Mi prometida 4
(…)
Un suave roce que delineaba desde la barbilla, hasta la punta de su nariz; tenía cosquillas, pero a la vez, era agradable aquella sensación.
"¿Despiertas?"
Um… no, no quería… pero el picor empezaba a ser inaguantable…
"Bueno, tendremos que recurrir a otros métodos…"
¿Qué? ¿Qué métodos? Un momento…
Abre de sopetón los ojos, para encontrar a su atrevido invitado tumbado, a su lado, de costado, con una pluma blanca larga entre sus dedos. Mantenía una mirada perversa que la dejó sin habla.
- Vaya, ¿se acabó la diversión?
- Lokiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!
Y lo siguiente que vio el muchacho fue a una avergonzada chiquilla por verse con un pijama muy corto, una sábana volar, y Él por poco quedarse estrellado contra la pared…
. . . . . . . . . . .
Mayura se había preparado un tazón de leche lleno de cereales, y trataba por todos los medios de taparse la cara con el objeto, pese a tenerlo delante, con las manos en sus mejillas, sin apenas pestañear por ser su roja cara su foco de atención.
- Ya para…
- Sólo era una broma… -respondió con sonrisa ladina-
- ¿Broma? confiésalo, fue una venganza por lo de ayer, ¿verdad?
- Bueno… un poco sí… después de todo, no me caracterizo por mis buenas acciones –un aura oscura le rodeó, imperceptible para Ella, aclarativa para Él. No por nada era un Dios maligno-
- Pues no ha tenido gracia… -se toma la última cuchara, negándose a enfrentarlo-
- Vamos, somos una pareja normal, y las parejas normales se pelean, ¿no?
Fue el elemento para hacerla atragantarse, y por poco tener una desgracia en términos de cerámica en sus manos.
Ésta vez sí que se atrevió a observarlo, pero no la agradó para nada su gesto autosuficiente, nada. Ya había aguantado suficiente en ésta vida, en los comentarios de sus compañeros que la tomaron por loca por sus creencias paranormales, esas que por fuerza había tenido que ocultar con tal de ser aceptada. No para que ahora viniese un chico, el cual la había dicho que no era humano.
Así que una cosa estaba clara: todas sus defensas destruídas, en todos los sentidos.
Mientras fregaba los utensilios, sintió aquellos iris verdes clavados en su espalda, como si esperasen una reacción a su comentario. No le daría ése placer, ésta vez no.
- ¿Qué hacemos hoy?
- ¿A qué te refieres?
- No tienes clases, podíamos tener un momento íntimo, ¿no crees?
- se pone de todas las tonalidades- i… íntimo… ¿qué quieres decir con…
- ríe- Dar una vuelta Mayura, ayer te prometí algo y, aunque me duela, te dije que lo cumpliría… Me gustaría llevarte a un sitio, ¿te parece?
Fiarse o no fiarse, con alguien que la noche anterior había tratado de volver a triunfar… se cruza de brazos, de alguna forma, no podía negarse a una solicitud con esa cara de perrito abandonado.
- … ¿Está muy lejos?
- A unos 20 minutos…
- U… un simple paseo… vale…
. . . . . . . . . . .
Maldijo internamente su inocencia, y más conociéndole, pues Loki había aprovechado no para hacer un "simple" paseo, sino más bien para cogerla de la mano como si estuviese mostrando el mayor de los premios, y hacer alarde de sus encantos.
Vale, para qué negarlo, la molestaba y mucho que coquetease con otras, pero nunca, ni muerta lo admitiría.
Pero fue tal su inexperiencia, que no se percató de cuando la iba a soplar en el oído, provocando su estremecimiento.
- Qu… ¿¡Qué!?
- Estás en las nubes, querida –sonríe de medio lado, como si finalmente cediese ante su persona-
- So… sólo pensaba…
- ¿En qué? Me interesa saberlo…
- ¿Por?
- Hombre, después de las miradas amenazantes que le lanzaste a tus amigas el día de la cafetería, o las que le estás dedicando a cada mujer que pasa por tu lado…
Pálida como la nieve, maldita sea, entonces la había estado vigilando. Sólo quedaba eso para sentirse un cero a la izquierda. Loki, un ser perfecto; y Ella… una chica normal.
Pero el castaño de inmediato alzó sus seguridades al abrazarla por la espalda, provocando que por poco la diese un paro cardíaco en la misma acera.
- Sabes que sólo soy tuyo, ¿verdad?
- (Díselo a cada una que se ha quedado hipnotizada con un gesto tuyo) No… no me interesa… -hincha los mofletes-
- Ya, claro, la fría Mayura vuelve a hacer acto de presencia –suspira- te prefiero dulce y alegre, estás mucho más bonita con una sonrisa, que con un puchero.
Aprieta los puños, porque entonces, era imperfecta para estar con Él, ¿no?
Contó hasta 3, cogió valentía de sus mayores adentros… y se giró hacia Él con la mayor y sincera de las sonrisas.
Y Loki quedó bloqueado, porque ahí estaba la chica que tanto había extrañado y la que robó su alma.
- ¿Así mejor, Loki?
- de repente, de la ilusión, pasa a la decepción- Fa… falta una cosa… -está perdida- Llámame "Lokikun"
Y un fuerte latigazo dio en su cabeza… ese apodo… ese apodo la sonaba… ¿por qué?
No fue la única en asustarse, ya que el chico temió que pudiese caerse, y la sostuvo del brazo. De acuerdo, a lo mejor su idea no fue tan buena idea.
- ¿Estás bien?
- S… sí… pero… no considero correcto el uso del "kun", te conozco de apenas 3 días…
- Bueno, eso es en teoría… -apoya las manos en la cadera, adoptando una postura elegante- Inténtalo, al menos…
- ¿Y no sería mejor otro… como el "Sama"?
- ¡NO!
La pelirosa retrocedió un paso, alarmada con la contestación, porque había sido como una llamada de auxilio.
Y eso que la había salido sólo.
- No quiero que uses el "Sama", lo odio
- ¿Por qué?
- afila el rostro, enfadado- Porque me hace sentir distante, quiero que uses el "Kun"
Dudó varios segundos, mordiéndose el labio, ¿qué tenía de malo el "Sama"? Era educado, era respetable… y parecía que lo desquiciaba.
Respiró hondo, si era más cómodo para Él, no la quedaría otra que aceptar.
- De acuerdo… Lokikun, ¿así está bien?
Sonrió como cuando a un niño le regalas su primer juguete, y no pudo más que cogerla en volandas y dar vueltas con Ella.
- ¡Fantástico, me encanta!
- Pa… para, Lokikun, ¡me mareo!
- ¡Dilo otra vez!
- ¡Me mareo!
- se detiene, pero la mantiene entre sus brazos- No, eso no, lo anterior
- Vuelve a sonreír como hacía unos segundos- Lokikun…
. . . . . . . . . . .
- Ya hemos llegado…
A tomar vientos el buen momento vivido, ¿por qué tenía que llevarla a una mansión medio derruida?
Lo peor es que la ponía el vello de punta, sin razón aparente. Su anterior yo habría brincado de alegría ante una posible casa encantada… pero ésta vez era diferente, era…
- ¿Entramos? –dijo, abriendo la verja-
- ¡Ey! ¿¡Qué haces!? ¡Estamos invadiendo una casa ajena!
- Bueno, sí, ajena… ¿No lo hace eso más emocionante?
Emocionante no era precisamente la palabra, ¿qué pasaba con Ella? Debería de estar encantada.
Pero como una mascota sin voluntad, allí estaba, siguiéndole, cumpliendo sus deseos.
Y tras un rechinar de puerta, pudo hacer acto el interior del lugar, gracias a las ventanas que emitían una débil luz, y que hacían que el lugar tuviese un aspecto aún más tenebroso.
- Tiene un poco de polvo, pero se puede adecentar…
- ¿Qué quieres decir?
- He decidido que voy a comprarla, a limpiarla un poco, y establecer mi negocio particular, la Agencia de Detectives Enjaku, ¿qué dices?
Enjaku… Enjaku… Enjaku…
Loki ignoró cualquier acto de actitud femenino, y subió hasta la mitad de la escalera, donde pudiese tener plena visión del cuarto que se establecía al fondo.
- He pensado que ese cuarto será mi despacho, el despacho del detective Loki, ¿quieres que te lo muestre?
- No… -susurró-
- ¿Cómo dices? –insistió al no poder recibir su respuesta-
- ¡He dicho que no quiero!
Fue cuando Loki al fin pudo ver tu temblor, el vivo pánico en sus ojos, que pasaban de su presencia y se encontraban marcados en la puerta al final de la escalera.
En todas sus decisiones tomadas, ésta era una de ellas en la que dudó si hizo lo correcto, tratando de inculcarla una parte de sus pasados juntos. Pero lo único que recibió fue a una acobardada mortal, que había retrocedido hasta toparse con la pared, con los ojos anegados en lágrimas.
Lo peor era no saber lo que estaba pasando por su cabeza.
- Mayura, escúchame…
- Por favor Lokikun… no puedes obligarme… no quiero entrar ahí dentro…
- ¿Por qué?
- Porque siento… que si entro ahí… saldré herida… por favor…
- baja los peldaños hasta poder coger sus pálidas manos- De acuerdo, no te obligaré a nada… pero no tengas miedo, ¿vale?... estoy a tu lado…
¿Y por qué eso no compensaba? ¿Por qué ese dolor como mil agujas seguían atormentando su corazón?
Le agarró la manga roja y tiró de Él hasta el exterior, donde poder recuperar el aire que imploraban sus pulmones… y sólo lo logró cuando sobrepasó la puerta exterior.
Trató de sonreír, conocedora de la preocupación que había generado en el que decía ser su pareja… pero la silenció el tormento que destilaba por todos los poros de su rostro, como si se torturase de sus acciones.
- Si… si quieres comprarlo, adelante, es tu decisión…
- Jamás me haría con algo que pudiese dañarte, Mayura, además… tarde o temprano te pediría que te vinieses a vivir conmigo…
Abrió los ojos: abandonar el templo, abandonar su monotonía, abandonar a su… ¡a su padre! Santo Dios, ¡lo había olvidado!
- ¡Mi padre! ¡Te matará si se lo dices!
- se cruza de brazos- Me alegra que al menos no descartes la idea…
- Sólo necesito tiempo… -se refería a lo de la mansión, pero al instante enrojece- ¡Papá no dejará que te lleves a su hija!
- Pues lo lamento mucho, tendrá que asimilarlo, porque no pienso permitir que seas mi esposa, y ni siquiera duermas conmigo.
Suficiente información, suficientes emociones por hoy, tan sólo quería regresar y olvidar las malas impresiones.
Caminó sin esperas, ojalá todo se arreglase con el tiempo, y que ninguno de los dos tuviese ningún problema.
Sobre todo, porque el que estuviese aquella "Agencia Enjaku" entre los planes, significaba que podía perder a Loki, y volver a quedarse sola.
Maldición, no quería.
Pero al cabo de unos minutos, y como si la casualidad no parase de jugar con su figura, volvió a actuar.
Allí, en la puerta, se encontraba el señor Misao, bajando las maletas de tan largo viaje.
. . . . . . . . . . .
- ¿¡Vas a decirme quién es Él, Mayura!?
Qué fantástico momento, su Padre a un lado, y ellos dos sentados religiosamente en el otro lado. Sudaba a chorros, la próxima vez no se adelantaría con sus planteamientos, porque últimamente, acertaba todas.
- Señor Misao, me llamo Loki, y soy…
- ¡Es un compañero de clase, Papá!
No sabe qué la duele más, si la mirada desconfiada de su familiar, o la llena de furia de aquí, el presente.
Seguro que estaría pensando que se estaba hartando que cada dos por tres no reconociese que Él era más en su vida.
- Vengo de viaje, pretendo encontrarme la casa ordenada, ¡y mira por dónde, sólo me encuentro pertenencias de éste tal Loki por todas partes, y eso que es tu compañero!
- No la culpe a ella, señor Misao, estoy de viaje unos días, y necesitaba alojamiento, y su hija a tenido la amabilidad de prestarse…
- ¡Es un chico! ¡No me fio nada de ti! ¡Seguro que pretendes aprovecharte de mi hija!
Bueno, en parte tenía razón, pues había sucumbido a sus encantos, y había tratado de convencerla con sus tejemanejes… pero no lo encontraba como alguien "maligno"
Sin embargo, al ver la cara de completo y profundo pánico de su señor padre, y la oscura y bribón de Loki, llegó a la conclusión de que o bien se comunicaban telepáticamente… o bien le estaba transmitiendo algo equiparable a la mayor de las pesadillas del exorcista.
- Puede confiar en mí, o bien sacarme de su casa, aunque no se lo recomiendo, más que nada por lo que puedo dejar aquí –Los shikigamis inexistentes para la única chica de aquella sala se multiplican en número- Aunque le prometo que mañana ya me tendrá fuera de éstas paredes.
- ¡No! ¡No dejes nada! –grita, al punto del colapso- ¡Ésta noche y te vas!
A continuación, una sonrisa de niño pequeño e inocente, pues había ganado aquella batalla.
Pero no la de Mayura, que aún procesaba que sería la última, su actual mayor miedo… Pero se negó a queja, un castigo de su padre era peor que mil discusiones entre aquellos dos.
. . . . . . . . . . .
Apenas se había pronunciado en aquella tensa cena, había tenido la cabeza en otra parte: tal vez en la Agencia, tal vez en la mirada de su Padre… tal vez sólo en el hecho de que no quería que mañana, al levantarse, Él no estuviese allí.
Aunque su Padre había vuelto, aunque eso significase compañía… le dolía demasiado.
Con el pijama puesto, se planteó muchas veces la misma duda que asomaba en su mente desde el desliz… ¿todo lo hizo porque se había… enamorado de Él?
- Reacciona Mayura –comentaba, abrochando la goma del short- le conoces de apenas 4 días, ¿cómo vas a estar enamorada de Él?... pero… me pongo tan nerviosa a su lado y… sobre todo cuando recuerdo el beso…
Pero sólo lo podía admitir cuanto no había nadie, cuando podía pensar con tranquilidad… aunque eso no lo hacía más fácil.
Lo peor es que ya acostumbrada a conversar con Él todas las noches, lo extrañaba… pero su padre los había separado en dos cuartos, es más, los vigilaba, y si hubiese podido poner ladrillos, no la cabía duda que lo hubiese hecho.
Pero Él no era un buen chico, y Ella… Ella había comprobado que serlo no le había servido para mucho. Para tener una vida sin apenas amigos, sin apenas familia, con un templo que no deseaba heredar, y resumiendo su vida en los estudios… ni siquiera en los fenómenos.
Así que, de cuclillas y vigilando en todo momento que la luz del final no se prendiese, avanzó y llamó con cautela a la madera del invitado.
Fue entonces cuando se sintió tonta, hacía dos noches que lo había rechazado a la mañana, y que a la siguiente, que se había vengado.
¿En qué pensaba?
- ¿Mayura? – Dijeron a su espalda, en su intento inútil de retroceder en sus pasos-
Cerró los ojos, no debía de tener miedo, porque cierto era que la había vuelto a hacer sonreír, así que volteó con seguridad.
Pero tenerlo con una simple camisa, desabrochada completamente, de forma pícara y apoyado en el marco… No ayudaba para nada.
Es más, sus piernas se habían vuelto gelatina, y sus mejillas tornaron a tener la típica tonalidad como cuando la miraba de ésa manera.
- Pe… perdona –susurró bajito, esperando no ser pillada- Sólo… sólo quería saber si necesitabas algo…
- Ajá, necesitar, por eso vienes…
Miró al suelo, ¡más que estúpida!, ¿y qué esperaba con un chico que desprendía sensualidad en su simple fragancia?
Quiso que la Tierra se la tragase, por buscar problemas… pero Loki tomó su muñeca y la metió a la habitación, cerrando tras de sí.
La muchacha se llevó la mano al pecho, tratando de calmarse; al menos, había estado leyendo, no lo encontró haciendo algo indebido.
- se apoya en la puerta- Ahora de verdad, ¿a qué has venido?
- Ya te lo he dicho… me preguntaba si… si estabas bien aquí…
- Hombre, estaría mejor en tu cuarto, en tu cama –se pone de todos los colores- pero supongo que esto es mejor que el sofá
Ups, primer ataque
- Lamento aquello… y también lamento los ataques de mi padre en la cena, no tenía derecho alguno de tratarse así.
- Ya estoy acostumbrado, tranquila
- Aunque nunca vi que alguien lo dominase como tú, te felicito –ríe-
Endulzó su varonil expresión, como si algo más volviese a su mente, y se debatió en si lo mejor era volver, que todavía tenía oportunidad.
- Acércate, Mayura.
- con las piernas temblorosas, obedece- ¿Qué?
- toma sus manos- Dime lo que has venido a decirme, no voy a comerte
Ningún punto del suelo era lo suficientemente fuerte, como para darla agallas, así que sólo pudo jugar con la punta de sus pies.
- ¿Es verdad que mañana… te irás?
- Sí –el aire abandona su cuerpo- Pero me iré a la Agencia, donde eres bienvenida siempre que quieras… hasta el momento en que te atrevas a decirle al señor Misao que soy tu prometido…
- Vas muy rápido…
- He esperado mucho tiempo por ti, Mayura, tengo derecho –frunce el ceño-
- De acuerdo, estás enfadado…
- Pues mira, sí, no quiero esconderme cuando los dos nos queremos.
"Querer" la había dicho que "la quiere", aunque no con todas las palabras… pero una felicidad como nunca había sentido la inundó. Soltó la toma y colocó las manos en su pecho, suplicante.
- ¿Puedes decirlo otra vez?
- ¿El qué?
- Que… que me quieres…
- sonríe- Te quiero, Mayura Daidouji, y te lo repetiré tantas veces quieras…
- podía saltar si quisiese- Yo también te quiero a ti, Lokikun…
Lo más lógico hubiese sido que Loki se hubiese emocionado y la hubiese tomado, pero nada más lejos de la realidad.
Había sido Mayura quien lo había agarrado del cuello de la camisa, y lo había besado. El joven quedó con los ojos como platos al inicio, pero no tardó en dejarse llevar.
Tan sólo había pasado 4 días, y la voracidad con que cortaban ambos alientos los hacía perder la cabeza, tanto, que no tardó el posicionarla en la puerta y dedicarse a registrar su piel.
La pelirosa no se quedó atrás, pues anhelaba que volviese a tratarla como aquella noche en que se habían unido, pero ésta vez no quería ni lamentos ni miedos, sólo tanteó cada forma de su esbelto pecho.
Y así fue, hasta que Él se paró a la altura de casi el muslo, gracias a los benditos shorts, porque si no, seguro estaba de haber continuado. Pese a ello, se sintió orgulloso del estado en el que la dejó, sonrojada, deseosa, y con los labios hinchados por cada uno de sus ataques.
- Será mejor que paremos por hoy, porque no sé lo que sería capaz de hacerte, y no es que fuese nada malo, pero tu padre nos mataría a ambos.
- ¿Matar? –dijo, aún soñolienta-
- No creo que le haga gracia que mancille a su adorable hija…
- Pero ya me has mancillado…
Loki se mordió el labio, hundiendo las ganas que tenía en esa noche de volver a hacerla suya frente a ése colchón que se posicionaba a su espalda… pero si le decía esas cosas sin saber el deseo que proporcionaba en ellas, sin duda era porque no sabía lo que decía.
Así que abrió el manillar, y con cariño, la guiño hasta la salida, comprobando que ya era más Ella.
- Será mejor que te vayas a dormir, dejaremos lo nuestro para otro día…
- Buenas noches… Lokikun…
- Buenas noches, Mayura…
Una vez ambas partes cerraron y dejaron el pasillo sin hábitat, se lanzaron a las sábanas. Loki se echó el cabello hacia atrás, agradeciendo que ya llevara pocos complementos, porque lo poco que le tapaba, le ardía.
Maldito el momento en que el señor Misao había vuelto, porque de no haber sido así, ella estaría durmiendo a su lado, con Él.
Le había dicho que le quería, estaba como un bobalicón. Porque eso, sin lugar a dudas, no se debía a unos simples cuatro días. La asistente que Él conocía estaba allí, en alguna parte.
Pero lo primero era lo primero, debía de neutralizar aquel miedo atroz que le profesaba la Agencia, otra señal de que quedaban restos de memoria…
- Restos de memoria y malos recuerdos… porque aquella era nuestra Agencia, tuya y mía…
Mayura, por su parte, no paraba de darle vueltas a aquel beso, tan pasional, tan auténtico… ¡diablos, la había dicho que la quería! y había sido real, verdadero, lo sentía… aunque aún se preguntaba cómo era posible que la escogiese a Ella… la verdad es que eso la daba suma calma.
Y un sentimiento que ambos compartían, alegría.
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AUTORA
Tadaaaaaa nuevo capi XD bueno, espero no haberos mareado mucho, porque mi idea era hacer una serie de momentos/eventos (si no es así, sorry ;.;)
He tratado por todos los medios ir despertando poco a poco a la Mayura que todos conocemos, y que Loki vaya perdiendo esa actitud chulesca y un tanto engreída que tiene con la obra con Sakura, pero sólo con Ella.
Aclaraciones? Pues espero no saltarme ninguna:
1. Evidentemente, la lleva a la Agencia Enjaku abandonada por la familia de Asgard (pero no he querido destrozarla, como con la temporada de Ragnarok, que me dio muchísima pena)
2. Sí, el señor Misao, al igual que en el manga, no se atreve a contradecir a Loki porque le tiene miedo, ésto he querido mantenerlo. También le he querido añadir que, como también se cuenta en Ragnarok, al "desaparecer" un Dios, sea por muerte o por marcha, los mortales acaban por olvidarse de ellos (y si habéis leído Ragnarok, ésto es uno de los mayores temores de Loki respecto a Mayura, porque comprobó que con Narugami, ésta ya dudaba de que existiese cuando Odín... hizo de las suyas); dudé en mantenerlo, pero eso me suponía una guerrilla entre ellos que no pretendo, quiero que la historia se centre en los protagonistas.
Bueno, acabo diciendo que pretendo meter a un personaje, pero que no sé si lo haré en el siguiente, o el que vendrá después del 5 :) Ah, por último, todos los capítulos se llaman "Mi prometida, ...", pero enéste, tenía claro el título, pero no me entraba todo XD así que no os extrañéis
Chaitooooo!
