acaso te acuestas con cualquiera?

Eso si que la ofendía, y más cuando había sido el primero… pero aún no podía creerse semejante locura, por mucho que alardee de que la conoce de antes.

- Aquello no…

- No quieres que se vuelva a repetir, ¿verdad?

Traga en saliva, porque en parte, sí… Muchas veces se había dicho a sí misma que lo quería fuera de su vida…

Pero no era así. Sólo necesitaba más seguridad en toda aquella situación, no esperar de que de la noche a la mañana, su vida tuviese sentido al fin.

Pese a ello, esperó que la soltase por una mala respuesta ante sus miedos, pero sólo reforzó el agarre… y parecía en calma…

- De acuerdo, lo entiendo, sé que fue muy precipitado… pero no desistiré, seré paciente…

Lo miró de reojo, sonriente, no se lo creía del todo… pero tampoco mostró rechazo.

Porque tal vez, algún día lograría comprender esas sensaciones en su compañía, y por qué lo necesitaba tanto…

/

Llegaron al templo cargados con bolsas, y aunque la diese vergüenza, pensando que parecían un matrimonio.

Mientras guisaba, Loki la hizo un cuestionario en profundidad respecto a lo que había sido su vida, incluyendo el asunto amoroso.

Una vez en la mesa, llegó a exponerle el caso de un posible candidato. Y le irritó, mucho.

¿Qué? No iba a ser Ella la única celosa.

- El caso es que iba a declararse, pero en el último momento, no sé lo que le pasó…

- Posiblemente alguna maldición… -se tapa la boca, ups, se le escapó…-

- Maldi… un momento, ¿es que sabes algo?

- Bueno…algo intuyo… -se rasca la nuca, tratando de mostrar inocencia, pero la mirada femenina persuasiva transmitía que si no hablaba, tomaría medidas…y sudó- El anillo… no es que sea normal…

- ¿¡No me digas que es culpa de un objeto!?

- ¿Qué? Tenía que asegurar mi llegada, no hubiese permitido que hubieras estado con nadie, y menos que te tocase…

- O sea, que si me hubiese entregado a otro…

- golpea la mesa, formando un aura oscura alrededor de Él- Ni lo pienses, le hubiese roto el cuello…

No sabía si reír, o tomárselo en serio, pero la cuestión era que su inexistente vida amorosa por fin tenía explicación.

Le lanza un dedo acusador, que hace que casi se atragante.

- ¡O sea, que todo es por tu culpa!

- vuelve a lanzarla esa mirada de "pregunta estúpida"- Bueno, la idea era que me esperaras…

- ¿¡Qué clase de tío celoso le regala a una chica un anillo para que no se le acerque nadie!?

Loki trato de detener la gota de sudor que estaba a punto de caer por su frente. En el momento, le había parecido una magnífica idea… pero ahora la tenía miedo, sí, Loki temeroso de una mujer.

Una mujer que echaba chispas, estaba muy ofendida.

- Sólo quería protegerte…

- ¿¡Protegerme a mí!? ¿¡O proteger tus celos!?

- suspira- Estás exagerando todo esto…

- ¡De eso nada! ¿Qué clase de sortija es ésta? ¿Por qué no sale? o mejor, ¿¡Qué narices eres tú!?

- Demasiadas preguntas…

- ¡Pues responde!

- Mayura, me estás haciendo daño, no soy ningún monstruo…

- ¿¡Entonces, qué eres!? Porque humano, a la vista está que No. Hace dos años conocí a un niño, y ahora, eres grande.

El castaño se puso la mano en la frente, sus gritos le estaban dando un increíble dolor de cabeza.

En otros tiempos, Mayura se habría ilusionado por tener ante Ella un fenómeno paranormal… pero ésta no era la Mayura que había conocido, ésta parecía alarmarse sólo por lo que ocurría en su vida.

Estaba incómodo, debatiéndose entre miles de respuestas válidas que cesaran el asunto.

- Es… complicado…

- Tengo toda la noche… -se cruza de brazos, decidida-

- Todo a su debido tiempo, Mayura.

- ¿Por qué?

- Porque no puedo soltarte todo de golpe, y confiar en que no entrarás en histeria.

Histérica ya estaba, desde el teórico primer momento en que lo vio.

- Quiero que empieces a contarme…

- Te prometo que mañana empiezo –sonríe de medio lado- Eso si no me encierras.

Esperó que con el altivo comentario respondiera, y lo dejara tranquilo… pero el asunto de la apertura de puerta era otro de los misterios, por lo que no ayudaba.

Necesitaba una mínima explicación, y la necesitaba ya.

- Al menos…podrías confirmarme que no eres humano…

- No vas a parar, ¿verdad? – juega con sus dedos por no admitirlo, pero bien sabe que Mayura nunca desiste- de acuerdo, resolveré ésa duda con una condición.

- ¿Cuál?

- coge su mano- Que digas y confieses que eres mi novia.

Una muchacha por las nubes a la que no le llega el aire, ¿¡hacer qué!? Además… no es que lo rechazase cuando se lo soltó en plena calle… ¿dudaba de Ella?

- Po… ¿Por qué? (¡Que no es tan fácil decir algo así en plena cara!)

- Tu no confiesas, yo no hablo… -dijo, con las manos detrás de la cabeza-

- no puede mirarlo- So… soy tu novia…

- ¿Cómo dices?

- ¡Que soy tu novia! –le grita en plena cara, pero las intensas y perversas provocan que de inmediato desvíe su visión-

Respira hondo, se sentía tan a gusto, un logro conseguido, ¡se lo había dicho!

Y un beso en la mejilla hizo que expulsara el aire retenido.

- Y yo soy tu novio, ¿ves como no era tan difícil?

- logra enfrentarlo- A… ahora es tu turno…

- se rasca la cabellera y suspira- No Mayura, no soy humano…

- ¿Entonces, qué?

- Ya te lo dije, todo a su debido tiempo.

Hinchó los mofletes, decepcionada, había perdido a aquel juego.

Corrije, jugar con Loki conlleva una derrota segura, no cabe duda, y eso la entristece, ¿por qué no podía tener la confianza como para ser claro?

Al menos, sacó que era un fenómeno paranormal.

- Mañana no tienes clase, ¿verdad? –la retorna a la realidad-

- No… ¿por qué?

- Para que no vuelvas a salir corriendo, así no tendré que vigilarte –se echa a reir-

Resopla, si quisiera podría hacerlo, Él no era un impedimento. No quería seguir, sentía que era una tonta con Él, así que recoge los platos, y decide que es hora de irse a descansar.

- ¿Adónde vas?

- A la cama… -responde con obviedad-

- ¡Perfecto! voy contigo…

Segundos tardó en detenerlo, poniendo una mano en su pecho, Lo que la faltaba.

- ¡Quieto parado! ¡Lo de dormir juntos se acabó!

- Vamos, Mayura…

- ¡Dijiste que serías paciente!

- Bueno, no me puedes culpar de que te desee como mujer, ¿no? –la deja pálida como la nieve- Además, no te quejabas tanto ayer…

- ¡He dicho que No!

- ¿Ni aunque te prometa que no voy a tocarte? Seré bueno… -pone cara de perrito abandonado-

- (¡Eso no te lo crees ni tú!) ¡Duermes en el sofá!

- ¿¡Estarás de broma!?

No, no era un chiste, es más, la sonrisa que le dedicó lo hizo temblar. La daba lo mismo que hubiese habitaciones de sobra, así hundiría su espíritu engreído.

Sacó sábanas, almohada y manta, y se los lanzó al sofá, con una sonrisa divertida con la que Loki tuvo que reconocer que la había enseñado bien.

- Lo estás disfrutando, ¿verdad?

- No sabes cómo –sonrisa de oreja a oreja- Buenas noches…

- Vamos, Mayura –hace un último intento-

- la segunda opción que tienes es el patio. Buenas noches, Loki…

En definitiva, que era eso, o se iba, qué vengativa se había vuelto la niña.

Suspira, con las manos en los laterales. Una cosa era segura, y es que tenía más voluntad que Él, pues llevaba años perdido.

Y temía no llegar hasta el fondo de su corazón.

Esperó a que la luz del piso se apagase, para quedarse observando la ventana; la Luna brillaba muy hermosa aquella noche, como si los demás dioses lo estuviesen apoyando.

- Vengo, y me encuentro a una gruñona desconfiada… pero yo sé que la Mayura de siempre se encuentra ahí, y haré lo que sea por sacarla…

La pelirosa pudo escucharlo, y se mordió la uña con cuidado. ¿Cuándo había cambiado? tampoco lo recordaba…pero su padre también se lo había mencionado alguna vez…

Su padre, estaría al poco de volver, ¿cómo le explicaría la presencia del nuevo invitado, al cual no podía echar?

Y más que por esto, la estudiante no pudo pegar ojo al saber que lo tenía a poca distancia, y rememorando cada gesto, cada desenfreno vivido en sus manos.

Aquel día se demostró que tanto Mayura como Loki estaban perdidos.

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AUTORA

No he desaparecidooooooooo ;.; ahora es cuando me tiráis mil piedras T.T vale, es que estoy sin tiempo ahora mismo, pero ninguno, entonces la historia a va a ir sumamente lenta, al menos que alguien me regale un doble...

También contaros que me he encontrado con que con ésta historia tengo mil ideas y el final... pero con la otra historia que llevo me he quedado un poco estancada, así que a ver si la etapa se me pasa rápido, porque tampoco quiero hacer capítulos que luego quiera tirar a la basura y tal...

En éste capítulo me toca hacer una aclaración, porque no sé si vais a cogerlo...

"Señor de las Llaves", he tratado de hacer una clara alusión a Heimdall (es de mis personajes preferidos, a la par que Narugami) de ahí el "cachondeo" de Loki, y su "menos mal"

Que estoy tratando de hacer por todos los medios a un Loki más como debería ser, dios de las travesuras, espero no pasarme XD y que si Mayura tiene tanto mal genio es por un motivo, es evidentemente culpa de Loki (a ver, creo que también queda claro que se puso de malas desde que Loki se marchó, sino, mil persones, para eso sirven las aclaraciones)

Y creo que poco más me queda XD bueno sí, que se nota que los personajes comen y esas cosas XD no me preguntéis por qué me salto esas partes...